Juan Carlos Díaz Lorenzo

Esta mañana, a primera hora, tiene prevista su arribada el crucero Balmoral, abanderado en Bahamas, procedente de Arrecife de Lanzarote en viaje a Mindelo (Cabo Verde), a donde continuará viaje en la próxima madrugada. Dispone de atraque en el muelle Sur y de su consignación se ocupa la delegación de Fred. Olsen. 

El último y más grande, por ahora, de los barcos de cruceros del armador noruego tan arraigado en Canarias, fue adquirido en mayo de 2006 y entregado por sus anteriores propietarios en diciembre de ese mismo año. Por entonces ya se había decidido el alargamiento del casco en los astilleros Blohm + Voss, de Hamburgo, insertándole una nueva sección de 30 metros de eslora. Los trabajos dieron comienzo en octubre de 2007 y finalizaron en enero de 2008, siendo rebautizado con el nuevo nombre de Balmoral. Desde el puerto de Dover, base habitual de Fred. Olsen Cruise Line, el buque hizo dos viajes de estreno a Canarias y después cruzó el Atlántico para posicionarse en el puerto de Miami. 

Fred. Olsen Cruise Line tiene en el mercado inglés una cuota importante de su actividad crucerística y goza de especial consideración entre el público de edad madura. Opera una flota de buques de tamaño y capacidad mediana, que cubre una parcela diferenciada de la que ofrecen los megacruceros, tan de moda. De ahí una de las claves de su éxito, con el nivel de servicios y la fiabilidad técnica que les caracteriza, avalado, además, por sus muchos años de experiencia en la atención al pasaje en las diferentes líneas entre Noruega e Inglaterra y, por supuesto, entre Inglaterra y Canarias en la temporada de zafra frutera, entre 1966 y 1986, con los buques Black Watch, Black Prince y Blenheim, entre 1970 y 1981.

El crucero "Balmoral", "flag-ship" de Fred. Olsen Cruise Line

El crucero Balmoral es un barco muy bonito y bien proporcionado, de líneas marineras armoniosas, que ha ganado en estética visual con el alargamiento realizado, al igual que sucede con su compañero de contraseña Braemar. Curiosamente, los otros dos buques de Fred. Olsen Cruise Line, Black Watch y Boudicca, también habían sido alargados en astilleros alemanes en 1982 y 1983. Como ya se ha publicado en esta misma sección, el veterano Black Prince fue vendido en octubre de 2009 a la compañía venezolana SAVECA, que opera con el denominación comercial de Ola Cruises y desde entonces enarbola el pabellón de la República Bolivariana de Venezuela con el nuevo nombre de Ola Esmeralda.

Fred. Olsen Cruise Line es una compañía cada día más conocida en todo el mundo, pues en los últimos años ha ampliado considerablemente sus itinerarios por los cinco continentes con escalas en puertos menos conocidos e importantes pero más atractivos y fondeos en sitios exóticos, a los que los pasajeros acceden por medio de los botes y los “ténder” de los barcos, así como su crucero anual de vuelta al mundo, a cargo, precisamente, del buque Balmoral, de 106 noches, que partirá de Dover el 5 de enero de 2010. En la programación del año 2012, por ejemplo, el crucero Balmoral será el encargado de repetir el viaje del mítico Titanic, con un emotivo homenaje en la posición donde el tristemente famoso trasatlántico acabó su corta vida marinera.

Construcción número 616 de los astilleros Jos L. Meyer GmbH & Co, en Papenburg (Alemania), entró en servicio en junio de 1988 bautizado con el nombre de Crown Odyssey y contraseña de Royal Cruise Line (Capital Maritime Inc.) y abanderado en Grecia y matrícula de El Pireo, sede de sus armadores. Construido en espacio cerrado, el buque había flotado por primera vez el 1 de noviembre de 1987 y entre los días 28 y 31 de diciembre del citado año realizó las pruebas de mar. El 14 de mayo de 1988 se procedió a la ceremonia de su bautizo en el puerto de Emden, y el 4 de junio hizo viaje a Tilbury, de donde partió tres días después en su primer crucero por el Báltico.

Conocido desde entonces en el puerto tinerfeño, al igual que su compañero de contraseña Royal Odyssey, la puesta en servicio de este buque representaba una clara apuesta de su armador por la innovación y los barcos de nueva generación, marcando así una clara diferencia con los restantes armadores griegos dedicados al turismo, que operaban barcos con muchos años de mar sobre sus cuadernas, algunos de ellos verdaderas reliquias a flote.

En 1990, el crucero Crown Odyssey fue abanderado en Bahamas y en 1992 fue vendido al grupo Kloster, que lo operó en el Caribe, con base en Miami, sin cambiar de nombre y con una gestión independiente. En mayo de 1996 fue transferido a la gerencia de Norwegian Cruise Line y rebautizado Norwegian Crown.

En mayo de 2000 fue transferido a Orient Line para mejorar la oferta turística del Lejano Oriente y ostentó de nuevo el nombre de Crown Odyssey. En marzo de 2003 recuperó su anterior nombre, siendo sometido a obras de gran carena en los astilleros Sembawang, en Singapore. En septiembre de ese mismo año regresó a Baltimore y en mayo de 2006 fue vendido a Fred. Olsen Cruise Line.

Cuando salió a navegar era un buque de 34.242 toneladas brutas y medía 187,71 metros de eslora total, 28,81 de manga y 6,80 de calado. Tras el alargamiento realizado es un buque de 43.537 toneladas brutas (GT) y mide 217,91 metros de eslora total y 7,25 de calado máximo. Está propulsado por cuatro motores Mak 8M601/6M35, con una potencia de 28.955 caballos acoplados a dos ejes que mueven dos hélices de paso variable y le permite desarrollar una velocidad de 22,5 nudos.

En su primera etapa disponía de alojamiento para 1.209 pasajeros y 443 tripulantes. En la actualidad son 1.340 pasajeros, repartidos en 738 cabinas, de las cuales 121 tienen balcón, 504 son exteriores, 113 interiores y 63 individuales. El nivel de confort a bordo, tanto en cabinas como en espacios públicos, es bastante aceptable, considerando que se trata de un buque de tipo medio y con la personalidad característica de Fred. Olsen Cruise Line, La tripulación está formada por 471 personas y la oficialidad es europea. Código IMO 8506294. 

El crucero "Balmoral" maniobra en su entrada al puerto tinerfeño

El crucero "Balmoral", en el muelle sur visto de popa y por babor

Fotos: Julio A. Rodríguez Hermosilla

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hace mucho tiempo ya que la compañía británica Cunard Line eligió el puerto de Santa Cruz de La Palma como escala de sus cruceros por el Atlántico. Desde finales de los años veinte y comienzos de los años treinta del siglo XX, los barcos de esta compañía que entonces se dedicaban al mercado turístico, fondearon o atracaron al resguardo de la imponente mole del Risco de la Concepción, que abriga el puerto de la capital palmera, y sus pasajeros conocieron la isla de su tiempo.

A mediados de los años ochenta de la pasada centuria se abrió una nueva etapa con la presencia de los barcos de porte mediano de Cunard Cruises –caso del crucero Cunard Princess-, que frecuentaban las aguas del archipiélago canario, haciéndolo después el elegante Vistafjord, luego Caronia -y ahora Saga Ruby– y el broche lo puso, en su última época, el histórico trasatlántico Queen Elizabeth 2, que fue el barco señero de la centenaria compañía desde su puesta en servicio, en abril de 1969, hasta la entrega del gigantesco Queen Mary 2, en diciembre de 2003, y que vino a Santa Cruz de Tenerife en viaje inaugural a comienzos de enero de 2004, como en su momento también lo había hecho el mítico Queen Elizabeth 2.

Ahora ha tomado el relevo el flamante Queen Victoria, entregado en noviembre de 2007, un barco que lleva el sello inconfudible de Cunard Cruises, con toda la elegancia del más refinado estilo inglés. Y Santa Cruz de La Palma, por decisión de la compañía armadora, que pertenece a uno de los grupos navieros más importantes del mundo, Carnival Corporation, sigue siendo uno de sus puertos de escala preferidos. Ayer estuvo de nuevo en el puerto de la capital palmera, consignado por Hamilton y Cía., recalando con la solemnidad y la elegancia de su bien proporcionada estampa marinera, en maniobra que dirigió el práctico titular Francisco Noguerol Cajén. Y la ciudad marinera, que siempre le acoge con su mejor voluntad, disfrutó de su presencia y de la estadía de los dos mil turistas que iban a bordo.

El crucero británico atracó en el extremo del espigón nuevo

Bonita imagen del crucero "Queen Victoria" y Santa Cruz de La Palma

Visto por la amura y banda de estribor, poco después de amanecer

Fotos: Capitán Francisco Noguerol Cajén

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En su última escala del año, esta mañana, a primera hora, tiene prevista su llegada el crucero británico Queen Victoria, propiedad de Cunard Cruises, que arribará procedente de Las Palmas en viaje a Santa Cruz de La Palma y Funchal, en horario de 08 a 18 horas. Dispone de atraque en el muelle Sur y está consignado por Hamilton y Cía.

También es esperado esta mañana y en su última escala del año el crucero Boudicca, de la flota de Fred Olsen Cruise Line y abanderado en Bahamas, procedente de Las Palmas en viaje a San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de La Palma y Funchal, por lo que coincidirá en dos puertos con el crucero Queen Victoria. De modo, pues, que el puerto tinerfeño vivirá hoy una nueva jornada de animación, que habrá de repercutir en los sectores tradicionalmente relacionados con la actividad portuaria, así como el comercio del centro de la ciudad y las clásicas excursiones por el interior de la isla.

En los días que restan de este año harán escala en el puerto tinerfeño otros tres cruceros de turismo: Saga Ruby, de Saga Cruises, el día 30, en viaje de Las Palmas a Funchal; Balmoral, de Fred. Olsen Cruise Line, el día 31, de Arrecife de Lanzarote para Mindelo; e Island Escape, de Island Cruises, el mismo día, en su itinerario semanal, de Lanzarote para Las Palmas.

El crucero británico "Queen Victoria", en su anterior escala en el puerto tinerfeño

El crucero "Boudicca", abanderado en Bahamas, compartirá atraque en el muelle sur

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo y Julio A. Rodríguez Hermosilla

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en el puerto tinerfeño, escala habitual de descanso en sus idas y venidas al continente africano, el buque-hospital Africa Mercy, abanderado en Malta, que permanece atracado en el extremo del muelle sur desde el 18 de diciembre hasta el 30 de enero de 2010. Regresa de una campaña de diez meses en Cotonou (Benin) y la siguiente la hará en Lomé (Togo), que habrá de prolongarse hasta agosto de 2010, procediendo después a entrar en astillero para labores de mantenimiento. 

El citado buque pertenece a una asociación norteamericana de carácter humanitario denominada Mercy Ships, que atiende a poblaciones del Tercer Mundo proporcionándoles asistencia médica. En ese sentido, se trata del hospital flotante no gubernamental más grande del mundo.

A esta misma asociación pertenecía el histórico buque Anastasis, adquirido en 1978 y retirado en junio de 2007, también muy conocido en el puerto tinerfeño, pues tanto en su última etapa como en la anterior –se trataba de un antiguo trasatlántico italiano llamado Victoria, construido en 1953- era un asiduo visitante.

El relevo lo ha tomado el buque Africa Mercy, un antiguo ferry mixto para el transporte ferroviario y de pasajeros entre las islas de Dinamarca, construido en los astilleros de Elsinore y fue puesto en servicio en agosto de 1980 con el nombre de Dronning Ingrid, estrenándose en la línea Kosor-Nyborg.  Tiene dos gemelos llamados Kronprins Frederik y Prins Joachim.

Es un buque de 10.606 toneladas brutas, 5.088 netas y 5.199 de peso muerto, y mide 152 metros de eslora total, 23,70 de manga y 5,64 de calado máximo. Estaba propulsado por seis motores Burmeister & Wain-Alpha 16U28LU, acoplados a tres ejes y con una potencia de 18.978 kw, que le permitía  desarrollar una velocidad de 18,5 nudos.

En su época danesa tenía capacidad para 2.280 pasajeros en trayectos cortos y de ellos, 474 en camarotes. Podía transportare cuatro vagones de ferrocarril o su equivalente a 200 coches y 625 metros lineales para carga rodada. 

Adquirido por Royal Mercy Valletta Ltd. (Mercy Ships Lindale, Texas, EE.UU.), desde Nakskov hizo viaje a Newcastle con el nombre provisional de Ingrid, procediéndose, a continuación, a su reacondicionamiento para su nueva etapa con el nuevo nombre de Africa Mercy (Esperanza de África). El equipo propulsor se redujo a cuatro motores Dispone de seis quirófanos y una planta de hospitalización para 78 camas. Todos sus tripulantes son voluntarios procedentes de todo el mundo.

Asimismo, Mercy Ships tuvo otros dos buques de menor tamaño: Caribbean Mercy, construido en Aalborg (Dinamarca) en 1952 con el nombre de Polarlys y adquirido en 1994, que estuvo en servicio hasta febrero de 2006; e Island Mercy, construido en 1961 en Canadá y adquirido en 1983, causando baja también 2006. Así como el buque Caribbean Mercy prestó servicio en el área del Caribe, éste último también lo hizo en la misma zona hasta 1994 y entonces pasó al Pacífico, visitando puertos de Asia y del sur del Pacífico, donde el personal especialista realizó cirugía oftalmológica y cuidado dental, y atenciones clínicas en zonas remotas.

"Africa Mercy", el buque-hospital no gubernamental más grande del mundo, de nuevo en el puerto tinerfeño

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Impresionante, sin duda

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ha sido, sin duda, la “estrella” del día en el puerto tinerfeño. El megayate A, abanderado en Bermudas por razones fiscales, ha mostrado su peculiar estampa marinera en su atraque de la Dársena de Los Llanos, donde cientos de personas han desfilado por su costado de estribor, mientras los tripulantes se afanan en las labores de mantenimiento y uno de ellos cuida con mimo el árbol de Navidad situado a proa, a modo de particular torrotito.

Por su notable y llamativa superestructura, el buque destaca sobremanera en el recinto portuario y en un primer instante nos hizo evocar, salvando las distancias, un “revival” del famoso submarino “Nautilus” y el capitán Nemo, protagonistas de la novela de Julio Verde o, quizás, más reciente en el tiempo, de un guión de James Bond. Pero no. Es un yate, en realidad un megayate, propiedad del multimillonario ruso Andrey Melnichenko y la letra A corresponde al nombre de su esposa, Alexandra Nikolic.

A es también la inicial del nombre de su propietario, un hombre de negocios ruso nacido en 1972 en Gomel, Bielorrusia, hijo de un físico, que quiso seguir los pasos de su padre aunque acabó embarcándose en el mundo de las finanzas en plena desmembración de la extinta URSS. En 1991, con 19 años, empezó a ganar dinero con un pequeño negocio de venta de ordenadores, y dos años después fundó su primer banco, el MDM, cuyo cliente principal era Roman Abramovich, que ya despuntaba en el negocio del petróleo. Con tan sólo 28 años, Melnichenko amasó una importante fortuna personal invirtiendo en sectores como el metal, la industria y la electricidad, que le ha llevado hoy, a sus 37 años, a ser uno de los cien personajes más ricos del mundo. Su influencia se refleja en los festejos de su boda con la modelo serbia Sandra Nikolic (conocida como Alexandra). Whitney Houston y Christina Aguilera actuaron para ellos.

Se trata, además, de un barco único en su género y, al mismo tiempo, expresión singular del extraordinario nivel de su diseño y su construcción. El peculiar buque ha sido construido en los astilleros Blohm + Voss GmbH, en Kiel (Alemania) y entró en servicio a comienzos de 2008. Es fruto del proyecto Sigma SF99, diseñado tanto en su exterior como en su interior por el arquitecto naval Philippe Starck, con la colaboración de Martin Francis. En 2003 trascendió la noticia del encargo del nuevo buque, a petición de un importante hombre de negocios ruso. La denominación original del proyecto se debe a los 99 metros de eslora del primer boceto. 

Según explica el investigador naval Javier Ortega Figueiral, “Starck realizó varios bocetos, a cual más espectacular, y el propietario acabó optando por un diseño rompedor, de líneas ultramodernas, una proa afilada y una gran estructura en la parte de popa. Finalmente de la mesa de dibujo a la realidad, el barco creció en 20 metros de eslora para acabar midiendo 118 metros. Su construcción fue uno de los secretos mejor guardados del astillero de la ciudad de Kiel. Esa discreción provocó la curiosidad de algunos medios que llegaron a sobrevolar la zona para poder fotografiar el nuevo buque desde el aire. Por entonces se llegó a decir que no se trataba de un yate sino de un modelo de barco militar experimental por su diseño que recuerda a un híbrido de fragata de última generación y sumergible. Fue el 3 de enero de 2008 cuando salió a navegar por primera vez”.

Es un buque de casco de acero y superestructura de aluminio, de 5.500 toneladas brutas (GT) y un desplazamiento de 5.959 toneladas, siendo sus principales dimensiones 119 metros de eslora total, 18,87 de manga y 5,15 de calado máximo. Está propulsado por dos motores MAN RK280, con una potencia de 12.070 caballos, que accionan dos hélices de “doble tornillo”  y le permite alcanzar una velocidad máxima de 23 nudos. La velocidad de crucero es de 19,5 nudos y a dicho régimen tiene una autonomía de 6.500 millas.  La capacidad de combustible es de 757.000 litros y otros 94.000 litros de agua potable. Se estima que la construcción del buque y su equipamiento interior ha podido costar unos 250 millones de euros.

Si el exterior es impactante, el interior rompe también todos los esquemas para el alojamiento de 14 invitados. Starck desarrolló su fantasía de diseñador-genio decorando las seis suites del barco con elementos de cuero en colores claros mezclados con piezas de acero inoxidable. La suite del propietario está en la parte más alta de la torre con una cama “king size” que puede girarse hacia donde se desee. Todo tipo de aparatos de entretenimiento con tecnología de última generación llenan todos los espacios de la embarcación por donde se reparten cien altavoces, 15 pantallas de televisión de plasma y un sistema centralizado de visión de películas con más de 3.000 títulos guardados en un reproductor. Dispone de un helipuerto a proa, que ya figuraba en el primer proyecto.

La tripulación está formada por 42 personas. Donde quiera que el barco vaya, llama poderosamente la atención y la prensa especializada le hace un constante seguimiento. Quede aquí constancia de su escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. 

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El pasado 26 de diciembre zarpó del puerto de Santa Cruz de La Palma el buque alemán Pamir, momento que recoge la foto del capitán Francisco Noguerol Cajén, práctico titular del puerto palmero. Se trata de un mercante de 2.061 toneladas brutas, 1.161 toneladas netas y 3.300 toneladas de peso muerto, mide 88,47 metros de eslora y 11,35 de manga y está propulsado por un motor Deutz, de 1.125 kw, que le permite mantener una velocidad de 10,5 nudos.

El buque Pamir -aquí le vemos al resguardo del Risco de la Concepción- está abanderado en Antigua y es propiedad de la naviera alemana Arkon Shipping GmbH & Co. KG, una importante compañía dedicada a tráficos “multipurpose”. Tiene otros tres buques gemelos llamados Parsival, Präsident y Pommern y han sido construidos entre 1994 y 1995. Se trata de buques costeros para tráficos de “short shipping” y por ríos navegables, con capacidad para 143.000 pies cúbicos ó 118 TEUS, de ellos 40 sobre cubierta.

El nombre de este buque, Pamir, tiene una especial evocación en la isla de La Palma, al rememorar la estadía del histórico velero que permaneció internado durante la Primera Guerra Mundial, y habría de desaparecer en medio del tristemente famoso huracán Carrie en 1957. (ver el artículo Venía abriendo la mar, en el blog De la mar y los barcos, de esta misma página web y en vidamarítima.com, de Vicente Sanahuja).

El mercante "Pamir", propiedad de la compañía alemana Arkon Shipping, zarpa del puerto de Santa Cruz de La Palma

Foto: Capitán Francisco Noguerol Cajén

Velero ruso "Kruzensthern"

"Costa Marina", de la flota de Costa Cruceros

"Volcán de Tamadaba", de Naviera Armas

"Volcán de Tamabada" y "Aidaluna"

"Bencomo Express", de Fred. Olsen Express

"Africa Mercy" y "Vega"

"Mencey", buque-tanque de D.M. Petrogás

"Atlantis", velero holandés

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Uno de los barcos más bonitos y elegantes que existen en la actualidad dedicados al creciente mercado de los cruceros de turismo se llama Saga Ruby y estuvo hoy en el puerto de San Sebastián de La Gomera, de 07 a 18 horas y mañana estará en Santa Cruz de La Palma, con igual horario. El penúltimo día del año tiene prevista una escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, continuando viaje a medianoche a Funchal, donde asistirá a la gran exhibición pirotécnica de Fin de Año.

Se trata de uno de los últimos representantes de gran categoría de los buques de su clase. Se sitúa en la generación de los barcos notables de mediados de la década de los setenta y, sin duda, cuando entró en servicio causó un impacto muy considerable. El diseño corresponde a un buque de líneas armoniosas, muy equilibrado y proporcionado en casco, superestructura y chimenea, y de una estampa marinera muy elegante y visualmente agradable.

Construido por encargo de la compañía noruega Den Norske Amerikalinje A/S, con sede en Oslo, es la construcción número 39 de los astilleros Swan Hunter Shipbuilders Ltd., en Wallsend y fue botado el 15 de mayo de 1972 con el nombre de Vistafjord, siendo entregado a sus armadores el 15 de mayo de 1973 y estrenándose ocho días después en su viaje inaugural en la línea Oslo-Nueva York.

Sin embargo, poco tiempo se mantuvo el citado buque en la línea regular, pues el avance de la aviación comercial y la crisis del petróleo de octubre de 1973 provocó el cierre de la misma, dedicándose, a partir de entonces, a los cruceros de turismo, etapa en la que también participó su compañero de contraseña Sagafjord, dándose la circunstancia de que ambos buques compartirían singladuras –todavía hoy lo hacen- bajo distintas contraseñas y banderas.

En mayo de 1980, los buques de la compañía Den Norske Amerikalinje A/S fueron transferidos a la sociedad Norwegian American Cruises A/S, y en diciembre de ese mismo año pasaron a la propiedad de Leif Hoegh & Co. Pasaron apenas tres años y en mayo de 1983, naviera y buques fueron vendidos al grupo británico Cunard, con entrega prevista para octubre del citado año.

En efecto, a partir de entonces ambos buques enarbolaron la contraseña de la histórica compañía británica, explotados por la división Cunard Cruises y, al igual que en su etapa anterior, siguieron siendo asiduos visitantes del Atlántico isleño. En diciembre de 1999, el buque Vistafjord fue rebautizado Caronia y, como tal, visitó en varias ocasiones el puerto tinerfeño, pintado el casco de color negro, lo cual, si cabe, resaltaba todavía más su elegancia. Este buque, además, fue destinado a un tipo de pasajeros con límite mínimo de edad en los 50 años, manteniendo a bordo el más tradicional estilo inglés.

En julio de 2004 el buque Caronia fue vendido a la sociedad Saga Shipping Co. Ltd., fijándose su entrega para el mes de diciembre del citado año, siendo rebautizado Saga Ruby, nombre con el que navega desde entonces y nos visita de nuevo. En octubre del presente año, maniobrando en el puerto de Nueva York, resultó averiado con daños de cierta importancia, que obligaron a su reparación en los astilleros de Bayonne (New Jersey).

Es un buque de 24.292 toneladas brutas y 5.954 de peso muerto y son sus principales dimensiones 191,10 metros de eslora total y 25 de manga. Está propulsado por dos motores Sulzer 9RD68, con una potencia de 24.000 caballos, sobre dos líneas de ejes y hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de crucero de 20 nudos. Tiene capacidad para 500 pasajeros (aunque puede alojar a un máximo de 670) y 390 tripulantes y está inscrito en el registro marítimo de Bahamas. Código IMO 7214715.

Elegante estampa marinera del crucero "Saga Ruby"

El crucero "Saga Ruby", visto por la banda de estribor

En su anterior etapa como "Caronia", en el puerto tinerfeño

Perspectiva de proa del crucero "Caronia"

Fotos: Fernando González Dörner (Madrid)

Redacción

La división encargada de la gestión de Terminales Portuarias de Boluda Corporación Marítima ha ampliado recientemente en 45.000 metros su concesión en la Terminal de La Luz, informa la compañía en un comunicado. Esta ampliación le ha permitido alcanzar 165.000 metros de superficie y los 300 metros lineales más de atraque, con lo que la compañía aumentará también su volumen de negocio. Con esta adquisición, La Luz pasará de poder manipular de 300.000 a 450.000 TEUS.

Esta expansión se produce tras el acuerdo alcanzado entre Boluda, la Autoridad Portuaria de Las Palmas y Contenemar, propietaria de la Terminal LMC, contigua a La Luz, y de la que la naviera valenciana ha tomado la superficie para su expansión. Boluda Corporación Marítima sigue así expandiendo su modelo de negocio y se consolida como referente en la gestión de terminales portuarias.

Terminal de contenedores del puerto de La Luz y Las Palmas

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde el pasado 9 de diciembre, Naviera Armas ha modificado los horarios de las líneas que enlazan La Palma y Santa Cruz de Tenerife y la conexión directa entre Tenerife y El Hierro. Según informa la compañía, los horarios entre la capital palmera y la capital tinerfeña, con una frecuencia de dos veces por semana (miércoles y viernes) pasa de las 05 horas a las 07 horas, lo cual permite un servicio más cómodo tanto para el pasaje como para la carga.

También se produce otro cambio en la salida del ferry del puerto de Santa Cruz de Tenerife hacia Santa Cruz de La Palma, martes y jueves, que pasa de las 17 horas a las 18 horas, con la finalidad de poder acoplar tráficos procedentes de Las Palmas.

De modo, pues, que Naviera Armas facilita dos enlaces semanales entre Santa Cruz de Tenerife y Santa Cruz de La Palma, y viceversa, en viaje directo, que se suman a las conexiones diarias que realiza desde el puerto de Los Cristianos, vía San Sebastián de La Gomera (excepto domingos, que el viaje es directo a la ida) a cargo del ferry Volcán de Taburiente. Suman, en total, nueve servicios semanales entre Tenerife y La Palma, en las dos opciones que se comentan.

Asimismo, Naviera Armas ha modificado la línea El Hierro-Tenerife, que ahora tiene conexión directa desde el puerto de Los Cristianos y enlace con Santa Cruz de Tenerife, tres veces por semana.

Popa del ferry "Volcán de Tauce" en el puerto palmero

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo