Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por primera vez en la historia de Fred. Olsen Cruise Line, los cuatro buques que en la actualidad componen la flota coincidieron el pasado 28 de julio en el puerto de Bergen, la ciudad más importante del sur de Noruega. La comitiva estuvo encabezada por el buque “Braemar”, seguido de los buques “Black Watch”, “Boudicca” y “Balmoral”. Un espectáculo único en un magnífico día veraniego. A pie de muelle esperaban Fred. Olsen sr. y su hijo Fred. Olsen jr., además de otros directivos de la empresa y un gentío que acudió a presenciar la llegada de los cuatro buques.

Fred. Olsen Cruise Line comenzó su andadura en 1987 con el buque “Black Prince”. Tiene su principal nicho de mercado en el Reino Unido, aunque en los últimos años se ha extendido por las principales zonas turísticas del mundo. Fred. Olsen & Co. mantiene una especial relación con el puerto de Bergen, aunque fue más intensa en las décadas de los años sesenta y setenta cuando estuvo asociada con Bergen Line. En Canarias tuvimos la oportunidad de que coincidieran tres buques de Fred. Olsen Cruise Line. Sucedió el 30 de diciembre de 2010 en el puerto de Santa Cruz de La Palma.  

La comitiva de los cuatro buques llega al puerto de Bergen

El encuentro de los cuatro buques ha tenido una notable repercusión

Fred. Olsen sr y Fred. Olsen jr (centro), junto a los capitanes de los cuatro buques

En cada uno de los buques hubo una celebración especial

Es la primera vez que coinciden los buques de Fred. Olsen Cruise Line

Los maestros reposteros endulzaron la grata coincidencia

El encuentro de 2015 hace historia en Fred. Olsen Cruise Line

Fotos: Fred. Olsen Cruise Line

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

La presencia del buque “Black Watch” en el puerto de Vigo nos trae el recuerdo de cuando hace ya unos años tuvimos la ocasión de viajar a bordo en un crucero por los fiordos y Cabo Norte. Arribó el pasado 25 de septiembre procedente de Leixoes en viaje a A Coruña y durante su estancia salieron seis autobuses a Bayona la real y Mondariz. Otros optaron por visitas a la ciudad “en un día nublado, lluvioso, más propio de invierno, con densa niebla por la mañana”, comenta Alfredo Campos Brandón, autor de las fotos que acopmpañan.

Con 41 años de vida marinera sobre sus cuadernas, se trata del antiguo “Royal Viking Star”, construcción número 395 del astillero Wärtsila, factoría de Helsinki y, botado el 12 de mayo de 1971, entró en servicio en 26 de junio de 1972 enarbolando la contraseña de la histórica Royal Viking Line. Forma parte de una serie de tres buques gemelos: “Royal Viking Sky”, actual “Boudicca” y “Royal Viking Sea”, actual “Albatros”.

Es un barco bonito, elegante, representante de otra época

No acompañó el buen tiempo, que se presentó otoñal, propio de la época

En su primera etapa tenía capacidad para 539 pasajeros y era un buque de 21.847 toneladas brutas y 3.595 toneladas de peso muerto, en un casco de 177,70 m de eslora total, 25,19 m de manga y 7,30 m de calado. Estaba propulsado por cuatro motores Sulzer –fabricados, bajo licencia, en el astillero finlandés–, con una potencia de 13,240 kw y una velocidad de 21 nudos.

Entre los meses de agosto y noviembre de 1981 se sometió a obras de alargamiento del casco en el astillero Seebeckwerft, en Alemania y desde entonces registra 28.221 toneladas brutas y 5.656 toneladas de peso muerto, siendo su eslora actual de 205,47 m. Puede alojar a un máximo de 820 pasajeros. En abril de 2004 se procedió a la sustitución de los motores principales, que desde entonces son cuatro motores Man 7L32/40 con una potencia de 14.000 kw sobre dos ejes y hélices de paso variable.

Vendido en 1988 a Kloster Cruise y rebautizado “Westawrd”, en abril de 1994 pasó a la contraseña de Royal Cruise Line y recibió el nombre de “Star Odyssey”. En octubre de 1996 lo compró Fred. Olsen Cruise Line y se rebautizó “Black Watch”, tercero con este nombre en la historia de la compañía. Es un barco bonito, elegante, bien proporcionado y recodamos la calidad de la cocina y la buena conservación de sus instalaciones, así como el trato exquisito de su tripulación. 

Fotos: Alfredo Campos Brandón

“Boudicca”, en Vigo

diciembre 8, 2011

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Fred. Olsen Cruise Line posee una flota de cuatro buques de porte medio con los que ha conseguido abrirse un hueco en el sector de los cruceros de turismo, con bastante éxito y con especial proyección en el mercado británico, donde tiene a sus principales clientes.

Ayer arribó al puerto de Vigo el buque “Boudicca”, gemelo del “Black Watch”, procedente de Funchal en viaje a Portsmouth, con una expedición de 812 pasajeros y 318 tripulantes, en una jornada de nubles y claros, lo que permitió a los turistas disfrutar de una buena estancia.

El buque "Boudicca" navega por la ría de Vigo camino de su atraque

Es un representante clásico de la década de los años setenta

Visto d epopa, por la aleta de babor, atracado en el muelle de trasatlánticos

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Semana Santa confirmó la excelencia de Santa Cruz de Tenerife como uno de los destinos preferidos de los cruceros de turismo. Todo ello, en buena medida, es el resultado de la labor continuada de los consignatarios, especialmente de Hamilton y Cía., presente desde hace muchos años en las principales ferias mundiales del sector, caso de Seatrade en Miami.

A los consignatarios, y especialmente a Eduardo Álvarez Hamilton, se debe la presencia en Tenerife, La Palma, Las Palmas y Lanzarote de las grandes compañías que hoy marcan la pauta a nivel mundial. Desde la década de los ochenta, Hamilton y Cía. viene trabajando con constancia indesmayable en un mercado que ha crecido de manera espectacular.

El martes 19 arribó el buque Queen Victoria (Cunard Cruises). El jueves 21 compartieron atraque los buques Independence of the Seas (Royal Caribbean International), Black Watch (Fred. Olsen Cruise Line) y Ryndam (Holland America Line), éste último en su primera escala y en viaje de posicionamiento a Europa procedente de Bahamas.

El viernes 22 estuvieron los buques Island Escape (Island Cruises) y MSC Orchestra (MSC Cruceros). El sábado 23, el buque Empress (Pullmantur) y ayer, domingo 24, el buque Queen Elizabeth (Cunard Cruises).

"Queen Victoria", representante de una saga de prestigio

Jueves Santo: tres crucero y entre ellos, un gigante

"Black Watch", un visitante asiduo y muy estimado

"Ryndam", nuevo en la plaza

"Island Escape", tiene su base de operaciones en Tenerife

"MSC Orchestra" amaneció en Santa Cruz de Tenerife

El crucero "MSC Orchestra" navega frente a San Andrés

"Empress", representante de Pullmantur

"Queen Elizabeth", último de la saga británica

Fotos: Julio A. Rodríguez Hermosilla, Antonio Sáez y Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La presencia de Fred. Olsen en La Palma no es nueva. La histórica compañía noruega mantiene vínculos con la isla desde hace más de ochenta años, cuando las primeras motonaves de su contraseña –Betancuria, Breñas, Bajamar y Bañaderos– comenzaron a hacer escala en el puerto de Santa Cruz de La Palma para cargar la preciada fruta verde que luego se distribuía en los mercados europeos.

Así pasaron los primeros años de este servicio y después del paréntesis de la Segunda Guerra Mundial, en la que se perdió la motonave Breñas, los barcos fruteros de Fred. Olsen volvieron de nuevo a La Palma, asegurando así uno de los renglones vitales de la economía insular.

En abril de 1966, Fred. Olsen sr., hijo de Thomas Olsen, visitó La Palma y se quedó prendado de las posibilidades de la isla. Así lo hizo saber a las autoridades de la época y en declaraciones a la prensa local, como recoge la crónica de Diario de Avisos. En dicho año, los veteranos fruteros fueron relevados por los novísimos ferries Black Watch y Black Prince, a los que en 1970 se unió otro buque similar llamado Blenheim.

En 1986, cuando habían transcurrido veinte años del eficiente servicio de estos buques en la zafra frutera de Canarias con destino al Reino Unido y Continente, Fred. Olsen & Co. irrumpió en el sector de los cruceros de turismo, escenario nuevo que, sin embargo acumulaba la experiencia de las líneas regulares de pasajeros entre Noruega e Inglaterra, iniciada a partir de 1937 con los buques Bretagne, Black Prince y Black Watch. Suspendido a comienzos de 1940, con motivo de la II Guerra Mundial, el servicio se restableció a la vuelta de la paz y se reforzó en 1951 y 1953 con los nuevos buques Blenheim y Braemar, que sustituyeron a los buques Black Prince y Black Watch, perdidos durante la contienda.

Desde mediados de la década de los sesenta, y en los meses de verano, los nuevos ferries Black Watch y Black Prince, rebautizados para la ocasión con los nombres de Venus y Júpiter, tomaron el relevo de los buques de pasaje convencionales. En dicho tráfico también participaron otros barcos de Fred. Olsen & Co., algunos de ellos fletados: Vikingfjord, Buenavista, Bonanza –que después sería el segundo Benchijigua-, Christian IV, Skagen (después rebautizado Borgholm), Blenheim, Bolero, Borgen, Viking III, Bolette, Braemar y Bayard.

En 1987 Fred. Olsen Cruise Line comenzó su existencia con el crucero Black Prince, tras la reconversión del antiguo ferry en los astilleros Wärtsila, dotado de la primera marina flotante instalada en un buque de esta naturaleza, a modo de desplegable por la popa y con capacidad para 527 pasajeros. De nuevo el puerto de Santa Cruz de La Palma figuró entre los preferidos de los itinerarios de la compañía, y desde entonces su presencia ha sido constante.

En noviembre de 1996 se incorporó el segundo buque de cruceros, Black Watch, recuperando así el nombre del antiguo ferry gemelo del Black Prince. Este buque es un crucero clásico, construido con el nombre de Royal Viking Star y puesto en servicio en junio de 1972. Tiene capacidad para 820 pasajeros.

Los cruceros "Boudicca" y "Black Watch", en Santa Cruz de La Palma

En agosto de 2001 la flota de cruceros se incrementó con el buque Braemar, construido en los astilleros Unión Naval de Levante (Valencia) y puesto en servicio en junio de 1993 con el nombre de Crown Dynasty. Tiene capacidad para 977 pasajeros, después del alargamiento del casco efectuado en astilleros alemanes.

En febrero de 2006 entró en servicio el crucero Boudicca, gemelo del Black Watch y, al igual que éste, construido con tal finalidad con el nombre de Royal Viking Sky y puesto en servicio en junio de 1973. Ambos buques, y otro más que conforma la serie –actual Albatros, ex Royal Viking Sea-, fueron alargados a comienzos de la década de los ochenta en astilleros alemanes cuando eran propiedad de Royal Viking Line.

El 30 de diciembre de 2010 coincidieron tres cruceros de Fred. Olsen en el puerto de Santa Cruz de La Palma

La última adquisición de Fred. Olsen Cruise Line es el buque Balmoral, puesto en servicio en enero de 2008. Es el más grande de su flota y tiene capacidad para 1.230 pasajeros, construido en astilleros alemanes y entregado en junio de 1988 con el nombre de Crown Odyssey. Es un barco elegante, de tamaño medio y un referente de prestigio en el sector.

A comienzos de 2008, Fred. Olsen Cruise Line contaba entonces con cinco cruceros de turismo, lo que permitió ampliar sus itinerarios en diversos escenarios mundiales, aunque con preferencia en el mercado europeo y, especialmente, por el turismo británico, cuya fidelidad por precios, calidad del servicio a bordo e itinerarios es una de sus características.

Los tres cruceros, en una panorámica de la bahia y la capital palmera

Otra perspectiva, con Santa Cruz de La Palma como anfitriona

En mayo de 2009 fue vendido el buque Black Prince a la compañía venezolana SAVECA, propietaria de Ola Cruises y rebautizado Ola Esmeralda. Presentado como el primer crucero de bandera venezolana, colisionó frontalmente con la oposición del gobierno bolivariano, de modo que, después de varios meses amarrado y generando gastos, el buque fue abanderado en Sierra Leona y fletado por Naciones Unidas como hotel flotante en la capital de Haití, tras el terremoto que asoló en enero de 2010 al desgraciado país caribeño.

Canarias es uno de los destinos preferidos de Fred. Olsen Cruise Line y su presencia resulta especialmente notable en los puertos de San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas y Arrecife de Lanzarote. Son frecuentes, asimismo, los itinerarios que hacen escala en varias islas del archipiélago canario, además de Madeira y otros destinos con base en Dover.

Salida del crucero "Balmoral", dejando por babor al crucero "Black Watch"

Los vínculos de Fred. Olsen con La Gomera son sobradamente conocidos y se remontan a 1904, cuando comenzó la explotación agrícola del sur de la isla, en la comarca de Playa Santiago. En 1974 inició sus singladuras la compañía Ferry Gomera con el primer Benchijigua, un barco que señaló un antes y un después en la historia de la isla y de las comunicaciones marítimas en Canarias.

Líneas Fred. Olsen y su marca comercial Fred. Olsen Express es una de las mejores compañías del sector a nivel europeo, con una flota formada por buques de alta velocidad y el mejor servicio a bordo, sin duda alguna. La Palma tiene la suerte de contar con la presencia de esta compañía y de su buque insignia, Benchijigua Express, el mayor trimarán del mundo, en servicio desde mayo de 2005.

Fotos: Gabilón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Nuestro estimado amigo y colaborador Antonio Sáez nos envía unas fotos de su archivo, relativas a la coincidencia de tres cruceros de Fred. Olsen Cruise Line, el 7 de diciembre de 2008, en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Se trata de los buques Black Prince, Black Watch y Balmoral, que ocuparon en dicho día la línea de atraque del muelle sur.

Fred. Olsen Cruise Line contaba entonces con una flota de cinco buques: Black Prince, Black Watch, Braemar, Boudicca y Balmoral. El primero de ellos, afectado por las nuevas normas del SOLAS 2010, fue vendido en mayo de 2009 a la compañía venezolana SAVECA y rebautizado Ola Esmeralda.

Presentado como el primer crucero de bandera venezolana, la compañía promotora no obtuvo los permisos del gobierno bolivariano, por lo que se frustró la iniciativa. A comienzos de 2010, el citado buque fue abanderado en Sierra Leona y fletado por Naciones Unidas como hotel flotante en la capital de Haití, tras el terremoto que asoló en enero del pasado año al desgraciado país caribeño.

Canarias es uno de los destinos preferidos de Fred. Olsen Cruise Line y su presencia resulta frecuente en los puertos de San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas y Arrecife de Lanzarote. Para sus operaciones en esta zona del Atlántico, la compañía tiene su base en el puerto de Dover y el turismo británico es su principal cliente.

Los tres cruceros de Fred. Olsen, atracados en el muelle sur

Otro encuadre, desde el muelle Norte, con el vapor "La Palma"

Al atardecer, con las primeras luces encendidas

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Tres cruceros de turismo despidieron el año 2010 en aguas de Santa Cruz de Tenerife. Dos de ellos estaban atracados cuando sonaron las campanadas y el tercero se acercó a la costa para que sus pasajeros disfrutaran del espectáculo de fuegos artificiales, con el que la capital de Tenerife despide el año viejo y recibe el año nuevo.

Atracados en el muelle sur estaban los buques Black Watch y Thompson Spirit, mientras que el crucero Mein Schiff 1, en viaje de La Gomera a Lanzarote, modificó su ruta y se situó frente a Santa Cruz de Tenerife, despidiendo de ese modo el año, como se aprecia en las fotografías de nuestro estimado amigo y colaborador, Antonio Sáez.

Palmeras de fuegos artificiales sobre el cielo de Santa Cruz

El espectáculo despide y da la bienvenida al nuevo año

Los tres cruceros de turismo, en aguas de Santa Cruz

Finalizado el espectáculo, el crucero "Black Watch" siguió su viaje

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Fred. Olsen Cruise Line escribió el 30 de diciembre de 2010 una nueva página en la historia marinera del puerto de Santa Cruz de La Palma. Fecha histórica en la que atracaron tres buques de su misma contraseña, que sepamos la única oportunidad, hasta ahora, en un puerto canario.

Ya lo habíamos adelantado en esta misma sección el día antes, cuando coincidieron dos de ellos en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. El tercer protagonista en cuestión se encontraba ese mismo día en el puerto de San Sebastián de La Gomera.

Desde primera hora del jueves, 30 de diciembre, situaron en aguas del puerto palmero la elegancia de sus estampas marineras los buques Balmoral, Boudicca y Black Watch, estos dos últimos gemelos entre sí. El primero atracó en el muelle de ribera y los dos siguientes en el dique del Este, en un día magnífico, azul, limpio y con una excelente temperatura.

Miles de turistas –entre los tres buques sumaban algo más de tres mil pasajeros- y cientos de tripulantes contribuyeron con su presencia a intensificar durante unas horas el ambiente de la ciudad capital, que en estos días vive la animación propia de las fechas navideñas.

A primera hora de la tarde zarpó el crucero Balmoral y lo hizo sonando la sirena en homenaje a la ciudad marinera –a la isla toda- y de saludo de despedida a sus compañeros de contraseña, que le correspondieron adecuadamente. Dobló la punta del muelle y remontó la costa oriental de la isla rumbo a Funchal, su próximo puerto, lo mismo que el crucero Boudicca, poco después, haciéndolo éste en dirección sur para bordear la isla hasta los límites de Garafía y continuar viaje hacia el mismo puerto.

El crucero Black Watch permaneció atracado hasta última hora de la memorable jornada, en que continuó viaje a Las Palmas, de acuerdo con el itinerario previsto. La presencia de los tres buques de Fred. Olsen Cruise Line cerró un año importante en cuanto a escalas de turismo, que ha convertido a la isla –gracias al interés de las compañías navieras- en un referente de los cruceros en el Atlántico.

Los tres cruceros de Fred. Olsen, en el puerto de Santa Cruz de La Palma

Los gemelos "Black Watch" y "Boudicca" compartieron línea de atraque

El crucero "Balmoral" atracó en el muelle de ribera

Perspectiva del crucero "Black Watch"

La contraseña de Fred. Olsen, en la chimenea del buque "Balmoral"

El crucero "Balmoral" inicia la maniobra de salida

Visto de popa, enfilando la bocana de la bahía palmera

Una imagen para la historia: tres buques de Fred. Olsen

Esta imagen pertenece a la historia del puerto palmero

Navegando frente a Santa Cruz de La Palma, camino de Funchal

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

No es habitual que dos o más cruceros de una misma compañía coincidan en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, aunque tampoco es una excepción. En el día de hoy comparten atraque en el muelle sur los buques Boudicca y Balmoral, de Fred. Olsen Cruise Line, así como el crucero británico Artemis, que ayer estuvo en La Palma. Este último procede de Santa Cruz de La Palma y continuará viaje a Las Palmas.

Bonita estampa marinera en un día que amaneció espléndido pero que se complicó a partir de mediodía, con algunas chubascos ligeros y cielo cubierto, y cientos de pasajeros paseando por las calles del centro de Santa Cruz en un ambiente típicamente navideño, más otros cientos recorriendo el interior de la isla en las excursiones programadas.

El crucero Boudicca arribó procedente de San Sebastián de La Gomera y continuará viaje a Santa Cruz de La Palma, mientras que su compañero de contraseña Balmoral –el más nuevo y más grande de Fred. Olsen Cruise Line- llegó de Las Palmas y continuará también a Santa Cruz de La Palma.

Mañana se repetirá la escena en el puerto palmero, uno de los preferidos de la compañía noruega, con el añadido de la presencia del crucero Black Watch, gemelo del Boudicca, que arribará procedente de San Sebastián de La Gomera en viaje a Santa Cruz de Tenerife.

Los cruceros "Boudicca" y "Balmoral" coinciden en Tenerife

El crucero "Artemis", propiedad de P & O Cruises, en Tenerife

El crucero británico "Queen Victoria" está hoy en La Palma

Los cruceros "Queen Victoria" y "Saga Pearl II", ayer, en Tenerife

El crucero "Saga Pearl II" releva al veterano "Saga Rose"

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo y Antonio Sáez

“Balmoral” en Leixoes

noviembre 22, 2010

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque insignia de Fred. Olsen Cruise Line, Balmoral, situó hoy su elegante estampa marinera en el puerto de Leixoes, como se aprecia en la fotografía de nuestro estimado amigo y colaborador José Modesto. Es un barco bonito, que acredita la trayectoria de la compañía de origen nórdico tan arraigada en Canarias desde comienzos del siglo XX.

Fred. Olsen Cruise Line empezó su andadura turística en 1987 con el crucero Black Prince. Venía avalada por su experiencia, conocimiento y fama en las líneas regulares de pasajeros entre Noruega y el Norte de Europa, así como entre Inglaterra y Canarias, en la época de zafra frutera.

La experiencia se demostró viable y tras el remozado Black Prince llegaron los cruceros Black Watch, Braemar, Boudicca y, por último, el vistoso Balmoral. Tiene una clientela fiel, ingleses en su mayoría, muchos de ellos repetidores. Las limitaciones del convenio SOLAS 2010 determinaron la venta del crucero Black Prince, construido en 1966.

Vendido a la compañía venezolana SAVECA y rebautizado Ola Esmeralda, el gobierno chavista puso todas las trabas posibles y consiguió que la iniciativa fracasara. Posteriormente, el barco pasó a bandera de Sierra Leona y desde hace varios meses se encuentra en Puerto Príncipe (Haití), como buque-hotel de las fuerzas desplegadas en el desgraciado país antillano.

"Balmoral", un barco elegante, hoy en Leixoes

Foto: José Modesto