Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para enero próximo está anunciada la retirada del buque “Saga Ruby” después de 40 años de vida marinera. Hace unos días hizo su última escala en los puertos de Vigo y A Coruña, donde José Ramón Montero captó esta magnífica fotografía a la salida del veterano y hermoso crucero de turismo, representante de toda una época. Nuestro buen amigo Fernando González Dörner y quien suscribe nos quedaremos con las ganas de viajar a bordo de un barco con tanto encanto, a la vista de la fecha inminente de su baja, seguramente para desguace.

Como ya hemos dicho en esta misma sección, se trata de uno de los barcos más bonitos y elegantes que existen en la actualidad dedicados al creciente mercado de los cruceros de turismo. Es uno de los últimos representantes de gran categoría de los buques de su clase. Pertenece a la generación de barcos notables de mediados de la década de los setenta y, sin duda, cuando entró en servicio causó un impacto muy considerable. El diseño corresponde a un buque de líneas armoniosas, equilibrado y proporcionado en casco, superestructura y chimenea, y de una estampa marinera muy elegante y visualmente agradable.

Construido por encargo de la compañía noruega Den Norske Amerikalinje A/S, con sede en Oslo, es la construcción número 39 de los astilleros Swan Hunter Shipbuilders Ltd., en Wallsend y fue botado el 15 de mayo de 1972 con el nombre de “Vistafjord”, siendo entregado a sus armadores el 15 de mayo de 1973 y estrenándose ocho días después en su viaje inaugural en la línea Oslo-Nueva York.

Espectacular cabezada del buque “Saga Ruby” a la salida de la ría de A Coruña

Sin embargo, poco tiempo se mantuvo el citado buque en la línea regular, pues el avance de la aviación comercial y la crisis del petróleo de octubre de 1973 provocó el cierre de la misma, dedicándose, a partir de entonces, a los cruceros de turismo, etapa en la que también participó su compañero de contraseña “Sagafjord”, otro barco bonito que acabó en el desguace vencido por las normas del convenio SOLAS 2010.

En mayo de 1980, los buques de la compañía Den Norske Amerikalinje A/S fueron transferidos a la sociedad Norwegian American Cruises A/S, y en diciembre de ese mismo año pasaron a la propiedad de Leif Hoegh & Co. Transcurrieron apenas tres años y en mayo de 1983, naviera y buques fueron vendidos al grupo británico Cunard, con entrega prevista para octubre del citado año. A partir de entonces ambos buques enarbolaron la contraseña de la histórica compañía británica, explotados por la división Cunard Cruises y, al igual que en su etapa anterior, siguieron siendo asiduos visitantes del Atlántico isleño. En diciembre de 1999, el buque “Vistafjord” fue rebautizado “Caronia”, pintado el casco de color negro, lo cual, si cabe, resaltaba todavía más su elegancia. Este barco, además, fue destinado a un tipo de pasajeros con límite mínimo de edad en 50 años, manteniendo a bordo el estilo inglés más tradicional.

En julio de 2004 el buque “Caronia” fue vendido a la sociedad Saga Shipping Co. Ltd., fijándose su entrega para el mes de diciembre del citado año, siendo rebautizado “Saga Ruby”, nombre con el que navega desde entonces. En octubre de 2009, maniobrando en el puerto de Nueva York, resultó averiado con daños de cierta importancia, que obligó a su reparación en los astilleros de Bayonne (New Jersey).

Es un buque de 24.292 toneladas brutas y 5.954 de peso muerto y son sus principales dimensiones 191,10 metros de eslora total y 25 de manga. Está propulsado por dos motores Sulzer 9RD68, con una potencia de 24.000 caballos, sobre dos líneas de ejes y hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de crucero de 20 nudos. Tiene capacidad para 500 pasajeros (aunque puede alojar a un máximo de 670) y 390 tripulantes y está inscrito en el registro marítimo de Bahamas. Código IMO 7214715.

Foto: José R. Montero

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Uno de los barcos más bonitos y elegantes que existen en la actualidad dedicados al creciente mercado de los cruceros de turismo se llama “Saga Ruby” y estuvo hoy en el puerto de Santa Cruz de La Palma, donde lo captó a su llegada la cámara de nuestro estimado colaborador Alberto Pérez. Como diría otro querido amigo de días felices, Fernando González Dörner –y lo suscribimos plenamente– no hay en la actualidad barco con tanto encanto. No perdemos, por ello, la ilusión de que algún día podamos viajar juntos a bordo.

Se trata de uno de los últimos representantes de gran categoría de los buques de su clase. Se sitúa en la generación de los barcos notables de mediados de la década de los setenta y, sin duda, cuando entró en servicio causó un impacto muy considerable. El diseño corresponde a un buque de líneas armoniosas, muy equilibrado y proporcionado en casco, superestructura y chimenea, y de una estampa marinera muy elegante y visualmente agradable.

Avante poca, el bellísimo “Saga Ruby” arriba a Santa Cruz de La Palma

Construido por encargo de la compañía noruega Den Norske Amerikalinje A/S, con sede en Oslo, es la construcción número 39 de los astilleros Swan Hunter Shipbuilders Ltd., en Wallsend y fue botado el 15 de mayo de 1972 con el nombre de “Vistafjord”, siendo entregado a sus armadores el 15 de mayo de 1973 y estrenándose ocho días después en su viaje inaugural en la línea Oslo-Nueva York.

Sin embargo, poco tiempo se mantuvo el citado buque en la línea regular, pues el avance de la aviación comercial y la crisis del petróleo de octubre de 1973 provocó el cierre de la misma, dedicándose, a partir de entonces, a los cruceros de turismo, etapa en la que también participó su compañero de contraseña “Sagafjord”, otro barco bonito que acabó en el desguace vencido por las normas del convenio SOLAS 2010.

En mayo de 1980, los buques de la compañía Den Norske Amerikalinje A/S fueron transferidos a la sociedad Norwegian American Cruises A/S, y en diciembre de ese mismo año pasaron a la propiedad de Leif Hoegh & Co. Pasaron apenas tres años y en mayo de 1983, naviera y buques fueron vendidos al grupo británico Cunard, con entrega prevista para octubre del citado año.

El casco pintado de negro realza sus elegantes líneas marineras

En efecto, a partir de entonces ambos buques enarbolaron la contraseña de la histórica compañía británica, explotados por la división Cunard Cruises y, al igual que en su etapa anterior, siguieron siendo asiduos visitantes del Atlántico isleño. En diciembre de 1999, el buque “Vistafjord” fue rebautizado “Caronia” y, como tal, visitó en varias ocasiones el puerto tinerfeño, pintado el casco de color negro, lo cual, si cabe, resaltaba todavía más su elegancia. Este buque, además, fue destinado a un tipo de pasajeros con límite mínimo de edad en los 50 años, manteniendo a bordo el más tradicional estilo inglés.

En julio de 2004 el buque “Caronia” fue vendido a la sociedad Saga Shipping Co. Ltd., fijándose su entrega para el mes de diciembre del citado año, siendo rebautizado “Saga ruby”, nombre con el que navega desde entonces y nos visita de nuevo. En octubre de 2009, maniobrando en el puerto de Nueva York, resultó averiado con daños de cierta importancia, que obligaron a su reparación en los astilleros de Bayonne (New Jersey).

Es un buque de 24.292 toneladas brutas y 5.954 de peso muerto y son sus principales dimensiones 191,10 metros de eslora total y 25 de manga. Está propulsado por dos motores Sulzer 9RD68, con una potencia de 24.000 caballos, sobre dos líneas de ejes y hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de crucero de 20 nudos. Tiene capacidad para 500 pasajeros (aunque puede alojar a un máximo de 670) y 390 tripulantes y está inscrito en el registro marítimo de Bahamas. Código IMO 7214715.

Fotos: Alberto Pérez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Son dos conceptos diferentes de buques de la industria turística europea. Uno, un clásico de una elegancia extraordinaria, legítimo representante de una época dorada; otro, un cajón flotante muy en boga en los últimos tiempos, sin que por ello deje de tener su atractivo. Se llaman “Saga Ruby” y “Costa Luminosa” y hoy han coincidido en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.

El buque “Saga Ruby” es el antiguo “Vistafjord”, acaso uno de los barcos más bonitos que se hayan construido jamás. Está entrado en años, pero la edad le sienta que es una maravilla. Navegó enarbolando la contraseña de Cunard con el nombre de “Caronia” y entonces sólo admitía a bordo pasajeros mayores de 50 años. Desde hace pocos años es el buque insignia de Saga Cruises, una compañía británica de éxito en el sector.

El buque “Costa Luminosa” es uno de los barcos de la clase “Vista”, proyecto repetido en Costa Cruceros, Cunard Line, P & O Cruises y Carnival Cruises. Es un modelo de algo menos de cien mil toneladas y dos mil pasajeros –cien arriba, cien abajo según la compañía– construidos todos ellos en astilleros italianos por encargo del grupo Carnival, propietario de cada una de las compañías citadas.

El buque “Costa Luminosa”, en un día que hace honor a su nombre

“Saga Ruby”, la elegancia de un barco llevada a su máxima expresión

Ambos buques se cruzan durante la maniobra de entrada del segundo

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Es un barco bonito, se mire por dónde se mire. Digno representante de otra época del transporte marítimo antes de que irrumpieran los cajones flotantes con balcones al mar, que ahora son mayoría en el sector. Nos referimos al buque “Saga Ruby”, ex “Vistafjord”, luego “Caronia”, en la actualidad explotado por la compañía inglesa Saga Cruises, que luce y reluce su elegante estampa marinera de proa lanzada y superestructura bien proporcionada.

Estuvo ayer en el puerto de Vigo, a donde llegó a primera hora de la mañana procedente de Gibraltar en viaje a Southampton, en la última escala de su crucero de Fin de Año. A bordo, en esta ocasión, 533 pasajeros y 390 tripulantes. Salieron tres autobuses con excursiones programadas a Bayona la Real. “Un día espléndido con un anticiclón dominando la zona, que propició los paseos en las áreas comerciales y la degustación de mariscos en “la Piedra”, compras de vinos y recuerdos de Reyes”, comenta Alfredo Campos Brandón, autor de las fotos que acompañan.

Estampa marinera del buque “Saga Ruby”, exponente de otro tiempo

Visto por la aleta de babor, apreciamos sus líneas clásicas

Atracado en el puerto de Vigo, visto por la amura de estribor

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hasta media tarde coincidieron en el puerto de Vigo dos buques dedicados al mismo fin que han resaltado en el entorno portuario. Son viejos conocidos, pero no por eso menos distinguidos. El primero es un clásico en su estilo y se llama “Saga Ruby” y el segundo es el gigante de los mares en esta parte del Atlántico y se llama “Independence of the Seas”.

El buque “Saga Ruby”, que muestra en sus líneas marineras la gracia y la elegancia de una época de la navegación trasatlántica, arribó procedente de Barcelona en viaje a Southampton, con 663 pasajeros y 381 tripulantes, que se sumaron a los 4.124 pasajeros y 1.345 tripulantes del “Independence of the Seas”, que llegó procedente de Southampton en viaje a Lisboa. De la consignación de ambos se ocupó la delegación de Pérez y Cía.

“La movida de hoy fue muy interesante”, señala Alfredo Campos Brandón, autor de las fotos y comentarios que acompañan. “Salidas de excursiones como siempre a Compostela, Cambados, La Toja, Bayona la real, en 24 autobuses. El día no estuvo muy apetecible, por lo que los establecimientos del puerto tuvieron su beneficio, lo cual es todo un respiro.

“Saga Ruby”, un barco bonito, un clásico de otro tiempo

“Independence of the Seas”, gigante de los mares en el Atlántico

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Es un digno exponente de otra época, felizmente a flote. Se llama Saga Ruby y ayer estuvo en el puerto de Vigo, en viaje de Southampton a Malta, con 558 pasajeros y 392 tripulantes. La estancia fue corta, de casi cuatro horas, espacio de tiempo en el que los turistas recorrieron el centro histórico de Vigo, otros hicieron excursiones contratadas y poco más.

Cuando el buque Saga Ruby perteneció a Cunard con los nombres de Vistafjord y Caronia, tenía el sello exclusivo de que sólo admitía pasajeros mayores de 50 años. Es uno de los representantes clásicos de la década de los setenta que todavía quedan en el mundo y, desde luego, se trata de un barco de línea marinera bellísima y muy bien proporcionada. Desde julio de 2004 es propiedad de Saga Cruises y figura entre los preferidos del turismo británico.

A su llegada al puerto de Vigo se cruza con un pesquero

Aspecto de la estilizada proa del buque "Saga Ruby"

La chimenea, bien proporcionada en la estructura del buque

El barco, visto en toda su eslora por la banda de estribor

Saga Holydays es la marca comercial de Saga Cruises

Cayendo a estribor, para atracar en el muelle de trasatlánticos

Fotos: Alfredo Campos Brandón (alfysumundonaval)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cuando el buque Saga Ruby perteneció a Cunard con los nombres de Vistafjord y Caronia, tenía el sello exclusivo de que sólo admitía pasajeros mayores de 50 años. Es uno de los representantes clásicos que todavía quedan en el mundo y, desde luego, se trata de un barco de línea marinera bellísima y muy bien proporcionada.

Estuvo ayer, 1 de mayo, en Santa Cruz de Tenerife, escala de su actual crucero y arribó procedente de Las Palmas en viaje a Arrecife de Lanzarote, momentos que captó la cámara de nuestro buen amigo y colaborador Antonio Sáez. Desde julio de 2004 es propiedad de Saga Cruises y figura entre los preferidos del turismo británico.

Vemos también el moderno buque cablero francés Ile de Batz, que se encuentra en Tenerife desde hace unos días y es el encargado del tendido de un doble cable de fibra óptica entre Tenerife y Cádiz, lo cual permitirá mejorar considerablemente las comunicaciones.

El buque "Saga Ruby" maniobra entre puntas con la ayuda de un remolcador

Listo de maniobra. Al fondo, el metanero "LNG Galea"

El buque cablero "Ile de Batz", en el antepuerto

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto y la ciudad de Funchal hicieron honor, un año más, a la tradición que les caracteriza. En presencia de siete cruceros de turismo y la hospitalaria ciudadanía de Madeira, la región autónoma despidió el año 2010 y recibió el nuevo año 2011 como bien saben hacerlo: un extraordinario espectáculo de fuegos artificiales cuya fama es internacional.

En aguas del puerto de Funchal, atracados unos y fondeados  otros se dieron cita los cruceros Queen Victoria, Oriana, Artemis, Balmoral, Boudicca, Saga Ruby y Saga Pearl II. La inmensa mayoría de los ocho mil y pico pasajeros son de nacionalidad británica, pues todos los barcos reseñados operan con base puertos ingleses. 

Las imágenes que nos envía nuestro estimado amigo y colaborador Sergio Ferreira (sergio@cruises) son el testimonio más elocuente. Un espectáculo de primer nivel que se repite cada año para una isla que tiene en el turismo su principal ingreso. Lo saben cuidar, lo saben hacer y es un placer reconocerlo.

En la madrugada del día 30, procedente de La Palma, llegó el crucero "Queen Victoria"

Tres contraseñas resplandecen en la noche madeirense

A primera hora sale para Porto Santo el ferry "Lobo Marinho"

A la salida el ferry se cruza con el crucero "Artemis"

El crucero "Artemis" maniobra en el puerto de Funchal

El crucero "Boudicca" amanece y fondea en Funchal

El crucero "Balmoral", atracado en el muelle de ribera

El día luce magnífico y el puerto está en su esplendor

El crucero "Boudicca" fondeado y el crucero "Oriana" espera práctico

El 31 de diciembre es un día de júbilo en el puerto de Funchal

El crucero "Oriana" ocupa el atraque del "Queen Victoria"

Los cruceros "Queen Victoria" y "Saga Pearl II" comparten fondeo

La imagen portuaria se repite cada año

Bonita imagen nocturna del crucero "Queen Victoria"

El puerto y la ciudad de Funchal esperan el inicio del espectáculo

Los fuegos artificiales iluminan la noche madeirense

El espectáculo tiene merecida fama internacional

Cada año se supera en imaginación y calidad artística

Fotos: Sergio Ferreira (sergio@cruises)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo coincidirán mañana en el puerto de Santa Cruz de Tenerife otros cinco cruceros de turismo. Ya decíamos en una crónica anterior que este hecho, aunque no sea frecuente, tampoco es inédito y aquí tenemos la confirmación.

El muelle sur se llenará al completo con las escalas de los buques Saga Ruby, Mein Schiff 1, Boudicca, Splendour of the Seas y Thomson Spirit. Un quinteto de lujo, en un día que deseamos sea espléndido para que turistas y el comercio y la ciudadanía de Santa Cruz disfrute de su presencia. Habrá bastante ajetreo en el puerto, excursiones por el interior de la isla y, ahora que ya pasó la primera tormenta del invierno, un día magnífico de sol.

El crucero "Amadea", en su reciente escala en Tenerife

Foto: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Santa Cruz de Tenerife ha vivido una semana de lujo en lo que a escalas de cruceros de turismo se refiere. Ya lo habíamos adelantado en esta misma sección en su momento, y ahora lo resumimos para nuestros lectores.

Hace justo una semana, el 23 de octubre, coincidieron tres buques en el muelle sur, por el siguiente orden: AIDABlu, que arribó de madrugada, en su itinerario semanal habitual; Marco Polo, un clásico de los años sesenta y el gigante Independence of the Seas.

El domingo 24, con una hora de diferencia, arribaron los cruceros Azura y Celebrity Eclipse. El muelle sur acogió las escalas de ambos buques, y los miles de pasajeros que viajaban a bordo recorrieron las calles de la ciudad capital y unos cuantos cientos disfrutaron las excursiones programadas por el interior de la isla.

El lunes 25 llegó un clásico de los años setenta: Ocean Countess. Por la noche continuó viaje a San Sebastián de La Gomera, haciéndolo en mejores condiciones meteorológicas que el día anterior, que impidieron la escala del crucero Marco Polo en el puerto colombino.

El martes 26 le tocó el protagonismo al crucero Ventura, gemelo del Azura, en viaje de posicionamiento al Caribe, previendo su siguiente escala en Tórtola (Islas Vírgenes). Como conocen nuestros lectores, ambos buques son los más grandes de la flota de la compañía británica P & O Cruises.

El jueves 28 tuvimos tres buques de porte medio: Silver Spirit, en viaje al Caribe; Saga Ruby, otro clásico de prestigio, dando saltos entre las islas; y Grand Mistral, que esta temporada ha sido un asiduo del puerto tinerfeño.  

El viernes 29 arribó el megacrucero Navigator of the Seas, uno de los barcos de la clase Voyager, en viaje de posicionamiento a Port Everglades, con siete singladuras por la proa en su cruce del Atlántico.

Y hoy, sábado 30, nos visita el crucero Celebrity Century, también en viaje de posicionamiento en Miami, ante mañana estará en Santa Cruz de La Palma antes de cruzar el Atlántico y, como cada sábado, el crucero AIDABlu.

"Independence of the Seas", con las primeras luces del día

"Azura", maniobrando entre puntas aún de noche

"Celebrity Eclipse" y "Azura" comparten atraque

Maniobra del crucero "Ventura", gemelo del "Azura"

El ferry "Volcán de Timanfaya" se cruza con el crucero "Celebrity Century"

Fotos: Antonio Sáez