Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Santa Cruz de La Palma recibió ayer una nueva escala programada del buque “Braemar”, que coincidió con su compañero de contraseña “Boudicca”. Y mientras nuestro protagonista permaneció atracado hasta casi medianoche y arribó esta mañana temprano al puerto de Santa Cruz de Tenerife, el segundo continuó viaje a Funchal, donde hoy ha sido noticia por el nuevo color retro de su casco.

Es el tercero de los barcos que enarbolan la contraseña de Fred. Olsen Cruise Line, precedido por los buques “Black Prince” (1987-2009) y “Black Watch” y seguido de los buques “Boudicca” y “Balmoral”. Es un buque de factura española, construcción número 198 del astillero de Unión Naval de Levante, cuyo contrato fue firmado el 12 de diciembre de 1989. Es un buen barco y tiene un rendimiento muy aceptable. 

El buque “Braemar”, iluminado, en la quietud de la noche palmera

El 21 de marzo de 1991 fue puesto en grada el primer bloque de su quilla y el 31 de enero de 1992 se procedió a su botadura con el ceremonial acostumbrado. Entró en servicio el 1 de junio de 1993 bautizado con el nombre de “Crown Dynasty”. La entrega sufrió un retraso de tres meses debido a un incendio producido el 23 de febrero del citado año en uno de los salones, cuando se encontraba en fase de armamento a flote.

Desde  junio de 2008, en que finalizaron los trabajos de alargamiento en el astillero Blohm & Voss, en Hamburgo (Alemania), es  un buque de 24.344 toneladas brutas, 10.164 toneladas netas y 2.978 toneladas de peso muerto, en un casco de 195,92 m de eslora total. Está equipado con nuevas cabinas de mayor superficie –en total dispone de 484 camarotes–, piscina más amplia, salones panorámicos y puede alojar a 929 pasajeros.

El buque está propulsado por cuatro motores Wärtsila 8R22, acoplados a dos ejes e igual número de hélices de paso variable, así como dos hélices transversales a proa, con una potencia de 13.200 kw, que le permite mantener una velocidad de 15,5 nudos. Código IMO 9000699.

Foto: Alberto Pérez

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

No es la primera vez que dos o más buques de Fred. Olsen Cruise Line coinciden en el puerto de Santa Cruz de La Palma. Recordamos, especialmente, la fecha del 30 de diciembre de 2010, cuando coincidieron tres de los cuatro buques que tiene esta compañía: “Black Watch”, “Boudicca” y “Balmoral”. Y hoy lo han hecho los buques “Boudicca” y “Braemar”, en una jornada soleada como podemos apreciar en las fotos de nuestro estimado amigo y colaborador José Javier Pérez Martín.

Observamos, además, que el buque “Boudicca” tiene el casco pintado de color oscuro, en lo que parece ser la nueva imagen de la flota. La presencia de estos barcos ha coincidido, además, con un viaje extraordinario esta mañana del fast-ferry “Benchijigua Express”, propiedad de Fred. Olsen Express. Fred. Olsen & Co. está vinculada a La Palma desde la década de los años treinta del siglo XX, cuando la exportación frutera a Inglaterra y el Continente.

Los buques “Braemar” y “Boudicca”, en el puerto de Santa Cruz de La Palma

Fred. Olsen Cruise Line siente especial predilección por La Palma

El buque “Boudicca” luce una nueva estampa con el casco pintado de oscuro

Fotos: José Javier Pérez Martín

“Balmoral” en La Palma

noviembre 14, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Santa Cruz de La Palma acogió hoy una nueva escala del buque “Balmoral”, abanderado en Bahamas, procedente de Santa Cruz de Tenerife. Atracó proa a la ciudad y por su popa lo hizo el buque “AIDAsol”, en su habitual escala semanal. Ambos navegan a velocidad moderada hacia el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, donde coincidirán mañana en otra jornada de considerable actividad.

Fred. Olsen Cruise Line tiene en el mercado inglés una cuota importante de su actividad crucerística y goza de especial consideración entre el público de edad madura. Opera una flota de buques de tamaño y capacidad mediana, que cubre una parcela diferenciada de la que ofrecen los megacruceros, tan de moda.

El buque “Balmoral”, esta tarde poco antes de su partida en el puerto palmero

De ahí una de las claves de su éxito, con el nivel de servicios y la fiabilidad técnica que les caracteriza, avalado, además, por sus muchos años de experiencia en la atención al pasaje en las diferentes líneas entre Noruega e Inglaterra y, por supuesto, entre Inglaterra y Canarias en la temporada de zafra frutera, entre 1966 y 1986, con los buques “Black Watch”, “Black Prince” y “Blenheim” entre 1970 y 1981.

El crucero “Balmoral” es un barco bonito y bien proporcionado, de líneas marineras armoniosas, que ha ganado en estética visual con el alargamiento realizado, al igual que sucede con su compañero de contraseña “Braemar”Curiosamente, los otros dos buques de Fred. Olsen Cruise Line, “Black Watch” y “Boudicca”, también habían sido alargados en astilleros alemanes en 1982 y 1983.

Foto: Francisco Jiménez Acosta

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por primera vez en la historia de Fred. Olsen Cruise Line, los cuatro buques que en la actualidad componen la flota coincidieron el pasado 28 de julio en el puerto de Bergen, la ciudad más importante del sur de Noruega. La comitiva estuvo encabezada por el buque “Braemar”, seguido de los buques “Black Watch”, “Boudicca” y “Balmoral”. Un espectáculo único en un magnífico día veraniego. A pie de muelle esperaban Fred. Olsen sr. y su hijo Fred. Olsen jr., además de otros directivos de la empresa y un gentío que acudió a presenciar la llegada de los cuatro buques.

Fred. Olsen Cruise Line comenzó su andadura en 1987 con el buque “Black Prince”. Tiene su principal nicho de mercado en el Reino Unido, aunque en los últimos años se ha extendido por las principales zonas turísticas del mundo. Fred. Olsen & Co. mantiene una especial relación con el puerto de Bergen, aunque fue más intensa en las décadas de los años sesenta y setenta cuando estuvo asociada con Bergen Line. En Canarias tuvimos la oportunidad de que coincidieran tres buques de Fred. Olsen Cruise Line. Sucedió el 30 de diciembre de 2010 en el puerto de Santa Cruz de La Palma.  

La comitiva de los cuatro buques llega al puerto de Bergen

El encuentro de los cuatro buques ha tenido una notable repercusión

Fred. Olsen sr y Fred. Olsen jr (centro), junto a los capitanes de los cuatro buques

En cada uno de los buques hubo una celebración especial

Es la primera vez que coinciden los buques de Fred. Olsen Cruise Line

Los maestros reposteros endulzaron la grata coincidencia

El encuentro de 2015 hace historia en Fred. Olsen Cruise Line

Fotos: Fred. Olsen Cruise Line

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Vigo recibió ayer una nueva escala programada del buque “Breamar”, uno de los barcos de la flota de Fred. Olsen Cruise Line. Arribó a primera hora de la mañana en una estancia de once horas de duración, procedente de Sevilla en viaje a Hamburgo, con una expedición de 929 pasajeros y 379 tripulantes. Salieron ocho autobuses para realizar las excursiones contratadas a bordo, a los lugares de interés habitual. De la consignación se ocupó la delegación de Pérez y Cía. y nuestro estimado amigo y colaborador Alfredo Campos Brandón dejó constancia gráfica.

El buque “Braemar” es el tercero de los barcos que enarbolan la contraseña de Fred. Olsen Cruise Line, precedido por los buques “Black Prince” (1987-2009) y “Black Watch” y seguido de los buques “Boudicca” y “Balmoral”. Es de factura española, construcción número 198 del astillero de Unión Naval de Levante, cuyo contrato fue firmado el 12 de diciembre de 1989. El 21 de marzo de 1991 fue puesto en grada el primer bloque de su quilla y el 31 de enero de 1992 se procedió a su botadura con el ceremonial acostumbrado. Entró en servicio el 1 de junio de 1993 bautizado con el nombre de “Crown Dynasty”. La entrega sufrió un retraso de tres meses debido a un incendio producido el 23 de febrero del citado año en uno de los salones, cuando se encontraba en fase de armamento a flote.

El buque “Braemar·, en el puerto de Vigo, visto por la aleta de babor

Propiedad, entonces, de Crown Cruise Line (vinculada a Commodore Cruise Line), por espacio de cuatro años estuvo fletado a la prestigiosa compañía británica Cunard Line, en unión de su gemelo “Crown Jewel”. En esta etapa, ambos buques operaron en la costa este de EE.UU. con notable éxito debido a su tamaño medio y calidad de las instalaciones y servicios a bordo. Es de mencionar, además, que fueron los últimos buques de su clase construidos en España.

En marzo de 1997 el buque fue fletado a Majesty Cruise Line y rebautizado “Crown Majesty”. En ese mismo año, unos meses después, pasó a la propiedad de Norwegian Cruise Line y navegó con el nombre de “Norwegian Dynasty”. En octubre de 1999 fue recomprado por Commodore Cruise Line y recuperó su nombre original. En diciembre de ese mismo año pasó a la explotación de Crown Cruises y gerencia técnica y comercial de la mencionada propietaria.

Sin embargo, en febrero de 2000 sobrevino la quiebra de Commodore Cruise Line y en mayo de 2001 fue adquirido por Fred. Olsen Cruise Line. Entonces hizo viaje al puerto de Santa Cruz de Tenerife y aquí permaneció varios días mientras se ultimaban los detalles de su nueva etapa, viajando a continuación al astillero Blohm & Voss, en Hamburgo, donde se procedió a su puesta a punto.

El buque “Braemar”, visto de popa durante su estancia en Vigo

De nuevo en servicio en agosto de 2001, por entonces era un buque de 19.089 toneladas brutas y 1.800 toneladas de peso muerto, en un casco de 163,81 m de eslora total, 22,50 m de manga y 5,40 m de calado máximo. Su acomodación original de 820 pasajeros quedó reducida a 750 pasajeros, en un ambiente de gran confort. En diciembre de 2007, Fred. Olsen Cruise Line decidió el alargamiento del casco con una nueva sección de 32,11 m de eslora, que fue construida en el astillero Schichau Seebeck, en Bremerhaven, mientras que el corte y ensamblaje se llevó a cabo en el astillero Blohm & Voss, en Hamburgo.

Después de dos meses de trabajos, en junio de 2008 salió de nuevo a navegar y desde entonces es un buque de 24.344 toneladas brutas, 10.164 toneladas netas y 2.978 toneladas de peso muerto, en un casco de 195,92 m de eslora total. Está equipado con nuevas cabinas de mayor superficie –en total dispone de 484 camarotes–, piscina más amplia, salones panorámicos y puede alojar a 929 pasajeros. El buque está propulsado por cuatro motores Wärtsila 8R22, acoplados a dos ejes e igual número de hélices de paso variable, así como dos hélices transversales a proa, con una potencia de 13.200 kw, que le permite mantener una velocidad de 15,5 nudos. Código IMO 9000699.

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Normalidad relativa a bordo del buque de turismo “Boudicca”, que se dirige a velocidad moderada (nueve nudos) hacia el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde espera arribar mañana. Como ya hemos informado, en la madrugada de ayer se produjo un incendio en la sala de máquinas, que ha dejado inutilizados dos motores principales y tres auxiliares. Aunque algunas cabinas no tienen electricidad, la mayoría de los servicios a bordo funcionan con normalidad, informa la compañía naviera desde su sede operativa en Londres.

El buque “Boudicca” zarpó el 20 de enero del puerto de Southampton, en un crucero de 18 noches de duración con escalas en varios puertos de la Península, Canarias y Cabo Verde. Debido a este acaecimiento, el itinerario tendrá que ser modificado. A la llegada del barco a Santa Cruz de Tenerife esperan técnicos y talleres especializados para reparar los daños producidos por el incendio declarado en la sala de máquinas. Se ha puesto de manifiesto que en todo momento se ha mantenido la calma a bordo y no hay heridos. 

El buque “Boudicca” llegará mañana al puerto de Arrecife de Lanzarote

Foto: Fred. Olsen Cruise Line

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque “Boudicca”, uno de los cuatro cruceros de turismo de Fred. Olsen Cruise Line, permaneció durante unas siete horas sin energía eléctrica cuando navegaba a la altura de Casablanca, en viaje de Cádiz a Arrecife de Lanzarote. Según se ha informado, en torno a las cuatro de la pasada madrugada se produjo un incendio en la sala de máquinas, que fue sofocado por la propia tripulación.

Unas horas después se consiguió restablecer el fluido eléctrico y la propulsión, aunque el buque navega a velocidad moderada, pues dos motores principales y tres auxiliares están fuera de servicio. Algunos pasajeros hicieron uso de los chalecos salvavidas y acudieron a los puntos de reunión. No hay heridos entre los 784 turistas y 356 tripulantes que van a bordo. La noticia trascendió con rapidez debido a que un pasajero subió un mensaje a las redes sociales y la naviera reaccionó desde Londres con rapidez y aclaró el alcance del suceso.  

No hay novedad a bordo del buque “Boudicca”, que navega moderado

Foto: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A pesar de que el tiempo no acompañó, pues acompañaron nieblas y algo de “orballada” en un ambiente plomizo, el puerto de Vigo vivió ayer una jornada de notable movimiento de turistas, con la presencia de dos buques que son viejos conocidos: “Boudicca”, de Fred. Olsen Cruise Line e “Independence of the Seas”, de Royal Caribbean Cruise Line, que sigue ostentando el honroso título de ser el mayor buque de su clase que navega por estos lares. 

El buque de Fred. Olsen Cruise Line llegó a las 07,15 h procedente de Liverpool en viaje a Cádiz, hacia donde continuó a las 17 h. A bordo una expedición de 873 pasajeros y 358 tripulantes. Salieron seis autobuses para hacer las excursiones programadas. El segundo llegó a las 09 h, procedente de Lisboa, en la última de su viaje, camino de Southampton. Zarpó a las 13 h, con una expedición de 4.191 pasajeros y 1.371 tripulantes. De la consignación de ambos se ocupó la delegación de Pérez y Cía.

La silueta del buque “Boudicca” se recorta en la mañana gris de la ría de Vigo

Es un barco bonito, entrado en años pero bien mantenido

Atracó estribor al histórico muelle de trasatlánticos del puerto de Vigo

Entre nieblas aparece la mole del gigante “Independence of the Seas”

Mantiene, por el momento, el honroso título del mayor buque de su clase en Vigo

El tiempo no acompañó durante la jornada. Los dos buques comparten atraque

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los buques “Balmoral” y “Braemar”, de Fred. Olsen Cruise Line, han coincidido hoy en el puerto de Funchal, como podemos apreciar en la fotografía de nuestro estimado amigo y colega Sergio Ferreira. Madeira, junto a Canarias, es uno de los destinos preferidos de la compañía noruega, que tiene una notable influencia en el turismo británico.

Desde mediados de la década de los años sesenta, con la puesta en servicio de los buques “Black Watch” y “Black Prince” y a comienzos de los setenta con el buque “Blenheim”, la escala en Funchal siempre ha figurado en los itinerarios de Fred. Olsen. Desde 1987, con el reestreno del buque “Black Prince” como crucero de turismo, se ha afianzado dicha relación, pues Madeira tiene unos encantos extraordinarios.  

“Braemar” entrando y “Balmoral” atracado, en el puerto de Funchal

Foto: Sergio Ferreira

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Fred. Olsen Cruise Line figura entre las primeras navieras del sector turístico que han apostado por El Hierro. Conviene recordar que fue el buque “Black Prince” el primero de su contraseña que hizo escala en el puerto de La Estaca, en 1987, cuando el atraque era un simple espigón que nada tiene que ver con las instalaciones actuales. 

Desde entonces han pasado algo más de 25 años y la centenaria naviera noruega sigue manteniendo su presencia en la Séptima Isla –como diría el entrañable cronista herreño José Padrón Machín–, en sus itinerarios de temporada. La escala más reciente corresponde al buque “Braemar”, que estuvo ayer en el puerto de La Estaca, en un día espléndido y volverá el próximo 9 de enero. 

El buque “Braemar” en El Hierro, visto en toda su eslora por la banda de babor

Foto: Alexander Geistlinger [Casa Papel]