Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en el puerto de Santa Cruz de La Palma la gracia y la elegancia del buque-escuela sueco “Gladan”, propiedad de la Escuela Naval del país escandinavo. Un barco y una institución que bien merecen un reconocimiento oficial, pues recala con frecuencia desde hace más de medio siglo y el nombre de La Palma es bien conocido y valorado en su tierra natal.

El pequeño “Gladan” y su gemelo “Falken” son viejos conocidos por estas latitudes desde que en 1947 y 1948, respectivamente, nacieran a la mar en los astilleros de Estocolmo. Viendo su estampa agraciada, nos hizo evocar la de aquel velero que forma parte de nuestra historia marinera y que se llamó “Benahoare”.

Es un barco bonito, con la gracia y la elegancia de un velero histórico

Aparejados de goleta, arbolan dos palos con igual número de velas cangrejas y varios foques a proa que largan una superficie vélica de 512 metros cuadrados. Son buques de 232 toneladas de desplazamiento y una eslora total de 42,50 metros, 7,27 de manga y 4,20 de calado en cascos de acero y disponen de un motor propulsor de 120 caballos.

Cumplen con su función docente en contacto directo con la mar, realizando largas campañas de instrucción y, fuera de temporada, también son utilizados por asociaciones civiles suecas para la instrucción de jóvenes en el arte de la navegación y la marinería, llevando a bordo, como máximo, 40 personas.

Foto: Alberto Pérez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en aguas de Canarias la gracia y la elegancia del buque-escuela sueco “Falken”, propiedad de la Escuela Naval del país escandinavo, al que vemos a su salida del puerto de Santa Cruz de La Palma, donde hoy ha coincidido con la escala semanal del buque “AIDAStella”. El pequeño “Falken” y su gemelo “Gladan” son viejos conocidos por estas latitudes desde que en 1948 y 1947, respectivamente, nacieran a la mar en los astilleros de Estocolmo. Viendo su estampa agraciada, nos hizo evocar la de aquel velero que forma parte de nuestra historia marinera y que se llamó “Benahoare”.

Aparejados de goleta, arbolan dos palos con igual número de velas cangrejas y varios foques a proa que largan una superficie vélica de 512 metros cuadrados. Son buques de 232 toneladas de desplazamiento y una eslora total de 42,50 metros, 7,27 de manga y 4,20 de calado en cascos de acero y disponen de un motor propulsor de 120 caballos. Cumplen con su función docente en contacto directo con el mar, realizando largas campañas de instrucción y, fuera de temporada, también son utilizados por asociaciones civiles suecas para la instrucción de jóvenes en el arte de la navegación y la marinería, llevando a bordo, como máximo, 40 personas.

Todavía dentro de la bahía palmera ya había largado todo el aparejo

Es un barco dedicado a la formación marinera, en servicio desde 1948

Fotos: José Javier Pérez Martín

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde hace algunos años y cada vez que llega la temporada de otoño e invierno recalan en aguas de Canarias los buques-escuela suecos “Gladan” y “Falken”, que realizan cruceros de instrucción en aguas más cálidas que las de su derrotero natural, pues fuera de las campañas de instrucción son utilizados por asociaciones civiles suecas para la instrucción de jóvenes en el arte de la navegación y la marinería, llevando a bordo, como máximo, a 40 personas. En algunas ocasiones han hecho escalas en el puerto tinerfeño y en esta ocasión lo hace en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, donde lo ha captado la cámara de nuestro amigo y colaborador Manuel V. Samper Díaz.

Construidos en 1947 y 1948 en el astillero de Estocolmo, aparejan de goleta y arbolan dos palos con igual número de velas cangrejas y varios foques a proa, desplegando una superficie vélica de 512 metros cuadrados. Son buques de 232 toneladas de desplazamiento y una eslora total de 42,50 metros, 7,27 de manga y 4,20 de calado en cascos de acero y disponen de un motor propulsor de 120 caballos. Cumplen con su función docente en contacto directo con el mar realizando largas campañas de instrucción convertida en la mejor forma de conocer la mar en profundidad.

Estampa marinera de la goleta sueca “Gladan” en el puerto de Las Palmas

Foto: Manuel V. Samper Díaz

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La goleta de la Real Armada sueca Falken ha permanecido 48 horas atracada en el puerto de Santa Cruz de La Palma. Arribó el día 22 a las diez horas procedente de Las Palmas y zarpó esta mañana en viaje a Santa Cruz de Tenerife. El día de su llegada compartió atraque en el dique del este palmero con el crucero Aidablu y el velero Eye of the Wind.

Este buque y su gemelo Gladan son viejos conocidos por estas latitudes desde que en 1947 y 1948, respectivamente, nacieron a la mar en los astilleros de Estocolmo. A bordo viaja en crucero de instrucción un grupo de jóvenes civiles de 17 y 18 años, que reciben un intenso adiestramiento en el medio marino, en la convivencia y los conocimientos básicos para navegar siguiendo las enseñanzas tradicionales de los barcos veleros.

Aparejados de goleta, arbolan dos palos con igual número de velas cangrejas y varios foques a proa que largan una superficie vélica de 512 metros cuadrados. Son buques de 232 toneladas de desplazamiento y una eslora total de 42,50 metros -39,40 entre perpendiculares-, 7,27 de manga y 4,20 de calado en cascos de acero y disponen de un motor propulsor de 120 caballos, alcanzando una velocidad máxima de 14 nudos.

A bordo reina la austeridad. Todo es reducido para una dotación de 45 personas. Un solo baño, una cocina con lo indispensable  y otras limitaciones exigen bastante orden para que todo funcione adecuadamente. No hay literas suficientes para todos, de modo que tienen que organizarse para que mientras unos duermen o descansan apoyados en la lectura, otros cumplan en cubierta con las funciones asignadas.

Los veleros "Eye of the Wind" y "Falken" y el remolcador "Boluda Don Blas"

La misma estampa marinera con el crucero "Aidablu"

La goleta "Falken", buque-escuela de la Real Armada de Suecia

Fotos: Gabilón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en el puerto tinerfeño la estampa marinera del buque-escuela sueco Falken, propiedad de la Escuela Naval del país escandinavo, cuya estancia en la Dársena de Los Llanos pasa prácticamente inadvertida para la ciudadanía amante de la mar y los barcos. Y es una pena, porque este buque, al igual que su gemelo Gladan, que estuvo por aquí hace un año, son viejos conocidos por estas latitudes desde que en 1948 y 1947, respectivamente, nacieran a la mar en los astilleros de Estocolmo.

Aparejados de goleta, arbolan dos palos con igual número de velas cangrejas y varios foques a proa que largan una superficie vélica de 512 metros cuadrados. Son buques de 232 toneladas de desplazamiento y una eslora total de 42,50 metros, 7,27 de manga y 4,20 de calado en cascos de acero y disponen de un motor propulsor de 120 caballos. Cumplen con su función docente en contacto directo con el mar, realizando largas campañas de instrucción y, fuera de temporada, también son utilizados por asociaciones civiles suecas para la instrucción de jóvenes en el arte de la navegación y la marinería, llevando a bordo, como máximo, 40 personas.

El buque-escuela "Falken" está atracado en la Dársena de Los Llanos

Es un buque construido en 1948 en los astilleros de Estocolmo

Es un barco bonito y tiene un gemelo llamado "Gladan"

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en el puerto tinerfeño la presencia del buque-escuela sueco Gladan, propiedad de la Escuela Naval del país escandinavo, cuya estancia en su atraque de la Dársena de Los Llanos ha pasado prácticamente inadvertida para la ciudadanía amante de la mar y los barcos. Y es una pena, porque este buque, al igual que su gemelo Falken, son viejos conocidos por estas latitudes desde que en 1947 y 1948, respectivamente, nacieron a la mar en los astilleros de Estocolmo.

Aparejados de goleta, arbolan dos palos con igual número de velas cangrejas y varios foques a proa que largan una superficie vélica de 512 metros cuadrados. Son buques de 232 toneladas de desplazamiento y una eslora total de 42,50 metros, 7,27 de manga y 4,20 de calado en cascos de acero y disponen de un motor propulsor de 120 caballos. Cumplen con su función docente en contacto directo con el mar, realizando largas campañas de instrucción y, fuera de temporada, también son utilizados por asociaciones civiles suecas para la instrucción de jóvenes en el arte de la navegación y la marinería, llevando a bordo, como máximo, 40 personas.

El buque-escuela sueco "Gladan", en el puerto tinerfeño

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo