Juan Carlos Díaz Lorenzo

Astilleros Zamakona celebró el pasado 3 de septiembre la botadura del buque atunero “Guria” en la factoría de Santurce. Construido por encargo de la compañía vasca Nicra-7. Ahora comienza el periodo de armamento a flote y pasará a faenar en aguas del Atlántico Norte, junto a los otros tres buques atuneros que tiene esta empresa, llamados “Kurtzio”, “Matxikorta” y “Albacora”.

“Guria” en euskera significa “el nuestro”. Se trata de un buque atunero de última generación, con una capacidad de almacenaje en bodega de 1.708 metros cúbicos. Mide 81,54 m de eslora total y estará propulsado por un motor principal Echevarría-Wártsila, de 4.000 kw de potencia, que le permitirá mantener una velocidad de 16 nudos. La tripulación máxima estará formada por 28 personas.

El buque atunero «Guria», en el momento de flotar por primera vez

Foto: Zamakona Yards

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Astilleros Zamakona ha entregado hoy el buque atunero “Euskadi Alai” al grupo bermeano Echebastar, en el transcurso de un acto celebrado en la estación marítima de Getxo. En la ceremonia de bautizo actuó la señora Miren Arantxa Gabancho Munitz, accionista de la compañía armadora, en presencia de Kepa Echevarría, consejero delegado del Grupo Echebastar y Pedro Garaygordobil, presidente de Zamakona Yards. Asistió una nutrida representación del Gobierno vasco, puerto de Bilbao, astillero constructor, proveedores y clientes del grupo pesquero.

El buque “Euskadi Alai” es el tercero y último de una serie de tres atuneros de nueva generación, proyectados por la firma de ingeniería naval Cintranaval-Defcar. El coste de su construcción ronda los 30 millones de euros y tiene la superestructura en aluminio, con lo aligera pesos. Está equipado con la última tecnología para la detección de bancos pesqueros y sistemas de refrigeración y conservación del atún. El túnel de ultra congelación alcanza 60 grados bajo cero y dispone de un sistema de separación de pescado capturado que devuelve al mar el pescado vivo no objetivo sin apenas intervención de la tripulación. La  capacidad es de 1.900 metros cúbicos y tiene 20 cubas de inmersión en salmuera para la congelación y conservación del atún y una bodega para 1.330 toneladas de carga congelada.

Estampa marinera del buque atunero «Euskadi Alai»

El buque tiene la típica estampa de los atuneros, en los que llama la atención al mástil y el aparejo que levanta detrás de la superestructura. De 2.706 toneladas brutas, 811 toneladas netas y 2.549 toneladas de peso muerto, mide 88,65 m de eslora -72,70 m de eslora entre perpendiculares-, 14,35 m de manga, 9,35 m de puntal y está propulsado por un motor diesel de 4.500 kw, que le permite mantener una velocidad de 18 nudos. La tripulación máxima está formada por 42 personas. Debido a la zona donde va a realizar sus operaciones, en las islas Seychelles, dispone de compartimentos seguros con medios antipiratería.

Fundada en 1969, Pesqueras Echebastar se dedica a la pesca de atún en el Índico y dispone de una flota de cinco buques atuneros congeladores: “Campolibre Alai”, “Elai Alai” y “Alakrana”, que estuvo secuestrado por piratas somalís durante 47 días en otoño de 2009. El buque “Izaro”, entregado en enero de 2014, es el primero de la serie de nueva generación al que en marzo de 2015 se sumó el segundo, llamado “Jai Alai”. La construcción de los nuevos barcos tiene como objeto consolidar la posición de Echebastar en el mercado japonés, su principal cliente.

Foto: Zamakona Yards

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Astilleros Zamakona ha entregado hoy al grupo Pesqueras Echebastar el buque atunero congelador “Jai Alai”, construcción número 737 de la factoría naval de Santurce (Vizcaya). Al acto de recepción oficial, en el que actuó de madrina María Felicidad Madariaga Arenaza, han asistido Kepa Echevarría, consejero delegado del grupo pesquero y Pedro Garaygordobil, presidente de Zamakona Yards, así como algo más de dos centenares de invitados representantes del Gobierno vasco y central, gobierno de Seychelles y puerto de Bilbao, entre otras representaciones.  

El buque “Jai Alai” es el segundo de una serie de tres atuneros de nueva generación, proyectados por la firma de ingeniería naval Cintranaval-Defcar. El coste de su construcción ronda los 30 millones de euros y tiene la superestructura en aluminio, con lo aligera pesos. Está equipado con la última tecnología para la detección de bancos pesqueros y sistemas de refrigeración y conservación del atún. El túnel de ultra congelación alcanza 60 grados bajo cero y dispone de un sistema de separación de pescado capturado que devuelve al mar el pescado vivo no objetivo sin apenas intervención de la tripulación. La  capacidad es de 1.900 metros cúbicos y tiene 20 cubas de inmersión en salmuera para la congelación y conservación del atún y una bodega para 1.330 toneladas de carga congelada.

Estampa marinera del buque atunero «Jai Alai», visto por la banda de babor

El buque tiene la típica estampa de los atuneros, en los que llama la atención al mástil y el aparejo que levanta detrás de la superestructura. De 2.706 toneladas brutas, 811 toneladas netas y 2.549 toneladas de peso muerto, mide 88,65 m de eslora -72,70 m de eslora entre perpendiculares-, 14,35 m de manga, 9,35 m de puntal y está propulsado por un motor diesel de 4.500 kw, que le permite mantener una velocidad de 18 nudos. La tripulación máxima está formada por 42 personas. Debido a la zona donde va a realizar sus operaciones, en las islas Seychelles, dispone de compartimentos seguros con medios antipiratería.

Fundada en 1969, Pesqueras Echebastar se dedica a la pesca de atún en el Índico y dispone de una flota de cinco buques atuneros congeladores: «Campolibre Alai», «Elai Alai» y «Alakrana», que estuvo secuestrado por piratas somalís durante 47 días en otoño de 2009. El buque “Izaro”, entregado en enero de 2014, es el primero de la serie de nueva generación al que ahora se suma el buque “Jai Alai”. La construcción de los nuevos barcos tiene como objeto consolidar la posición de Echebastar en el mercado japonés, su principal cliente.

Foto: Zamakona Yards

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Zamakona Yards realizó con éxito el pasado 15 de enero las pruebas de carga de la rampa móvil para atraque ro-ro instalada en la concesión de Terminales de Contenedores de Tenerife, empresa del Grupo OHL. Por lo que informa el fabricante, se trata de una novedosa estructura levadiza única de su clase existe en Canarias, pues permite el uso polivalente del dique, ya que sólo se utilizará cuando operen buques tipo rolón.

La rampa mide 20 m de largo por 25 m de ancho, pesa 170 toneladas y está calculada para soportar cargas rodantes de 54 toneladas y cargas estáticas de 30 toneladas, como máximo. La cota superior es de 5,20 m y la cota inferior de 2,90 m sobre la bajamar equinoccial. En los tiempos en los que no se utilice, un sistema eléctrico de última generación la coloca en situación vertical para dejar libre la zona para el atraque de buques portacontenedores. En esta posición, ninguno de los puntos sobresale más de dos metros del cantil.

TCT ya tiene rampa para buques rolones, diseñada y fabricada por Zamakona Yards

La rampa levadiza es la primera de su clase que realiza el grupo vasco, afincado también en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Hace la número once de las rampas fabricadas desde que en 1992 hiciera la primera de tipo convencional.  Entre otros clientes figuran los puertos de Pasajes, Bilbao y Las Palmas de Gran Canaria, así como Naviera Armas. Con el encargo de OHL para la Terminal de Contenedores Tenerife (TCT), se abre un nuevo capítulo en la aplicación de este tipo de estructuras para buques rolones, que sitúa a Zamakona Yards en una posición de vanguardia y liderazgo en el sector.

Foto: Zamakona Yards

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El astillero Zamakona construirá un segundo “well boat” de 3.200 metros cúbicos para la armadora Sølvtrans. Se trata de un buque dotado de tanques destinados al transporte de peces, repetición del proyecto del “Ronja Polaris”, actualmente en construcción en la factoría de Pasaia. La entrega está prevista a comienzos de 2014.

La compañía noruega contempla la posibilidad de construir otros dos buques similares, pendiente de financiación. La opción podrá ser ejercida hasta el próximo 30 de junio. El nuevo contrato tiene un precio de 22 millones de euros y se ha resuelto mediante recursos propios y préstamos bancarios.

Perfil del buque «well boat» que construirá Zamakona

Foto: Zamakona Yards