Juan Carlos Díaz Lorenzo

2013 ha sido un año negro, muy negro, para Trasmediterránea. En la junta general de accionistas, la compañía naviera del Grupo Acciona ha informado de que las pérdidas ascienden a 133 millones de euros, es decir, 119 millones más que en 2012, en que fueron de 14,1 millones de euros en rojo. La estructura de costes sigue desbordando los resultados, lastrados, además, por el impacto que ejerce la competencia, principalmente Balearia, Naviera Armas (que es accionista minoritaria) y las restantes compañías que operan en el área del Estrecho.

De los 133 millones en rojo, 104 millones corresponden a las provisiones por la depreciación del valor de los buques entrados en años. Los pasajeros transportados se redujeron un 13 % y los vehículos, un 17 %. Sólo aumentó la carga, en un 6 %. En relación a las tarifas vigentes, los números son ruinosos en la explotación de los catamaranes “Milenium II” y “Milenium III”. Otro buque de este mismo tipo, “Alborán”, está fletado por Caflaja (Naviera Armas) para la línea El Hierro-Tenerife. Hace más de una década que Trasmediterránea no incorpora barcos de pasaje nuevos y los dos últimos rolones, “José María Entrecanales” y “Super-Fast Baleares”, se han convertido en un pesado lastre financiero.

En los últimos años se ha impuesto la política de fletar barcos

Los costes de explotación experimentaron una mejoría del 7 % merced al ajuste de la plantilla en los barcos, la aplicación de un ERTE a 24 meses, la racionalización del espacio portuario y una mejor gestión en los procesos de compras. La compañía considera que ha mejorado la eficiencia operativa con el flete de barcos, italianos en su mayoría y un ajuste en la programación con horarios y navegaciones a velocidades más económicas. Tales medidas están teniendo un efecto positivo en las cuentas de Trasmediterránea, pues en el primer semestre de 2014 ha conseguido reducir el ebitda negativo en dos millones de euros, que ahora se sitúa en cinco millones.

Una sociedad filial denominada Maritime Global Operator (MGO), registrada en Malta, tiene siete barcos para los que se pretende otro tipo de gestión. El rolón “Super-Fast Galicia” está fletado por el gobierno de Trinidad y Tobago. El grueso de la flota de carga rodada ahora en manos de la mencionada MGO está amarrada, pendiente de acontecimientos. Mientras tanto, siguen las gestiones para vender la compañía, objetivo prioritario que el Grupo Acciona se ha planteado para tratar de resolverlo en este año, si es posible.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

En los medios internacionales especializados en Defensa ha trascendido la noticia del interés de la Marina de Guerra de Filipinas y de varios países árabes por el portaaviones español “Príncipe de Asturias”, que causó baja oficial en febrero pasado y se encuentra atracado en el arsenal de Ferrol, en expectativa de desguace.

Entre los interesados más recientes figura la Armada de Indonesia, que envió a una comisión técnica para inspeccionar el buque, aunque finalmente declinó su adquisición. Caso de llegar a un acuerdo, se ha planteado la posibilidad de que la puesta a punto del buque se haga en las instalaciones de Navantia.

El portaaviones español llama la atención de potenciales clientes internacionales

Foto: U.S. Army