Redacción

Organizada por la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación y coincidiendo con el centenario del histórico vapor “La Palma”, el jueves 12 de abril se celebró en el salón de actos del Parlamento de Canarias una sesión cultural en la que el historiador naval Juan Carlos Díaz Lorenzo abordó el tema “Cien años de vapores interinsulares canarios. Los correíllos negros”.

La apertura del acto estuvo a cargo de Antonio Castro Cordobez, presidente del Parlamento de Canarias y la presentación del conferenciante la hizo Salvador Delgado Moreno, almirante comandante del Mando Naval de Canarias y compartió el estrado el presidente de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación, Enrique García Melón.

Presidencia del acto celebrado en el Parlamento de Canarias

Nutrida asistencia de público que llenó el salón de actos. Entre los asistentes, el almirante Martín de la Escalera Mandillo, los generales Colás Campo y Pérez Beviá, capitán de navío Blas Romero López, comandante naval de Tenerife; coronel Pardo de Santayana, director del CFOR; el eurodiputado Gabriel Mato, las senadoras María de Haro y Luz Marina Socas, el diputado regional Asier Antona; el capitán marítimo de Tenerife, Antonio Padrón; los presidentes del COTIME, ICJCE y Centro Icodense, el delegado de Acciona-Trasmediterránea en Canarias, capitanes de la Marina Mercante, ex cónsules de Finlandia y Austria, profesores de la Universidad de La Laguna y otras representaciones.

El presidente de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación, Enrique García Melón, agradeció la buena predisposición del presidente del Parlamento de Canarias para la celebración del acto conmemorativo y mostró su deseo de seguir colaborando en el futuro. “Para nosotros, como Academia, es motivo de especial satisfacción y lo realza el hecho de que se celebre en un escenario de tanta importancia como es el Parlamento de Canarias, pues los correíllos negros fueron durante muchos años el medio que unió a todas las islas y la vecina costa africana”.

La conferencia reunió a una nutrida asistencia

En el siguiente enlace el lector puede acceder a las intervenciones del presidente del Parlamento de Canarias y del almirante comandante del Mando Naval de Canarias, así como a la conferencia de Juan Carlos Díaz Lorenzo.

Fotos: Asier Antona y Miguel Bravo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

El histórico vapor La Palma, que se encuentra en fase de restauración, cambió de atraque al muelle sur para rodar unas escenas de la película titulada “El clan”, informa nuestro amigo Julio A. Rodríguez Hermosilla. A su costado estaba situada ayer toda la infraestructura propia de una actividad de este tipo.

Por segunda vez desde que fue puesto a flote ante el cierre inminente y posterior desaparición de las instalaciones de la antigua NUVASA, el citado barco ha cambiado de atraque. En la ocasión anterior se debió a unas pruebas de los catamaranes de Fred. Olsen, aunque finalmente no se tomó decisión al respecto.

El vapor La Palma, construido en 1912, dejó de navegar a comienzos de 1976 y después de un amarre prolongado en el muelle deportivo de Las Palmas, fue remolcado a Santa Cruz de Tenerife y varado en NUVASA, donde transcurrieron muchos más años en diferentes vicisitudes hasta que dieron comienzo los trabajos de restauración promovidos por la Fundación Canaria Correíllo La Palma, aunque el barco es propiedad del Cabildo Insular de Tenerife, por cesión que hicieron sus anteriores propietarios.

El vapor "La Palma", atracado en el muelle sur del puerto tinerfeño

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Redacción

La antigua Estación del Jet-Foil, ubicada en el muelle Norte de Santa Cruz de Tenerife, acoge desde hoy la exposición titulada “Un barco, un destino. Pasado presente y futuro del correíllo La Palma“, organizada por el Organismo Autónomo de Museos y Centros, a través de un convenio de colaboración con la Fundación Correíllo La Palma, de la que el Cabildo Insular de Tenerife es miembro fundador.

En esta exposición, el visitante ahondará en la historia del correíllo La Palma hasta su conversión en una indiscutible joya patrimonial. Igualmente, conocerá de primera mano cómo era el contexto político, social y económico del Archipiélago en sus primeras décadas de servicio activo. Una encrucijada atlántica que experimentó importantes transformaciones a tenor del desarrollo de la agricultura de exportación y el crecimiento de la actividad turística y comercial, fruto del establecimiento de consignatarias extranjeras. Una época en la que las Islas se consolidaron como foco de vanguardismo cultural materializado en una intensa proyección internacional.

También podrá contemplar el surgimiento de la navegación a vapor, con todos los cambios que comportó este nuevo sistema de transporte, y la implantación del servicio postal ultramarino, vehículo indispensable en el complejo entramado de las comunicaciones. Siendo, además, en este ámbito, donde las señales mediante balizado, banderas o luces, la cartelería propagandística de navieras y la decoración de las chimeneas de los vapores, encontraron su razón de ser.

Ricardo Melchior y Víctor Pérez Borrego, en la presentación de la exposición

El vapor "La Palma", en su emplazamiento actual

El vapor La Palma es un buque mixto de pasaje y carga que prestaba sus servicios en Canarias y África. Un barco construido en 1912, en los astilleros británicos de W. Harkess & Son Ltd., en Midlesbrough (Inglaterra). Pertenece a una generación de barcos en los que se materializaron los avances tecnológicos del momento: seguridad, confort, autonomía y velocidad. Dotado de la línea marinera propia de la época, es de la misma quinta del tristemente célebre Titanic.

El vapor La Palma formaba parte de una flota perteneciente a la Compañía de Vapores Correos Interinsulares Canarios (1912-1930) y, posteriormente, a la Compañía Trasmediterránea (1930-1976). Tras una vida intensa al servicio de la sociedad canaria, y después de sufrir una avería en alta mar, el barco fue amarrado en un muelle de Las Palmas de Gran Canaria a la espera de un incierto futuro.

En 1976, Jürgen Flick, administrador general de una de las empresas con más arraigo en el Archipiélago, lo adquirió en una subasta con la intención de convertirlo en club de yates y casino-restaurante flotante. No obstante, tras largos periodos de espera y silencios administrativos, optó por ofrecerlo gratuitamente al Cabildo de Tenerife, momento en el que se abrió un nuevo periodo en la historia de este barco.

Fotos: Cabildo Insular de Tenerife y Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Efectuadas las pruebas por parte de Fred. Olsen Express ante la tentativa de que pudiera cambiar de atraque en el puerto de Santa Cruz de Tenerife –lo que finalmente no se llevará a cabo, según confirman fuentes solventes-, el histórico vapor La Palma, que durante unos días permaneció atracado en la segunda alineación del muelle sur, volvió de nuevo a su atraque en el muelle Norte.

Desde la retirada de Acciona-Trasmediterránea, la estación del “jet-foil” permanece desocupada y acusa las señales inequívocas del abandono. Es una verdadera lástima que un espacio emblemático del puerto tinerfeño permanezca en esta situación. Un concurso de ideas no estaría mal para que la Autoridad Portuaria refresque su aparente letargo y haga realidad, si es que realmente está interesada, en que fructifique la relación puerto-ciudad.

El vapor "La Palma" permaneció unos días atracado en el muelle Sur

El vapor "La Palma", en el muelle Norte y en el muelle de ribera, el novísimo "José María Entrecanales"

Se dice que la Asociación que tiene a su cargo la restauración y recuperación del vapor La Palma pasa por serios apuros económicos que, agravados por la situación actual de crisis generalizada, pueden condicionar la viabilidad futura del proyecto, que pretende poner el barco a navegar.

En la imagen vemos al histórico correíllo, que llegó a Canarias en 1912 y es de la misma “quinta” del tristemente famoso trasatlántico Titanic, atracado en el muelle de Ribera y muy cerca uno de los máximos exponentes de Acciona-Trasmediterránea, el nuevo buque José María Entrecanales. Por espacio de 46 años, el vapor La Palma perteneció a Compañía Trasmediterránea –desde 1912 hasta 1930 fue propiedad de la Compañía de Vapores Correos Interinsulares Canarios-, cuya contraseña luce en la chimenea y siempre figuró inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de La Palma.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El histórico vapor La Palma se encuentra, desde esta tarde, atracado en el muelle sur del puerto de Santa Cruz de Tenerife, después de haber permanecido amarrado en el muelle norte desde su puesta a flote, tras el desmantelamiento del varadero de Astilleros de Tenerife.

Dicho buque, cuya Asociación de Amigos pasa por graves estrecheces económicas, ocupaba sin otro uso un espacio privilegiado del puerto tinerfeño, que en otro tiempo alcanzó un relevante protagonismo como base de operaciones del servicio del “jet-foil” de Compañía Trasmediterránea entre las dos capitales canarias, y anteriormente había sido muelle de la exportación frutera.

Ciertamente, es de lamentar que un espacio emblemático del puerto tinerfeño, con un atraque y un edificio en perfectas condiciones, permanezca cerrado y haya sido sometido al olvido “sine die” por parte de la Autoridad Portuaria, cuya manifiesta incompetencia en este aspecto lo ha privado de un mejor uso, puesto que podría tener una mejor ocupación y beneficio en favor de la sociedad tinerfeña. Después del “jet-foil”, Acciona Trasmediterráne utilizó la concesión para las operaciones de los buques Milenimum Dos y Alcántara, episodios de los que es mejor olvidarse.

El vapor "La Palma", en su atraque provisional, esta tarde

Foto: Antonio Sáez