Juan Carlos Díaz Lorenzo

El histórico trasatlántico “United States”, llamado cariñosamente “Big U”, afronta en este año una serie de acontecimientos que podrían ser definitivos para la salvación de este buque emblemático. El próximo 3 de julio se cumplirán 60 años de la primera travesía por el Atlántico Norte en la que conquistó el mítico “gallardete azul”, convirtiéndolo entonces en el buque de pasajeros más veloz del mundo.

Una organización denominada «SS United States Conservancy« prepara un calendario de actos, que incluye la presentación de un nuevo documental titulado “United States: made in América” que remueva la conciencia nacional  para lograr una mayor involucración, la captación de más donantes y socios para evitar que el buque, finalmente, acabe en el desguace. Para ello se han dado como plazo hasta finales de este año.

Estado en el que se encuentra el trasatlántico "United States"

Hace unos meses, la citada USS United States Conservancy –presidida por Susan Gibss, nieta del ingeniero William Gibbs, autor del diseño del trasatlántico- recibió de Gerry Lenfest una generosa donación de 5,8 millones de dólares para atender parte de los gastos que implica la reconstrucción y conservación del citado buque como monumento histórico flotante. En las fotos que acompañan, enviadas por nuestro estimado amigo y colaborador Mario Álvarez-Garcillán, podemos ver el estado exterior en el que se encuentra el emblemático trasatlántico estadounidense.

El trasatlántico, puesto en servicio en 1952, conquistó el célebre "gallardete azul"

De una tormenta de ideas han salido propuestas muy llamativas, que pretenden fortalecer la continuidad del buque como centro empresarial, de negocios, museo, hotel flotante y varias posibilidades más. Entre los actos y celebraciones destaca una exposición en la Galería Forbes, en Nueva York; una gala conmemorativa del 60º aniversario del primer viaje, recaudación de fondos para acondicionar el exterior del buque y una ceremonia de iluminación que destace la presencia del “United States”.

El buque representa el orgullo patrio de los años cincuenta

Construido en los astilleros Newport News, su construcción comenzó en febrero de 1950. El 23 de junio de 1951 fue botado y el 20 de junio de 1952 fue entregado oficialmente a la United States Lines, momento que representó el punto culminante del orgullo naval norteamericano, representado en un trasatlántico singular.

Es un buque de 53.329 toneladas brutas y son sus principales dimensiones 301,76 m de eslora total, 30,94 m de manga y 9,80 m de calado máximo. Ocho calderas y cuatro turbinas de vapor Westinghouse, con una potencia de 248.000 caballos sobre tres ejes, le daba una velocidad máxima de 38 nudos. Tenía capacidad para alojar a 1.930 pasajeros y el famoso cruce del Atlántico lo hizo en 3 días, 10 horas y 40 minutos, a una velocidad promedio de de 34,5 nudos.

Las huellas del abandono de tantos años son perfectamente visibles

En octubre de 1969, vencido por la aviación comercial, acabaron los viajes trasatlánticos del “United States”. En febrero de 1973 fue transferido al U.S. Maritime Commision –el barco había sido cofinanciado con fondos de la U.S. Navy- y amarrado en Norfolk. A partir de 1978 surgieron varios intentos para reconvertirlo en crucero de turismo, todos los cuales han fracasado.

Entre 1992 y 1996 permaneció en aguas de Turquía y del Mar Negro y posteriormente fue de nuevo remolcado a EE.UU. El momento más cercano a su costosa reconstrucción se produjo en abril de 2003, cuando fue adquirido por la Norwegian Cruise Line, pero seis años después se abandonó toda intencionalidad y desde su regreso permanece amarrado en Filadelfia.

Fotos: Mario Álvarez-Garcillán