Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas volverá a la línea de El Hierro a partir del próximo martes, con las mismas frecuencias y horarios que hasta ahora. Lo hará una semana después de la sonada protesta, protagonizada por los políticos herreños, acompañados de empresarios y transportistas, en la que, después de bloquear la salida del garaje durante dos horas en el puerto de La Estaca, de manera ilegal subieron a bordo y viajaron a La Gomera y Los Cristianos como polizones institucionales, donde volvieron a bloquear la salida del barco hasta que depusieron su actitud.

Naviera Armas reaccionó diciendo que abandonaba la línea de El Hierro, en la que la rentabilidad es mínima o inexistente. Sin embargo, algo se ha movido para que cambie de actitud. Aunque no ha trascendido, suponemos que la mediación del Gobierno de Canarias ha sido determinante para que retorne al servicio, a la espera de que la pasmosa maquinaria de la Consejería de Obras Públicas y Transportes saque adelante el decreto de Obligaciones de Servicio Público y le sea adjudicado a la naviera que acepte el pliego de condiciones y la cuantía establecida.

Naviera Armas vuelve a El Hierro. A ver qué sucede

Sin embargo, la noticia no entusiasma. El presidente del Cabildo de El Hierro dice se trata de un parche y en la edición digital del periódico El Día de hoy leemos que el empresario Enrique Acosta, gerente de los supermercados Terencio y vicepresidente de Asuican, se queja de que sea lo mismo que tenían hasta hace una semana.

Parte del problema es que el barco cuando viaja a El Hierro hace escala en La Gomera a la ida y a la vuelta. Lo mismo sucede con La Palma, aunque esta isla tiene más frecuencias, incluidos dos servicios semanales desde Santa Cruz de Tenerife. Por ello, la capacidad del garaje está limitada, desconocemos en qué porcentaje, de modo que los transportistas herreños se ven condicionados en sus necesidades. El último episodio es bien conocido. Quedaron 12 planchas sobre el puerto de Los Cristianos y se armó.  El resto ya lo conocen nuestros lectores.

Maldita gracia que nos hace a los palmeros la salida de Naviera Armas entre semana a las cuatro de la madrugada, pues la rotación del barco está supeditada a los intereses de la compañía en La Gomera. Pero es lo que hay. En las circunstancias actuales no parece ético exigir a la compañía que el servicio con La Palma sea diferente, porque es lo que la naviera ofrece –posiblemente, podría hacerlo mejor- y lo que el Gobierno de Canarias le permite.

Nos escribe uno de los muchos lectores que tenemos de nuestra página web -112.468 visitas en mayo- y nos pregunta por qué Naviera Armas no pone un barco más grande. La respuesta es sencilla. No cabe en el atraque que tiene en el puerto de Los Cristianos. Podría operar sin problemas en La Gomera, La Palma o El Hierro, pero en Los Cristianos no. Por esa razón el buque “Volcán de Taburiente” tiene esas dimensiones. Además, caso de que ello fuera posible, ¿lo justifica la situación actual del transporte marítimo?. Creemos que no.

Del mismo modo que nos mostramos solidarios con el pueblo herreño, también hemos de hacer una advertencia sobre la situación en la que se encuentran las navieras que prestan el servicio, Naviera Armas y Fred. Olsen. El Gobierno de Canarias es mal pagador y les debe mucho dinero. El propio consejero, abrumado y desbordado por los acontecimientos, lo reconoció el primer día de la protesta de los políticos herreños. ¿Qué ha sucedido para llegar hasta aquí?. No lo sabemos.

De Domingo Berriel, a quien conocemos hace tiempo, tenemos una impresión muy favorable en todos los aspectos, por lo que nos parece una salida de tono la petición de los nacionalistas herreños de pedir su dimisión. ¿Habrá, acaso, que remontarse algo más atrás, cuando Juan Ramón Hernández Gómez era consejero? Quizás él pueda dar algunas explicaciones sobre por qué se ha llegado a esta situación.

El músculo financiero de estas dos empresas privadas tiene un límite. Deberían saberlo los políticos responsables del asunto. Ello no exime a El Hierro de tener el transporte marítimo que necesita y le corresponde como canarios que son. Sucede que el combustible está muy caro, tanto el fuel que consume Naviera Armas como el diesel que refinería prepara para los barcos de Fred. Olsen. Por la crisis que padecemos, los coeficientes de ocupación han bajado considerablemente, con lo cual hay menos ingresos. Pero los gastos, combustible aparte, son como mínimo los mismos. Los números no cuadran. En estas circunstancias, las tarifas no pueden ser otras y, en todo caso, son insuficientes.

Es un panorama complicado. Toca recortar, soportar sacrificios y esperar a que vengan tiempos mejores. Si hay dinero público de por medio es posible que se pueda mantener la estructura de servicios pretendida, pero si no fuera así, no puede ser. Hay que ceder de parte y parte. Es preferible, a nuestro entender, menos servicios que garanticen las necesidades reales del transporte marítimo, que vivir en la incertidumbre de qué pasará mañana.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un follón memorable

mayo 30, 2012

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Unas quinientas personas acudieron este mediodía al puerto de La Estaca, en El Hierro, unos para recibir a sus representantes políticos entre aplausos, abrazos y toques de tambores y otros para presenciar el curso de los acontecimientos tras la llegada del fast-ferry “Benchijigua Express”, después de haber protagonizado ayer una sonada protesta en la rampa del ferry “Volcán de Taburiente”, al que se subieron en condición de “polizones” institucionales.

El viaje, de carácter especial, había sido concertado por el Gobierno de Canarias en su afán por apaciguar los ánimos, pese a que es el principal culpable de lo que está pasando. En el barco de Fred. Olsen Express llegó también toda la carga pendiente, más la que entró el día antes en el garaje del barco de Naviera Armas y que no se pudo descargar en El Hierro, ante el bloqueo ejercido por quienes protagonizaron la protesta, entre ellos los políticos herreños.

La llegada del barco de Fred. Olsen se convirtió en un acontecimiento

Lo cierto es que este Día de Canarias tiene en El Hierro un cariz especial y será recordado por mucho tiempo. No hay celebración oficial en protesta por el trato que la isla recibe en cuanto al transporte marítimo, cuyo responsable es el Gobierno de Canarias. La unidad de las diferentes fuerzas políticas, empresarios y transportistas es unánime. Y muchos de los asistentes al recibimiento en el puerto de La Estaca habían sido convocados mediante las redes sociales, hábilmente manejadas por el presidente del Cabildo. Un dato a tener en cuenta.

Ocasión propicia, además, para que Naviera Armas haya dicho que se retira de la línea de El Hierro. Sin excusarla de su responsabilidad, tenemos la impresión de que se lo han puesto en bandeja y está en su derecho de hacerlo. Es una empresa privada, atiende una línea que sólo le ocasiona pérdidas y tiene que lidiar con un mal pagador como es el Gobierno de Canarias. Con una ocupación reconocida del 12 %, cualquier compañía que opere en la isla lo tiene muy complicado, y más en el escenario actual.

De ser así tampoco es una perita en dulce para Fred. Olsen. No existe una rentabilidad mínima. El precio desorbitado del combustible, el consumo elevado de los motores del buque “Benchijigua Express”, los costes de explotación, la contracción del mercado, las tarifas posibles y los bajos coeficientes de ocupación, entre otros factores, suponen un serio inconveniente para que la línea de El Hierro resulte atractiva. Recientemente ha retirado el buque “Bonanza Express” porque los números no cuadran. De ahí que le corresponde al Gobierno de Canarias asumir su papel y encontrar la solución definitiva. Porque es una decisión política, de modo que los herreños sean considerados igual de canarios que los demás.

Aplausos, abrazos y tambores recibieron a los políticos herreños

Respecto de la actuación de los políticos herreños, con todo el respeto, parecen revestidos de un aura de populismo criollo. Ellos, que deben ser el ejemplo del adecuado comportamiento ante la sociedad, se han permitido el lujo de bloquear el acceso a un barco, de viajar como polizones, de cometer una ilegalidad, de condicionar la programación de una naviera y de los pasajeros de otras islas y encima han conseguido, con la mediación del Gobierno de Canarias, que Naviera Armas no los denuncie. Y una pregunta, si los protagonistas de la protesta no hubieran sido políticos, ¿la actuación y condescendencia hubiera sido la misma?

A ver ahora cómo se resuelve el problema del transporte marítimo con El Hierro. A ver qué celeridad es capaz de alcanzar el Gobierno de Canarias para resolver el concurso de obligación de servicio público y en lograr que los herreños tengan los mismos derechos y el mismo trato que el resto de los canarios. Porque eso se traduce en dinero, ése que últimamente está tan escaso y están recortando por todos lados. Y las navieras son empresas privadas, están hechas para ganar dinero y en el caso de Canarias, ponen en riesgo su fortaleza financiera  porque el Gobierno no es buen pagador de los compromisos contractuales.

Fotos: Diario de Avisos

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas ha vuelto a demostrar hoy lo poco que le importa El Hierro y La Palma. Lo que le interesa, en realidad, es La Gomera y por eso, las otras dos islas están en desventaja y supeditadas a sus intereses en la isla colombina, donde saca tajada. Algo legítimo pero discutible. Lo venimos diciendo desde hace tiempo y lo volvemos a repetir. Y como quiera que el Gobierno de Canarias es cómplice de esa actitud, hoy ha saltado el primer aviso público de la olla a presión.

Un grupo de transportistas y empresarios herreños han protestado en el puerto de Los Cristianos, ante la decisión de Naviera Armas de salir hacia La Gomera y El Hierro dejando en tierra carga para la séptima isla aduciendo falta de espacio. ¿Qué ha sucedido? ¿Ha habido falta de previsión? Una isla como El Hierro, que sufre como ninguna los efectos de esta crisis agravados por las secuelas de un volcán submarino, no puede dejar carga en tierra. La Gomera tiene varios viajes diarios y El Hierro, uno cuando le toca.

Dicen desde el Cabildo Insular de El Hierro que la compañía había vendido más billetes y que por eso la mercancía (12 planchas) se ha quedado en tierra. No lo creemos. Los sistemas informáticos son lo suficientemente fiables como para que eso no ocurra. Lo que sucede, repetimos, es que El Hierro, como La Palma, son islas de segunda categoría para Naviera Armas. Y esta vez, como en otras anteriores –de las que hemos sido testigos presenciales- algo ha salido mal.

Nuevo episodio de malestar en las comunicaciones. ¿Se puede evitar?

Sucede que después las cosas se complicaron a la llegada del barco a El Hierro. Un grupo de trece personas –entre ellos los principales políticos herreños, así como varios empresarios y transportistas- subieron a bordo sin estar autorizados e impidieron durante dos horas la descarga y el desembarque en el puerto de La Estaca. Al final los pasajeros bajaron, pero la carga no, en medio de airadas protestas de los afectados. Surrealista.

Dice Naviera Armas que esto no quedará así. El capitán los considera polizones, por los que anuncia que los denunciará al llegar a La Gomera, leemos en un despacho de Europa Press. Puede que esté en su derecho y que sea legal, pero nos causa sonrojo semejante alegación, por no decir otra cosa.

Lo cierto es que la carga siguió viaje a La Gomera. No debe existir tanta urgencia en recibir esos productos, pensamos, como para que unos paisanos perjudiquen a otros en su propia isla. Mañana, por lo visto, habrá un viaje especial de Los Cristianos a El Hierro para llevar la carga que hoy no pudo salir. Se trata de materiales de construcción y productos perecederos. Parece mentira que esto suceda en pleno siglo XXI, pero es así. Estamos peor que en la época de los correíllos.

Luego llega el portavoz del Gobierno de Canarias, Martín Marrero y pide “calma y serenidad”. Dice que la naviera ha tenido una “incidencia técnica”. ¿Cuál, Martín?. Somos mayorcitos desde hace tiempo para saber si es una incidencia, un error de cálculo o es otra cosa. Y el consejero de Transportes, Domingo Berriel, lamenta la decisión de Naviera Armas de retirarse de El Hierro, pues “está molesta”. ¿Dónde está el origen de esa “molestia”?

Alpidio Armas dice que pretende denunciar públicamente los problemas de conectividad marítima con su isla. Ya lo ha hecho. Naviera Armas se lo ha puesto en bandeja. Viajan como “polizones” a bordo y ante la mediación de la Guardia Civil de que compren sus billetes para evitar males mayores, cuando llegan a La Gomera la compañía se niega a vendérselos e insiste en desalojarlos “por las buenas o esposados”. Son ganas de complicar las cosas.

Del mismo modo que entendemos su posición, también le advertimos de las especiales circunstancias por las que atraviesan las navieras que prestan el servicio: un Gobierno de Canarias que no les paga (reconocido por el propio Alpidio), un combustible cada día más caro, unos coeficientes de ocupación cada vez más bajos, unas tarifas más caras (no queda otra), la gente no viaja, pues no hay dinero, no hay trabajo. Eso también hay que tenerlo en cuenta.

Ello no exime a Naviera Armas de prestar mejor servicio. Y aunque haya demostrado, una vez más, el poco aprecio que tiene por El Hierro y La Palma, ¡cuidado!, que no sólo podemos achacar todo lo malo a la compañía naviera. Algo de responsabilidad tienen también los políticos, los unos y los otros, por lo cual es conveniente dialogar y encontrar una solución, con una programación adecuada, que de respuesta a los transportistas y a los pasajeros, que lo haga factible con la gestión de la compañía, sin que por ello –a la espera de más detalles- dejemos a afear la conducta de hoy.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo