Juan Carlos Díaz Lorenzo

Impresionados ante la magnitud de la tragedia que se ha cernido sobre el hermano pueblo madeirense, queremos unirnos en el dolor y enviarles desde aquí un abrazo solidario, deseando que acabe, cuanto antes, el penoso proceso de recuento de víctimas, y puedan dar el adiós terrenal y la memoria colectiva e imperecedera para quienes, por azar de los desafíos de la naturaleza, encontraron de imprevisto el final de sus vidas. Y, al mismo tiempo, deseamos que se recupere poco a poco la normalidad en una isla de singular belleza y buena gente, de cuya hospitalidad somos deudores.

Desde aquí enviamos un abrazo solidario al noble pueblo de Madeira