Juan Carlos Díaz Lorenzo

A remolque del remolcador supply holandés “Bluster”, esta tarde ha llegado al puerto de Santa Cruz de Tenerife la pontona que trae tres grúas super post panamax, adquiridas en Holanda por Terminal de Contenedores de Tenerife (TCT) para su emplazamiento en la concesión que posee en el dique del Este. El remolque viene desde Ijmuiden, desde donde salió el pasado 18 de septiembre y en los próximos días serán posicionadas en tierra, por lo que todavía les espera un trabajo hasta que puedan estar operativas.

Algo está cambiando en la estrategia de TCT, después de que trajera las tres primeras grúas panamax en noviembre de 2012. Las nuevas incorporaciones permitirán una importante ventaja operativa y confiamos en que más pronto que tarde comience su actividad en el tráfico de transbordo. Es decir, que vengan más barcos y más grandes y que la terminal trabaje a pleno rendimiento. Tiene una garantía consolidada: la profesionalidad del colectivo de trabajadores portuarios, pues la formación y capacidad de los estibadores es una garantía para el éxito.

La gabarra con las tres grúas entra en el puerto tinerfeño

La gabarra con las grúas de acerca a la bocana del puerto tinerfeño

Con las nuevas grúas, TCT podrá operar buques con capacidad para 14.000 TEUS. Cada grúa mide 26,50  m  de longitud, 34 m de ancho a nivel de suelo, 112 m de altura con la pluma en posición vertical y pesan unas 1.450 toneladas. La capacidad de elevación es de 80 toneladas bajo gancho y un alcance en el lado mar de 61 m. La concesión de TCT dispone de una plataforma de 152.804 metros cuadrados de superficie vinculada a una línea de atraque de 697 m y 16 m de calado.

El viaje se traslado comenzó el pasado 18 de septiembre en Holanda

Maniobra de amarre al muelle de la terminal de TCT

Las nuevas grúas podrán atender buques de 14.000 TEUS

Fotos: Ramón Acosta Merino y José Rafael Díaz Hernández

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Esperábamos que la inauguración ayer de la Terminal de Contenedores de Tenerife (TCT) se hubiera visto acompañada de la presencia de uno o dos buques portacontenedores de nivel, que proyectaran ilusión sobre el futuro inmediato de esta instalación, pero no fue así. Lo que hemos conocido hasta ahora son barquitos de poca monta, de andar por casa, que dicen bien poco de lo que se espera de ella, a no ser que lleguen los chinos y arreglen esto.

Más allá de las declaraciones de la ministra Ana Pastor, nada nuevo bajo el sol. Mucho cargo público en su papel pendiente de salir en la foto. Ojalá las palabras del señor Villar-Mir, presidente de OHL, sean algo más que la paja que suele hablarse en estos casos para quedar bien y pronto veamos lo que realmente importa: barcos y movimiento de contenedores. Transbordos, en realidad, pues el tráfico cautivo no da para más.

Hasta ahora hemos visto en la terminal de OHL barquitos de andar por cosa.

Pensamos que siendo empresarios que están arriesgando sus dineros, los señores de OHL habrán meditado bien lo que están haciendo. Desde luego, es de agradecer la apuesta por el puerto de Santa Cruz de Tenerife, cuando casi todo está concentrado a 50 millas de distancia. Con una maquinaria de segunda mano esperan mover equis miles de contenedores al año y en régimen ascendente… pero, la pregunta es, ¿a partir de cuándo?. Porque algunas fuentes nos dicen que en este año, nada de nada.

Está muy lejos todavía el puerto tinerfeño –y lo decimos con hondo lamento– de ser el puerto que esperamos, competitivo y, por qué no, agresivo en su estrategia comercial. No vamos a entrar en otros detalles que el sector portuario conoce en profundidad. Ojalá se convierta en una plataforma logística tricontinental en el Atlántico y que ello se traduzca en empleo y bienestar. Ojalá. Ahora, lamentablemente, somos seguidores del apóstol Tomás: ver para creer. La parafernalia de equiparación a Singapur, Miami y San Borondón, de los chinos y del barquito que se fugó sin que los que estaban de guardia lo advirtieran y no hayan rodado cabezas de responsabilidad… de eso hablaremos en otro momento.

Foto: La farola del mar (facebook)