Juan Carlos Díaz Lorenzo

El submarino “‘Mistral” regresó el pasado 29 de septiembre a su base en Cartagena después de un despliegue en el que participó en unos ejercicios de guerra antisubmarina de la OTAN denominados “Dynamic Manta”. La organización correspondió al comandante de los submarinos de la OTAN (COMSUBNATO) y dirigido por su Estado Mayor, con sede en el Cuartel General de Northwood (Reino unido), informa la Armada española.

El ejercicio, que se desarrolló en aguas próximas a Sicilia (Italia), está enfocado al adiestramiento de aeronaves, buques de superficie y submarinos en guerra de superficie y guerra antisubmarina. Para ello contó con la participación de unidades de ocho naciones diferentes, que aportaron un total de siete submarinos, cuatro buques de superficie con dos helicópteros embarcados con capacidades de guerra antisubmarina, un helicóptero basado en tierra y seis aviones de patrulla marítima.

Interesante fotografía tomada desde la vela del submarino “Mistral”

En el transcurso del ejercicio “Dynamic Manta”, el submarino “Mistral” –tercero de la clase “Galerna”, con una dotación de 66 tripulantes y recientemente modernizado– realizó diez ejercicios con otros submarinos, cuatro con aeronaves con capacidad antisubmarina, tres ejercicios con buques escoltas y aeronaves de guerra antisubmarina y un ejercicio de reconocimiento de una costa hostil.

A pesar de ser uno de los submarinos participantes con más años de servicio, el submarino español “‘Mistral” demostró durante estas maniobras que mantiene unas notables capacidades de detección gracias a los procesos de modernización realizados,  lo que le ha permitido mantener seguimientos acústicos de larga duración sobre submarinos mucho más modernos.

Foto: Armada española

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Durante esta semana la Armada española realiza en aguas de Murcia el ejercicio “Cartago 2014”, dedicado a la práctica de procedimientos para salvamento y rescate de submarinos. Incluye un ejercicio de localización, salvamento y rescate de un sumergible siniestrado, simulando las sucesivas fases de actuación y desplegando las unidades navales de localización y rescate. Uno de los objetivos consiste en mejorar la coordinación entre las unidades de la Armada y los organismos y agencias civiles en el caso de una emergencia real. 

En el ejercicio intervienen, por parte de la Armada, el submarino “Mistral”, el buque de salvamento y rescate “Neptuno” y el patrullero de altura “Infanta Elena”, así como los Estados Mayores de la Armada (Madrid), Flota (Rota), Fuerza de Acción Marítima y Flotilla de Submarinos (Cartagena). El Ejército del Aire aporta un avión “Hércules” y la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima colabora con los buques de salvamento “Clara Campoamor”, “Salvamar Mimosa”’ y un helicóptero. 

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El submarino “Mistral” simulará un accidente con posado en el fondo del mar

El martes 16 de septiembre el submarino “Mistral” simuló un accidente en aguas próximas a la bahía de Mazarrón, posándose en el fondo. Tras recibir la señal, se alertó del posible incidente y se activó el procedimiento de localización y salvamento del sumergible. Para establecer comunicaciones con el submarino se envió un avión del Ejército de Aire con un equipo de intervención inicial formado por personal de la Fuerza de Guerra Naval Especial. Confirmado el estado del submarino siniestrado, la Armada, en coordinación con Salvamento Marítimo, envió a la zona a los buques “Neptuno”, “Clara Campoamor” y “Salvamar Mimosa”. 

Salvamento Marítimo también participa en el ejercicio “Cartago 2014”

Ayer y hoy se simularán las fases denominadas PODEX y VENTEX con el submarino posado en el fondo. Consisten en la transferencia de diverso material a la dotación del submarino siniestrado, y la ventilación de la atmósfera interior desde la superficie. Mañana se desarrollará el ejercicio de escape de cinco miembros de la dotación por la esclusa de salvamento de proa. En esta maniobra se alistarán embarcaciones con buceadores, personal médico y cámaras hiperbáricas para asistir a la dotación en caso de necesidad. Se contará con una unidad de UVI móvil para casos de emergencia. 

A continuación comenzará el reflotado del submarino. Los buzos del buque de salvamento y rescate “Neptuno” conectarán mangueras de aire a los tanques de lastre del submarino y bombearán aire desde el buque de salvamento y rescate de la Armada con la finalidad de expulsar el agua de los lastres. Al desalojar el agua de estos depósitos, se aligerará progresivamente el peso del submarino, consiguiendo que emerja a la superficie desde una profundidad de unos 12 metros, dando por finalizado el ejercicio “Cartago 2014”, informa la Armada española.

Foto: Armada española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Al costado del histórico submarino “Isaac Peral”, expuesto en el Museo Naval de Cartagena, se celebró recientemente el acto de presentación del sello que conmemora el 125 aniversario de la botadura del sumergible español. Al acto asistieron el delegado del Gobierno en Murcia, Joaquín Bascuñana; la alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro; el almirante jefe del Arsenal de Cartagena, Fernando Zumalacárregui, el almirante de Acción Marítima, Salvador María Delgado Moreno, el director del Museo Naval, Pablo Zárate y el presidente de Correos, Javier Cuesta, entre otras autoridades.

El sello, segundo que homenajea al submarino Peral después del emitido en 1964, tiene un formato de 28,8 x 40,9 mm. Su tirada es de 220.000 ejemplares y su valor facial de 0,54€, lo que permitirá su difusión por toda España. La impresión está realizada por el sistema offset, en papel engomado. 

Sello conmemorativo del 125º aniversario de la botadura del submarino de Isaac Pertal

Isaac Peral y Caballero (Cartagena, 1 de junio de 1851 – Berlín, 22 de mayo de 1895) es uno de los oficiales de la Armada cuya memoria ha pervivido en el transcurso del tiempo, a pesar de su corta vida, pues falleció a la edad de 43 años con el empleo de teniente de navío. En 1885, Peral dio un paso adelante en el reto de la navegación submarina cuando expuso a sus superiores jerárquicos la solución ideal con un proyecto propio –pese a que no era ingeniero–, que fue concienzudamente analizado y finalmente expuesto al ministro de Marina, Manuel de la Pezuela y Lobo, que apoyó el proyecto. En abril de 1887, el ministro Rodríguez de Arias autorizó la construcción y pese a algunas opiniones contrarias, el proyecto consiguió salir adelante gracias al apoyo que recibió de la reina regente María Cristina. 

De casco de acero con forma de huso, el submarino mide 22 m de eslora, 2,76 m de puntal y 2,87 m de manga. Desplaza 77 toneladas en superficie y 85 toneladas en inmersión. La propulsión estaba a cargo de dos motores eléctricos Inmish de 30 caballos de potencia cada uno, alimentados por una batería L’ Electrique de acumuladores de 613 elementos a 220V, que accionaban dos ejes y sus hélices correspondientes de la firma inglesa Thornycroft y la daba una velocidad de ocho nudos. 

Presidencia del acto de presentación, en el Museo Naval de Cartagena

Dotado de un tubo lanzatorpedos de 360 mm, podía alojar tres torpedos Schwarzkopf y además de un periscopio disponía de un “aparato de profundidades” que le permitía navegar en inmersión hasta una cota de 30 m, mantener el trimado del buque en todo momento mediante el lastrado de tres tanques y gobernarlo en el rumbo deseado. Tenía una autonomía de 66 horas y un radio de acción de 284 millas. El coste ascendió a 300.000 pesetas y llevaba una tripulación de doce hombres.

Nueve meses después de la puesta de quilla, el 8 de septiembre de 1888, en San Fernando (Cádiz), se procedió a la puesta a flote en medio de una gran expectación. El 25 de diciembre se hicieron pruebas en dique y para las pruebas de mar se nombró una comisión presidida por el capitán general del Departamento, Florencio Montojo Trillo, que impuso la superación de pruebas navegación y velocidad y evoluciones, inmersión dinámica con pruebas de velocidad, lanzamiento de torpedos y pruebas de carácter táctico. 

Entre 1889 y 1890, Isaac Peral realizó diversas pruebas con su invento y demostró que podía navegar en inmersión a la voluntad de su comandante, con la cota y rumbo predefinidos y en mar abierta. Puso de manifiesto, asimismo, que podía atacar de noche a cualquier buque de superficie sin ser visto –no así durante el día, en la maniobra contra el crucero “Cristóbal Colón” y otras unidades menores– y aunque la comisión técnica nombrada al efecto avaló el éxito de la mayoría de las pruebas y se le concedió la Cruz del Mérito Naval con distintivo rojo. Peral había solicitado realizar una prueba clave con su submarino, como era navegar en inmersión entre Algeciras y Ceuta, pero el permiso le fue denegado. 

En noviembre de 1890 el ministro de Marina, Cánovas del Castillo, trasladó a Peral un escrito de su predecesor en el cargo, Beránger Ruiz de Apodaca, al Consejo de Ministros, en el que se le ordenaba que “el comandante del torpedero submarino entregará al arsenal de la Carraca, bajo inventario, acumuladores, bombas, generadores y demás efectos y material de buque”. 

Lo cierto es que el invento de Peral cayó en desgracia y oscuros intereses desecharon su valía y perfeccionamiento posterior y no satisfechos con ello, orquestaron una campaña de descrédito contra su autor, que se vio abocado a pedir la baja en la Armada y tuvo que defenderse ante la opinión pública en la medida de sus posibilidades, pues también le cortaron los accesos a los medios oficiales y finalmente consiguió publicar un manifiesto en un periódico satírico de la época, pagándolo de su bolsillo. 

El mayor experto en la historia del submarino de Isaac Peral y su creador es el oficial de la Armada Diego Quevedo Carmona, que nos ha deleitado con sus exquisitos trabajos de investigación y divulgación. Desechado en la España decimonónica, la invención del submarino fuera de nuestras fronteras cambió radicalmente la doctrina y la estrategia naval desde que se comprobó su utilidad, dando así origen al arma submarina. En época tan temprana como 1898, el almirante George Dewey, jefe de la Escuadra estadounidense que cercó la bahía de Santiago de Cuba y causó el desastre de la bahía de Manila, reconoció que si España hubiera tenido un solo submarino del tipo Peral no hubiera podido mantener el bloqueo más allá de un día. 

El submarino de Isaac Peral, visto por la aleta de babor

Sorprendentemente, en un país que vive en su mayoría de espaldas al mar, el submarino de Isaac Peral ha llegado hasta nuestros días. Bien es verdad que pudo no haber sucedido, si analizamos brevemente el devenir de los acontecimientos. En junio de 1892 se le desmontaron todos los equipos, así como el tubo lanzatorpedos y los motores. Luego quedó el casco abandonado en el arsenal de La Carraca y por real orden de 3 de noviembre de 1913 se ordenó su desguace, lo que no llegó a cumplirse. Pero siguió sumido en el olvido, hasta el punto de que fue utilizado como retrete por el personal del astillero.  

En 1929, el almirante Mateo García de los Reyes, primer comandante del Arma Submarina española, consiguió remolcarlo a Cartagena y en 1930 se puso en seco frente a la Base de Submarinos. En diciembre de 1965, a petición del Ayuntamiento de Cartagena, se convirtió en monumento formando parte de la plaza de los Héroes de Cavite y allí tuvimos ocasión de verlo hace veinte años cuando asistimos a la puesta a flote del BIO “Hespérides” en el astillero de la entonces Empresa Nacional Bazán. En 2002, tras la remodelación del frente marítimo de la ciudad, se trasladó a una fuente ubicada en el Paseo Alfonso XII, junto al puerto deportivo y el 15 de diciembre de 2012 se trasladó a su nuevo emplazamiento, en el que tres almirantes, Francisco Javier Franco Suanzes, Salvador María Delgado Moreno y Fernando Zumacalarregui, al igual que en su día lo hiciera el almirante Mateo García de los Reyes, han puesto mucho interés para que el submarino de Isaac Peral siga navegando en la Historia.  

Ahora, en su nuevo emplazamiento, convertido en un icono de la historia naval militar española, el submarino de Isaac Peral nos muestra su aspecto original, después de concienzudos estudios de un equipo de especialistas, que han tenido en cuenta los cortes sufridos y los sucesivos repintados, que han sido una veintena desde 1930. Y en cuanto al color, se ha optado por el gris oscuro conservando la mayor parte de la imprimación superficial de color plata como protección del acero. Sin embargo, hay estudios e informes periodísticos que dicen que hubo un tiempo en el que el color fue negro y rojo, plateado e incluso con el aspecto de una ballena con el lomo mojado. Es posible que, como apunta el capitán de navío Pablo Zárate, director del Museo, al tratarse de un prototipo Peral cambiase el aspecto físico de su invento para comprobar si la gente sabía distinguirlo.

El rechazo que sufrió Peral en vida encontró merecida recompensa a su esfuerzo y su memoria. Son muchas las ciudades y pueblos de España que lo tienen en su callejero, plazas, centros docentes y un largo etcétera. En Cartagena y San Fernando se conservan las viviendas donde nació y vivió parte de su carrera. Tres submarinos de la Armada han llevado su nombre: “Isaac Peral” (A-0), de fabricación estadounidense, activo entre 1917 y 1932; “Isaac Peral” (C-1), construido en Cartagena y activo entre 1928 y 1950; e “Isaac Peral” (S-32), ex “USS Ronquil” (SS-396), clase Balao de la Segunda Guerra Mundial modernizado a Guppy IIA, activo en entre 1971 y 1987. Está previsto que el primer submarino de la serie S-80 en construcción en el astillero de Navantia en Cartagena, lleve el nombre de “Isaac Peral” (S-81).

Fotos: Armada española y Juan Carlos Díaz Lorenzo

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El submarino “Mistral” (S-73) ha finalizado la calificación operativa plena después de una semana de ejercicios en puerto y dos semanas de mar en aguas de Cartagena, informa la Armada española. El cumplimiento de esta actividad resulta necesario para certificar el grado de alistamiento del buque, después de que hubieran concluido en noviembre pasado las obras de su cuarta gran carena. 

Junto al submarino “Mistral” participaron como colaboradores el submarino “Galerna”, el buque auxiliar “Las Palmas”, un helicóptero H-500 de la 6ª Escuadrilla de Aeronaves y embarcaciones del Tercio de Levante de Infantería de Marina. Durante la calificación operativa se realizaron ejercicios de seguridad en inmersión, control de plataforma y operaciones, así como los correspondientes a las capacidades específicas de submarinos: cometidos de guerra de superficie y guerra antisubmarina con lanzamiento de torpedos, minado ofensivo y obtención de inteligencia.

Estampa marinera del submarino “Mistral” en aguas de Cartagena 

El submarino “Mistral” desplaza 1.750 toneladas en inmersión, es el tercero de la clase “Galerna” y entró en servicio en junio de 1985. Tiene una autonomía de 45 días de mar. En octubre de 2011 fue inmovilizado para proceder a una gran carena, con un coste total de 30 millones de euros, en el que el buque se ha desmontado por competo para revisar su estado y sustituir los equipos anticuados. En abril de 2013 fue puesto de nuevo a flote con el 80 % de los trabajos concluidos. El 4 de julio comenzó su fase de pruebas de mar.

Foto: Armada española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Una explosión ocurrida el pasado miércoles en el submarino indio “INS Sindhurakshak” ha provocado la muerte de los 18 tripulantes –tres de ellos oficiales– que en ese momento se encontraban a bordo cuando el buque se encontraba atracado en un astillero de Mumbai, informan fuentes militares de India. El acceso se ha visto complicado por las deformaciones sufridas por las escotillas, debido a las altas temperaturas registradas tras la deflagración.

La consternación por el impacto de la tragedia es notable. En un discurso pronunciado ayer con motivo del 66 aniversario de la independencia de la India, el primer ministro, Manmohan Singh, lamentó la pérdida del submarino y reiteró que “se teme que los 18 valientes marineros hayan perdido sus vidas”. La cadena de televisión NDTV mostró imágenes de la explosión, que iluminó el cielo de Mumbai y por el momento se desconoce la causa de la tragedia, aunque algunas fuentes se han referido a que unos operarios cometieron un error al cargar un misil de crucero tipo Klub.

El submarino “INS Sindhurakshak” es el noveno de la clase Kilo de la Marina de India

La Marina de Guerra de India ha mostrado tradicionalmente un especial interés por proveerse de material procedente de la antigua URSS y de la actual Rusia. Sin embargo, en los últimos años ha ampliado sus proveedores a EE.UU. y Europa. El accidente del submarino “INS Sindhurakshak” ha sido el peor registrado en la Marina militar del país asiático y se ha producido días después de que las autoridades del país hayan presentado el primer portaaviones de construcción nacional, llamado “INS Vikrant” y el inicio de pruebas del reactor atómico del primer submarino nuclear construido en India, bautizado con el nombre de “INS Arihant”.

El submarino “INS Sindhurakshak” es el noveno de la clase Kilo (Tipo 636) de la Marina de Guerra de India, construidos en Rusia. Se trata de un buque de propulsión convencional, que entró en servicio en diciembre de 1997. Desplaza 2.325 toneladas en superficie y 3.076 toneladas en inmersión y mide 72,60 m de eslora. En junio de 2010, el Ministerio de Defensa de India y el astillero Zvezdochka firmaron un contrato para la renovación del buque, por importe estimado de 80 millones de dólares y entró de nuevo en servicio en junio pasado.  

Foto: Chris Desmond (USN)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A partir de mañana el Museo Naval de Cartagena abrirá al público la futura sala de interpretación de Isaac Peral, situada en el antiguo taller de calderería del Arsenal, para que los visitantes puedan seguir de cerca los trabajos de restauración del histórico submarino, del que en septiembre próximo se cumplirá el 125 aniversario de su botadura.

Hace seis meses que el submarino “Isaac Peral”  se trasladó desde el paseo marítimo hasta el museo con el fin de recuperar su casco y seguir exponiéndolo sin prolongar su deterioro. En esta fase del proyecto, cada martes y jueves el Museo Naval de Cartagena organizará visitas guiadas concertadas previa reserva para grupos de hasta 15 personas en horario de 12:30 a 14 h. Los interesados en seguir este recorrido pueden recibir más información y efectuar las reservas en el teléfono 968.127.138.

El submarino “Isaac Peral”, en su traslado al Arsenal de Cartagena

Después del análisis iniciado en enero del estado del casco y de los procedimientos de intervención más adecuados, esta apertura provisional coincide con la fase de limpieza del casco, cuyo objetivo consiste en devolverle al submarino su imagen original, transformada por los sucesivos repintes, cortes y traslados sufridos.

Se conservará la mayor parte de la imprimación superficial de color plata que ha servido como protector del acero y se eliminará la película de consistencia plástica formada por varias capas de pintura acumuladas durante décadas. En las zonas más dañadas se aplicarán productos inhibidores para detener la oxidación.

El Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) —dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte— ha asesorado técnicamente la restauración, enmarcada en un amplio proyecto en el que han participado la Armada, el Ayuntamiento de Cartagena y las fundaciones Repsol y Juanelo Turriano. A la iniciativa se han sumado también instituciones locales como el Centro Tecnológico Naval, la Universidad Politécnica de Cartagena, el Instituto Politécnico y el Centro de Formación Profesional de los Salesianos.

La museografía de la nueva sala se completará con el despacho de Isaac Peral, objetos personales, colecciones de planos y otros fondos vinculados al inventor y al submarino, pertenecientes a los museos navales. Una gran arcada acristalada de 90 metros cerrará este espacio, de forma que el sumergible permanecerá siempre visible desde el exterior. La inauguración oficial será en la primera quincena de septiembre, dentro de los actos conmemorativos del 125 aniversario de la botadura, informa la Armada española.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde ayer se encuentra atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el buque cablero italiano Teliri, encargado de las operaciones del tendido de un nuevo cable submarino de 1.400 kilómetros de longitud entre Candelaria (Tenerife) y Conil (Cádiz), cuyos trabajos finalizarán el próximo 6 de septiembre.  El nuevo cable pertenece a Telefónica y supone una inversión de 70 millones de euros.

El tendido figura incluido en el proyecto denominado Pencan-8, por tratarse del octavo cable de fibra óptica que se instala y se ajusta a las condiciones tecnológicas más modernas, lo cual habrá de contribuir a aumentar tanto la calidad como la capacidad en las comunicaciones telefónicas y tecnológicas entre Canarias y la Península.

El anclaje del cable se realiza a una profundidad de 20 metros en una zona de escaso tráfico portuario y a partir de ese momento comenzará el tendido hasta su amarre en Conil. La previsión es que, si todo va bien, el nuevo cable podrá estar listo en diciembre de 2010 y podrá entrar en servicio en el primer trimestre de 2011.

El buque cablero "Teliri", atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo