Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ni Balearia ni Trasmediterránea se han presentado al concurso público convocado por la Secretaría Regional de Economía del gobierno autónomo de Madeira para cubrir la línea marítima Madeira-Portimao. Así nos lo han hecho saber fuentes autorizadas de ambas navieras españolas, por lo que las únicas que mantienen su interés siguen siendo Naviera Armas, el grupo portugués Sousa y otras tres compañías cuyos nombres no han trascendido por el momento.

Según informa la prensa madeirense, el concurso tiene validez jurídica mediante decreto ley 7/2006, de 4 de enero, referido a la regulación del servicio de transporte de mercancías y pasajeros entre Madeira y Portugal. En los últimos meses, a raíz del cambio político reciente, se ha acelerado el interés del nuevo ejecutivo regional para dotar al archipiélago de una conexión marítima por ferry entre Funchal y Portimao o Lisboa y Leixoes como puertos alternativos.  

Naviera Armas abrió el camino y sigue manteniendo su interés en la línea

Foto: Astilleros Barreras

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

El senador por El Hierro, Narvay Quintero, parece que tiene mala memoria y trata de esconder su incapacidad como gestor político acusando a Naviera Armas de su responsabilidad al suspender las conexiones marítimas con aquella isla a partir del próximo lunes. Ello será así si antes el Gobierno de Canarias no abona una deuda pendiente de 14,5 millones de euros.

Conviene recordar que el senador herreño fue uno de los protagonistas del “asalto” al ferry “Volcán de Taburiente”, hazaña de dudoso mérito de la que consiguió salir indemne, lo mismo que sus otros copartícipes, porque Naviera Armas desistió finalmente de interponerles una denuncia, que hubiera sido lo procedente, además de haberlos desalojado por la fuerza. Ahora incita a que la compañía naviera sea sancionada en el caso de que cumpla su amenaza. De aquel incidente ni siquiera se han disculpado en público.

Están muy complicados los tiempos como para exigir esfuerzos sin retorno a las compañías navieras que son empresas privadas y están arriesgando sus capitales o lo que es lo mismo, su permanencia futura. Máxime cuando la ocupación ha caído considerablemente. Es comprensible que haya preocupación, pero negar las evidencias es practicar la política del avestruz, de la que algunos políticos que nada arriesgan son especialistas. De lo que se trata es de encontrar de una vez por todas la mejor solución posible, y máxime en la situación en la que nos encontramos, sin que ello menoscabe los legítimos intereses de las partes.

Nuevo episodio en la historia tensa de las comunicaciones marítimas con El Hierro

Por lo pronto, Naviera Armas no ha programado la línea de El Hierro en su página web a partir del próximo lunes. Una línea necesaria pero de muy baja ocupación y claramente deficitaria y más en invierno. Sabemos que ese no es el problema de los herreños, el problema es que no pueden quedar aislados. Sabemos también que eso no va a suceder. Lo lamentable es que haya que llegar a la amenaza de una empresa naviera de interrumpir un servicio para que salten las alarmas.

Más allá de esta situación, pensamos que hay que ser sensatos de que los recortes también pueden llegar y llegarán a los servicios marítimos. Aunque no nos gusten. Los números son así de fríos y los barcos no se pueden pasear vacíos. El combustible está muy caro y la ocupación ha caído considerablemente. Y cada mes hay que cumplir con las nóminas, los seguros sociales y los plazos de amortización de los buques, entre otros costes. Es preferible, en todo caso, equis servicios semanales seguros que no seis en el aire y siempre pendientes de que lo que pueda suceder, sin olvidar que si queremos mantener los parámetros del servicio marítimo que conocemos, hay que priorizar y cumplir de parte y parte.

Por eso estamos de acuerdo con el presidente del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de El Hierro, José Antonio Armas, de que esta situación es vivir en una constante preocupación. Y eso no es bueno para nadie. Y menos para la isla, asolada por los efectos de la crisis que padecemos todos y de la erupción volcánica submarina. Sin embargo, no podemos estar de acuerdo con los políticos que no demuestran capacidad de gestión y negociadora y sueltan por la boca lo primero que se les ocurre. “La naviera elige la ruta más débil para presionar, que es la de El Hierro”, se lamenta el susodicho, en una noticia de alcance que publica hoy el periódico “El Día”.

Lo sentimos Narvay Quintero, a día de hoy está usted incluido entre los políticos de los que no podemos fiarnos.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo