Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Tribunal Supremo ha anulado dos sanciones millonarias impuestas en su día a Trasmediterránea por la Comisión Nacional de la Competencia, al considerar que actuaba como cárteles con otras navieras en las líneas Algeciras-Ceuta y en Baleares. Las resoluciones, firmadas en noviembre de 2011 y febrero de 2012, sumaban 48,2 millones de euros en multas y los servicios jurídicos de la compañía recurrieron ambas resoluciones que han llegado hasta el alto tribunal, cuyo veredicto se hizo público el pasado primero de junio.

Trasmediterránea se ha librado de dos sanciones millonarias

Considera el Tribunal Supremo que las órdenes de investigación fueron “demasiado genéricas y tenían un claro déficit sobre la información mínima indispensable al objeto y alcance de la investigación”, de acuerdo con lo que exige la Ley de la Competencia. Y añade que los datos obtenidos en esas inspecciones “no tienen valor alguno”, pues habían sido obtenidas mediante “vulneración del derecho fundamental de la inviolabilidad del domicilio”, de ahí la “insuficiencia probatoria” para dictar las resoluciones sancionadoras, que se basaron en tales datos en su parte más relevante, leemos en una información de la agencia Europa Press.

En su día, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) impuso multas por valor 54 millones de euros a Trasmediterránea, Balearia, Isleña Marítima de Contenedores, Sercomisa y Mediterránea Pitiusa por participar en un supuesto cártel en las líneas de transporte marítimo de mercancías y pasajeros entre Cataluña, Levante y Baleares. Asimismo, la CNC sancionó en 2011 a Trasmediterránea por su participación en acuerdos sobre reparto de mercado y fijación de precios en la línea Algeciras-Ceuta.

Foto: Jorge Rodríguez Suárez

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha hecho pública la sanción por importe de 88,5 millones de euros a seis navieras por la formación de un cártel en el transporte marítimo entre la Península y Marruecos en el período comprendido entre 2008 y 2010. Entiende la CNC que el acuerdo habría consistido en el reparto de mercado y la fijación de precios en el tráfico marítimo de pasajeros y vehículos en régimen de equipaje. Las sanciones representan el 15 % sobre el volumen de negocio en el mercado afectado.

Las sanciones a Acciona-Trasmediterránea y su filial Europa Ferrys son de gran envergadura, de 25,5 millones de euros, mientras que a Balearia y su filial Euromaroc 2000 es de 2,2 millones de euros. En este caso, sin embargo, tendrá una reducción del 40 % por lo que la multa a pagar será de 1,3 millones de euros, al haber aportado información “con valor añadido” para demostrar la existencia del cártel.

Acciona-Trasmediterránea tiene la sanción más alta, de 25,5 millones de euros

La compañía hispano-alemana Förde Reederei Seetouristik Iberia y su filial en Marruecos tienen una sanción de 11,1 millones de euros; International Maritime Transport Corporation, 8,1 millones de euros; Compagnie Maritime Marocco-Norvegiènne (Comarit), Líneas Marítimas Europeas y Comanav Ferry, 10,7 millones de euros y CMA-CGM, Comanav y Comanav Ferry, 13,8 millones de euros, de los que 2,9 millones de euros corresponden a esta última.

La noticia se ha convertido en un maremoto en el sector naviero. Extraoficialmente, según informaciones recibidas, de llevarse finalmente a cabo el pago de tales sanciones, algunas de las compañías afectadas tendrán que echar el cierre, máxime en las circunstancias actuales de caída del tráfico, encarecimiento del combustible y otros problemas añadidos de la situación económica. En algún caso concreto se pone en duda que la CNC pueda cobrar las sanciones impuestas.

La investigación de la CNC señala que las compañías imputadas participaron en distintas reuniones intercambiando información y llegando a diversos acuerdos de precios, comisiones y horarios en el transporte marítimo de pasajeros y carga entre ambos destinos. Dicho cártel respondía al objetivo común de obtener unos beneficios superiores a los que se obtendrían si todos los operadores implicados hubiesen respetado el funcionamiento del mercado y hubiesen competido en él.

Foto: Javier Ortega Figueiral