Juan Carlos Díaz Lorenzo

Se llama “Royal Clipper” y es un barco de turismo en forma de velero de cinco palos, cuya construcción está inspirada en el velero alemán “Preussen”, de comienzos del siglo XX . Está atracado en el muelle de ribera del puerto de Santa Cruz de Tenerife, en su clásica escala anual, en viaje de Safi a Bridgetown.

Diseño del arquitecto naval Zygmunt Choren, el buque actual es el resultado de un casco de acero inacabado y construido en el astillero de Gdansk (Polonia) y completado en el astillero Merwede en julio de 2000. Propiedad de la sociedad Star Clippers, está abanderado en Malta -antes lo estuvo en Luxemburgo- y dedicado a viajes de turismo muy selectos, con el aliciente de que se trata del velero más grande del mundo.

Registra 5.000 toneladas brutas y son sus principales dimensiones 134,80 m de eslora total, 16,50 m de manga y 5,60 m de calado. En cinco palos despliega 42 velas con una superficie vélica de 5.202 metros cuadrados, cuyo izado y arriado se controla por ordenador. Es un espectáculo verlo con el aparejo desplegado, como sucede con todos los veleros. Dispone, asimismo, de dos motores Caterpillar y tiene capacidad para 227 pasajeros y 117 tripulantes.

El velero llegó a media mañana, procedente de Safi

Entrando en la Dársena de Anaga, visto por la amura de babor

El buque está inspirado en el velero alemán "Preussen"

Visto de popa, por la aleta de babor

Atracado en el muelle de ribera, dejando ver toda su eslora

Los escapes de los motores, disimulados en los palos

El barco está abanderado en Malta, antes lo estuvo en Luxemburgo

Visto por la banda de babor, en su atraque del muelle de ribera

Detalle de los cinco palos con el aparejo aferrado

Fotos: Esteban González Mendoza (imaxfotocanarias)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Debido al mal tiempo reinante, que se hace especialmente notorio en el estado de la mar, el megacrucero Independence of the Seas arribó ayer al puerto de Santa Cruz de Tenerife, después de que hubiera cancelado su escala en el puerto de Funchal.

Por la misma razón, el megacrucero británico Azura retrasó su salida del puerto de Southampton y sustituyó la escala que tenía prevista en Santa Cruz de Tenerife por el puerto de Ponta Delgada, en las Azores, donde causó sensación. Ello ha permitido que el citado buque haya podido mantener su programación en el cruce del Atlántico.

En el puerto de Santa Cruz de Tenerife, el megacrucero de Royal Caribbean International coincidió con el velero Royal Clipper, de cinco palos y abanderado en Luxemburgo, que arribó procedente de Safi (Marruecos) y continuó viaje hacia Bridgetown.

El megacrucero "Independence of the Seas" arriba al puerto tinerfeño

El velero "Royal Clipper", atracado en el muelle Sur

El velero pasó frente a Santa Cruz con la guirnalda de luces encendida

Fotos: Antonio Sáez