Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Gobierno español ha dado el visto bueno a la creación del Registro Especial de Empresas de Buques de Pesca Españoles (RESAE), en el que, inspirado en el Segundo Registro de Buques de Canarias, se conceden beneficios fiscales a las empresas y tripulaciones que se inscriban en el mismo. Se trata de una vieja demanda del sector que ha avanzado desde 2008 con pasmosa lentitud y, finalmente, ha visto la luz con su publicación el pasado 23 de diciembre en el Boletín Oficial del Estado. 

La medida trata de evitar la sangría de pesqueros españoles que son abanderados en otros registros por razones fiscales. Para ello se conceden desgravaciones fiscales y reducciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, si bien queda limitado a aquellos buques que figuren inscritos en el registro de la flota pesquera comunitaria, faenen en aguas extracomunitarias y capturen exclusivamente túnidos o especies afines. Ello lo limita a los buques atuneros y palangreros de superficie. Habrá que ver si las nuevas condiciones son suficientes frente a las de terceros países.

El RESAE está reservado para buques atuneros y palangreros de superficie

De todos modos, como informa la edición digital de La Voz de Galiciahasta el momento sólo existe el nombre, pues hay que desarrollar el reglamento de la estructura y su funcionamiento, así como el adecuado control de las ayudas. Sobre los registros de otros países existe la duda de que se cumpla la supervisión de la actividad pesquera, sobre todo en lo referido a la pesca ilegal, no controlada y no regulada (conocida como pesca IUU). El RESAE deja fuera a la mayoría de los pesqueros tradicionales. 

Se pregunta Foro Naval cuál será el puerto de registro: “¿Bermeo, principal base de buques atuneros ? ¿La Coruña, primer puerto español de pesca fresca? ¿Vigo, principal puerto español y europeo de pesca congelada?, ¿Las Palmas quizás?”. Es de observar que en el caso del Segundo Registro de Buques de Canarias -cuya gestación también fue larga y ha tenido sucesivas revisiones para hacerlo más atractivo- los puertos de inscripción son Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.

La triste realidad es que, pese a las ventajas que ofrece, siguen siendo más atractivos otros registros, caso de Madeira, Malta, Bahamas, Panamá, etc., en los que la mayoría de los armadores españoles tienen registrados sus flotas. Otros permanecen fieles a la bandera nacional y bien pudieran tener sus barcos o parte de ellos en pabellones de conveniencia. Existen algunos casos en los que los buques han sido construidos con ayudas estatales, cubren tráficos nacionales, tienen bandera extranjera y emplean a tripulantes no españoles. Y sus dirigentes se sientan en la patronal naviera ANAVE.

Foto: Gildo M. Couceiro (shipspotting.com)

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