Juan Carlos Díaz Lorenzo

“La estación de cruceros del puerto de Santa Cruz de Tenerife será un elemento más de los que contribuyan a materializar la unión entre el puerto y la ciudad, objetivo que persigue la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife como parte de su política de relación de los puertos con los núcleos urbanos en que se integran, en este caso de la capital tinerfeña”. Así se ha manifestado el arquitecto Gustavo Berenblum, uno de los miembros del estudio BBA, responsable de las labores de consultoría para la construcción del citado edificio.

Desde el momento más embrionario de su planteamiento se trabajó bajo el fundamento de que “su implantación, entre la avenida de Anaga y el mar, debía respetar la relación del ciudadano entre ambos, sin interferir”, afirma. Así, “sólo tres enclaves superarán la altura de la Avenida de Anaga”, los módulos laterales y el central, reclamos estéticamente más llamativos del exterior del edificio.

El cerramiento exterior del edificio ya va tomando forma

El acabado interior del edificio tendrá este aspecto

Beremblum afirma conocer la importancia de la Avenida de Anaga para el ocio de los tinerfeños y destaca el hecho de que se haya respetado una estructura ya existente en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, para, tras la necesaria rehabilitación, usarla metafóricamente como un “abrazo a la gente que llega por mar” a bordo de los cruceros.

El citado arquitecto acompañó esta mañana la visita del presidente de Puertos de Tenerife, Ricardo Melchior, a las obras de la futura estación, donde conoció el buen avance de las mismas y los trabajos que restan por ejecutar. En la misma estuvo acompañado por miembros de la Unión Temporal de Empresas (UTE) que ejecuta los trabajos integrada por Acciona Infraestructuras S.A. y Constructora de Proyectos y Obra Civil 2012, S.L.

Ricardo Melchior junto al arquitecto Gustavo Beremblum

Estado de las obras en el interior del edificio

El futuro edificio tendrá una superficie aproximada de 8.473 metros cuadrados  e integrará las funciones de chequeo, control, espera de pasajeros, distribución de maletas y locales comerciales, además de áreas de aparcamiento para guaguas, taxis y aprovisionamiento, entre otros servicios. Tendrá capacidad para atender hasta diez mil cruceristas en operativa puerto base. “Son muy pocos los puertos europeos que cuentan con tal capacidad”, según Berenblum.

En la actualidad las obras se centran en la construcción del módulo sur, el cerramiento del edificio y la construcción de la pasarela. Al ritmo que avanzan los trabajos, financiados con Fondos de Cohesión, a principios de 2016 podremos disfrutar de la imagen exterior de la estación de cruceros prácticamente en su totalidad, reservándose hasta agosto para los trabajos interiores, desde habilitación de espacios hasta instalaciones pertinentes.

Fotos: cedidas

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas y Trasmediterránea estudian la posibilidad de abrir nuevas línea entre los puertos de Málaga y Tánger Med. Un viaje de cuatro horas de duración a una velocidad sostenida de 20 nudos para cubrir las sesenta millas de distancia. Se habla de tres salidas semanales y es posible que haya alguna combinación con escala en el puerto de Ceuta, informa Ignacio Lillo en diariosur.es.

Se sabe que hay movimientos, pero no hay confirmación explícita. Naviera Armas trata de posicionarse en otros mercados, pues tiene demasiada flota y trata de mantener el necesario equilibrio en su explotación. Armas ha consolidado su presencia en la línea Melilla-Motril, donde tiene a uno de sus barcos emblemáticos. Málaga y Tánger son las dos ciudades costeras mayores de la zona y pueden generar un tráfico alternativo importante a la concentración que tiene Algeciras en la actualidad.

El ferry “Volcán de Tinamar”, atracado en el puerto de Motril

Foto: Juan Antonio Rojas Manrique

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En el transcurso de la feria de defensa IDEF-2015, celebrada el pasado 7 de mayo en Estambul, el astillero turco SEDEF ha firmado el contrato con la Subsecretaría de Industrias de Defensa turca (SSM) para el diseño y construcción de un buque de desembarco anfibio LPD para la Armada turca, en el que Navantia participa como socio tecnológico.

Navantia proporcionará a SEDEF, para su construcción local, el diseño, transferencia de tecnología, equipos y asistencia técnica. El diseño está basado en el buque LHD “Juan Carlos I” adaptado a las necesidades de la Marina turca y ofrece la ventaja de ser un diseño probado y que ha demostrado sus magníficas prestaciones desde su entrega. Navantia suministrará los motores diésel generadores y el Sistema Integrado de Control de Plataforma.

El futuro buque de la Armada turca está basado en el LHD “Juan Carlos I”

La adjudicación del contrato se anunció el 27 de diciembre de 2013. Después de año y medio de negociaciones se ha alcanzado el hito de la firma. La entrega del buque está prevista en el año 2021. Se estima que este contrato dotará a los astilleros, la Fábrica de Motores y Navantia Sistemas de unas 900.000 horas de trabajo.

Navantia también ha construido dos buques similares para la Marina australiana, llamados “Canberra” y “Adelaide”, en el astillero de Ferrol. El primero fue entregado en octubre de 2014 y el segundo está previsto para finales de 2015. El armamento final se lleva a cabo en Australia. El nuevo contrato supone la entrada de Navantia en el mercado turco, que tiene un ambicioso plan de programas futuros.

Foto: W. Edlmeier

Juan Carlos Díaz Lorenzo 

Es una noticia que estábamos esperando desde hace mucho tiempo, tanto como años lleva el presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife instalado en su cómodo sillón político con nómina puntual y coche oficial. Cuando accedió al cargo se le había metido en la cabeza la idea vanguardista de hacer una estación de cruceros sobre el espaldón del muelle sur y después de un largo paréntesis en la generación de ideas y decisiones finales, medido en años, con una instalación provisional absolutamente inadecuada para el protagonismo y el volumen de pasajeros que se mueve cada temporada –carencia resuelta provisionalmente con la adecuación del antiguo helipuerto, en servicio desde la semana pasada–, la futura estación de cruceros estará en la segunda alineación del muelle de ribera, donde hoy existen unos tinglados. 

La idea, tenemos que decirlo, parece buena a priori. Ayer se hizo la presentación de la que será la estación “más importante de toda la Macaronesia”, en el decir de los políticos y en la que se podrá atender a unos cuatro mil pasajeros y cinco buques, el mismo número de barcos que caben en el recrecido muelle de Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria, donde hace tiempo nos llevan la delantera. En esto y en todo lo demás (transbordo de contenedores, bunkering, reparaciones navales, tráfico of shore, ¿seguimos?…). Costará casi nueve millones de euros y aunque parece que la Autoridad Portuaria tiene fondos propios suficientes para la ejecución de la obra, se tocará la puerta de Europa para que financie el 40 %. 

La futura terminal de cruceros estará situada en el muelle de ribera

Con el argumento plausible de que las navieras del sector han pedido que el futuro edificio lo supervise alguien con experiencia, Puertos de Tenerife ha acudido a una consultora de Miami (EE.UU.) para que supervise el proyecto que finalmente ha sido adjudicado a Anaga Consultores. Nos alegra que sean arquitectos de aquí los que diseñen el nuevo espacio, habida cuenta de la manía de algunos políticos de echar mano de gente de fuera para hacer las cosas nuestras. Hasta ahora llevan gastados unos 120.000 euros –30.000 dólares para los primeros y 97.000 euros para los segundos– y se espera que el proyecto esté redactado a finales de este año para después enviarlo al Ministerio de Fomento y a la UE, que debe aprobarlo antes del comienzo de las obras, a las que se estima una duración de doce meses. 

El futuro edificio tendrá también uso lúdico para el tiempo en el que no haya actividad de cruceros. Ocupará una superficie de 8.473 metros cuadrados, tendrá un frente de 200 metros y será construida en aluminio cuyo color irá cambiando del blanco al plateado y del amarillo al rojo según sea la luz del momento. Dispondrá de un gran hall, una sala de espera para 500 personas, zona de control y seguridad, bar, locales para prensa y “souvenirs”, 50 mostradores de facturación y será instalación de tránsito con los aeropuertos. Podrán estacionar 30 autobuses, además de taxis y vehículos particulares y si las previsiones se cumplen abrirá sus puertas en 2015. La actividad que ahora se hace en esta sección del muelle de ribera –embarque de tomates y hortalizas y bobinas de papel, principalmente– pasará a la Dársena de Los Llanos. Lo cual quiere decir que las aspiraciones que la ciudad tenía sobre este espacio quedan aparcadas. ¿O quizás olvidadas?.

Foto: Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Balearia ha firmado sendos acuerdos con Rolls-Royce y la firma de ingeniería naval Cotenaval para desarrollar y ejecutar el proyecto de remotorización de tres buques de alta velocidad, de forma que consuman gas natural licuado en lugar de diesel que precisan en la actualidad. Los buques asignados son el monocasco “Ramón Llul” y los catamaranes “Jaume II” y “Jaume III”.

El presidente de Balearia, Adolfo Utor, considera que este acuerdoes estratégico para el futuro de la compañía. El cambio de combustible nos permitirá disponer de unos buques de alta velocidad más competitivos y sostenibles. En paralelo a la alta velocidad, se está estudiando también la remotorización de nuestros ferries”. El uso del gas natural reduce un 25 % la emisiones de CO2 y otras y mejorará los costes de explotación y mantenimiento.

Estampa marinera del monocasco “Ramón Llul”, de Balearia

Foto: Moolen (shipspotting.com)