Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero oceánico “Tornado” (P-44) participó ayer en la procesión terrestre-marítima que se celebró en Las Palmas de Gran Canaria con motivo de las fiestas patronales de la Virgen del Carmen. Al finalizar la celebración de la misma en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de La Isleta, la venerada imagen salió en procesión llevada por costaleros y acompañada por una banda de música y una escuadra de gastadores de la Unidad de Seguridad de Canarias. 

La procesión se dirigió al muelle Primo de Rivera, donde se embarcó a la Virgen del Carmen en el patrullero de la Armada española para realizar la procesión marítima por aguas del litoral capitalino hasta la punta del muelle Reina Sofía, donde el buque paró para realizar la ofrenda floral en homenaje a los marineros fallecidos en la mar. A continuación regresó al muelle Primo de Rivera y desembarcó a la Virgen del Carmen desde donde volvió de nuevo a su parroquia.

La Virgen del Carmen ya está embarcada a bordo del patrullero “Tornado”

Existe una gran devoción por la venerada imagen de la Virgen del Carmen

Fotos: Nicolás Arocha

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A lo largo y ancho de la geografía marítima española, la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de las gentes de la mar, tiene una amplia repercusión. Marinos mercantes, militares, de pesca y deportivos, y los muchos devotos en tierra, tienen un punto de encuentro cada 16 de julio, fecha veraniega y por lo general calurosa, como ha sucedido en este año en Canarias.

En las fotos que acompañan a esta crónica y que nos envía el capitán Francisco Noguerol Cajén, práctico titular del puerto de Santa Cruz de La Palma, vemos varios momentos de la procesión marítima de la venerada imagen, a bordo del remolcador “Isidre Nornell”, de la flota de Boluda, con base en el puerto palmero y de las embarcaciones que acompañaron en fecha tan señalada.

La imagen de la Virgen del Carmen está entronizada en la parroquia matriz de El Salvador, en Santa Cruz de La Palma y fue cargada y escoltada por los miembros de la Cofradía de Cristo Preso y las Lágrimas de San Pedro y una numerosa feligresía, informa nuestro estimado amigo y especialista en Historia del Arte, José Guillermo Rodríguez Escudero.

La venerada imagen, embarcada en el remolcador “Isidre Nonell”

La procesión marítima discurrió en el interior de la bahía

Los pescadores de la zona se unieron a la celebración marítima

Personal de Prácticos y otros invitados a bordo de una lancha

Fotos: Francisco Noguerol Cajén