Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas gestiona el alquiler de un ferry convencional para sustituir al denostado catamarán “Alcántara Dos”, al que los inconformistas políticos herreños le han puesto la proa, apenas cinco meses después de su puesta en servicio. Vamos a ver con qué nos sorprende la compañía, pues existe un inconveniente para que el servicio pudiera hacerlo cualquiera de los barcos que tiene operativos, a excepción de los ferries “Volcán de Tauce” y “Volcán de Taburiente”. Y es el puerto de Los Cristianos, que tiene limitaciones operativas para que pueda operar un barco de mayor tamaño. Por cierto, nada ha hecho la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife para solucionar dicha cuestión.

Es curioso el léxico que emplea el presidente del Cabildo Insular de El Hierro, Alpidio Armas, cuando dice –según leemos en Diario de Avisos– que “el actual barco nos hunde, es nefasto, pues sus condiciones de navegabilidad no sirven para el Atlántico”. No decía lo mismo hace cinco meses. Este profesional de la política, junto a otros de su misma condición, empresarios y algunos adulones, tienen el dudoso mérito –del que salieron impunes– del “asalto” en mayo de 2012 al ferry “Volcán de Taburiente”, cuya lamentable actuación causó considerables perjuicios a los pasajeros de La Gomera y La Palma y un extra coste operativo a la naviera y no les pasó nada. ¿La Justicia es igual para todos?.

Es posible que el catamarán “Alcántara Dos” no sea el barco más adecuado para cubrir la línea Los Cristianos-El Hierro cuando soplan temporales en la mar. Ni éste ni ningún otro. Es incómodo navegando con tiempos de proa y provoca el mareo con cierta facilidad. Hemos tenido un invierno duro y ha suspendido ocho salidas, ninguna de ellas por causas técnicas. Como todas las embarcaciones de alta velocidad, existen unas limitaciones operativas en función de la altura de ola, entre otras consideraciones. Tiene un elevado consumo de combustible y dudamos que haya alcanzado una mínima rentabilidad. Lo que sí ha conseguido es generar rechazo y dañar la imagen del servicio y de la compañía.   

El catamarán “Alcántara Dos” será sustituido en breve. Al menos esa es la intención

Estamos de acuerdo en que éste no es el tipo de barco que necesita El Hierro. Cuando publicamos la noticia en esta misma sección, nos mostramos sorprendidos y escépticos. Sin embargo, como decíamos al principio, en noviembre de 2013 todos estaban contentos con la oferta de Naviera Armas y el presidente del Cabildo Insular, el primero de ellos. Ahora las tornas han cambiado. Y aunque en parte tengan razón, lo curioso –y lo peligroso– es cuando los políticos se meten a capitanes, navieros e ingenieros navales, sin que arriesguen lo más mínimo de sus bolsillos y pretendan decidir en lo ajeno. Todo con tal de no reconocer sus propios errores por no haberse asesorado convenientemente y apresurado a lanzar fuegos artificiales antes de que acabara la fiesta, todo con tal de salir en la foto.

El catamarán “Alcántara Dos”, como dice Manolo Vidal, portavoz de Naviera Armas, se ajusta a los requerimientos de la concesión. Suerte que la compañía tiene la voluntad de sustituirlo –otra cosa es que consiga con la rapidez deseable el barco adecuado en cuanto a características y precio–, pues podría no interesarle mantener el servicio con la isla. En ese caso habría que convocar nuevo concurso de Obligación de Servicio Público, con el riesgo de que quede desierto, pues la línea no es atractiva y no están los tiempos para que las navieras se acuerden de El Hierro por amor al arte. Se trata de empresas privadas que arriesgan sus capitales en un momento económico delicado, en el que la ocupación está bajo mínimos, agravada por la carestía del combustible y si no hay tráfico suficiente y una mínima rentabilidad, el servicio peligra. Así de claro.

El invento de la Obligación de Servicio Público supone una subvención de 18 millones de euros –casi tres mil millones de las antiguas pesetas– en cuatro años. Paga la caja pública. No importa. Sale de nuestros impuestos. Único caso en el transporte marítimo de Canarias, para un servicio claramente deficitario, en el que salvo en fechas puntuales, el resto de los días el barco tiene escasa ocupación. Los dirigentes del Cabildo Insular de El Hierro –a excepción de Tomás Padrón, en su tiempo– y los ayuntamientos de la Séptima Isla han sido incapaces de hacer atractiva a su isla y no han sabido o no han querido abrir las puertas a un turismo sostenible y dinámico en una oferta diferenciada. Y es una pena, pues tienen parte importante de la responsabilidad.

Quede claro, bien claro, que no nos oponemos a que El Hierro tenga el servicio marítimo que le corresponde, pero estimamos que debería ser en igualdad de condiciones al resto de Canarias. Estamos mal acostumbrados a la política de subvenciones. Esta historia es la pescadilla que se muerde la cola. Recordamos, hace años, siendo Héctor de Armas director general de Trasmediterránea en Canarias, la que se armó en El Hierro cuando se decidió el cambio en la salida del ferry “Villa de Agaete” de Santa Cruz de Tenerife a Los Cristianos, pese a que acortaba en cuatro horas la duración del viaje. Sin embargo, pese a la oposición, en poco tiempo el resultado fue visible. Creció el número de pasajeros, coches y carga rodada. La idea era sencilla: se trata de unir desde los puertos más cercanos, siguiendo el mismo y exitoso ejemplo de La Gomera. La estrategia sigue vigente.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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Un follón memorable

mayo 30, 2012

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Unas quinientas personas acudieron este mediodía al puerto de La Estaca, en El Hierro, unos para recibir a sus representantes políticos entre aplausos, abrazos y toques de tambores y otros para presenciar el curso de los acontecimientos tras la llegada del fast-ferry “Benchijigua Express”, después de haber protagonizado ayer una sonada protesta en la rampa del ferry “Volcán de Taburiente”, al que se subieron en condición de “polizones” institucionales.

El viaje, de carácter especial, había sido concertado por el Gobierno de Canarias en su afán por apaciguar los ánimos, pese a que es el principal culpable de lo que está pasando. En el barco de Fred. Olsen Express llegó también toda la carga pendiente, más la que entró el día antes en el garaje del barco de Naviera Armas y que no se pudo descargar en El Hierro, ante el bloqueo ejercido por quienes protagonizaron la protesta, entre ellos los políticos herreños.

La llegada del barco de Fred. Olsen se convirtió en un acontecimiento

Lo cierto es que este Día de Canarias tiene en El Hierro un cariz especial y será recordado por mucho tiempo. No hay celebración oficial en protesta por el trato que la isla recibe en cuanto al transporte marítimo, cuyo responsable es el Gobierno de Canarias. La unidad de las diferentes fuerzas políticas, empresarios y transportistas es unánime. Y muchos de los asistentes al recibimiento en el puerto de La Estaca habían sido convocados mediante las redes sociales, hábilmente manejadas por el presidente del Cabildo. Un dato a tener en cuenta.

Ocasión propicia, además, para que Naviera Armas haya dicho que se retira de la línea de El Hierro. Sin excusarla de su responsabilidad, tenemos la impresión de que se lo han puesto en bandeja y está en su derecho de hacerlo. Es una empresa privada, atiende una línea que sólo le ocasiona pérdidas y tiene que lidiar con un mal pagador como es el Gobierno de Canarias. Con una ocupación reconocida del 12 %, cualquier compañía que opere en la isla lo tiene muy complicado, y más en el escenario actual.

De ser así tampoco es una perita en dulce para Fred. Olsen. No existe una rentabilidad mínima. El precio desorbitado del combustible, el consumo elevado de los motores del buque “Benchijigua Express”, los costes de explotación, la contracción del mercado, las tarifas posibles y los bajos coeficientes de ocupación, entre otros factores, suponen un serio inconveniente para que la línea de El Hierro resulte atractiva. Recientemente ha retirado el buque “Bonanza Express” porque los números no cuadran. De ahí que le corresponde al Gobierno de Canarias asumir su papel y encontrar la solución definitiva. Porque es una decisión política, de modo que los herreños sean considerados igual de canarios que los demás.

Aplausos, abrazos y tambores recibieron a los políticos herreños

Respecto de la actuación de los políticos herreños, con todo el respeto, parecen revestidos de un aura de populismo criollo. Ellos, que deben ser el ejemplo del adecuado comportamiento ante la sociedad, se han permitido el lujo de bloquear el acceso a un barco, de viajar como polizones, de cometer una ilegalidad, de condicionar la programación de una naviera y de los pasajeros de otras islas y encima han conseguido, con la mediación del Gobierno de Canarias, que Naviera Armas no los denuncie. Y una pregunta, si los protagonistas de la protesta no hubieran sido políticos, ¿la actuación y condescendencia hubiera sido la misma?

A ver ahora cómo se resuelve el problema del transporte marítimo con El Hierro. A ver qué celeridad es capaz de alcanzar el Gobierno de Canarias para resolver el concurso de obligación de servicio público y en lograr que los herreños tengan los mismos derechos y el mismo trato que el resto de los canarios. Porque eso se traduce en dinero, ése que últimamente está tan escaso y están recortando por todos lados. Y las navieras son empresas privadas, están hechas para ganar dinero y en el caso de Canarias, ponen en riesgo su fortaleza financiera  porque el Gobierno no es buen pagador de los compromisos contractuales.

Fotos: Diario de Avisos