Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Tarifa” (P-64) zarpó el pasado 2 de septiembre del Arsenal Militar de Cartagena rumbo al Cantábrico y Gran Sol para participar en dos campañas de inspección pesquera, en un despliegue que durará 40 días, informa la Armada española. El buque forma parte de la Fuerza de Acción Marítima (FAM) y tiene una dotación de 40 personas. Los relevos de inspectores se realizarán en los puertos de Gijón y Cork (Irlanda). 

En la primera fase tomará parte en la campaña “Pelágicos”, enmarcada dentro del Plan de Despliegue Conjunto de la EFCA (Agencia Europea de Control de Pesca). Su misión será la vigilancia, control e inspección de la pesquería de especies pelágicas reguladas (arenque, caballa, jurel, anchoa y bacaladilla) en las aguas del mar Cantábrico. Para ello contará con el apoyo de un inspector de pesca portugués, uno francés y otro español.

El patrullero de altura “Tarifa” tiene su base en el Arsenal Militar de Cartagena

Después del relevo del equipo inspector en Gijón, el patrullero de altura “Tarifa” iniciará una nueva campaña de inspección pesquera denominada “Cuatripartito”, en la que patrulleros de los estados miembros (Irlanda, Reino Unido, Francia y España) llevan a cabo programas de control, inspección y vigilancia en sus aguas jurisdiccionales, que abarcan desde el Golfo de Vizcaya hasta el suroeste de Irlanda (Gran Sol). Durante esta segunda fase, contará con el apoyo de un inspector de pesca irlandés, uno inglés y dos españoles.

Foto: Armada española

Anuncios

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Tarifa” (P-64) se encuentra de nuevo en su base en el Arsenal Militar de Cartagena, después de participar desde el pasado 26 de mayo en el Plan de Despliegue Conjunto Internacional para la recuperación del atún rojo en el Mediterráneo. Esta iniciativa, desarrollada por la Agencia Europea de Pesca, forma parte del Plan General de Vigilancia de Pesca de 2014, informa la Armada española. 

Durante la campaña, el buque ha realizado labores de vigilancia marítima, control e inspecciones a la flota pesquera de cerco y palangre dedicada al atún rojo. Para la realización de los cometidos asignados, se ha contado a bordo con cinco inspectores en diferentes periodos, cuatro de la Secretaría General de Pesca y una inspectora comunitaria, así como la colaboración de un helicóptero de SEGEPESCA. 

Estampa marinera del patrullero de altura “Tarifa” (P-64)

En la escala en Palma de Mallorca se realizó un relevo de inspectores y el 8 de junio comenzó la segunda mitad del despliegue. Desde entonces el patrullero se dedicó al control del caladero nacional en los litorales de Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía, centrando el esfuerzo de las inspecciones en la flota arrastrera del Mediterráneo. 

Durante la campaña, el patrullero de altura “Tarifa” avistó a 124 pesqueros, a los que identificó, registró su posición y comprobó el cumplimiento de los horarios de pesca y zonas permitidas para dicha actividad. Del total de barcos avistados, se realizaron 66 inspecciones de pesca y se elevaron informes de nueve posibles infracciones.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Tarifa” (P-64) regresó ayer a su base en el Arsenal Militar de Cartagena tras participar, en aguas del Mediterráneo Occidental, en el Plan de Despliegue Conjunto Internacional, iniciativa de la Agencia Europea de Pesca, para la recuperación del atún rojo, muy mermado por la explotación pesquera, informa la Armada española.

A su llegada a Cartagena, el buque ha sido recibido por el almirante comandante de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima, contralmirante Manuel Ferreiro Sánchez, junto a otros jefes y oficiales, familiares y amigos de la dotación.

El buque salió del puerto de Cartagena el 7 de mayo, iniciando un periodo de vigilancia de los caladeros nacionales comprendidos entre Cartagena y la frontera española con Francia, con el objetivo de comprobar el cumplimiento de la normativa pesquera nacional referente a vedas, artes y zonas autorizadas para dicha pesca.

El patrullero “Tarifa”, a su llegada al Arsenal Militar de Cartagena

Se han realizado 45 inspecciones pesqueras, levantado acta de 16 infracciones observadas, realizado 300 interrogatorios al tráfico mercante y detectado 10 discrepancias en los datos proporcionados por los barcos.

En las labores de control han participado un inspector de la Secretaría General del Mar, otro inspector francés y un coordinador de la Agencia de Control de Pesca de la Unión Europea. A bordo se ha realizado el adiestramiento de nuevos inspectores alumnos y un ejercicio con un helicóptero de la Secretaría General del Mar (SEGEMAR), así como 15 tomas y despegues con los helicópteros de la Secretaría General de Pesca (SEGEPESCA).

El patrullero de altura “Tarifa” es el último buque de la clase “Chilreu” (P-61, 1992), todos ellos de diferentes características. El primero que da nombre a la clase es un antiguo pesquero construido en Gijón con el nombre de “Pescalonso”, adquirido por la Armada y transformado para su nuevo cometido, mientras que los restantes fueron construidos como tales por encargo directo de la Armada. En breve causará baja en la Lista oficial de Buques.

Construidos en los astilleros C.N. Paulino Freire, en Vigo, los tres restantes llevan los nombres de “Alborán” (P-62, 1997), “Arnomendi” (P-63, 2000) y “Tarifa” (P-64, 2004). Sus tareas fundamentales son las de vigilancia, inspección y apoyo a la flota pesquera, así como la protección de los intereses pesqueros españoles. Se incluyen, además, el control del espacio marítimo, la asistencia en la mar a la flota pesquera, incluida asistencia médica, operaciones de búsqueda y salvamento, lucha contra la contaminación por medio del sistema para la recogida de vertidos (P-64), presencia naval en zonas distantes y durante periodos prolongados, plataforma para operaciones especiales y plataforma para campañas científicas.

Foto: Armada Española