Juan Carlos Díaz Lorenzo

Otras ocho escalas tiene previstas el megacrucero “Norwwgian Epic” hasta el 2 de abril de 2016 en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. La próxima será el 24 de diciembre y las restantes en el próximo año. En su primera escala, el pasado 4 de diciembre, arribó con una expedición de 3.200 turistas y 1.300 tripulantes. Coincidió durante su estancia con otros cuatro buques de la industria turística. 

Como es tradición, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Ricardo Melchior Navarro, hizo entrega al capitán del buque, Idar Hoydal, de nacionalidad noruega, de la tradicional metopa conmemorativa de su primera visita. Consignado por Intercruises, arribó procedente de Las Palmas de Gran Canaria en viaje a Funchal, Málaga y Barcelona, puerto de cabecera de la actual campaña.

Ricardo Melchior recibe la metopa de manos del capitán Idar Hoydal

El buque impresiona, Algo amazacotado para nuestro gusto

Fotos: Cedida y Julio A. Rodríguez Hermosilla

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por primera vez, ayer, en el puerto de Vigo la impresionante estampa marinera del megacrucero “Norwegian Epic”, que arribó a primera hora de la mañana procedente de Southampton en viaje a Lisboa, con una expedición de 3.858 pasajeros y 1.695 tripulantes. Importante movimiento de autobuses, 22 en total, para realizar las excursiones contratadas a bordo a los sitios de interés turístico, caso de Compostela, Cambados, La Toja, Mondariz, Bayona la Real y vistas panorámicas sobre la ciudad.

“Día espléndido de sol y temperatura agradable. En su salida, el buque realizó la maniobra necesaria para efectuar la compensación de aguas en la zona de la ría, donde se desarrolla esta función técnica, lo que retrasó su salida oficial y generó una gran expectación, al poder verlo en todas sus vistas girando 360 grados, para satisfacción de los fotógrafos seguidores de la presencia de estos buques en nuestro puerto”, comenta nuestro estimado amigo y colaborador y autor de la foto que acompaña, Alfredo Campos Brandón.

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El buque “Norwegian Epic” mostró su impresionante estampa marinera

Construcción número C33 del astillero STX France, en St Nazaire, entró en servicio en junio de 2010 y está abanderado en Bahamas. Es un buque de 155.873 toneladas brutas y 10.850 toneladas de peso muerto, en un casco de 329,45 m de eslora, 40,64 m de manga, 21,60 m de puntal y 8,70 m de calado máximo. Está propulsado por seis motores Wärtsila que suman una potencia de 80.400 kw sobre hélices azimutales y le permite mantener una velocidad de 22,5 nudos. Código IMO 9410569.

Foto: Alfredo Campos Brandón (alfysumundonaval.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El astillero alemán Meyer puso a flote el pasado 15 de agosto el buque “Norwegian Escape”, once meses después de la colocación del primer bloque de su quilla, acaecida el 19 de septiembre de 2014. Como es habitual en la factoría de Papenburg, ha sido construido en dique seco y espacio cerrado. Dado lo avanzado de su construcción, en breve comenzarán las diferentes pruebas previas antes de su primera salida a la mar, prevista para mediados de septiembre. La entrega será en octubre.

El nuevo buque de Norwegian Cruise Line tiene un registro de 164.600 toneladas brutas y mide 325,90 m de eslora total y 41,40 m de manga. Dispone de alojamiento para 4.248 pasajeros y 1.731 tripulantes. Está propulsado por un sistema diesel-eléctrico Man, que acciona dos azipods y es el primero de la clase “Breakway Plus”. Le seguirá otro buque que está en construcción y ya tiene nombre: “Norwegian Bliss”, previsto para 2017. La pintura exterior es un diseño del artista Guy Harvey.

Este será el aspecto externo del buque “Norwegian Escape”

Foto: Norwegian Cruise Line

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Durante mucho tiempo los  barcos de Norwegian Cruise Line sólo entraban en el puerto de Las Palmas. Costó lo suyo para que incluyeran también el puerto de Santa Cruz de Tenerife y en ese aspectos hemos de reconocer, y así lo hacemos, el buen trabajo realizado desde la Autoridad Portuaria tinerfeña. De modo que en la temporada de invierno, la contraseña de esta naviera es frecuente y hoy ha hecho escala el buque “Norwegian Spirit”, al que vemos en una bonita imagen de Esteban González (imaxfoto-canarias).  

Este buque fue construido por encargo de Star Cruises con el nombre de “SuperStar Leo”. Tomó forma en el astillero Meyer, en Papenburg (Alemania), entró en servicio en septiembre de 1998 y es el primero de su clase. En su primera etapa navegó en aguas de Malaysia y Taliandia con base en Singapur y Hong Kong. A lo largo de 1999 fue un visitante asiduo de China y Vietnam. En 2003 permaneció en el área de Australia y un año después, en mayo de 2004, pasó a manos de Norwegian Cruise Line (NCL) y recibió el nombre de “Norwegian Spirit”.

El buque “Norwegian Spirit”, cuando llegaba esta mañana al puerto tinerfeño

Hubo una etapa, entre 2005 y 2011, en la que a este buque le persiguieron las incidencias, sucediéndose varios golpes de cierta importancia en las maniobras de atraque en varios puertos del Caribe. En los últimos años, el barco tiene una notable presencia en el mercado europeo, con la acreditada competencia de NCL, que es una de las más prestigiadas compañías del sector y un prestigio donde hace escala. En la actualidad está abanderado en Bahamas.

De 75.388 toneladas brutas y 8.530 toneladas de peso muerto, mide 267,92 m de eslora total, 32,31 m de manga, 7,92 m de calado y 49,68 m de quilla a perilla. Está compartimentado en 14 cubiertas y tiene capacidad para 1.996 pasajeros y una tripulación de 965 tripulantes. Está propulsado por un sistema diesel eléctrico formado por cuatro motores MAN B&W 14V48/60 y dos generadores ABB HSSOL 38/125, que desarrollan una potencia de 78.800 caballos sobre dos ejes y hélices de paso variable y le permite mantener una velocidad de 24 nudos. Código IMO 9141065.

Foto: Esteban González (imaxfoto-canarias)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

“Norwegian Breakaway” es el nombre del nuevo buque de cruceros de la compañía Norwegian Cruise Line, puesto a flote ayer en el dique seco del astillero Meyer Werft, en Papenburg, donde ha sido construido en un plazo de 17 meses. Muy en la moda de los grandes “cajones flotantes”, es un buque de 146.600 toneladas de registro bruto, en un casco de 324 m de eslora total y 39,70 m de manga.

Puede alojar a cuatro mil pasajeros y marca un hito en la historia de la propia naviera y de la construcción naval de Alemania, ya que se trata del mayor buque de su clase construido hasta el momento en el país. Casi media eslora aparece pintada con una alegoría en la destaca la cabeza de la Estatua de la Libertad y es que el buque está destinado al mercado norteamericano. La entrega oficial está prevista para el próximo mes de abril y tendrá su base operativa en Nueva York.

El buque “Norwegian Breakaway”, ayer, tras su puesta a flote en el astillero Meyer

Foto: Norwegian Cruise Line

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El histórico trasatlántico “United States”, llamado cariñosamente “Big U”, afronta en este año una serie de acontecimientos que podrían ser definitivos para la salvación de este buque emblemático. El próximo 3 de julio se cumplirán 60 años de la primera travesía por el Atlántico Norte en la que conquistó el mítico “gallardete azul”, convirtiéndolo entonces en el buque de pasajeros más veloz del mundo.

Una organización denominada SS United States Conservancy prepara un calendario de actos, que incluye la presentación de un nuevo documental titulado “United States: made in América” que remueva la conciencia nacional  para lograr una mayor involucración, la captación de más donantes y socios para evitar que el buque, finalmente, acabe en el desguace. Para ello se han dado como plazo hasta finales de este año.

Estado en el que se encuentra el trasatlántico "United States"

Hace unos meses, la citada USS United States Conservancy –presidida por Susan Gibss, nieta del ingeniero William Gibbs, autor del diseño del trasatlántico- recibió de Gerry Lenfest una generosa donación de 5,8 millones de dólares para atender parte de los gastos que implica la reconstrucción y conservación del citado buque como monumento histórico flotante. En las fotos que acompañan, enviadas por nuestro estimado amigo y colaborador Mario Álvarez-Garcillán, podemos ver el estado exterior en el que se encuentra el emblemático trasatlántico estadounidense.

El trasatlántico, puesto en servicio en 1952, conquistó el célebre "gallardete azul"

De una tormenta de ideas han salido propuestas muy llamativas, que pretenden fortalecer la continuidad del buque como centro empresarial, de negocios, museo, hotel flotante y varias posibilidades más. Entre los actos y celebraciones destaca una exposición en la Galería Forbes, en Nueva York; una gala conmemorativa del 60º aniversario del primer viaje, recaudación de fondos para acondicionar el exterior del buque y una ceremonia de iluminación que destace la presencia del “United States”.

El buque representa el orgullo patrio de los años cincuenta

Construido en los astilleros Newport News, su construcción comenzó en febrero de 1950. El 23 de junio de 1951 fue botado y el 20 de junio de 1952 fue entregado oficialmente a la United States Lines, momento que representó el punto culminante del orgullo naval norteamericano, representado en un trasatlántico singular.

Es un buque de 53.329 toneladas brutas y son sus principales dimensiones 301,76 m de eslora total, 30,94 m de manga y 9,80 m de calado máximo. Ocho calderas y cuatro turbinas de vapor Westinghouse, con una potencia de 248.000 caballos sobre tres ejes, le daba una velocidad máxima de 38 nudos. Tenía capacidad para alojar a 1.930 pasajeros y el famoso cruce del Atlántico lo hizo en 3 días, 10 horas y 40 minutos, a una velocidad promedio de de 34,5 nudos.

Las huellas del abandono de tantos años son perfectamente visibles

En octubre de 1969, vencido por la aviación comercial, acabaron los viajes trasatlánticos del “United States”. En febrero de 1973 fue transferido al U.S. Maritime Commision –el barco había sido cofinanciado con fondos de la U.S. Navy- y amarrado en Norfolk. A partir de 1978 surgieron varios intentos para reconvertirlo en crucero de turismo, todos los cuales han fracasado.

Entre 1992 y 1996 permaneció en aguas de Turquía y del Mar Negro y posteriormente fue de nuevo remolcado a EE.UU. El momento más cercano a su costosa reconstrucción se produjo en abril de 2003, cuando fue adquirido por la Norwegian Cruise Line, pero seis años después se abandonó toda intencionalidad y desde su regreso permanece amarrado en Filadelfia.

Fotos: Mario Álvarez-Garcillán

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Santa Cruz de Tenerife recibió hoy las escalas de los cruceros de turismo “Norwegian Jade” y “AIDAvita”. El primero viene por segunda vez y el segundo es un viejo conocido. Es interesante la apuesta que hace Norwegian Cruise Line por Tenerife, puerto del que ha estado ausente hasta hace poco. AIDA Cruises es un cliente asiduo y, como conocen nuestros lectores, el buque “AIDAsol” tiene aquí su base de operaciones semanal.

Los buques "Norwegian Jade" y "AIDAvita", atracados en el muelle sur

Foto: Pepe Marrero

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde este mediodía se encuentra atracado en el puerto de Las Palmas el crucero bahameño Norwegian Jade, uno de los seis buques de la serie Norwegian Star, construidos por encargo de la prestigiosa compañía Norwegian Cruise Line, referente a nivel mundial junto a al Grupo Carnival (Carnival, Cunard, P & O Cruises, Costa, Princess Cruises, Seabourn, Pullmantur…) y Royal Caribbean International. A bordo viajan 2.466 pasajeros y la escala está prevista hasta las 19 horas, en que será despachado por Hamilton y Cía – Las Palmas.

Construcción número 668 de los astilleros Jos L. Meyer, en Papenburg (Alemania), entró en servicio en abril de 2006 bautizado con el nombre de Pride of Hawaii, siendo abanderado en EE.UU. y matriculado en Honolulú, pues estaba destinado al mercado turístico del archipiélago de Hawaii, con base en Los Ángeles.  En febrero de 2008 fue rebautizado Norwegian Dawn y abanderado en Bahamas, traspasando su base al puerto de Miami.

Es un buque de 92.250 toneladas brutas (GT) y 7.500 toneladas de peso muerto (TPM) y mide 294,13 metros de eslora total, 32,20 de manga y 8,30 de calado. Propulsado por cuatro motores MAN Burmeister & Wain, modelo 12V48/60B, con una potencia de 72.000 kw acoplados a dos ejes y hélices acimutales, que le permite alcanzar y mantener una velocidad de crucero de 25 nudos. Tiene capacidad para 2.376 pasajeros. Código IMO 9304057.

Los otros cinco buques que forman parte de la serie ostentan los nombres de Norwegian Star (2001), Norwegian Dawn (2002), Norwegian Jewel (2005), Norwegian Pearl (2006) y Norwegian Gem (2007). Los dos primeros habían sido contratados por Star Cruises y sobre el proyecto tenían los nombres de Superstar Libra y Superstar Scorpio, respectivamente.

Estampa marinera del crucero bahameño "Norwegian Jade"

Foto: Frank de Visser (www.faktaomtaryg.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Procedente de Lisboa en viaje a Mindelo (Cabo Verde), esta tarde, a las 14 horas, tiene prevista su arribada el crucero Marco Polo, abanderado en Bahamas, con una expedición de turistas ingleses en su mayoría, en una escala de ocho horas de duración y atraque disponible en el muelle Sur, teniendo prevista su salida las 22 horas, despachado por Albatros T.S., S.L.

Único superviviente del quinteto de la clase Iván Franko –todos ellos muy recordados en el puerto tinerfeño-, el crucero Marco Polo es el antiguo Aleksandr Pushkin, segundo de la serie que representó, durante años y en unión de los buques Leonid Sobinov, Fyodor Shalyapin, Maksim Gorkiy y los cinco “ferries” de la clase Belorussiya, la representación más activa y destacada de la flota mercante de pasaje de la extinta URSS.

Construidos con el sello inconfundible de los astilleros VEB Mathias-Thesen, en Wismar (antigua República Democrática Alemana) e inspirado en el buque de pasajeros Fritz Heckert -construido en el mismo astillero en 1961 y de propulsión turbo-diesel-, del que adoptó el diseño del casco y de la superestructura, el crucero Marco Polo –o Aleksandr Pushkin, si se prefiere- es la construcción número 126 de la citada factoría y es un buque de 20.502 toneladas brutas y 5.180 toneladas de peso muerto. Mide 176,28 metros de eslora total, 23,55 de manga 8,20 de calado y está propulsado por dos motores Sulzer-Cegielski, modelo 7RND76, con una potencia de 15.447 kw., acoplados a dos ejes y hélices que le permite desarrollar una velocidad de 20,5 nudos. Entonces tenía capacidad para 650 pasajeros y asignado el código IMO 6417097.

Construido por encargo de Baltic Shipping Co., naviera con sede en la ciudad de Leningrado –nombre que tuvo entre 1924 y 1991 y desde entonces se la conoce como St. Petersburgo, como lo había sido desde su fundación en 1703 por el zar Pedro el Grande-, fue botado el 26 de abril de 1964 con el nombre del poeta ruso Aleksandr Sergeyevich Puskhin (1799-1837) y entregado a sus armadores el 14 de agosto de 1965, siendo destinado a cubrir la línea entre Leningrado y Montreal (Canadá), en la que realizó su primer viaje en abril de 1966. En 1967 incluyó en el citado itinerario una escala en Bremerhaven y entre 1979 y 1984 alternó los cruceros de turismo fletado por Transocean Tours y algunos viajes llevando a expedicionarios cubanos, haciendo escalas técnicas en el puerto tinerfeño.

En 1985 fue transferido a la flota y gerencia de la naviera Far Eastern Shipping Co. (FESCO), con sede en Vladivostok y entonces comenzó una nueva etapa fletado por el touroperador británico CTC y con base en Sydney. Cinco años después, en febrero de 1990, el barco quedó inmovilizado en el puerto de Singapur y en 1991 fue vendido a Gerry Herrod, en el momento en que vendía su compañía Orient Lines a la francesa Paquet, siendo registrado a nombre de la sociedad bahameña Shipping & General.

Rebautizado Marco Polo, en junio del citado año arribó a los astilleros Neorion, en Syros (Grecia), donde fue sometido a trabajos de gran carena y modernización de los espacios públicos y cabinas de pasajeros, que se prolongaron en el tiempo y en noviembre de 1993 volvió de nuevo al servicio, con capacidad para 826 pasajeros en 425 camarotes y una tripulación de 356 personas. Y aunque se realizaron algunos cambios externos, en poco afectaron a su estampa marinera que evoca, sin temor a error, su aspecto clásico y su procedencia.

Las cabinas están provistas de las principales comodidades y el barco dispone, entre otros servicios, de tres jacuzzis, piscina, gimnasio, spa, fitness, teatro, discoteca, casino, biblioteca, tiendas, salas de juego… Tiene dos restaurantes llamados “Seven Seas” y “Raffies”.  El primero es el principal, no tiene altos techos ni decoración estridente, pero se trata de un lugar especial con una de las mejores cocinas, según opiniones de viajeros  publicadas en internet, como Fran Camino, en un viaje al Mar Negro. La vidriera tiffanys del techo es una preciosidad. El segundo es un buffet elegante y acogedor, que ofrece menús étnicos distintos cada noche.

Sus armadores también consideraron la posibilidad de comprar el trasatlántico Iván Franko, pero el elevado costo de la remodelación del buque Marco Polo hizo desistir del empeño. En julio de 1998 fue vendido a la sociedad Orient Lines (Europe) Ltd. –una filial de Norwegian Cruise Line- siendo fletado, preferentemente, por touroperadores alemanes.

Nueve años después, en julio de 2007, Norwegian Cruise Line anunció la retirada del buque Marco Polo, prevista para marzo de 2008, siendo entregado en el puerto de Lisboa a sus nuevos propietarios, Transocean Tours, que lo operó desde entonces con turismo británico y bases de operaciones en Tilbury y Dover. Desde enero de 2010 el barco está gestionado por Cruise & Maritime Vovages (CMV), cuya contraseña luce en su chimenea.

Por lo que se refiere a sus gemelos, el buque Iván Franko, cabeza de serie, fue desguazado en septiembre de 1997. Ese mismo camino siguieron los buques Shota Rustaveli (desde 2000 navegó con el nombre de Assedo), en noviembre de 2003; y Taras Shevchenko, en enero 2005. El último trasatlántico de la serie, Mikhail Lermontov, se hundió el 16 de febrero de 1986 en aguas neozelandesas, en el transcurso de un crucero de turismo.

El crucero "Marco Polo" zarpa de Lisboa en viaje a Tenerife

Elegante restaurante "Seven Seas"

Vista parcial del buffet "Raffies"

"Ambassador Lounge", espacio para fiestas y actuaciones

Las escaleras centrales ofrecen una suavidad cromática

La zona de la piscina sigue los patrones clásicos

El crucero "Marco Polo", en su etapa con Orient Lines

El trasatlántico "Aleksandr Puskhin", en su etapa soviética

Fotos: Luis Miguel Correia (www.lmcshipsandthesea.blogspot.com), Fran Camino (www.worldisround.com) y archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo