Juan Carlos Díaz Lorenzo

La tragedia del ferry italiano “Norman Atlantic” se ha cobrado once muertos: nueve a bordo y dos tripulantes de un remolcador que fallecieron cuando intentaban darle remolque. Hoy han comenzado las autopsias en Bari y según lo dicho por las autoridades, se espera que el resultado de las mismas pueda aportar elementos importantes para la investigación que está en manos de los fiscales encargados del caso. Llevará su tiempo y los familiares tendrán que esperar, como mínimo dos meses, para que puedan inhumar a sus seres queridos.

En las dos primeras inspecciones de los técnicos no se han encontrado más cadáveres, pero es tal la envergadura del destrozo que hay a bordo del buque siniestrado, que no se descarta que pueda aparecer alguno más. Poco se ha dicho de los desaparecidos, que la prensa griega cifra en un centenar. Las imágenes del barco calcinado son lo suficientemente elocuentes de lo que ha sucedido y todo hace prever que será desguazado, lo cual se llevará a cabo cuando finalice el proceso judicial abierto. El capitán, el armador y el fletador están citados por la Justicia italiana.

Los daños ocasionados por el fuego son de extrema gravedad

Foto: ANSA

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A remolque del remolcador “Marietta Barretta”, el ferry italiano “Norman Atlantic” ha llegado al puerto de Brindisi. En un primer registro ha sido encontrado otro cadáver, con lo cual ya son doce el número oficial de fallecidos, mientras prosiguen los trabajos para extinguir el incendio, pues todavía el casco humea por los costados y la parte central. Se habla de un centenar de desaparecidos. La justicia italiana se ha puesto en marcha y tiene citados a declarar al capitán del buque, Argilio Giacomazzi; el propietario del barco, Carlo Visentini y el de Anek Lines, la compañía fletadora.

Las acusaciones tienen calado y tratarán de determinar responsabilidades. Hay muchas preguntas en el ambiente y malestar entre los técnicos ante algunos disparates e informaciones erróneas publicadas en la prensa italiana e internacional, atendiendo a las  explicaciones de los pasajeros, en su gran mayoría desconocedores del sector. Desde algunos camioneros, que vieron el barco lleno y se atrevieron a decir que iba sobrecargado, hasta otros que han aducido supuestas deficiencias que habrá que comprobar. Lo que no está claro todavía es el número exacto de personas que iban a bordo y todo ello ha generado un notable malestar entre las autoridades, cansadas de ser el blanco de las críticas furibundas de la opinión pública.

Un remolcador coopera en la maniobra del ferry «Norman Atlantic»

Foto: AP

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A la espera de que los técnicos informen sobre las posibles causas del incendio que ha destruido el ferry italiano “Norman Atlantic”, reina la confusión en torno al número exacto de personas que iban a bordo, pues, como se ha informado, también habían embarcado emigrantes clandestinos cuyo número no ha sido determinado. A medida que pasan las horas y llegan imágenes, se puede tener una impresión aproximada del alcance de la tragedia, aunque también parece que se han exagerado algunos aspectos, posiblemente por falta de conocimiento del mundo de la mar y los barcos.

Lo primero es que el barco no ha naufragado, sino que está siendo remolcado hacia el sur de Italia. Por las imágenes que hemos visto, la mar no está furiosa, como leímos en un periódico italiano de difusión nacional. La información oficial dice que, hasta el momento, han sido rescatadas 427 personas, más 56 tripulantes y hay once muertos y al menos un centenar de desaparecidos, cifra que podría incrementarse finalmente cuando haya sido sofocado el fuego y pueda hacerse una inspección detallada. Hay dudas de que se hayan cumplido los procedimientos establecidos por el SOLAS y que el papel del RINA haya sido el deseable. 

La tragedia del ferry «Norman Atlantic» cuestiona la credibilidad

Otras informaciones que habrá que comprobar con informes técnicos dicen que el barco había sido sobrecargado y ello comprometía su seguridad; que sólo se pudo lanzar un bote salvavidas, que los otros medios de salvamento no fueron arriados y que en una revisión efectuada el pasado 19 de diciembre se encontraron hasta seis deficiencias, una de ellas referida al mal cierre de una puerta cortafuegos. Habrá que saber exactamente dónde se inició el incendio –todo apunta a que ha sido en la bodega– y entre tanto, el dramático asunto está en manos de la justicia italiana. Todo ello corresponde a los técnicos especialistas. Bueno será que se esclarezcan las circunstancias, pues la credibilidad y fiabilidad están en juego.

El buque siniestrado forma parte de una larga serie de una veintena de buques, de proyecto y construcción italiana. Tres de ellos están fletados en la actualidad por navieras españolas: “Albayzin” y “Sorrento”, por Trasmediterránea y “Visemar One”, por Balearia. Sería tranquilizante saber si cumplen con las normas establecidas. Con anterioridad, otros buques del mismo modelo –“Borja”, “Borja Dos”, “T Rex Uno”, ex “Borja Dos” y “Pilar del Mar”, han navegado en líneas españolas, así como los buques “Audacia”, “Tenacia” y “Coraggio”, algo mayores que los anteriores, también al servicio de Trasmediterránea. Otro buque de la misma serie del siniestrado, «Norman Asturias», ex «Borja», atendió el servicio de LD Lines entre St. Nazaire y Gijón. 

Foto: Marina Militare

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El ferry italiano “Norman Atlantic” sigue a flote, a la deriva y destruido por el fuego. Reina la confusión en cuanto a los datos de la tragedia, aunque hasta el momento se sabe que hay once muertos y 98 desaparecidos, informa la prensa nacional de Italia. Las autoridades competentes han imputado al capitán del buque, Argilio Giacomazzi y al armador, Carlo Visentini, por presunto delito de homicidio y naufragio culposo. El fiscal de Bari será el encargado de la investigación y ya ha citado a declarar a los tripulantes.

Otras fuentes apuntan también al RINA, el Registro Naval Italiano, como excesivamente permisivo con las exigencias técnicas a bordo y alejado en sus requerimientos a la seriedad del Lloyd’s o el Bureau Veritas. Hay un rosario de preguntas en el ambiente, pues los primeros indicios apuntan a que bien pudo evitarse semejante desenlace. Las preguntas se refieren a medidas de seguridad, la existencia de suficientes chalecos y botes –parece ser que algunos no estaban en condiciones de arriado– y la adecuada actuación de la tripulación.

El ferry «Norman Atlantic» ha sido destruido por el fuego y hay 98 desaparecidos

Se confirma, además, la presencia de inmigrantes sin papeles a bordo, práctica que por lo visto suele ser habitual en la zona. No constan en documento alguno, por lo que el número final de víctimas puede ser mayor cuando el barco pueda ser remolcado e inspeccionado con detalle, si es que antes no se hunde. Uno de ellos, de nacionalidad siria, dijo que iban otros diez polizones y es posible que algunos se lanzaran al agua presa del pánico. Se dice, asimismo, que había camioneros que prefirieron dormir en las cabinas de sus camiones en lugar de acceder a las cubiertas de pasaje.

El caso es que las llamas se extendieron con bastante rapidez, favorecidas por el fuerte viento reinante y el hecho de que este tipo de buque tiene espacios abiertos en los costados, que favorecen mucho la circulación de aire. El capitán afirma que dio la orden de alarma después de que la tripulación hubiera hecho una primera comprobación del foco y su alcance. Algunos pasajeros hablan de que transcurrió casi una hora, pero en estos momentos las grandes dudas se centran en materia de seguridad y la actuación correcta de la tripulación.

Foto: ANSA

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La prensa italiana informa de la recuperación de once cadáveres de pasajeros y tripulantes del ferry italiano “Norman Atlantic”, presa del fuego desde el pasado domingo, en un viaje de línea regular entre Grecia e Italia. No obstante se considera probable que dicho número pueda incrementarse en las próximas horas y ya hay que sumar dos marineros albaneses que perdieron la vida en el intento de dar remolque al buque siniestrado, mientras que un tercero se encuentra grave.

El temporal reinante en la zona complica las operaciones de salvamento. Hasta ahora han sido rescatadas 427 personas por diversos medios, entre ellos 214 por el buque anfibio italiano “San Giorgio”, que ha llegado a Brindisi, mientras que en Grecia se habla de 38 desaparecidos. El siniestro tiene visos de escándalo, pues no existe certeza del número total de personas que viajaban a bordo, ya que cobra fuerza la hipótesis de la presencia de inmigrantes clandestinos, pues han sido rescatados pasajeros cuyos nombres no aparecen en el listado oficial.  

El fuego ha destruido el buque «Norman Atlantic» y escrito una nueva página de dolor

Las autoridades italianas informan de que a bordo viajaban 478 personas, entre pasajeros y tripulantes, pero hay 41 de la que se desconoce su paradero, bien porque al final no hubieran embarcado o bien porque hubieran bajado en el puerto de Igoumenitsa. El caso es que entre los rescatados han aparecido un afgano y un sirio que no figuran en el listado. Se confirma, además, que iban otros 18 extras, por lo que el suceso adquiere una nueva dimensión, que apunta directamente hacia el fletador del buque, la compañía griega Anek Lines.

Al parecer, el fuego se inició en la bodega, quizás provocado por alguna de las cabezas tractoras o remolques embarcados. Cinco de los muertos son tres camioneros italianos y dos griegos. El buque, puesto en servicio en noviembre de 2009, es propiedad de la compañía italiana Visemar y ha sido fletado en diversas ocasiones a otros intereses, entre ellos LD Lines, etapa en la que navegó en la línea St. Nazaire-Gijón. Pertenece a una larga serie de buques similares, aunque no iguales, entre los que figuran los barcos “Albayzin” y “Sorrento”, fletados por Trasmediterránea y otros al servicio de Balearia e Iscomar.

Foto: Guardia Costiera