Juan Carlos Díaz Lorenzo

Plencia, villa marinera por excelencia de Vizcaya, rendirá el próximo domingo un homenaje al capitán José Miguel Amézaga Bilbao y los náufragos del petrolero “Bonifaz”, hundido el 3 de julio de 1964 después de una colisión con el petrolero francés “Fabiola”. El suceso, de trágicas consecuencias para el buque español, se saldó con cinco muertos y 20 desaparecidos. El capitán Amézaga, que ahora tiene 90 años, fue el último en abandonar su buque, en unión del oficial radiotelegrafista y un marinero.

La colisión de ambos buques cerrados en niebla se produjo a unas nueve millas al este de Cabo Finisterre. Los náufragos fueron rescatados por los buques mercantes “Setas” y “Sloman Málaga” y el destructor “José Luis Díez” y desembarcados en Vigo y Marín, respectivamente.

El petrolero español, propiedad de Naviera de Castilla –tipo T del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante– había descargado en la refinería de Petroliber, en A Coruña y se dirigía a reparar en el astillero de Cartagena. La explosión provocó su hundimiento, mientras que el petrolero francés consiguió llegar por sus propios medios a su puerto de destino.

Estampa marinera del petrolero “Bonifaz” en la terminal de Cartagena

Foto: Casaú / Archivo Díaz Lorenzo

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