Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ya lo habíamos adelantado en esta misma sección en su momento y desde ayer es oficial. Trasmediterránea ha vendido finalmente el buque “Murillo” a intereses de Bulgaria, cuya bandera ondea en el barco. La tripulación española ya desembarcó y otra de esta nacionalidad ha tomado el relevo. Pasará a llamarse “Drujba” y, según ha trascendido, es previsible que el barco sea destinado a la asistencia a plataformas petrolíferas.

De modo que el ferry “Murillo”, el barco de pasaje más moderno de Trasmediterránea, ya es historia. Es el quinto y último, aunque reformado respecto de sus predecesores, de una serie construida en el astillero de Izar, actual Navantia, en Sevilla y entró en servicio en 2002. En varias ocasiones navegó en la línea Cádiz-Canarias y, sobre todo, en las líneas de Baleares, con gran aceptación por parte de los usuarios.

El nombre “Murillo” ya ha sido borrado. Ahora se llama “Drujba”

Foto: Pedro Jesús Muñoz López

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La última noticia de Trasmediterránea, en lo que a la actividad de la flota se refiere, es el amarre desde hoy del ferry “Murillo” en el puerto de Palma de Mallorca. Los rumores apuntan a que el citado buque está a punto de ser vendido a intereses de Bulgaria. De hecho, los compradores ya depositaron ayer una señal. En un principio, el barco elegido era el ferry “Zurbarán”, pero al final se han decantado por el ferry “Murillo”, que está mejor equipado y tiene más capacidad de alojamiento. De hecho, se trata del barco de pasaje más nuevo de Trasmediterránea y eso que ya tiene doce años.

En estos momentos, el grueso de la flota de Trasmediterránea está amarrada y, mientras tanto, sigue la política de barcos fletados, italianos en su mayoría. De modo que los fletes van a parar a manos extranjeras, aunque sean europeos. Todos los barcos de carga, excepto el buque “José María Entrecanales”, están fuera de servicio. Los barcos de pasaje que siguen en activo son los buques “Sorolla”, “Fortuny”, “Juan J. Sister”, “Ciudad de Málaga” y “Las Palmas de Gran Canaria” y tres catamaranes, incluido el “Alborán”, que está fletado por Caflaja (Naviera Armas) para cubrir la línea El Hierro-Tenerife. También está amarrado el catamarán “Alcántara Dos”.

Buen barco, sin duda, hizo un magnífico servicio en la línea Cádiz-Canarias

Foto: José Javier Pérez Martín

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A veces pensamos que Trasmediterránea no tiene remedio. Y que no entiende o no quiere entender, lo que es peor. La compañía había conseguido mantener un coeficiente de ocupación aceptable y una opinión favorable en la línea Cádiz-Canarias con la incorporación del ferry “Murillo”, que es un barco digno, aun no siendo el más adecuado. Con la excusa de que tenía que entrar en dique para la revisión anual reglamentaria, nos enviaron como sustituto al ferry italiano “Albayzin”, de inferiores condiciones  para el servicio de que se trata, pues son muchas horas de viaje. Y nos ha vuelto a meter un gol sin jugar el partido. 

Desde hace unos días, el ferry “Murillo” está cubriendo la línea Valencia-Palma. Así es como nos trata Trasmediterránea. Y el barco que debiera estar en la línea Cádiz-Canarias, el ferry “Sorolla”, lo tenemos desde hoy en la línea Málaga-Melilla relevando al ferry “Juan J. Sister”, que entra en dique. Ojalá hubieran dejado a éste en la línea para la que fue construido en Finlandia hace casi 22 años, aunque el barco está desmejorado por las noticias que nos llegan. Nada de extrañar tiene que la línea Canarias-Huelva, atendida por un buque similar al “Sorolla”, vaya ganando cada vez más clientela.  

Trasmediterránea sabe que el ferry “Albayzin” no es el adecuado para la línea de Canarias. La compañía parece que está al revés, pues poco le importa

Foto: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A partir de la próxima semana tendremos de nuevo al ferry italiano “Albayzin” en la línea Cádiz-Canarias. El relevo se producirá el próximo lunes en el puerto gaditano. El retorno de este discutido barco se justifica a priori porque el ferry “Murillo” entra en su revisión anual reglamentaria y estará fuera de servicio durante al menos un mes. De todos modos, en la programación de Trasmediterránea, el primero está programado en la línea de Canarias hasta finales de marzo.

Puesto que conocemos los dos barcos, el ferry “Murillo” supera con creces al ferry “Albayzin”, tanto en servicios como en atención a bordo. Se nota la presencia del personal propio de Trasmediterránea. Del mismo modo que el barco italiano ha sido contestado en la línea de Canarias, no lo ha sido menos en las líneas de Baleares, a pesar de que allí cubre unos itinerarios mucho más cortos en horas de navegación. De ahí que, según algunas fuentes, es previsible que el ferry “Murillo” pase a cubrir la línea Palma-Valencia.

Volveremos a ver el ferry “Alabyzin” en la línea Cádiz-Canarias

Sigue el amarre del ferry “Fortuny” desde septiembre pasado en el puerto de Palma de Mallorca. Hasta las pasadas navidades lo estuvo también su gemelo “Sorolla”, concluida la campaña de verano. Ambos barcos son los ideales para la línea de Canarias, no en vano son una repetición alargada del magnífico ferry “Juan J. Sister”, desde hace años en la línea Málaga-Melilla, donde goza de especial aceptación. Otro ferry italiano, llamado “Tenacia”, tiene a su cargo la línea Barcelona-Palma.

Parece ser que los costes de explotación y otros condicionantes impiden que uno de ellos –“Sorolla” o “Fortuny” – esté en la línea de Canarias, en la que ya han navegado en tiempos pretéritos, con buen rendimiento. Es el mismo tipo de barco que tiene Naviera Armas en la línea Canarias-Huelva, en la que el ferry “Volcán del Teide” está captando cada vez más clientes, tanto en pasaje como en carga rodada. Hace unos días, la Autoridad Portuaria de Cádiz se lamentaba de la pérdida de carga en la línea de Canarias y parece que la mejor respuesta posible está a unos doscientos kilómetros de distancia por carretera.

Foto: Antonio Sáez

Lleno hasta la bandera

agosto 23, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La línea Cádiz-Canarias de Trasmediterránea, compañía del grupo Acciona, está viviendo una campaña de verano muy exitosa con el ferry “Murillo”, con una ocupación muy elevada y total en algunos viajes, como está sucediendo en el mes de agosto, en que no hay ni una plaza libre. Ni en camarotes, ni en butacas. 

Como se puede apreciar, el viaje en barco posee un gran atractivo para los usuarios del servicio y pone de manifiesto el acierto en la elección del buque, con capacidad para 658 pasajeros. Y eso que, además, Trasmediterránea oferta el producto “avión+barco”, que este año también está registrando una elevada ocupación.

El ferry “Murillo”, a su llegada al puerto de Santa Cruz de La Palma

El itinerario de la línea de Trasmediterránea comienza cada martes en Cádiz y hace escalas en Arrecife de Lanzarote (medianoche del miércoles), Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife (jueves), Santa Cruz de La Palma y Santa Cruz de Tenerife (viernes), Las Palmas de Gran Canaria, Puerto del Rosario y Arrecife de Lanzarote (sábados).

El domingo –lo mismo que el miércoles– es día de navegación y a media mañana del lunes el barco arriba de nuevo a Cádiz. Dicho itinerario será así hasta finales de verano debido al contrato firmado con el Estado, que expira entonces y a cuya renovación Trasmediterránea no se ha presentado. Como se ha publicado, a partir de entonces se suprimirán las escalas en Puerto del Rosario y Arrecife de Lanzarote. 

Foto: José Javier Pérez Martín

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La línea Cádiz-Canarias de Trasmediterránea está viviendo una campaña de verano exitosa con el ferry “Murillo”, con una ocupación muy elevada y plena en algunos viajes, lo que ha obligado a colgar el cartel de “no hay billetes”. El viaje en barco sigue teniendo un gran atractivo para una mayoría de los usuarios y pone de manifiesto el acierto en la elección del buque, con capacidad para 658 pasajeros. Y eso que el único inconveniente que apreciamos es que no tiene piscina y para el día de navegación completa sería un gran aliciente.

El itinerario de la línea de Trasmediterránea comienza cada martes en Cádiz y hace escalas en Arrecife de Lanzarote (miércoles), Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife (jueves), Santa Cruz de La Palma y Santa Cruz de Tenerife (viernes), Las Palmas de Gran Canaria, Puerto del Rosario y Arrecife de Lanzarote (sábados). El domingo –lo mismo que el miércoles– es día de navegación y a media mañana del lunes arriba de nuevo a Cádiz. Dicho itinerario será así hasta finales de verano debido al contrato firmado con el Estado, que expira entonces y a cuya renovación Trasmediterránea no se ha presentado. 

El ferry “Murillo” está logrando una buena ocupación y aceptación por el pasaje

Paralelamente, el producto “avión + barco” contribuye a favorecer los desplazamientos entre Canarias y la Península. Consiste en que el pasajero viaja en avión a Sevilla y el coche en ferry de Trasmediterránea a Cádiz, disponiendo la compañía de un servicio de autobuses programado para el traslado desde el aeropuerto sevillano hasta el puerto gaditano, y viceversa en los viajes de vuelta. Este producto, que tiene una gran aceptación, nació como solución de urgencia debido a un incendio ocurrido a bordo del ferry “Manuel Soto” y desde entonces se ha convertido en todo un éxito.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Recientemente hemos tenido la oportunidad de hacer un viaje a Cádiz a bordo del ferry “Murillo”, que es el barco que Acciona Trasmediterránea ha destinado a la línea de Canarias para la campaña de verano. Releva al ferry “Albayzin”, al que, en nuestra opinión, supera en todos los aspectos. Está mejor equipado para el pasaje, las cubiertas exteriores son más amplias y es un barco que ofrece su propia identidad. Tiene buen comportamiento en la mar, dispone de salones espaciosos y rincones coquetos. Viajar a bordo es una experiencia agradable.  

Se trata, además, del buque más nuevo de su clase que tiene la compañía y salvo la carencia de la piscina, sus instalaciones tienen un nivel muy aceptable para que el pasaje disfrute del viaje, que es de unas 33 horas desde la salida del puerto de Arrecife de Lanzarote, a medianoche del sábado, hasta media mañana del lunes en que llega a Cádiz. Debido al contrato que la compañía tiene firmado con el Estado –y que expira el próximo otoño–, la línea de Canarias se compone de una rotación semanal que incluye escalas en los puertos de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma, Puerto del Rosario (Fuerteventura) y Arrecife (Lanzarote).

El ferry “Murillo”, atracado en el puerto de Cádiz, cabecera de la línea de Canarias

Desde 1917, Trasmediterránea tiene a Cádiz como puerto base de la línea

Fachada del puente del buque “Murillo”

Visto por la banda de estribor, atracado en Puerto del Rosario

Las escalas del buque en los puertos de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y Santa Cruz de La Palma son lo suficientemente largas como para permitir que el pasaje pueda bajar a tierra durante unas horas y disfrutar de una agradable estancia para paseos y compras. El trayecto entre Gran Canaria y Fuerteventura ofrece el aliciente de contemplar la costa occidental de la isla majorera, al igual que el trayecto entre La Palma y Tenerife permite apreciar la costa norte con El Teide majestuoso al fondo, los roques de Anaga y el litoral del municipio de Santa Cruz de Tenerife hasta la entrada a puerto. Del mismo modo que las entradas en cada uno de los puertos ofrece siempre el atractivo de la llegada de viaje por mar. Las escalas en Puerto del Rosario y Arrecife de Lanzarote son muy breves y están sincronizadas para las operaciones de carga y/o descarga y embarque y/o desembarque de pasaje.  

Con las primeras luces del nuevo día, el barco llega al puerto de Las Palmas

El viaje es un reencuentro entrañable con la mar inmensa

Amanece un nuevo día a bordo del ferry “Murillo” en aguas de Canarias

Dos iconos de la moderna arquitectura de la ciudad de Las Palmas

El Club Náutico de Tenerife, al resguardo de la cordillera de Anaga

El histórico vapor “La Palma”, atracado en el muelle norte

La prolongada erosión ha moldeado el paisaje de Fuerteventura

La costa de Puntallana, en la aproximación al puerto de Santa Cruz de La Palma

La costa norte de la isla de Tenerife, vista desde la banda de estribor

Punta Anaga y los Roques de Anaga, al través del buque “Murillo”

Cádiz, ciudad histórica, se abre al mar desde sus profundas raíces

El Puente de la Pepa es una obra de ingeniería espectacular

Cádiz tiene un encanto especial. Hacía años, demasiados quizás, que habíamos hecho nuestra última escala. Y entonces, como ahora, volvimos a encontrarnos con el capitán Francisco Font Betanzosviejo y buen amigo de días felices en su etapa en Compañía Trasmediterránea. Lo mismo que Daniel García Gómez de Barreda, oficial radioelectrónico y profesor de la Universidad de Cádiz, además de apreciado colega y miembro de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación.

La capital gaditana está preciosa. Se ha trabajado mucho y bien en los últimos años en la conservación y adecuación de los espacios públicos. Pasear por sus calles y cruzar sus plazas es una delicia y un recorrido que se nos antoja un reencuentro con la historia sumada en siglos. La zona donde antes estuvo Astilleros de Cádiz se ha reconvertido en residencial y muy cerca tiene su arranque el extraordinario Puente de la Pepa, una obra de ingeniería impactante que cruzará la bahía de Cádiz en un recorrido de 3,15 kilómetros. Durante nuestra estancia tuvimos ocasión también de visitar la sede del Instituto Hidrográfico de la Marina.

Francisco Luna Enseñat, capitán del buque “Murillo”

Maniobra de llegada a Santa Cruz de La Palma. Asiste el práctico Francisco Noguerol

Panorámica del puente de mando del buque “Murillo”, visto desde babor

El tercer oficial informa a los pasajeros de la importancia del simulacro de salvamento

Foto de familia de los pasajeros participantes en el ejercicio de salvamento

El viaje nos dio la primera oportunidad de llegar por mar a Puerto del Rosario

En el caso de la línea de Canarias, el producto “avión + barco” contribuye a favorecer los desplazamientos con la Península. Puesto a disposición de los usuarios desde hace varias semanas, consiste en que el pasajero viaja en avión a Sevilla y el coche en ferry a Cádiz, disponiendo la compañía un servicio de autobuses programado para el traslado desde el aeropuerto sevillano hasta el puerto gaditano, y viceversa en los viajes de vuelta. Este producto, que tiene una gran aceptación, nació como solución de urgencia debido a un incendio ocurrido a bordo del ferry “Manuel Soto” y desde entonces se ha convertido en todo un éxito.

La sala de butacas tiene capacidad para 150 asientos en sectores diferenciados

La sala de butacas es amplia y está bien iluminada con luz natural y artificial

El buque tiene capacidad para 658 pasajeros, número suficiente para cuando a máxima ocupación la gente pueda moverse con comodidad y no exista sensación de agobio. El concepto obedece a un proyecto “ro-pax”. La recepción está situada en la cubierta 7, desde la que se abre a babor y estribor se encuentran los camarotes de clase turista. Un pasillo amplio conduce a los camarotes de clase preferente, 16 en total, lo suficientemente espaciosos y bien equipados. Otras puertas a cada banda y escaleras permiten un fácil y cómodo acceso al exterior y cubierta superior, lo que invita al paseo y disfrutar del espectáculo siempre grandioso de la mar inmensa. Las mascotas tienen un trato magnífico en los espacios asignados, suficientes, amplios y bien ventilados. 

Recepción y punto de encuentro central del buque “Murillo”

En la cubierta 7 ase encuentra el paseo “Los Navíos”

Acceso al comedor principal desde popa por la banda de babor

Acceso al comedor principal y tienda del buque visto desde proa

Vista parcial del comedor. Al fondo, el comedor a la carta

Este es uno de los rincones más atractivos del comedor

Desde la recepción parte una escalera amplia que conduce a la cubierta 8, en la que a la banda de babor existe un salón de butacas dividido en tres ambientes con capacidad para 150 plazas y dos salones para uso y disfrute del público, entre los que destaca el denominado “El Corsario”, que es sin duda alguna uno de los más coquetos que hemos conocido en un buque de esta clase.  La decoración corresponde a Oliver Design.

Si en el futuro este buque se mantiene en la línea de Canarias, entendemos que la compañía debe plantearse que el salón de butacas existente a proa en la banda de babor sea devuelto a su condición de comedor de clase preferente, pues el actual, aunque cumple su función, no es el adecuado y resta capacidad al comedor de clase turista. Del mismo modo que la carencia de accesos exteriores cómodos en los puertos de escala, debido a la inexistencia de las adecuadas infraestructuras portuarias, dilata en el tiempo el embarque y/o desembarque del pasaje cuando la demanda es importante,

El salón-bar de proa ocupa la esquina de la banda de babor

El salón-bar “Corsario” es el rincón más coqueto del barco

Para los viajes en verano, este espacio es un magnífico reclamo

El bar semeja a un navío con su mascarón de proa

El barco está limpio por dentro y por fuera y el cuidado es constante. Se aprecia que está bien mantenido y de eso se ocupa una tripulación que sabe hacer bien su trabajo. Al frente de los respectivos equipos están un contramaestre y un mayordomo, a quienes coordina un primer oficial que ejerce de sobrecargo. Hace poco se acaba de estrenar conexión wi-fi gratuita, lo que es un indudable aliciente para los pasajeros que disfrutan del mundo de las comunicaciones y les hace más entretenido el viaje, además de mantener la conexión con el exterior.

Tuvimos la oportunidad de conversar varias veces con el capitán Francisco Luna Enseñat, mallorquín, hombre jovial y atento, que lleva toda su vida profesional en Trasmediterránea, desde su estreno como alumno en los “vientos” de la compañía. Conversamos también con el jefe de máquinas, Antonio “Antxon” Alonso Torrientes, así como con los otros oficiales de puente y de máquinas y con el mayordomo y los camareros que atienden al pasaje –Domingo, Salvador y Juan– en el bar de proa y el trato atento de todos los que tienen a su cargo el comedor, entre ellos José Antonio, gaditano de pura cepa. Y es que a bordo la tripulación es un reflejo de armonía, profesionalidad y disparidad geográfica, pues los hay canarios, gallegos, andaluces, catalanes, levantinos, vascos, mallorquines y también de tierra adentro.

La tripulación está formada por profesionales entregados a su trabajo

Capitán, oficiales y alumnos del “Murillo”, en una foto de familia con el autor

Construcción número 291 de la factoría sevillana de Izar, hoy Navantia, el 7 de julio de 2000 se firmó el contrato para la construcción de este buque, que recibió el nombre de “Murillo” y resbaló por la grada el 19 de septiembre de 2001, en ceremonia que amadrinó la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez. Seis meses después, el 14 de marzo de 2002 se entregó a Trasmediterránea y se estrenó en las líneas de Baleares.

El 21 de diciembre siguiente se firmó con Naviera Arrecife, A.I.E. un nuevo contrato en el que Compañía Trasmediterránea subrogaba en la compañía citada todos los derechos y obligaciones que había adquirido al firmar el contrato originario con los Astilleros de Sevilla. Naviera Arrecife, A.I.E. abonó a Compañía Trasmediterránea todos los desembolsos que esta había realizado al astillero constructor del buque, que a esa fecha se elevaban a 5.320 millones de pesetas. Paralelamente, Compañía Trasmediterránea firmaba con Naviera Arrecife, A.I.E. un contrato de arrendamiento a casco desnudo por el que, cuando el buque entrara en servicio, sería fletado a su propietario por un período de seis años, con opción a compra, lo que se llevó a efecto en los términos acordados.

Las chimeneas paralelas, una de las señas de identidad del buque “Murillo”

Trasmediterránea tiene un contrato con el Estado para cubrir la línea de Canarias

Es un buque de 24.813 toneladas brutas (GRT), 8.058 netas (GRN) y 6.948 de peso muerto (TPM), siendo sus principales dimensiones 180 metros de eslora total -168,70 m de eslora entre perpendiculares-, 24,30 de manga, 15,30 m de puntal y 6,50 de calado máximo. Dispone de 2.196 metros lineales para carga rodada y figura inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife. De la estética de su estampa marinera llama la atención sus dos chimeneas gemelas, que contribuyen a darle una adecuada proporción a sus formas.  Código IMO 9237242.

El equipo propulsor se ha demostrado eficaz. Está compuesto por cuatro motores Wärtsila 9L38, cuatro tiempos, simple acción y nueve cilindros cada uno, con una potencia de 32.300 caballos acoplados a dos ejes y hélices de paso variable, que le permite alcanzar y mantener una velocidad máxima de 22,8 nudos. Sala de máquinas diáfana y fácil de moverse entre los motores principales, auxiliares y otros equipos, todo controlado por sistemas informáticos de nueva generación desde la sala de control y el puente de mando. Para las maniobras en puerto dispone de dos hélices transversales de 1.300 caballos de potencia y paso variable.

Pareja de motores principales de la banda de babor

Consola de control central de la sala de máquinas

Vista parcial del cuadro eléctrico del buque “Murillo”

El ferry “Murillo” es el último de una serie de cinco buques, aunque éste tiene notables diferencias respecto de sus predecesores. Los anteriores fueron contratados por el armador británico Cenargo International y entraron en servicio bautizados con los nombres de “Brave Merchant”, “Dawn Merchant”, “Midnight Merchant” y “Northern Merchant”. Se da la circunstancia de que todos ellos navegaron durante una temporada fletados por compañías navieras españolas en el área de Baleares y Levante, ostentando, por el orden citado, los nombres de “Blanca del Mar” (ISCOMAR), “Pau Casals” (Balearia), “El Greco” (Acciona Trasmediterránea) y “Zurbarán” (Acciona Trasmediterránea). 

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El viaje de esta semana será el último de la sustitución del ferry “Sorolla” en la línea Cádiz-Canarias. Cumpliendo con su itinerario, el barco estuvo hoy en el puerto de Santa Cruz de La Palma –como vemos en la foto de José Javier Pérez Martín–  y en el momento de escribir estas líneas se encuentra llegando al puerto de Santa Cruz de Tenerife. De aquí seguirá a Las Palmas, Puerto del Rosario, Arrecife de Lanzarote y Cádiz, a donde llegará a mediodía del próximo lunes.

En el puerto gaditano tomará el relevo el ferry “Murillo”, que es el buque de Acciona Trasmediterránea ha programado para el verano en la línea Cádiz-Canarias. Es mejor barco, sin duda, que el ferry “Albayzin”, pero inferior al “Sorolla” que, con su gemelo “Fortuny”, son los barcos que Canarias necesita para sus conexiones marítimas con la Península, al menos en verano. Lo que muchos tenemos claro, parece que no es así en los despachos de Acciona Trasmediterránea en Madrid.

El ferry “Sorolla”, esta mañana, en el puerto de Santa Cruz de La Palma

Desconocemos los números que maneja la compañía –al final es cuestión de eso y más en los tiempos que corren-, pero parece claro que sí el barco ha estado cuatro semanas en esta línea en sustitución del anterior y a la espera de su relevo, bien podría atender la campaña de verano, con todo lo que ello tendría de indudable satisfacción para los pasajeros y de mejora de imagen para la compañía. La próxima semana veremos al “Sorolla” en la línea Málaga-Melilla. Incomprensible.

No es mal barco el “Murillo” que, como hemos dicho, es mejor que el “Albayzin”. Pero tiene algunas carencias, como la piscina y el solarium, que es uno de los grandes atractivos que tienen los buques del tipo “Sorolla” y el “Juan J. Sister”. Y mucho antes, la tenían también los ferries “J.J. Sister” y “Manuel Soto” y los cuatro buques de la serie Albatros, cuyo cabeza de serie se llamaba “Juan March”. Para una travesía de algo más de treinta horas entre Lanzarote y Cádiz, se necesita un barco que ofrezca más alicientes y los de la clase “Sorolla” los tienen: cine, piscina, cervecería, veranda, discoteca, comedor a la carta… Parece que no aprendemos.

Foto: José Javier Pérez Martín

Redacción

Acciona-Trasmediterránea destina este verano siete buques de pasaje y carga con Baleares y oferta alrededor de un millón de plazas hasta finales de septiembre, para garantizar las conexiones directas desde Barcelona y Valencia a Ibiza, Mahón y Palma de Mallorca. A partir del 17 de junio comienza la conexión diaria con alta velocidad entre Valencia-Ibiza (San Antonio), con el buque Alcántara, que oferta 8. 000 plazas semanales, con tarifas a partir de 30 € por persona y trayecto, en viaje de ida y vuelta.

Según informa la compañía, los buques que operan este verano en las comunicaciones con Baleares son los ferries Sorolla, Fortuny, Murillo y Zurbarán, el buque de alta velocidad Alcántara y dos buques de carga rodada, que serán los encargados de Acciona-Trasmediterránea de garantizar el abastecimiento a Baleares.

La compañía ofrece conexiones directas diarias a todas las islas: Barcelona- Ibiza, Barcelona-Mahón y Barcelona-Palma de Mallorca; Valencia-Ibiza, Valencia- Palma de Mallorca y conexión a Mahón, vía Palma, en fin de semana; además de las conexiones interinsulares Ibiza-Palma y Palma-Mahón.

Para realizar estas conexiones, Acciona-Trasmediterránea oferta en torno a 25.000 plazas semanales a Palma de Mallorca, 12.000 plazas semanales a Mahón y otras 14.000 plazas semanales a Ibiza, además de las conexiones interinsulares.

Como se indica, a partir del próximo día 17 de junio habrá conexiones diarias con alta velocidad Valencia-Ibiza (San Antonio), con tarifas desde 30 euros trayecto, comprando ida y vuelta; y cuatro salidas semanales en ferry, en cada sentido, desde Barcelona.

Las salidas desde Barcelona se realizan los martes, jueves, viernes y sábados; y los regresos desde Ibiza son los miércoles, jueves, viernes y sábados. Desde Valencia hay salidas diarias a las 14 horas, y desde Ibiza (San Antonio) a las 18 horas, con el buque de alta velocidad Alcántara.

Los ferries "Sorolla" y "Fortuny", en las líneas de Baleares y el Levante

A comienzos de julio, el ferry "Murillo" volverá al tráfico de Baleares

El ferry "Zurbarán" pertenece a la serie del "Murillo", aunque con algunas diferencias

A las comunicaciones con Mahón se destina el ferry Sorolla, con seis salidas semanales desde Barcelona a las 22.30 horas y la vuelta desde Mahón a las 11 horas. Desde Valencia también hay una conexión semanal, vía Palma, con Mahón en sábado y regreso el domingo.

Desde Barcelona a Palma se cruzan a diario dos buques, con salidas diarias de Barcelona a las 23 horas en el ferry Fortuny, y salidas diurnas en el ferry Zurbarán. Desde Palma de Mallorca a Barcelona hay salidas al mediodía, a las 12 horas en ferry y salidas nocturnas diarias, a las 23:30 horas, excepto jueves.

Y desde Valencia, hay salidas nocturnas diarias, excepto en domingo, en el buque Murillo, a las 23 horas; y regreso desde Palma a las 11.30 h. de martes a sábados y los domingos a las y 24 horas.

Acciona-Trasmediterránea es la principal naviera española y una de las mayores de Europa, con 22 buques operativos de pasaje y de carga que conectan durante todo el año los principales puertos de la península con los archipiélagos de Baleares y de Canarias, con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, y con Argelia y Marruecos, a través de sus marcas Acciona-Trasmediterránea, Euroferrys y Ferrimaroc.

Pertenece al grupo Acciona, una de las principales corporaciones españolas, que opera en infraestructuras, energía, agua y servicios en más de treinta países. Su lema “Pioneros en desarrollo y sostenibilidad” refleja su compromiso en todas sus actividades de contribuir al crecimiento económico, al progreso social y a la protección del entorno.

Acciona es líder de su sector en el Dow Jones Sustainability Index, cuenta con una plantilla de más de 31.000 profesionales y alcanzó unas ventas de 6.263 millones de euros en 2010. Acciona cotiza en el índice Ibex-35 del mercado de valores español.

Fotos: Manuel Moreno Martínez, Julio A. Rodríguez Hermosilla y Jaime Pons (www.baixamar.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para que el ferry Murillo pueda cubrir durante cuatro semanas la línea Cádiz-Canarias en sustitución del ferry Albayzin, que tiene que pasar su revisión anual reglamentaria en Italia por cuestión de contrato, Acciona-Trasmediterránea ha fletado el ferry italiano Audacia, para que durante dicho tiempo sustituya al primero en las líneas asignadas en Baleares.

Se trata, en realidad, de un viejo conocido de Acciona-Trasmediterránea, pues el citado barco ya ha sido alquilado por ésta en otras ocasiones. El barco arribó a Palma el pasado 3 de junio y hoy ha entrado en servicio cubriendo la línea Valencia-Palma, que se extiende a Mahón los domingos.

Construcción número 1.238 de los astilleros Apuania, en Marina di Carrara, es un buque de 24.950 toneladas brutas (GRT), mide 199,14 m de eslora total y 26,60 m de manga. Dispone de alojamiento para 500 pasajeros –de ellos 268 en camarotes- y garaje con capacidad para 2.623 metros lineales. Alcanza una velocidad de 24 nudos y pertenece a una serie de ocho buques similares, aunque con algunas diferencias en cuanto a acomodación y superestructura, de la que llama la atención el diseño de la chimenea.

El ferry italiano "Audacia" maniobra en el puerto de Palma de Mallorca

Foto: Pedro J. Muñoz López (http://ferrymania.blogspot.com)