Juan Carlos Díaz Lorenzo

No es el mayor del mundo, pero sí el de mayor de los construidos en este año. Mide 156 m de eslora y se llama “Project Omar”. Ha tomado forma en el astillero Lürssen (Lemwerder, Alemania) y ha sido contratado por el magnate ruso Alisher Usmanov, propietario de otro de los grandes yates que existen llamado “Dilbar”. El nuevo barco es el cuarto en el ranking mundial.

Como es habitual, han trascendido pocos datos acerca del nuevo protagonista de la historia de la construcción naval de este segmento de buques. Lo que sí se sabe es que ocupa el primer puesto en el Top 20 de los nuevos proyectos en construcción y que será entregado en 2016. El diseño corresponde a Espen Oino y los interiores han sido encargados a Andrew Winch. El yate mayor del mundo sigue siendo el impresionante “Azzam”, de 180 m de eslora.

El megayate “Project Omar”, visto en toda su eslora por la banda de estribor

Foto: Claus Schäfe/TheYachtPhoto.com

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

“Quattroelle” es el nombre de un nuevo megayate que ayer situó el impacto de su avanzada estampa marinera en su primera escala en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Como todos los de su clase, es un buque impresionante construido en el astillero Lürssen, en Alemania. Se encuentra en su viaje de posicionamiento en el Caribe, gestionado por la agencia Moran Yatch & Ship, referente a nivel internacional.

Aún siendo un barco de ensueño, figura en la posición número 29 de los megayates que existen en el mundo. Se alquila al módico precio de un millón de euros semanales y tiene una dotación de 28 personas para atender a 12 pasajeros en seis cabinas. Mide 86 m de eslora y se trata de un diseño de la firma italiana Nuvolary & Design Lenard, con sede en Venecia.

Procede de Kristiansand (Noruega) y A Coruña, donde entró de arribada forzosa para refugiarse del temporal que tiempla gaitas por el Atlántico. Dicen los expertos entendidos en este tipo de buques que el megayate “Quattroelle” es una exitosa combinación de elegancia y estilo deportivo camino de convertirse en un clásico. Desde luego el tamaño y los volúmenes del buque resulta un desafío y aquí tenemos el resultado.

El megayate “Quattroelle”, en el puerto de Las Palmas. visto por la aleta de estribor

Foto: Bermaxo