Juan Carlos Díaz Lorenzo

Barcelona es el primer puerto del Mediterráneo en cruceros de turismo. Es una realidad durante todo el año. Tiene competidores cercanos, pero no han conseguido consolidar un nivel tan destacado. Las principales compañías del mundo que operan en esta zona tienen su base o escala preferente en el puerto de la Ciudad Condal.

Entre los cruceros de turismo que en estos días han hecho escala allí está el crucero Thompson Destiny, al que vemos captado por la cámara de Alfredo Campos Brandón. El buque, abanderado en Chipre, es propiedad de Louis Cruises Lines y está fletado por largo tiempo al tour operador Thompson, uno de los más importantes de Europa.

Visto por la aleta de estribor, destaca la chimenea y el "Viking Crown"

Es un buque de 37.773 toneladas brutas y 5.237 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 214,51 m de eslora total, 28,41 m de manga y 6,80 m de calado. Tiene capacidad para 1.611 pasajeros y 540 tripulantes y está propulsado por cuatro motores Sulzer-Wärtsila, con una potencia de 22.877 caballos, que accionan dos ejes y hélices de paso variable y le permite mantener una velocidad de 21 nudos.

Construcción número 431 de los astilleros Wärtsila, factoría de Helsinki (Finlandia), entró en servicio en diciembre de 1982 bautizado con el nombre de Song of America y contraseña de Royal Caribbean Cruise Line. En 1999 pasó a la titularidad de Sun Cruises (Airtours) y navegó con el nombre de Sunbird y desde 2004 es propiedad de la compañía griega Louis Cruise Line.

El buque mantiene su icono identificativo: “Viking Crown”, a modo de “sky lounge” que bordea la chimenea y es característico de los buques de Royal Caribbean. A lo largo de su vida marinera ha enarbolado bandera de Noruega, Bahamas, Islas Marshall y Chipre. Código IMO 7927984 .

El buque casi tiene treinta años de vida marinera

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Una ola gigante que rompió contra el salón de proa del crucero chipriota Louis Majesty cuando navegaba en el Golfo de León, a unas 25 millas de la costa gerundense, causó dos muertos y 14 heridos, algunos de ellos de extrema gravedad y otros de menor consideración. El suceso se produjo a primera hora de la tarde de ayer, cuando el barco se dirigía al puerto de Génova, pero la gravedad del suceso obligó al capitán a tomar la decisión de dar la vuelta y entrar de arribada forzosa en el puerto de Barcelona, donde desembarcaron los heridos para su atención en el hospital Vall d’Hebron, de la Ciudad Condal.

Según se ha informado, la ola gigante -de unos seis metros- rompió contra los ventanales del salón de proa del buque, provocando la muerte de dos pasajeros, hombre y mujer, de 59 y 64 años de edad, respectivamente, mientras que la pasajera ingresada de extrema gravedad tiene la misma edad que la fallecida. A bordo viajan 1.348 pasajeros, que disfrutaban de un crucero cuya última etapa correspondía al viaje entre Cartagena y Barcelona, pero el capitán, ante el mal estado de la mar, tomó la decisión de suprimir dicha escala y continuar viaje a Génova.

El barco arribó a las 20,30 horas de ayer al puerto de Barcelona y procedió de inmediato a la atención hospitalaria de los heridos, así como el desembarco de los fallecidos y las reparaciones de la zona afectada por el golpe de mar. El juez encargado del caso ha ordenado una investigación y se estima que el buque permanecerá en puerto al menos dos semanas. Para su salida, además del permiso de la Autoridad Portuaria, necesitará también permiso judicial. El resto del viaje de placer, por razones obvias, ha sido cancelado y los pasajeros ilesos han regresado a sus puntos de origen por vía aérea o terrestre.

El crucero Louis Majesty estuvo en Santa Cruz de Tenerife, en su segunda escala, el 26 de febrero, ocasión en la que compartió atraque en el muelle sur con los cruceros Costa Serena e Island Escape. Se trata del barco más moderno de Louis Cruises Line, y fue adquirido a Norwegian Cruise Line e incorporado a su flota en noviembre de 2009. Es un buque de 40.876 toneladas brutas (GT) y 207 metros de eslora, construido en los astilleros Kvaerner Masa, en Turku (Finlandia) y puesto en servicio en julio de 1992 bautizado con el nombre de Royal Majesty. Código IMO 8814744. 

El crucero "Louis Majesty", en su reciente escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Foto: Antonio Sáez

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por primera vez en el puerto de Santa Cruz de Tenerife la elegante estampa marinera del crucero Louis Majesty, abanderado en Malta, que, procedente de Santa Cruz de La Palma en viaje a San Sebastián de La Gomera y Valverde de El Hierro, arribó esta mañana, a primera hora, con una expedición de 938 turistas y 607 tripulantes al mando del capitán Giorgios Delagrammatikas, viejo y buen amigo del puerto tinerfeño. De la consignación se ocupa Hamilton y Cía.

En su atraque del muelle sur coincidió con el crucero Island Escape y el remolcador de salvamento Punta Salinas y poco después de finalizar la maniobra zarpó el ferry Volcán de Tamadaba, de Naviera Armas, en su habitual itinerario entre las dos capitales canarias. Es de señalar, asimismo, que cuando mañana este buque haga escala en el puerto de La Estaca, será el más grande, hasta ahora, que haya atracado en el puerto herreño.

Como habíamos adelantado en su momento, el crucero Louis Majesty está estrenando nombre, pues hace muy poco ha pasado al control efectivo de Louis Cruises Lines. Este armador griego ha conseguido hacerse un hueco en el difícil mercado de los cruceros de tipo medio, inundado por buques de alto nivel y precios muy competitivos.  Además, el empeño resulta tanto más admirable ya que en abril de 2007 perdió en aguas de Santorini, en trágicas circunstancias, a uno de sus buques más emblemáticos, llamado Sea Diamond, en el que viajaban, entre otros, algunos pasajeros españoles.  

Construcción número 1.312 de los astilleros Kvaerner Masa, en Turku (Finlandia), en sus orígenes este buque había sido contratado por la compañía finlandesa Birka Line e inicialmente iba a llamarse Birka Queen. Sin embargo, diversos problemas financieros lastraron el éxito de la operación y el buque entró en servicio el 2 de julio de 1992 bautizado con el nombre de Royal Majesty y contraseña de Majesty Cruise Line, siendo destinado al mercado americano.

Por entonces era un buque de 32.396 toneladas brutas, 16.600 toneladas netas y 2.600 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 173,50 metros de eslora total, 27,60 de manga y 6,20 de calado. Está propulsado por cuatro motores Wärtsila 6R42, con una potencia de 21.120 kw acoplados sobre dos ejes, que le permite desarrollar una velocidad de 20,5 nudos. Disponía de acomodación para 1.056 pasajeros y cuando salió a navegar ocupó la atención del sector naval internacional. Código IMO 8814744.

En mayo de 1995 fue adquirido por la compañía Norwegian Cruise Line y abanderado en Bahamas con el nuevo nombre de Norwegian Majesty. Entre los meses de enero y abril de 1999 fue sometido a obras de alargamiento del casco con una nueva sección de 33,60 metros de eslora, acometiéndose los trabajos en los astilleros Lloyd Werft, en Bremerhaven (Alemania). En la actualidad tiene capacidad para 1.460 pasajeros, aunque puede alojar, llegado el caso, a un total de 1.674 en camarotes dotados de literas.

Y así ha transcurrido la vida marinera de este buque, del que sólo hemos de señalar un percance ocurrido en St. George (Bermudas), en mayo de 2005, que consiguió solucionarse sin mayores complicaciones.

En abril de 2008 fue vendido a Louis Cruise Line, aunque continuó fletado a su anterior propietaria, etapa que se ha prolongado hasta el presente mes de diciembre, en que ha pasado al control directo de su nueva compañía armadora y se está reestrenando rebautizado con el nuevo nombre de Louis Majesty.

El crucero "Louis Majesty", esta mañana, en su primera escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

 Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo