Juan Carlos Díaz Lorenzo

Al menos 121 heridos es el balance del grave accidente sufrido ayer por el jet-foil “Horta”, catorce de ellos graves, informa la prensa de Hong Kong. A bordo viajaban 163 pasajeros y once tripulantes. El buque de alta velocidad perdió potencia bruscamente después de colisionar contra un objeto sumergido que no se ha podido identificar, cuando navegaba en las proximidades de la isla de Lantau, la mayor de Hong Kong. Tras la señal de auxilio, acudieron en su ayuda la policía naval, bomberos y personal de Shun Tak, compañía operadora del jet-foil, que ha sido remolcado al astillero de Cheung Sha Wan para su inspección.

A bordo se vivieron momentos de gran tensión y nerviosismo hasta que comenzó su evacuación. Al tener conocimiento de la noticia, médicos y enfermeras libres de servicio se pusieron a disposición de las autoridades, para ayudar en lo que fuera preciso. Los heridos están ingresados en siete hospitales y se teme especialmente por ocho de ellos, que fueron evacuados con medios aéreos. El suceso ha conmocionado a la sociedad local, en la que el jet-foil es un medio de transporte muy utilizado entre Kong Kong y Macao. El director de Marina, Maisie Cheng Mei-sze, ha ordenado una investigación de lo ocurrido.

El accidente del jet-foil “Horta” se ha saldado con 121 heridos

El jet-foil “Horta” es el antiguo “Jet-Ferry Two”, número 16 de los buques construidos por Boeing Marine, correspondiente a la serie 929-115. Entró en servicio en abril de 1980 en el canal de la Mancha operado por P&O Jet Ferries. En 1982 pasó a la propiedad de Far East Hydrofoil, con sede en Hong Kong, sociedad que después evolucionó a TurboJet. Es gemelo de los buques “Princesa Guayarmina” y “Princesa Guacimara”, que operó Trasmediterránea entre 1981 y 1991 y 1990. Desde entonces navegan en la zona rebautizados con los nombres de “Cacilhas” y “Taipa”. Allí también se encuentra el jet-foil “Urzela”, ex “Princesa Voladora”, ex “Flying Princess”, con el que Trasmediterránea inició en agosto de 1980 el puente marítimo entre las dos capitales canarias.  

Foto: SoHome Jacaranda / wikipedia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El jet-foil “Cacilhas”, propiedad de la compañía china Shun-Tak Holdings Ltd., sufrió un accidente a las 09,35 h local al tocar fondo con el “strut” de proa contra un rompeolas sumergido por la marea alta en las proximidades del puerto de Macao, informa la prensa de Hong Kong. Hay, al menos, 70 heridos entre los 220 pasajeros y 13 tripulantes que iban a bordo, uno de ellos de gravedad, que está hospitalizado. La autoridad de marina competente ha abierto una investigación para determinar las causas del suceso.

Shun-Tak opera un servicio de 24 horas con este tipo de embarcaciones rápidas, llevando pasajeros entre Hong Kong y Macao que acuden a los casinos, donde está permitido el juego. Se da la circunstancia de que el buque accidentado es el antiguo “Princesa Guayarmina”, construido por Boeing Marine Systems y puesto en servicio en 1981. Por espacio de una década navegó en la línea Tenerife-Las Palmas, ampliada después a Morro Jable, en unión de su gemelo “Princesa Guacimara”. Eran otros tiempos en Compañía Trasmediterránea. 

El jet-foil “Cacilhas”, ex “Princesa Guayarmina”, se estrelló contra un rompeolas en Macao

Foto: SCMP Pictures

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Al menos 87 personas han resultado heridas de diversa consideración en un accidente ocurrido a bordo del jet-foil “Madeira”, cuando el buque de alta velocidad navegaba en aguas de Victoria Harbour, al oeste de Hong Kong, hacia Macao, después de colisionar el “strut” trasero con un objeto desconocido, informa la prensa de la ciudad china. Tres pasajeros revisten gravedad.

El impacto se produjo a las 01,20 h local del pasado viernes, cuando el jet-foil “Madeira” viajaba en dirección a la ciudad del juego asiático, con 105 pasajeros a bordo. La mayor parte de los heridos resultaron contusionados como consecuencia del fuerte golpe y es parece claro que el elevado número de accidentados se debe a que no hicieron uso del cinturón de seguridad, lo que es obligatorio en este tipo de embarcaciones.

Estampa marinera del jet-foil “Madeira”, puesto en servicio en 1975

El citado buque es propiedad de la compañía Shun Tak China Travel Ship Management Ltd. La ruta Hong Kong-Macao es una de las más activas del mundo para este tipo de embarcaciones rápidas. Hace el viaje en una hora, funciona las 24 horas y la frecuencia es cada 15 minutos. El coeficiente de ocupación es, asimismo, de los más elevados del mundo.  

El jet-foil “Madeira” es el segundo buque de su clase construido por Boeing Marine Co. Entró en servicio en febrero de 1975 y es gemelo del “Princesa Voladora”, con el que Compañía Trasmediterránea inició en agosto de 1980 el “puente marítimo” entre las dos capitales canarias. Los otros cuatro jet-foil que navegaron en Canarias están en la actualidad en China y Japón.De su etapa en Canarias se registraron algunos accidentes, uno de ellos con un fallecido.

Foto: CCL (marinelink.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El reciente fallecimiento de José María Real Martí, primer capitán del histórico “jet-foil”, nos hace evocar los primeros tiempos de este novedoso medio de transporte marítimo (agosto de 1980) que comunicó a las dos capitales canarias “de centro a centro, sin rodeos”. Fue una apuesta de vanguardia de Compañía Trasmediterránea apenas cinco años después de la existencia del “puente marítimo” entre las dos capitales canarias atendido por los ferries “Ciudad de La Laguna” y “Villa de Agaete”, comprados en Finlandia y que han sido, sin duda, los mejores barcos de su clase que han navegado en aguas de Canarias. Y hemos de recordar que cuando los “delfines” llegaron a las islas, en julio de 1975, todavía navegaba el histórico vapor “La Palma”.

De nuestro archivo hemos elegido estas dos imágenes que reflejan el imaginario colectivo de toda una época. En la primera vemos al capitán José María Real Martí al mando del “jet-foil” “Princesa Voladora”, ex “Flying Princess”, en uno de sus primeros viajes entre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Acompañan Lorenzo Suárez Alonso y Julio Bonis Álvarez, así como Lorrin F. Thurston, hawaiano, instructor de Boeing Marine, que fue quien les enseñó los trucos del barco que “no corre, vuela” y con ello se consiguió el pleno éxito de la línea.

Lorrin F. Thurston, José María Real, Lorenzo Suárez y Julio Bonis en el puente de mando del jet-foil “Princesa Voladora”

Unos meses después, comprobadas las gracias del juguete norteamericano que volaba sobre el mar, como diría Antonio Mateo, Compañía Trasmediterránea –en tiempos del presidente Federico Esteve Jaquotot, de grato recuerdo– compró dos buques de nueva construcción llamados “Princesa Guayarmina” y “Princesa Guacimara”. Devuelto el buque “Princesa Voladora” –al que vemos en la segunda imagen–, transcurrió una década en la que el transporte marítimo entre las dos capitales canarias puso de rodillas al transporte aéreo, hasta que a Iberia se le ocurrió en 1987 la creación de Binter Canarias y a partir de entonces el signo de los acontecimientos comenzó a cambiar.

El jet-foil “Princesa Voladora”, fotografiado desde el ferry “Villa de Agaete”

En 1990 y 1991 se compraron otros dos buques construidos por la firma Kawasaki en Japón llamados “Princesa Dácil” y “Princesa Teguise” –a la entrega de este último tuvimos el honor de asistir en la factoría de Kobe–, más modernos y eficientes que los precedentes. Aquellos buques fueron el remate de la que ha sido la apuesta más representativa por los servicios marítimos interinsulares, con la construcción de los buques “Juan J. Sister”, en Finlandia; “Las Palmas de Gran Canaria” y “Santa Cruz de Tenerife”, en Valencia; y los mencionados “jet-foil”, una inversión de unos 30.000 millones de las antiguas pesetas cuando Luis Delso Heras presidía la compañía y Héctor de Armas Torrent desempeñaba la dirección general en Canarias. No hubo otro tiempo igual.

Unos años después, próximo a cumplir su 25º aniversario, la decadencia del servicio era evidente. El transporte aéreo entre las dos capitales canarias ganaba adeptos y la ocupación del “jet-foil” comenzó a retroceder, pese a sus innegables ventajas de proximidad y un viaje de 90 minutos. Pero tenía un condicionante: no llevaba coches y la demanda lo exigía. Los costes de mantenimiento y el consumo de combustible hicieron replantear su continuidad a Trasmediterránea y comenzó la cuenta atrás, hasta que llegó el final de toda una época. Luego vino el catamarán “Milenium Dos” y el “fast-ferry” “Alcántara”, convertidos en una cortina de humo, pese a que el primero había conseguido una cierta cuota de mercado. En diciembre de 1994, Fred. Olsen estableció la línea Santa Cruz de Tenerife-Agaete con los ferries “Bañaderos” y “Bajamar” y cuando el horizonte quedó despejado llegaron los barcos rápidos, que renovaron a partir de 1999 la imagen de vanguardia del transporte marítimo entre las dos capitales canarias. 

Fotos: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

José María Real Martí, uno de los capitanes históricos de Compañía Trasmediterránea, emprendió ayer su última singladura. Desde hacía tiempo capeaba el temporal más duro de su vida y nunca perdió el deseo y la ilusión de arribar a puerto seguro. Al final no pudo ser y ordenó maniobra largando los cabos de proa y popa y entre puntas dio avante a la eternidad, envuelto en una estela especial: la de un amigo entrañable de días felices y una figura relevante, capaz, tenaz, honesta y un profesional de altos vuelos. Alguien realmente excepcional.

Catalán de nacimiento (Barcelona, 20 de septiembre de 1947 – Santa Cruz de Tenerife, 1 de octubre de 2013) y gomero de adopción, estudió Náutica en la Escuela Oficial de su ciudad natal, de la que salió alumno en 1966. En 1969 obtuvo el título de piloto y en enero de 1947 el de capitán de la Marina Mercante. Las prácticas de agregado las hizo entre julio de 1966 y agosto de 1968 en los buques “Ciudad de Ibiza”, “Villa de Bilbao”, “Campocerrado” y “Eco Mercedes”.

José María Real Martí (1947-2013)

En junio de 1969 embarcó como primer oficial en el buque “Eco Luisa” y en enero de 1970 ingresó en Compañía Trasmediterránea y hasta mayo de 1975 navegó como oficial en los buques “Ciudad de Valencia” (1º), “Mallorca”, “Ciudad de Cádiz” (2º), “León y Castillo”, “Viera y Clavijo”, “La Palma”, “Santa María de las Nieves”, “Santa María de la Candelaria” y “Las Palmas de Gran Canaria” (1º). En agosto de 1973 estaba de primer oficial a bordo del buque “Santa María de las Nieves”, en el viaje inaugural de la línea Los Cristianos-San Sebastián de La Gomera.

En mayo de 1975 fue comisionado para viajar a Finlandia como parte de la tripulación que se hizo cargo del ferry “Botnia”, que junto a su casi gemelo “Floria” fueron adquiridos por Compañía Trasmediterránea y rebautizados “Ciudad de La Laguna” y “Villa de Agaete”. Ambos buques inauguraron el “puente marítimo” entre las dos capitales canarias.

En diciembre de 1976 le fue concedida la Cruz del Mérito Naval y la Medalla del Sahara por su participación en la evacuación del Sahara español. Hasta agosto de 1979 permaneció a bordo del ferry “Ciudad de La Laguna” de primer oficial, siendo capitán Tomás Ravelo, otra de las figuras legendarias del transporte marítimo en Canarias. En la citada fecha asumió el mando del ferry “Isla de Menorca” cuando atendía la línea Los Cristianos-La Gomera-El Hierro.

En junio de 1890, en unión del capitán inspector Joaquín Vilanova, fue comisionado por la compañía para viajar a Bélgica y efectuar una serie de pruebas en el “jet-foil” de bandera norteamericana “Flying Princess”, que entonces estaba fletado por P & O y cubría una línea regular entre Ostende y Londres. Fue, en ese sentido, el primer capitán español en pilotar un buque de esta naturaleza. A continuación realizó el curso de Boeing Marine que le certificó como piloto del “jet-foil” y el 7 de agosto de 1890 fue el capitán que realizó el viaje inaigural del buque “Princesa Voladora”.

En junio de 1981 desembarcó para asumir el cargo de capitán-inspector y jefe de operaciones de flota de la Zona de Canarias y más tarde el cargo de delegado de Compañía Trasmediterránea en Santa Cruz de Tenerife, en el que relevó a Ángel Cruz Fernández, así como director comercial de Compañía Trasmediterránea en Canarias, funciones en las que cesó en agosto de 1993 por enfermedad.  

En sus últimos años se entregó al desarrollo del turismo rural de La Gomera

Lejos de retirarse, entró de lleno como empresario del turismo rural en La Gomera, tierra natal de su esposa, Emma, a quien enviamos nuestra sincera condolencia. Figura entre los cofundadores del CIT de La Gomera y de la creación de Ecotural y de la Asociación de Empresarios del norte de La Gomera, que tantos beneficios ha dado a la comarca. Conocía perfectamente y difundió la importancia del asociacionismo para la consecución del desarrollo, la mejora continua y la calidad como destino turístico rural de la isla colombina. Activo y generoso, buen compañero y mejor persona, entregó todo su mejor conocimiento y esfuerzo en beneficio de su pueblo adoptivo, Hermigua, donde está ampliamente reconocido.

José María Real Martí pertenece a la generación de hombres capaces que aportaron conocimiento, esfuerzo, dedicación y valor añadido a la gestión de Compañía Trasmediterránea en Canarias, como también lo hicieron Fernando Pérez Labajos, Andrés Martín Escalón, Salvador Pons Gordillo y Francisco de la Rosa, todos ellos en el recuerdo, quienes junto a otros directivos, tripulantes y trabajadores de tierra conformaron uno de los equipos sobresalientes que ha tenido la empresa, en los tiempos en los que Héctor de Armas en Canarias y Luis Delso desde la presidencia ejecutiva en Madrid hicieron posible una de las mejores épocas de la compañía, con la incorporación de cinco nuevos buques: “Juan J, Sister”, “Las Palmas de Gran Canaria”, “Santa Cruz de Tenerife”, “Pricnesa Dácil” y “Princesa Teguise” y diversas actuaciones que reforzaron el protagonismo de Compañía Trasmediterránea en Canarias.

Descanse en paz el entrañable, querido y admirado amigo. 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Esta mañana tuvimos conocimiento del fallecimiento, el pasado fin de semana, del capitán Fernando Pérez Labajos. Emprendió su última singladura a la edad de 61 años. Ha sido una gran sorpresa para todos quienes le conocimos y su sepelio transcurrió en la más absoluta intimidad familiar.

Fernando Pérez Labajos nació el 7 de julio de 1950 en Ciudad Real. Estudió en la Escuela Oficial de Náutica de Santa Cruz de Tenerife, de la que salió alumno en julio de 1968. En julio de 1970 obtuvo el título de piloto de primera clase y en julio de 1973 el título de capitán de la Marina Mercante. Las prácticas de alumno las hizo en los petroleros “Arapiles”, “Ceuta” y “Albuera”, de la flota de CEPSA.

Fernando Pérez Labajos (1950-2012)

Su primer embarque como oficial fue en el buque “Sierra Madre” (Marítima del Norte) y entre 1972 y 1975 navegó en los buques “Ardán” y “Boma” (Naviera Dávila) y “Duero” (Naviera Pinillos).

Aunque había ingreso en 1971 en Compañía Trasmediterránea, salvo el paréntesis ante indicado, en dicho año y a partir de 1975 y hasta 1981 navegó como oficial en los buques “Viera y Clavijo”, “La Palma”, “Ciudad de Alcira”, “Ciudad de Huesca”, “Ciudad de Teruel” –en el que le conocimos-, “Santa María de la Caridad”, “Santa María de la Paz”, “Santa María de las Nieves”, “Ciudad de Toledo”, “Santa Cruz de Tenerife”, “Villa de Bilbao”, “Ciudad de Pamplona”, “Ciudad de La Laguna” y “Villa de Agaete”.

En diciembre de 1980 realizó el curso de piloto del “jet-foil” y luego embarcó en el ferry “Villa de Agaete” hasta marzo de 1981, en que pasó a formar parte del equipo de tripulantes técnicos como primer oficial en el “jet-foil” “Princesa Voladora”. El 24 de abril del citado año realizó su primer viaje como capitán en el “jet-foil” “Princesa Guayarmina”.

"Princesa Guayarmina", primer "jet-foil" de su mando

Fernando Pérez Labajos fue uno de los protagonistas destacados de la historia del “jet-foil” y su nombre se inscribe en letras de honor junto a otros relevantes capitanes, como José María Real Marti, Rafael García Fernández, Fernando Tuya y Jiménez-Muro, Luis Miguel Martínez Jiménez, Lorenzo Suárez Alonso, Julio Bonis Álvarez, Alejandro Mínguez Escolano, Santiago Alonso Goya, José Luis Sánchez Asensio, Luis Álvarez Carrillo, Antonio Antón Maroto, Jesús Falcón González, Emilio González Aguilar y Juan Miguel Pérez González.

En octubre de 1990, Fernando Pérez Labajos fue nombrado director de Explotación del “jet-foil” y en octubre de 1993, director de Flota de Compañía Trasmediterránea en Canarias, cargo que desempeñó hasta su jubilación anticipada.

Amigo entrañable, profesional intachable, serio y riguroso, Fernando nos deja la estela de un hombre de su tiempo, las trazas de su buen y bien hacer y el recuerdo imperecedero de los años en que compartimos fecunda amistad. Descanse en paz.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo