Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde el pasado 29 de mayo y hasta el próximo 28 de agosto, el puerto de Vigo será escala fija del buque de turismo Grand Voyager (24.391 GRT), base de operaciones para la campaña de verano, en la que arriba procedente de El Havre y sigue viaje a Zeebrugge. Una muestra más de la importancia que el principal puerto gallego tiene para los operadores turísticos, como hemos puesto de manifiesto en varias ocasiones en esta misma sección.

El citado buque está fletado por Ibero Cruises, una compañía española de referencia en el sector de cruceros de nivel medio, que ha proyectado estos viajes para los mercados de España y Portugal, convirtiéndose así en una interesante alternativa a los megacruceros que operan en el Mediterráneo occidental, con base en Barcelona, que también gozan del aprecio del público español. Nuestros lectores recordarán que en el verano pasado, el buque Grand Voyager también tuvo a Vigo como base de operaciones, para comienzo y final de los cruceros, aunque en aquella ocasión el itinerario comprendía escalas en Galicia, Portugal y Canarias.

Construido en 2000 en los astilleros Blohm & Voss, en Hamburgo (Alemania), ha estado los últimos cinco años fletado por la citada compañía española. El 14 de febrero de 2005, cuando navegaba a unas 60 millas de Menorca con 732 pasajeros a bordo, una ola barrió el puente de mando e inutilizó el gobierno del buque, hasta que dos días después pudo entrar de arribada forzosa en el puerto de Cagliari, por sus propios medios, desembarcando el pasaje y procediendo a su reparación. Las imágenes en las que se apreciaba los tremendos bandazos del barco, fueron primera plana en los informativos. Código IMO 9183506.

El buque "Grand Voyager" navega por el canal de la ría de Vigo

La chimenea del buque, bien proporcionada con la estructura total

Detalle de la proa y la amura de estribor

El buque fue construido en 2000 en astilleros alemanes

Detalle de la popa. Matrícula de Madeira

Fotos: Alfredo Campos Brandón

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La compañía Costa Crociere ha fletado el buque Grand Voyager para su explotación a partir del próximo mes de noviembre, en cruceros en el Mediterráneo Oriental, con itinerarios entre Grecia, Chipre, Israel y Egipto, informan medios marítimos.  El citado buque se encuentra, de momento, a órdenes atracado en el puerto de Motril (Granada).

Su última campaña, con notable éxito, la realizó hace unos meses fletado por Ibero Cruceros, con un periplo entre Galicia, Portugal y Canarias, orientado preferentemente al mercado español y portugués, en rotaciones de diez días.

El citado buque, construido en 2000 en los astilleros Blohm & Voss, en Hamburgo (Alemania), ha estado los últimos cinco años fletado por la citada compañía española. El 14 de febrero de 2005, cuando navegaba a unas 60 millas de Menorca con 732 pasajeros a bordo, una ola barrió el puente de mando e inutilizó el gobierno del buque, hasta que dos días después pudo entrar de arribada forzosa en el puerto de Cagliari, por sus propios medios, desembarcando el pasaje y procediendo a su reparación. Las imágenes en las que se apreciaba los tremendos bandazos del barco, fueron primera plana en los informativos.

El buque "Grand Voyager" lucirá la contraseña de Costa Crociere

Infografía: Costa Crociere

Redacción

Según ha trascendido en medios marítimos, la firma española Iberojet negocia con Costa Crociere el fletamento del buque Costa Victoria, en sustitución del buque Grand Voyager, que en breve finaliza su contrato y pasará destinado al mercado francés titulado por Paquet Crosiéres, en unión del crucero Costa Allegra.

La incorporación de este buque supondría un salto cualitativo importante para Iberocruises y es previsible que ostente el nombre de Grand Victoria. Se trata de un buque construido en astilleros alemanes en 1996, y tiene capacidad para 1.928 pasajeros.

El crucero italiano "Costa Victoria", fondeado en Mykonos

Fotos: George Koutsoukis (www.faktaomfartyg.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en el puerto tinerfeño la estampa marinera del crucero Grand Voyager, abanderado en Madeira (Portugal), de cuyo puerto arribó a media mañana, cumpliendo así con el itinerario de la actual programación de verano, con base en Vigo, en la que está teniendo un éxito aceptable.

El citado buque está fletado por Ibero Cruises, una compañía española de referencia en el sector de cruceros de nivel medio, que ha proyectado estos viajes para los mercados de España y Portugal, convirtiéndose así en una interesante alternativa a los megacruceros que operan en el Mediterráneo occidental, con base en Barcelona, que también gozan del aprecio del público español.  

Lo que sí nos llama la atención es que estando este buque fletado por una compañía española, tenga sin embargo bandera de Madeira, cuando bien podría tenerla española y así contribuir a la mejor imagen de nuestro país en el sector marítimo. Condición que bien podría haber sido impuesta al armador por el fletador, que es quien lo tiene contratado para sus fines comerciales. Sin desmerecer, claro está, la atención que Ibero Cruises presta al turismo marítimo en esta zona del Atlántico, lo cual valoramos positivamente. ¿Son, acaso, cuestiones de orden económico -costes de explotación, impuestos, tripulaciones, etc.- las que pesan en contra el registro canario a favor del registro portugués?

El crucero arribó a media mañana y lo hizo con este bello contraluz

Detalle de la proa del barco, y los dibujos pintados en la amura

Es un barco bonito, moderno y de tamaño medio

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Funchal, capital de la isla de Madeira, mantiene durante todo el año su relevante protagonismo como escala de cruceros de turismo. Hoy han coincidido allí los cruceros Arcadia y Grand Voyager, como se aprecia en las fotografías que nos envía nuestro estimado amigo y colaborador Sergio Ferreira (sergio@cruises), poniendo así una nota de color y animación en la concurrida capital madeirense.

El crucero Grand Voyager, explotado por Ibero Cruises, arribó a primera hora procedente de Vigo, cumpliendo así con su programación preferentemente destinada a los mercados español y portugués. Para poder atracar tuvo que esperar la salida del ferry Lobo Marinho, que cubre la línea regular entre Madeira y Porto Santo. A las 16 horas, el citado crucero se hizo de nuevo a la mar rumbo a Santa Cruz de Tenerife, donde estará mañana desde primera hora.

El crucero británico Arcadia realiza un viaje de 12 noches, con escalas en Funchal, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma y Lisboa, antes de su regreso a Southampton. Este buque pertenece a la serie Vista y, en origen, iba a llamarse Queen Victoria, aunque se produjo un cambio, de modo que el buque que inicialmente iba destinado a Cunard Cruises fue cedido a P & O Cruises.

El ferry "Lobo Marinho" se cruza con el crucero "Grand Voyager"

Estampa marinera del crucero "Graand Voyager" en aguas de Funchal

Maniobrando paralelo al costado del crucero británico "Arcadia"

El crucero británico "Arcadia", propiedad de P & O Cruises

Panorámica del puerto y la ciudad de Funchal, en un día espléndido

Fotos: Sergio Ferreira (sergio@cruises)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para el próximo 10 de julio está prevista una nueva escala del crucero británico Arcadia en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, fecha en la que arribará procedente de Las Palmas en viaje a Santa Cruz de La Palma, donde estará el día siguiente y continuará viaje a Funchal, cumpliendo así con el itinerario de su actual viaje por las Islas del Atlántico, con salida y regreso a Southampton.

En lo que resta de mes, además de cuatro escalas más del crucero Grand Voyager, fletado por la compañía española Ibero Cruises, programadas para los días 9, 16, 23 y 30 de julio, el megacrucero Costa Mediterránea está previsto para los días 17 y 28 y el crucero Westerdam, que regresa de su función como hotel flotante en Ciudad del Cabo, con motivo de los Mundiales de Fútbol, figura el día 22. Menos las escalas del buque Costa Mediterránea, que consigna Bergé y Cía., todas las demás escalas citadas están a cargo de Hamilton y Cía.

Estampa marinera del crucero británico "Arcadia", en aguas de Santa Cruz de La Palma

Foto: Francisco Noguerol Cajén

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Procedente de Funchal en viaje a Arrecife de Lanzarote, esta mañana, a las 11 horas, anuncia su llegada el crucero Grand Voyager (24.391 GRT), abanderado en Bahamas y fletado por Ibero Cruceros desde 2004, para una campaña de cruceros que se extenderá hasta el próximo mes de septiembre, en una apuesta de la compañía española por el mercado español y portugués. De su consignación se ocupa Hamilton y Cía.

El citado buque, que ha estrenado la nueva terminal de pasajeros del puerto de Funchal, arribó a la capital madeirense procedente de Vigo, su puerto base, en un itinerario con escalas en Madeira, Santa Cruz de Tenerife, Lanzarote, Casablanca y Cádiz.

En Madeira, informa Joao Abreu (www.sergio@cruises), la oferta del crucero Grand Voyager se ha recibido con especial interés, ya que permitirá a los madeirenses la posibilidad de hacer un crucero de ese tipo sin necesidad de desplazarse a otro puerto para embarcar, y lo mismo ocurrirá con los potenciales pasajeros de Canarias.

El crucero "Grand Voyager", atracado en el puerto de Funchal

Foto: Joao Abreu (sergio@cruises)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A media mañana de hoy fondeó en el antepuerto tinerfeño, en escala técnica, el crucero Grand Voyager, abanderado en Bahamas, procedente de Santos e Ilhabela (Brasil) en viaje a Málaga. El barco hace el viaje de posicionamiento en Europa sin pasajeros y sin la tripulación de cabina, sólo con la tripulación de navegación.

La estadía del citado crucero en el antepuerto –un hecho poco frecuente para un buque de su tipo, y máxime habiendo atraque disponible- coincidió con otros barcos que también se encontraban en escala técnica o pendientes de carga: BW Princess, Mencey, ATW Kazurnyy y Barizo.

El crucero Grand Voyager, construido en los astilleros Blohm & Voss en 2000, registra 24.391 toneladas brutas (GRT), mide 180,40 metros de eslora total y tiene capacidad para 800 pasajeros. Desde 2004 está fletado por la compañía española Iberojet y en febrero de 2005 se convirtió en noticia mundial de primera plana, cuando un golpe de mar rompió los cristales del puente de mando y lo dejó sin gobierno, quedando a la deriva entre Túnez y Barcelona con 732 pasajeros a bordo. Al final, el barco pudo ser remolcado y la situación se resolvió favorablemente, aunque el impacto en la opinión pública fue muy considerable.

El crucero "Grand Voyager", fondeado en el antepuerto tinerfeño

Entrada, a media mañana, del rolón "José María Entrecanales"

El ferry "Sorolla" deja por popa al crucero "Grand Voyager"

Finalizada su escala, el crucero "Grand Voyager" continuó su viaje

Fotos: Antonio Sáez