Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para la próxima madrugada está prevista la llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife del patrullero venezolano Naiguatá (GC-23), que se desplaza en viaje de entrega desde el astillero de Navantia, en San Fernando (Cádiz) a La Guaira, para su incorporación a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela.

Es el tercero de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno venezolano. Este buque y sus gemelos están capacitados para realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. 

La quilla del patrullero Naiguatá fue puesta en grada el 28 de octubre de 2008 y fue botado el 24 de junio de 2009. Es un buque de 1.453 toneladas de desplazamiento, mide 79,90 metros de eslora y puede alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. El cuarto buque de la serie, Tamanaco (GC-24), está siendo construido en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela). 

El armamento está formado por dos cañones, uno de 76/62 mm y otro Oerlikon Millenium de 35 mm. A popa dispone de una cubierta de vuelo para un helicóptero mediano. Además de los buques tipo BVL, Venezuela encargó a Navantia otros cuatro patrulleros oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, de 2.170 toneladas de desplazamiento, 98,90 metros de eslora y una velocidad de 25 nudos.

Estampa marinera del patrullero venezolano "Naiguatá"

Foto: Luis García Curado

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