Juan Carlos Díaz Lorenzo

No es frecuente que los grandes cruceros de turismo europeos hagan noche en los puertos de escala en itinerarios de tipo medio. Pero en esta ocasión, el majestuoso “Britannia” –que ayer estuvo en Santa Cruz de Tenerife y anteayer en Las Palmas de Gran Canaria– llegó esta mañana al puerto de Funchal en una escala de 32 horas, pues tiene prevista la salida para las 16,30 h de mañana. A bordo, en esta oportunidad, 3.910 pasajeros y 1.315 tripulantes.

La prensa madeirense celebra la decisión de P & O Cruises, en la segunda escala de este imponente buque con un hondo sentimiento británico, pues en la proa luce en grandes caracteres la bandera de la Union Jack. En las décadas de los años ochenta y noventa, el buque “Queen Elizabeth 2” también pernoctó en Funchal en varias ocasiones, aprovechando los turistas para jugar en el Casino de la ciudad y disfrutar de la tradicional hospitalidad del pueblo madeirense y de sus indudables atractivos turísticos.   

El buque “Britannia” arribó esta mañana al puerto de Funchal

Foto: Sergio Ferreira

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

No corren buenos tiempos para la industria turística de los pocos buques clásicos que siguen a flote. Es el caso del veterano “Funchal”, que está amarrado desde comienzos de año en el puerto de Lisboa, junto al muelle de armamento del antiguo astillero Lisnave. Postuscale Cruises hizo una inversión considerable para ponerlo a punto y adaptarlo a las normas del SOLAS 2010, pues tiene un indudable atractivo de barco clásico de otro tiempo.   

El propietario está a la espera de encontrar un fletador que lo ponga en explotación, como ha sucedido con el buque “Azores”, que está fletado por la compañía británica CMV. La gestión directa no ha dado resultado. La competencia es muy fuerte y los costes de explotación son considerables. De modo que, caso de que no encuentre un destino a corto plazo, se abre un futuro incierto para el histórico “Funchal”.

El buque “Funchal” está amarrado en Lisboa desde enero pasado

Foto: Sergio Ferreira

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Esta mañana, a primera hora, arribó al puerto de Vigo el crucero de turismo “Funchal”, procedente de Falmouth en viaje a Cádiz. A bordo, apenas 80 pasajeros y 160 tripulantes. Zarpó a las 19,30 h, después de “un día infernal de invierno, lloviendo y viento, menos mal por la tarde, a la hora de salida mejoró y aún así necesitó de la ayuda de un remolcador en la maniobra de desatraque”, señala Alfredo Campos Brandón, autor de las fotos que acompañan. De la consignación se ocupó la agencia Pérez Torres Marítima S.L. Ha sido el reestreno del mencionado buque en este puerto, en su actual etapa. 

El buque “Funchal” es uno de los barcos más emblemáticos de la historia marítima contemporánea de Portugal. Tras la quiebra de Arcalia Shipping Co., que hizo temer por el futuro de éste y de los otros barcos que tenía la compañía, las dudas se han despejado cuando una nueva sociedad naviera, llamada Portuscale Cruises, ha asegurado su continuidad y fue reestrenado en septiembre de 2013 con un viaje inaugural a las islas Azores. Lo curioso del caso es que, como publicamos en su momento, el armador evitó la lógica escala en Funchal, dada la voracidad tarifaria del principal puerto de Madeira.

Estampa marinera del buque “Funchal”, exponente de otra época

El emblemático “Funchal” luce un aspecto formidable. La presentación oficial en agosto de 2013 se convirtió en un acto social de máximo nivel, con la presencia a bordo del primer ministro de Portugal, Pedro Passos-Coelho, a quien correspondió el honor de izar la bandera de la nación hermana en la popa del veterano buque y pronunció unas palabras en las que valoró el esfuerzo de los empresarios que creen en el país y ponen todo su empeño en salir adelante en la actualidad difícil coyuntura económica.

Estrenado en noviembre de 1961, el buque “Funchal” es la construcción número 353 del astillero de Helsingor (Dinamarca) y comenzó su vida marinera enarbolando la contraseña de la Empresa Insulana de Navecaçao, que entonces mantenía una línea regular entre Lisboa, Funchal y Ponta Delgada (Azores) y, al mismo tiempo, hacía cruceros de turismo a Canarias.

Atracó babor al muelle de trasatlánticos del puerto de Vigo

Visto en toda su eslora por la banda de babor

La crisis del transporte marítimo afectó de lleno a las líneas regulares y entre ellas la que nos ocupa, por lo que en 1973 el buque fue vendido a la Compañía Portuguesa de Transportes Marítimos y transformado para cruceros de turismo. En 1985 lo compró Arcalia Shipping Co., sociedad del armador griego George Potamianos, afincado en Portugal y comenzó una nueva etapa, que se prolongaría por espacio de otros 25 años.

Es un buque de otra época y tiene un encanto especial, elegante y bien proporcionado, de 10.031 toneladas brutas y 2.975 toneladas de peso muerto, en un casco de 152,65 m de eslora total, 19 m de manga y 6,33 m de calado máximo. Cuando salió a navegar tenía capacidad para 400 pasajeros y estaba propulsado por dos turbinas de vapor, con una potencia de 13.800 caballos sobre dos ejes, que le permitía mantener una velocidad de 20 nudos.  Unos años después, entre noviembre de 1972 y octubre de 1973, se procedió en astilleros de Holanda a la sustitución del equipo propulsor por dos motores Stork Werkspoor, de 7.356 kw de potencia y la velocidad se redujo a 17 nudos. Código IMO 5124162. 

Fotos: Alfredo Campos Brandón

 

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hace muchos años que el día de Fin de Año en el puerto de Funchal se ha convertido en una cita obligada para los cruceros de turismo que operan en esta zona del Atlántico. En su reciente edición, con la vistosidad y categoría que le caracteriza, se dieron los buques “Aurora”, “The World”, “Braemar”, “Balmoral”, “AIDAblu”, “Marco Polo”, “Saga Sapphire”, “Saga Rose” –este, en su último viaje– y “Funchal”, que ha vuelto a estar en la ciudad a la que rinde honores. Todo un espectáculo con la mar pintada de barcos en una noche espléndida.

El buque “Funchal” es uno de los barcos más emblemáticos de la historia marítima contemporánea de Portugal. Tras la quiebra de Arcalia Shipping Co., que hizo temer por el futuro de éste y de los otros barcos que tenía la compañía, las dudas se han despejado cuando una nueva sociedad naviera, llamada Portuscale Cruises, ha asegurado su continuidad y fue reestrenado en septiembre pasado con un viaje inaugural a las islas Azores. Lo curioso del caso es que, como publicamos en su momento, el armador evitó la lógica escala en Funchal, dada la voracidad tarifaria del principal puerto de Madeira.

Es un barco bonito, representante de otra época de la navegación comercial

El emblemático “Funchal” luce un aspecto formidable, tras la varada en el dique seco del astillero Navalrocha, en Lisboa, donde fue sometido a trabajos de gran carena y renovación, que le han devuelto su esplendor pintado el casco de color negro y la chimenea de amarillo, con la contraseña de su nueva propietaria, una sociedad del empresario Rui Alegre.

La presentación oficial se convirtió el pasado primero de agosto en un acto social de máximo nivel, con la presencia a bordo del primer ministro de Portugal, Pedro Passos-Coelho, a quien correspondió el honor de izar la bandera de la nación hermana en la popa del veterano buque y pronunció unas palabras en las que valoró el esfuerzo de los empresarios que creen en el país y ponen todo su empeño en salir adelante en la actualidad difícil coyuntura económica.

Viejo conocido del puerto de Santa Cruz de Tenerife desde su estreno en noviembre de 1961, el buque “Funchal” es la construcción número 353 del astillero de Helsingor (Dinamarca) y comenzó su vida marinera enarbolando la contraseña de la Empresa Insulana de Navecaçao, que entonces mantenía una línea regular entre Lisboa, Funchal y Ponta Delgada (Azores) y, al mismo tiempo, hacía cruceros de turismo a Canarias.

La crisis del transporte marítimo afectó de lleno a las líneas regulares y entre ellas la que nos ocupa, por lo que en 1973 el buque fue vendido a la Compañía Portuguesa de Transportes Marítimos y transformado para cruceros de turismo. En 1985 lo compró Arcalia Shipping Co., sociedad del armador griego George Potamianos, afincado en Portugal y comenzó una nueva etapa, que se prolongaría por espacio de otros 25 años.

Es un buque de otra época y tiene un encanto especial, elegante y bien proporcionado, de 10.031 toneladas brutas y 2.975 toneladas de peso muerto, en un casco de 152,65 m de eslora total, 19 m de manga y 6,33 m de calado máximo. Cuando salió a navegar tenía capacidad para 400 pasajeros y estaba propulsado por dos turbinas de vapor, con una potencia de 13.800 caballos sobre dos ejes, que le permitía mantener una velocidad de 20 nudos.  Unos años después, entre noviembre de 1972 y octubre de 1973, se procedió en astilleros de Holanda a la sustitución del equipo propulsor por dos motores Stork Werkspoor, de 7.356 kw de potencia y la velocidad se redujo a 17 nudos. Código IMO 5124162. 

Foto: Sergio Ferreira (sergio@cruises)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque de investigación oceanográfica (BIO) “Hespérides” –comandante, capitán de fragata Javier Moreno Susanna– ha hecho una escala en el puerto de Funchal, como descanso de la actual campaña científica que realiza a poniente del Archipiélago Canario. El objetivo principal consiste en continuar con los trabajos de topografía y análisis de los fondos marinos de la plataforma continental, con la finalidad de solicitar su extensión más allá de las 200 millas al oeste de Canarias. El BIO “Hespérides”, en servicio desde 1991, regresará a su base en Cartagena el próximo 29 de octubre.

La expedición científica está compuesta por personal del Instituto Español de Oceanografía, Instituto Geológico y Minero de España y del Instituto Hidrográfico de la Marina, asistidos por personal de la Unidad de Tecnología Marina del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El BIO “Hespérides” depende de la Fuerza de Acción Marítima, que manda el vicealmirante Salvador Delgado Moreno, responsable de la coordinación y ejecución de la Acción Marítima de la Armada, entendida como la contribución que ésta hace a la acción del Estado en la mar que incluye, entre otras, las actividades científicas de este buque.

El BIO “Hespérides”, en aguas del  puerto de Funchal

Foto: Sergio Ferreira

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Uno de los barcos más emblemáticos de la historia marítima contemporánea de Portugal, el histórico “Funchal”, está a punto de comenzar una nueva etapa como crucero de turismo. Tras la quiebra de Arcalia Shipping Co., que hizo temer por el futuro de éste y de los otros barcos que tenía la compañía, las dudas se han despejado cuando una nueva sociedad naviera, llamada Portuscale Cruises, ha asegurado su continuidad y está previsto que se reestrene en septiembre próximo, con un viaje inaugural a las islas Azores. Lo curioso del caso es que, como ya hemos publicado, el armador ha evitado la lógica escala en Funchal, dada la voracidad tarifaria del principal puerto de Madeira.

El emblemático “Funchal” se encuentra en el dique seco del astillero Navalrocha, en Lisboa, donde ha sido sometido a trabajos de gran carena y renovación, que le han devuelto su esplendor pintado el casco de color negro y la chimenea de amarillo, con la contraseña de su nueva propietaria, una sociedad del empresario Rui Alegre. Se espera que en breve sea puesto de nuevo a flote. La presentación oficial se convirtió el pasado primero de agosto en un acto social de máximo nivel, con la presencia a bordo del primer ministro de Portugal, Pedro Passos-Coelho, a quien correspondió el honor de izar la bandera de la nación hermana en la popa del veterano buque y pronunció unas palabras en las que valoró el esfuerzo de los empresarios que creen en el país y ponen todo su empeño en salir adelante en la actualidad difícil coyuntura económica.

En esta nueva etapa el buque recupera su estampa marinera original

Viejo conocido del puerto de Santa Cruz de Tenerife desde su estreno en noviembre de 1961, el buque “Funchal” es la construcción número 353 del astillero de Helsingor (Dinamarca) y comenzó su vida marinera enarbolando la contraseña de la Empresa Insulana de Navecaçao, que entonces mantenía una línea regular entre Lisboa, Funchal y Ponta Delgada (Azores) y, al mismo tiempo, hacía cruceros de turismo a Canarias. La crisis del transporte marítimo afectó de lleno a las líneas regulares y entre ellas la que nos ocupa, por lo que en 1973 el buque fue vendido a la Compañía Portuguesa de Transportes Marítimos y transformado para cruceros de turismo. En 1985 lo compró Arcalia Shipping Co., sociedad del armador griego George Potamianos, afincado en Portugal y comenzó una nueva etapa, que se prolongaría por espacio de otros 25 años.

Es un buque de otra época y con un encanto innegable, elegante y bien proporcionado, de 10.031 toneladas brutas y 2.975 toneladas de peso muerto, en un casco de 152,65 m de eslora total, 19 m de manga y 6,33 m de calado máximo. Cuando salió a navegar tenía capacidad para 400 pasajeros y estaba propulsado por dos turbinas de vapor, con una potencia de 13.800 caballos sobre dos ejes, que le permitía mantener una velocidad de 20 nudos.  Unos años después, entre noviembre de 1972 y octubre de 1973, se procedió en astilleros de Holanda a la sustitución del equipo propulsor por dos motores Stork Werkspoor, de 7.356 kw de potencia y la velocidad se redujo a 17 nudos. Código IMO 5124162. 

Foto: Portuscale Cruises

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Portuscale Cruises es una sociedad naviera portuguesa propiedad del armador Rui Alegre que en breve emprenderá sus singladuras con cuatro buques dedicados a cruceros de turismo. Es la continuadora de Classic International Cruises, propiedad de la familia Potamianos, afincada en Portugal desde hace años y que quebró hace algún tiempo, dejando en la estacada a barcos y tripulaciones.

Del 20 al 29 de septiembre de 2013 está previsto el viaje inaugural a las Azores del buque “Funchal”, que con sus 52 años de vida marinera vuelve a navegar para disfrute y orgullo de la nación hermana portuguesa. Desde hace unas semanas se procede a su puesta a punto en dique seco en Lisboa, donde ha permanecido largo tiempo amarrado e incluso se temió por su desguace.

El buque “Funchal”, en dique seco en Lisboa, en trabajos de puesta a punto

Lo curioso del caso es que este buque, que hace honor a la capital de Madeira, no hará escala en el puerto y ciudad de su nombre, debido a las elevadas tasas portuarias, como denuncia el bloguero portugués Paulo Farihna. Dice que para un barco mediano, la relación pasajero / tasa es poco asumible, mientras que para un barco grande parece más justificado.

La APRAM, que así se llama la Autoridad Portuaria de Madeira, es un ente recaudatorio de primer nivel y poco colaborador con los clientes de menor entidad. Léase Naviera Armas, a quien cobraba caro por movimiento de pasajeros y vehículos. Al final la línea Canarias-Madeira-Portimao se fue al traste y desde entonces no existe comunicación marítima de ferry entre Madeira y Portugal continente. Sorprendente en el siglo XXI, pero así es.   

Foto: sergio@cruises.com

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El cincuentenario del trasatlántico “Funchal”, reconvertido desde hace años en crucero de turismo y puesto en servicio en noviembre de 1961, será conmemorado este fin de semana en la ciudad de Funchal con una conferencia alusiva y la inauguración de una exposición fotográfica dedicada al histórico buque. En enero de 1962 se cumplirá igual efemérides de su llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife.

Los actos han sido promovidos por el Clube de Entusiastas de Navíos (CEN), asociación cultural fundada en 1993, en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad de Funchal y el historiador naval portugués Luis Miguel Correia, autor de una veintena de libros relacionados con el mundo de la mar y los barcos.

Mañana, domingo, Luis Miguel Correia pronunciará una conferencia en el hotel “Porto Santa María” sobre los 50 años del trasatlántico “Funchal”, a modo de homenaje a tres personalidades fundamentales asociadas a la existencia continuada de este buque: Vasco Bensaúde (propietario de Insulana de Navegaçao), George P. Potamianos (que compró el barco cuando la liquidación de la CTM) y el almirante Rogério de Oliveira, responsable del proyecto y uno de los arquitectos navales europeos del siglo XX. El lunes 28 de noviembre será inaugurada una exposición en el atrio principal del Ayuntamiento de la ciudad.

El trasatlántico "Funchal", en sus primeros años de mar

Foto: Archivo Luis Miguel Correia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Diez pasajeros del crucero portugués Funchal, atracado en el puerto de Ceuta, todos ellos de la misma nacionalidad y en su mayoría mujeres, perdieron la vida en un accidente de tráfico ocurrido ayer en Fnideq (antigua Castillejos), cuando hacían un recorrido turístico por el norte de Marruecos. Otras 19 personas resultaron heridas graves y 17 leves, entre ellas un español, siendo evacuadas y atendidas en hospitales de la ciudad autónoma y de la citada localidad marroquí. 

El accidente se produjo cuando el autobús se dirigía a Tetuán. De los  480 pasajeros del crucero, un número importante proceden de Madeira, por lo que el dolor en dicha isla, así como en toda la nación portuguesa, alcanza niveles extraordinarios. El barco zarpó de Lisboa el 5 de septiembre y tenía previstas escalas en Ceuta, Gibraltar y Málaga. 

El capitán del crucero portugués, propiedad de Classic International Cruises, recibió la orden de proceder de inmediato al puerto de Lisboa, llevando a bordo a los pasajeros heridos leves y en condiciones de viajar, así como al resto de los turistas, en un ambiente de gran dolor y consternación. 

El crucero portugués "Funchal" maniobra en el puerto de Lisboa

La embajada de Portugal en Rabat se ocupa de todos los trámites necesarios para resolver una circunstancia tan dolorosa, en la que el propio rey de Marruecos, Mohammed VI, se ha interesado personalmente. 

El crucero Funchal zarpó de Ceuta a las 19,30 hora local, con más de seis horas de retraso sobre la programación inicial. El barco es esperado esta tarde en el puerto de Lisboa. A las 22,37 horas, el buque navegaba por el corredor del Estrecho de Gibraltar, a una velocidad de 16 nudos, enfilando el golfo de Cádiz en dirección al Cabo San Vicente. 

El barco, de especial cariño entre los portugueses, es el último superviviente de la antigua flota de pasaje del país luso. Fue construido en astilleros de Dinamarca y entró en servicio en 1961, enarbolando la contraseña de la Empresa Insulana de Navegação y es propiedad de Classic International Cruises desde 1985.

Foto: Luis Miguel Correia