Juan Carlos Díaz Lorenzo

La fragata “Méndez Núñez” atracó el lunes 8 de abril en el puerto de Jeddah (Arabia Saudí), tres días después de haber finalizado su participación en la Operación Atalanta y recibió a bordo la visita de una delegación de la Real Marina Saudí, que estuvo acompañada por el presidente de la empresa española Navantia y una representación de la misma, informa la Armada española.

El comandante de la fragata “Méndez Núñez” ofreció a la delegación saudí una presentación sobre las capacidades de las fragatas F-100 clase “Álvaro de Bazán” y a continuación realizaron un recorrido por el buque, pudiendo comprobar de primera mano los modernos equipos y sistemas con los que cuenta el buque de la Armada Española.

La dotación de la fragata española efectuó una demostración a la delegación saudí, recreando en el Centro de Información al Combate (CIC) un escenario para hacer frente a amenazas de vectores aéreos, submarinos y de superficie. Por la tarde recibió la visita del embajador de España en Arabia Saudí, Joaquín Pérez Villanueva y Tovar y del jefe de la Marina saudí, vicealmirante Dakheel Allah Al-Wagdani.

Foto de familia de la visita a bordo de la fragata «Méndez Núñez»

Foto: Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Se cumplen hoy siete años de la entrega oficial a la Real Armada Noruega de la fragata “Fridtjof Nansen” (F-310) en el transcurso de un acto celebrado en el astillero de Navantia en Ferrol, recuerda la compañía en su página facebook. La construcción de estos buques marcó un hito en la historia de la construcción naval militar española y representa la continuación, a otro nivel, de las fragatas de la clase “Blas de Lezo”.

El buque numeral F-310 es el primero de la serie de cinco que componen la clase “Fridtjof Nansen“, diseñados y construidos por Navantia en Ferrol entre 2003 y 2011 para la Real Armada Noruega. Estos buques y las fragatas F-100 españolas son los únicos buques de guerra europeos que operan con el sistema de combate Aegis, diseñado por la compañía norteamericana Lockheed Martin.

La fragata noruega «Fridjoft Nansen» (F-310), en pruebas de mar

En 1999 el país nórdico decidió adquirir una serie homogénea de buques de alta mar, para lo que convocó un concurso internacional al que acudieron doce astilleros de otros tantos países. Tras sucesivos descartes, quedaron tres correspondientes a Alemania, Holanda y España. Los astilleros finalistas estaban construyendo para las Armadas de sus países fragatas con muy parecidas características a las deseadas por la Armada noruega, recuerda Navantia.

Por entonces la Armada Española se decidió por el sistema Aegis para equipar a sus unidades F-100. Con la autorización de Lockeed Martin, Navantia presentó un último proyecto incorporando el mismo sistema, lo que permitió a la compañía española ganar el contrato, que incluyó un acuerdo de cooperación industrial por el que Navantia se comprometió a generar retornos industriales, económicos y tecnológicos en Noruega.

Foto: Navantia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En estos días leemos en la prensa nacional y en la digital especializada varias noticias en las que se pone de manifiesto el impacto que la crisis económica y los recortes presupuestarios están causando en la flota de la Armada española. La reducción de un 8,8 por ciento del presupuesto del Ministerio de Defensa implica lo propio en todas las partidas de los tres ejércitos y en el caso de la Armada, sus cuentas se reducen en un 10,10 por ciento, de modo que dispone de 903 millones de euros.

En su comparecencia ante el Congreso, el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, advirtió de que esta situación obliga a la baja de ciertos buques y “a la reducción selectiva del nivel de sostenimiento de los medios materiales”.

El buque de desembarco «Pizarro» fue comprado de segunda mano

Por ahora han cesado en sus cometidos el buque de desembarco “Pizarro”, el buque de mando “Diana” y el patrullero de altura “Chilreu”. En breve lo hará el submarino “Siroco” y el patrullero “Grosa”. Como conocen nuestros lectores, en el plazo de dos años han causado baja casi una veintena de buques: quince patrulleros ligeros, el patrullero de altura “Descubierta”, el buque de desembarco “Hernán Cortés” y el petrolero auxiliar “Marqués de la Ensenada”.

Se había estimado la posibilidad de que el buque de desembarco “Pizarro” -comprado de segunda mano en EE.UU, lo mismo que su gemelo “Hernán Cortés”, apodados “las cornudas” por los soportes que llevan a proa- relevara en las misiones de transporte ligero al buque “Contramaestre Casado”, pero al final la decisión ha sido al revés: cinco años más de actividad para el veterano transporte ligero, hasta 2017 y la baja del primero, puesto que la capacidad de desembarco está suficientemente cubierta con los buques “Juan Carlos I”, “Galicia” y “Castilla”.

Buque de mando de la flotilla cazaminas «Diana»

La antigua corbeta “Diana”, reconvertida en buque de mando de la flotilla cazaminas, también cesa en su cometido debido a la cancelación de la participación de España en el despliegue y mando de cazaminas de la OTAN. Un buque de este tipo sin misión y con más de treinta años de existencia resulta poco útil, por lo que también pasa a engrosar la lista de los barcos que dejan de navegar.

El buque «Chilreu» ha sido un importante apoyo en las pesquerías de la UE

Otro barco que dice adiós es el patrullero de vigilancia pesquera “Chilreu”. El caso de este buque es diferente. Aunque forma parte de la Armada española, depende de la Secretaría General del Mar, organismo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que ha dicho que no dispone de fondos para su mantenimiento, lo cual ha sentenciado su continuidad.

El citado buque, que ha tenido un relevante protagonismo en las campañas de pesquerías de la Unión Europea en Canadá y el sur de Islandia, así como buque de apoyo de la flota pesquera y como hospital de campaña, está amarrado en su base de A Graña, tiene tripulación reducida y causará baja efectiva en junio.

El submarino «Siroco» también causa baja en la Armada

Aunque el submarino “Siroco” se intentó venderlo, sin éxito, a Tailandia, su mantenimiento no compensa debido a su coste económico, por lo que también se despide de la Lista Oficial de Buques. En 2015 entrará en servicio el primero de los nuevos submarinos de la clase S-80, actualmente en construcción en la factoría de Navantia en Cartagena, salvo que el calendario sufra algún retraso. La baja definitiva del “Siroco” deja a la Armada española con sólo tres submarinos, uno de los cuales, el “Mistral” (S-73), está fuera de servicio temporalmente, pues se encuentra en obras de gran carena.

El patrullero “Grosa” es uno de los diez gemelos de la serie de los “tacañones”, que ha pasado casi toda su vida operativa en Canarias. Los barcos de esta serie que todavía existen también tienen los días contados, y lo mismo sucede con los patrulleros de altura de clase “Descubierta”, que irán al tacho a medida que los nuevos BAM, todos ellos con base en Las Palmas, estén plenamente operativos.

Los recortes presupuestarios obligan a la Armada a concentrar prácticamente todos sus esfuerzos en aquellos buques susceptibles de participar en operaciones, reduciendo la actividad del resto a mínimos imprescindibles para que sea factible su reactivación en caso necesario y para el entrenamiento de sus dotaciones. Eso no quiere decir que se baje la guardia. En absoluto. Los nuevos BAM, por ejemplo, son unos buques mucho más eficientes que las corbetas precedentes y su rendimiento es muy superior. Lo mismo sucede con las fragatas tipo F-100, cuyo nivel tecnológico sitúa a España en un país respetable en su entorno.

Se ha publicado, asimismo, que el Cuartel General de la Armada plantea la posibilidad de amarrar dos fragatas FFG de la clase “Santa María”, bien en actividad restringida o para canibalizarlas con la finalidad de ahorrar costes. Todo ello pensando que cuando pase la crisis y las dotaciones presupuestarias vuelvan a crecer, se puedan recuperar las capacidades operativas anteriores al periodo más duro de la crisis económica.

Esta situación conlleva, obviamente, restricciones de movimientos por la reducción del presupuesto de combustible y el encarecimiento de éste, sin que ello impida la plena operatividad del grueso de la flota formado por las fragatas del tipo F-100, el buque de proyección estratégica “Juan Carlos I”, las fragatas tipo FFG, las unidades de desembarco y los nuevos BAM.

Ello conlleva, asimismo, la optimización de los recursos de personal, incluyendo la reducción del viaje de instrucción del buque-escuela “Juan Sebastián de Elcano”. A menos barcos, menos personal. La estructura humana también está llamada a racionalizarse y parece que el adelgazamiento llegará a todas las escalas de la estructura militar.

El buque «Juan Carlos I» asume las funciones del «Príncipe de Asturias»

Habrá observado el lector que no hemos citado en el párrafo anterior al portaaeronaves “Príncipe de Asturias”. Y es que Defensa ha decidido adelantar su baja, pues no hay dinero para afrontar los costes de mantenimiento de este buque, estimados en 30 millones de euros anuales. Aunque todavía podría tener una década más de vida útil, será amarrado definitivamente en el transcurso de este año y, por lo que se comenta, es posible que sea desguazado.

Para su plena operatividad, el portaaeronaves “Príncipe de Asturias” precisa de una costosa modernización, programada desde 2003, pero que se ha ido aplazando en el tiempo. No parece factible que el citado buque pudiera ser vendido a terceros países, cuestión que se ha especulado, entre otras razones debido a sus costes de mantenimiento.

La decisión de amarrar el portaaeronaves “Príncipe de Asturias” se justifica por la incorporación plena de buque de proyección estratégica “Juan Carlos I”, tipo LHD, con capacidades muy superiores a las de su predecesor y, entre ellas, la de plataforma para las operaciones de aeronaves y buque de desembarco.

No todo son bajas en la Armada española. Cuatro nuevos BAM, tres de ellos ya entregados oficialmente y en fase de calificación operativa, traen un aire fresco a la eficacia de la flota. La quinta fragata de la clase F-100, llamada “Cristóbal Colón”, actualmente en fase de pruebas por parte de Navantia, también supondrá una importante incorporación, toda vez que su sistema Aegis y otros elementos electrónicos la diferencian notablemente de sus predecesoras.

La Armada quiere un sexto buque de esta clase, con lo que mantendría cubierta su plena capacidad operativa, aunque en estos momentos parece complicado, dadas las restricciones presupuestarias. Lo mismo sucede con la segunda serie de los Buques de Acción Marítima (BAM). Si finalmente el Gobierno accede a su contratación, además de impedir serios aprietos laborales a Navantia y a la industria auxiliar, dotaría a la Armada de un lote de barcos que podrían cumplir diversas misiones y ello comportaría la baja de otras unidades que, por edad, costes y obsolescencia, también tienen los días contados.

Fotos: Eugenio Castillo Pert, Infodefensa y Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para el próximo mes de marzo está previsto el calendario de pruebas de mar de los sistemas de plataforma de la fragata “Cristóbal Colón” (F-105), actualmente en fase de armamento a flote en las instalaciones de Navantia, en Ferrol. A lo largo del presente mes de febrero se está procediendo a las pruebas funcionales de los subsistemas del sistema de combate y para el mes de mayo están previstas las pruebas de mar oficiales. De cumplirse el calendario previsto, la entrega a la Armada Española se realizará en el mes de julio siguiente.

Aunque la fragata “Cristóbal Colón” es continuación del programa de la serie F-100, el buque incorpora nuevas aplicaciones de soluciones y tecnologías militares, por lo que el resultado corresponde a un nuevo proyecto más avanzado y capaz de hacer frente a los retos más exigentes ante amenazas presentes y futuras.

La fragata "Cirstóbal Colón", en el dique del Arsenal de Ferrol

Destaca su condición de buque multipropósito de excelente comportamiento en todo tipo de estados de la mar; escolta oceánico de gran potencia optimizado para actuar como buque de mando y control en un escenario de conflicto, capacitado para operar integrado en una flota aliada y de proporcionar cobertura a fuerzas expedicionarias; preparado para actuar tanto en zonas costeras como en alta mar de una forma flexible, según las demandas de cada situación y dotado de una elevada capacidad antiaérea.

Respecto de sus predecesoras de la clase “Álvaro de Bazán”, la fragata “Cristóbal Colón” incorpora una serie de mejoras, entre las que se cita el sistema Aegis de Lockheed Martin asociado al radar SPY-1D (V), capaz de detectar aeronaves en un radio de 600 kilómetros; integración en el sistema Aegis de los nuevos sensores y armas nacionales a través de una última versión del CDS desarrollada por Sistemas Faba de Navantia; nuevo Sistema Integrado de Control de Plataforma también desarrollado por Sistemas Faba de Navantia, todo lo cual le permite actuar en igualdad de condiciones con las unidades militares más modernas existentes.

Todos las fragatas de la serie F-100 tiene capacidad para detectar y seguir hasta 90 blancos móviles y dirigir los proyectiles antiaéreos y de superficie. Están equipadas con sistemas de contramedidas y guerra electrónica Indra “Aldebarán”, de diseño y fabricación española, y un sistema acústico anti-torpedos AN/SLQ-25A “Nixie”. Puede operar con helicópteros  NH-90, para lo que dispone de hangar y cubierta de vuelo suficiente.

La fragata "Cristóbal Colón", el día de su botadura en el astillero ferrolano

Son los primeros buques españoles con casco de protección balística de acero de alta resistencia. También se ha actualizado el sistema de la Red de Distribución de Datos de Navegación, así como el sistema de “cáncamos deslizantes” para aprovisionamiento en la mar y hélice retráctil a proa de 8650 kw de potencia para maniobras y emergencias.

En cuanto a armamento dispone de dos lanzadores cuádruples de misiles anti-buque AGM-84 Harpoon; dos lanzadores dobles de torpedos Mk-46; un cañón tipo Mk-45 de cinco pulgadas con capacidad de disparo de 20 proyectiles por minuto y 23 kilómetros de alcance y un lanzador vertical Mk-41 con 48 celdas; cuatro “lanzachaff” que emiten señuelos para confundir a los misiles enemigos, y un helicóptero SH-60B Seahawk, preparado para la lucha antisubmarina y anti-superficie.

En el caso de la fragata “Cristóbal Colón”, además, en el armamento y sistemas de combate se ha instalado un cañón Mk-38 de 25 mm para defensa cercana, así como un nuevo sistema de control de guerra electrónica y submarina, un radar Aries de vigilancia de superficie y las mejoras ya comentadas en el radar SPY-1D y en los sistemas de comunicaciones y Mando y Control.

Caso de que en algún momento se decida, la capacidad de la fragata contempla  la instalación de un sonar remolcado TACTAS y la integración de los cohetes guiados ASROC en los VLS Mk 41 para completar sus capacidades en la lucha antisubmarina. Para ello, el buque posee la correspondiente reserva de peso y espacio.

El nivel tecnológico de las fragatas F-100 está al máximo nivel

La excelencia del proyecto ha encontrado su mejor refrendo en la elección de Navantia, por parte de la Armada de Australia, como diseñador de sus destructores AWD, actualmente en construcción, cuyo proyecto se basa en la F-105.

De 6.041 toneladas de desplazamiento a máxima carga, mide 133,20 m de eslora en flotación, 18,60 m de manga y 5 m de calado. El sistema de propulsión es CODOG, formado por un sistema combinado o independiente de turbinas de gas (46.648 caballos) y motores diesel Bravo 16V (12.000 caballos), acoplados a reductoras y dos ejes, que le permite una velocidad máxima es de 28,5 nudos y la velocidad de crucero de 18 nudos, régimen que le confiere una autonomía de 4.500 millas. Los motores están montados sobre piezas elásticas, que no transmiten ruido al casco, por lo que son más difícilmente detectables por submarinos.

La dotación está formada por 234 personas y disponen de un elevado nivel de acomodación y entretenimiento a bordo. Como datos relevantes de su construcción, el buque dispone de 573 compartimentos estancos; se han utilizado 2.450 toneladas de acero naval, 315.000 m de cable y 37.000 m de tuberías.

Ordenada su construcción el 20 de mayo de 2005, el 29 de junio de 2007 se puso en grada el primer bloque de su quilla y el 4 de noviembre de 2010 se procedió a su botadura, en la que actuó de madrina la infanta Margarita, acompañada por su esposo Carlos Zurita.

Fotos: Navantia