Juan Carlos Díaz Lorenzo

Se cumplen hoy 30 años de la entrega a la Armada de la República de Egipto de la corbeta “El Aboukir” (F-946), último de los ocho buques de la clase “Descubierta”.  Unos meses antes, el 28 de febrero del citado año, había sido entregada la corbeta “El Suez” (F-941). La Real Marina de Marruecos tiene otro buque de este mismo modelo, llamado “Lt. Col. Errahmani” (501), en servicio desde marzo de 1983.

A los citados le habían precedido seis buques construidos para la Armada española: “Descubierta”, “Diana”, “Infanta Elena”, “Infanta Cristina”, “Cazadora” y “Vencedora”. Las cuatro primeras fueron construidas en el astillero de la Empresa Nacional Bazán, hoy Navantia, en Cartagena y las restantes, incluidas las exportadas, en el astillero de Ferrol. Años después, las corbetas españolas fueron reclasificadas como patrulleros de altura y excepto la primera, que fue desguazada y la segunda, que hace de buque de mando MCM, las demás siguen en servicio.

La corbeta egipcia “El Aboukir” (F-946), en primer plano

Estos buques, de diseño español, fueron construidos aprovechando la experiencia tecnológica de la Empresa Nacional Bazán en la construcción de las corbetas de la clase “João Coutinho” para la Armada de la República de Portugal. Las dos corbetas vendidas a Egipto estaban inicialmente proyectadas para la Armada española e incluso se les asignaron nombres, “Centinela” y “Serviola”. Sin embargo, el Gobierno decidió su venta a Egipto y a cambio fue construida una fragata más de la clase “Santa María”.

Con las corbetas de la clase “Descubierta” –que formaron la 21ª Escuadrilla de Escoltas, con base en Cartagena–, Bazán reforzó su expansión internacional, ya que fue el primer buque moderno de combate diseñado en España que fue exportado. Recordamos el viaje de las dos primeras de la serie por varios países latinoamericanos y su escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Al mando de la corbeta “Descubierta” venía el entonces capitán de corbeta, hoy vicealmirante retirado, Amancio Rodríguez Castaños, natural de Santa Cruz de La Palma.

Foto: Navantia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Se cumplen veinte años, tal día como hoy, de la botadura de la fragata “Canarias” (F-86) en el astillero de la Empresa Nacional Bazán, en Ferrol, en cuyo acto estuvimos presentes. El proyecto de este buque está basado en la fragata estadounidense FFG, cuyo cabeza de serie recibió el nombre de “Oliver Hazard Perry”. Sin embargo, al diseño original se le realizaron algunas modificaciones para atender los requerimientos de la Armada.

Se trata del sexto y último buque de la serie FFG de la Armada española, construidos todos ellos en el astillero ferrolano entre 1984 y 1993. En la actualidad forman parte de la 41ª Escuadrilla de Escoltas. Aunque inicialmente este buque iba a llamarse “Galicia”, algo tuvimos que ver para que se llame “Canarias”.

La fragata “Canarias”, en grada, preparada para su botadura

Unos meses antes de su botadura, en un viaje en el “jet-foil” entre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, abordamos al entonces presidente del Gobierno de Canarias, Jerónimo Saavedra Acevedo y le planteamos la cuestión. Le gustó la propuesta y nos dijo: “Tendrás noticias”. Unas semanas después tuvo el gesto de llamarnos para decirnos: “Ya está. Tendremos barco con el nombre de Canarias”.

Jerónimo Saavedra, actual Diputado del Común en Canarias, contactó con el entonces almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Carlos Vila Miranda, a quien formuló la propuesta que tuvo respuesta afirmativa. El almirante Vila, de muy grato recuerdo, había sido comandante del Mando Naval de Canarias y conocía y apreciaba mucho a esta tierra atlántica.

En 1995 y también a sugerencia de quien suscribe, el Gobierno de Canarias, entonces presidido por Manuel Hermoso Rojas, adoptó el acuerdo de ofrecerle la Bandera de Combate, cuyo acto solemne se celebró en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. La madrina de la ceremonia fue su esposa, María Asunción Varela y la recibió el primer comandante del buque, capitán de fragata José María Heras y Sánchez Ocaña. Por entonces era almirante-jefe de la Zona Marítima de Canarias el vicealmirante Amancio Rodríguez Castaños -admirado y querido amigo-, natural de Santa Cruz de La Palma.

Foto: Navantia / Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero “Grosa” ha causado baja hoy en la Lista Oficial de Buques de la Armada española, en el transcurso de una ceremonia naval celebrada en el Arsenal Militar de Las Palmas. El acto estuvo presidido por el capitán de navío Juan Carlos Soler García, jefe de la citada instalación, en el que, con la dotación formada en cubierta se procedió al arriado definitivo de la bandera de combate del buque, que pasará a formar parte del Museo Naval de Canarias.

Han transcurrido 31 años de vida marinera en su mayoría en aguas de Canarias y de la vecina costa africana, como unidad perteneciente al Mando Naval de Canarias. El buque ha realizado más de 3.700 días de mar defendiendo los intereses de España en el ámbito marítimo y a bordo han servido casi 1.200 marinos.

Su primer comandante fue el teniente de navío, hoy almirante, José María Terán Elices y el último, el alférez de navío Aarón López. En total, el buque ha tenido 28 comandantes, entre ellos el entonces teniente de navío, hoy capitán de navío (retirado) José Almira Casado; el teniente de navío, hoy capitán de fragata Luis Marcial García Rebollo, presente en el acto y el entonces teniente de navío, hoy capitán de fragata Antonio Couce Calvo, los tres amigos entrañables de días felices.

La bandera de combate del patrullero “Grosa” se arría por última vez

Entrega de la bandera de combate al jefe del Arsenal Militar

Formación de la última dotación del patrullero “Grosa”

El patrullero “Grosa” es el quinto de la serie “Anaga”, formada por diez buques diseñados para la vigilancia marítima de la Zona Económica Exclusiva, con especial atención a la pesca, inmigración ilegal y salvamento de vidas en caso de naufragio o accidente en la mar, además de prestar auxilio a pesqueros y otros buques menores en caso necesario.

Recibieron nombres de islotes de la geografía nacional. El proyecto fue realizado por la Dirección de Construcciones Navales Militares y todos ellos fueron construidos en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán en San Fernando (Cádiz), tras la firma del contrato correspondiente, el 22 de julio de 1978.

Los diez buques entraron en servicio entre 1980 y 1982 y son conocidos como “los tacañones”, debido a las limitaciones presupuestarias del momento y a la antigüedad de la artillería que se les montó y que se mantuvo durante toda su vida marinera.

La secuencia histórica de cada barco es la siguiente:

“Anaga” (P-21, ex PVZ-21). Botadura: 14 de febrero de 1980. Entrega: 14 de octubre de 1980. Baja: 11 de junio de 2010.

“Tagomago” (P-22, ex PVZ-22). Botadura: 14 de febrero de 1980. Entrega: 30 de enero de 1981. Situación: en servicio.

“Marola” (P-23, ex PVZ-23). Botadura: 11 de abril de 1980. Entrega: 13 de marzo de 1981. Baja: 11 de junio de 2010.

“Mouro” (P-24, ex PVZ 24). Botadura: 11 de abril de 1980. Entrega: 14 de julio de 1981. Baja: 11 de junio de 2010.

“Grosa” (P-25, ex PVZ-25). Botadura: 10 de diciembre de 1980. Entrega: 15 de septiembre de 1981. Baja: 6 de junio de 2012.

“Medas” (P-26 ex PVZ-26). Botadura: 10 de diciembre de 1980. Entrega: 16 de octubre de 1981. Situación: en servicio.

“Izaro” (P-27, ex PVZ-27). Botadura: 23 de diciembre de 1980. Entrega: 9 de diciembre de 1981. Baja: 3 de diciembre de 2010.

“Tabarca” (P-28, ex PVZ-28). Botadura: 23 de diciembre de 1980. Entrega: 20 de diciembre de 1981. Situación: en servicio.

“Deva” (P-29, ex PVZ-29). Botadura: 24 de noviembre de 1981. Entrega: 3 de junio de 1982. Baja: 23 de junio de 2004.

“Bergantín” (P-30, ex PVZ 210). Botadura: 24 de noviembre de 1981. Entrega: 28 de julio de 1982. Baja: 11 de junio de 2010.

Como se aprecia, el primero de los “tacañones” en causar baja fue el buque “Deva”, en 2004. Los buques “Anaga”, “Marola”, “Mouro” y “Bergantín” fueron inmovilizados en junio de 2010 y el buque “Izaro”, en diciembre de ese mismo año.

Estampa marinera del patrullero “Grosa”

Puesto que todavía quedan tres en servicio, se trata de buques de casco de acero, superestructura de aluminio y muy balanceros, aunque son robustos y se proyectaron para realizar con las máximas garantías las misiones asignadas, así como auxilio a pesqueros y barcos mercantes, teniendo incluso capacidad para efectuar maniobras de remolque.

De 290 toneladas estándar y 350 toneladas de desplazamiento, miden 44,26 m de eslora total, 6,60 m de manga y 3,30 m de calado máximo. El motor propulsor es un Bazán-MTU 16V956 SB90 de 4.500 caballos de potencia sobre un eje y una hélice de paso controlable, que le permite mantener una velocidad de 13 nudos.

Tienen una autonomía de doce días a una velocidad económica de 10 nudos, debido a la limitación en el almacenamiento de víveres y combustible. Disponen de un radar de navegación Selesmar Raytheon R-73 y otro Sperry Marine Visionmaster.

Para su armamento se utilizaron cañones Mk 22 de 76 mm procedentes de otros barcos de construcción norteamericana que habían estado al servicio de la Armada Española, en lugar de los cañones Oto-Melara del mismo calibre que se montaron en los patrulleros de la clase “Lazaga”, lo cual, unido a la falta de una adecuada dirección de tiro, hizo que su potencia de fuego fuera muy escasa. Instalan, además, un cañón Oerlikon 5TG de 20 mm. La dotación está formada por 27 personas.

Fotos: Armada española y Bermaxo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de la Armada española “Medas” –comandante, teniente de navío Rafael Aguirre-, dependiente del Mando Naval de Canarias, se encuentra desde esta mañana en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. El buque podrá ser visitado por el público que lo desee mañana, jueves 16 de mayo, de 10 a 12,30 horas.

Su principal cometido consiste en la vigilancia marítima y la protección de los intereses marítimos nacionales, con especial atención a la vigilancia pesquera, la inmigración ilegal y tareas de salvamento en caso de  naufragio o accidente en la mar, así como la de prestar auxilio a pesqueros y otros buques menores en caso necesario, informa el Mando Naval de Canarias.

El patrullero “Medas” (P-26), construido en el astillero de la Empresa Nacional Bazán en San Fernando (Cádiz) y en servicio desde octubre de 1981, es el sexto de una serie de diez buques de la clase “Anaga”, conocidos popularmente como “los tacañones” y debe su nombre a un grupo de islotes situados en la Costa Brava.

El patrullero “Medas” es un buque de la clase “Anaga”

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Vencedora” (F-79) cumplió el pasado 27 de marzo treinta años de su entrega oficial a la Armada española y lo ha hecho navegando en aguas de África Occidental, donde participa en el desarrollo de actividades de formación en el ámbito bilateral y de representación con países del Golfo de Guinea y del África occidental subsahariana, informa el Mando Naval de Canarias.

Durante su estancia en el puerto de Tema (Ghana), quinta y última escala que ha realizado en un país del Golfo de Guinea, el comandante y el segundo comandante del patrullero español asistieron con la embajadora de España en Accra, Olga Cabarga Gómez, a una reunión en el Ministerio de Defensa ghanés. Allí trataron asuntos relacionados con la cooperación bilateral en materia de seguridad marítima, problema que ha empeorado mucho en el Golfo de Guinea en los últimos años.

La delegación española y miembros del Ministerio de Defensa de Ghana

El objetivo de estos ejercicios de cooperación consiste en mejorar las capacidades de diversos países de África occidental en el ámbito de la seguridad marítima mediante la realización de diversos ejercicios tanto en la mar como en puerto. A su regreso a bordo, el buque español se hizo a la mar, teniendo como próxima escala Guinea Conackry.

El patrullero de altura “Vencedora” es el último de una serie de seis buques construidos como corbetas de la clase “Descubierta”, que integraron en su tiempo la 21ª Escuadrilla de Escoltas. Es un proyecto de diseño español que aprovechó parte de las experiencias obtenidas en la construcción de las corbetas de la clase “Joao Coutinho” para la Marina de Portugal.

El patrullero de altura "Vencedora" (F-79), fondeado en Tema

Ordenados el 7 de diciembre de 1973, los cuatro primeros buques –“Descubierta”, “Diana”, “Infanta Elena” e “Infanta Cristina”- fueron construidos en la factoría de la Empresa Nacional Bazán en Cartagena y los cuatro restantes, ordenados el 25 de mayo de 1976, en la factoría de Ferrol.

La construcción del buque “Vencedora” (F-36) comenzó el 1 de mayo de 1978 con la puesta de quilla. El 27 de abril de 1979 se procedió a su botadura y el 27 de marzo de 1982 causó alta en la Lista Oficial de Buques de la Armada. Al igual que sus gemelos, ha demostrado su capacidad para las funciones diseñadas.

Asistencia a un bote de pesca en aguas de Costa de Marfil

En la actualidad, sus principales misiones como patrullero de altura consisten en la vigilancia la protección de los intereses marítimos nacionales, el apoyo a la flota pesquera nacional en los caladeros donde faena, la lucha contra la contaminación marítima, la detección y seguimiento de actividades de inmigración ilegal y la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

El proyecto F-30 pertenece a la segunda fase del Plan Naval de finales de la década de los sesenta, que preveía la construcción de una serie de 12 escoltas costeros. Transcurrido el tiempo se redujo a ocho buques, más otro que encargó en 1978 la Marina de Marruecos (“Lt. Col. Errhamani”). Los dos últimos de la serie no llegaron a formar parte de la Armada española –“Centinela” y “Serviola” sobre el proyecto-, pues fueron vendidos en 1983 a la Marina de Guerra de Egipto y entraron en servicio en 1984 con los nombres de “El Suez” y “El Abuqir”.

Fotos: Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Finalizada su XVIII Campaña Antártica, el buque de investigación oceanográfica “Hespérides” ha comenzado su viaje de regreso a España. El 2 de marzo zarpó del puerto de Usuhaia y a mediados de mes realizará una escala técnica en el puerto de Buenos Aires, desde donde continuará a su base en el Arsenal Militar de Cartagena, informa la Armada Española.

El BIO “Hespérides” –comandante, capitán de fragata Jaime Cervera Valverde- inició su actual campaña el 15 de diciembre de 2011 y después de sendas escalas en Mar del Plata (Argentina) y Punta Arenas (Chile), continuó su viaje para iniciar una campaña de 44 días en la Antártida, en un recorrido de seis mil millas náuticas navegadas por la zona, para hacer posible dos proyectos de investigación en los que han participado diversos organismos militares y públicos vinculados al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), universidades españolas e Instituto Hidrográfico de Marina.

La campaña del BIO "Hespérides" ha durado 44 días y ha navegado 6.000 millas en zonas polares

Por lo que se ha informado, el primer proyecto ha consistido en el fondeo de diferentes equipos científicos para la obtención de muestras de sedimentos y agua, así como un levantamiento batimétrico de la zona a cargo de personal del Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), continuación de los trabajos ya realizados en febrero de 2009 y enero y febrero de 2010 a bordo del BIO “Las Palmas”.

Del trabajo resultante de este proyecto se editarán nuevas cartas náuticas que cancelarán las existentes y que cubrirán zonas que actualmente no están incluidas en la Cartografía Náutica Nacional. Las zonas de trabajo han sido la Costa Sur de la Isla Livingston, Isla Decepción, Islas Shetland del Sur y el Estrecho de Bransfield, todas en el continente antártico.

Durante el desarrollo de los trabajos realizados en la zona próxima a la base española “Gabriel de Castilla” se ha conseguido ultimar la batimetría con cobertura total del fondo marino del interior de la Isla Decepción, dotada de una calidad sin precedentes. La combinación del sondador multihaz del BIO “Hespérides” con el sondador de aguas someras portable del IHM, de reciente adquisición, hicieron posible este hito.

Se ha conseguido la batimetría con cobertura total del fondo marino del interior de la Isla Decepción

Los trabajos de campo realizados en la Península de Byers permitirán la elaboración de documentos de apoyo como son los derroteros, que contienen información relevante para la aproximación, fondeo y acceso a la playa desde embarcaciones menores, además de la fauna y vegetación de la zona.

En el levantamiento batimétrico del área situada al sur del Campamento Byers, se ha localizado un bajo aislado de 11 metros no hidrografiado hasta el momento y alejado de la costa en fondos de más de 35 metros. Se propondrá que lleve por nombre “La Pepa”, en homenaje al bicentenario de la que fue la primera Constitución española, que se cumplirá el próximo 19 de marzo.

Al sur del Campamento Byers se ha localizado un bajo aislado de 11 metros, para el que se propone el nombre de "La Pepa"

Además de la labor científica, el buque oceanográfico español también ha realizado misiones logísticas, prestando apoyo a las distintas bases antárticas españolas y de otros países, traslado de personal y material científico y militar y auxilio en labores de avituallamiento.

El BIO “Hespérides” está a disposición de la Unidad de Tecnología Marina, organismo dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Es un buque de la Armada Española, construido en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán, en Cartagena -en cuya puesta a flote, en presencia de los Reyes de España, tuvimos el honor de estar presentes- y entró en servicio en 1991. Dispone de once laboratorios bien equipados que ocupan una superficie de 345 m². Su dotación la forman 55 personas y puede alojar, además, a 37 técnicos y científicos.

Fotos: BIO “Hespérides” / Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la mañana del pasado 21 de febrero se celebró en el Arsenal Militar de Cartagena el acto de transferencia a la Marina senegalesa del patrullero “Conejera”, después de que hubiera causado baja en la  Armada española, en cumplimiento del acuerdo adoptado por el Consejo de Ministros del 7 de octubre de 2011, por el que este buque y su gemelo “Dragonera” han sido vendidos por el precio simbólico de 100 euros cada uno a Senegal y Mozambique, para su dedicación a tareas de vigilancia marítima.

El acto estuvo presidido por el jefe del Órgano Auxiliar de la Jefatura del Arsenal Militar de Cartagena, capitán de navío Alfonso Blas Martinez de Lejarza, y por el jefe de la Delegación del Senegal, capitán de navío Amadou Sowj junto con el agregado de Defensa de la Embajada del Senegal en España, coronel Amadou Hamady Sy.

Arriado por última vez de la Bandera española en el patrullero "Conejera"

Los representantes de España y Senegal firman los documentos de transferencia

Última dotación española y primera senegalesa del patrullero "Conejera"

Las dos dotaciones formaron dando frente al patrullero y durante la ceremonia se arrió la insignia nacional y se ha izó la senegalesa con la interpretación de los himnos nacionales de España y Senegal por la Banda de Música, Cornetas y Tambores del Tercio de Levante de Infantería de Marina.

El 28 de febrero, el citado buque –al que las autoridades senegalesas no han cambiado de nombre, por el momento- arribó al puerto de Las Palmas, en escala técnica, camino de Dakar, en el que, posiblemente, sea el viaje más largo de su dilatada vida marinera. La travesía la hace acompañado por el patrullero de altura “Serviola” (P-71).

La seguridad marítima en la fachada atlántica africana ha empeorado de forma clara y paulatina en los últimos años. Se ha producido un incremento en el número de actos de piratería, tráficos ilícitos y ataques a infraestructuras críticas. Por su parte, los medios de vigilancia y seguridad marítima de los países de la zona son limitados o inexistentes.

La Armada es un actor clave, como instrumento de la Acción Exterior del Estado, en el Plan de Diplomacia de la Defensa. Esto se ha manifestado en su participación en ejercicios de cooperación para mejorar las capacidades de diversos países de África occidental en operaciones de estabilidad y seguridad marítima.

El patrullero "Conejera", visto por la aleta de babor

El patrullero “Conejera” es el cabeza de serie de cuatro buques ordenados en 1978. El proyecto corresponde a un patrullero ligero y versátil para la vigilancia costera encargado del control de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), cumpliendo misiones de escolta, vigilancia e inspección pesquera.

Los cuatro buques fueron construidos en el astillero de la Empresa Nacional Bazán, en San Fernando (Cádiz), entre diciembre de 1981 y mayo de 1982 y recibieron nombres de islotes del archipiélago de Baleares. Recibieron los nombres de “Conejera”, “Dragonera”, “Espalmador” y ”Alcanada”. A lo largo de su vida marinera, el primero tuvo su base en Cartagena; el segundo, en Huelva; el tercero, en Barcelona y el cuarto, en Barcelona, Tarragona y Castellón de la Plana. Todos ellos causaron baja en el transcurso de 2010.

La secuencia histórica de cada barco es la siguiente:

– “Conejera” (P-31, ex PVZ-31). Botadura: 9 de septiembre de 1981. Entrega: 31 de diciembre de 1981. Baja: 3 de diciembre de 2010.

– “Dragonera” (P-32, ex PVZ-32). Botadura: 25 de septiembre de 1981. Entrega: 31 de diciembre de 1981. Baja: 3 de diciembre de 2010.

– “Espalmador” (P-33, ex PVZ-33). Botadura: 11 de enero de 1982. Entrega: 10 de mayo de 1982. Baja: 11 de junio de 2010.

– “Alcanada” (P-34, ex PVZ-34). Botadura: 10 de febrero de 1982. Entrega: 10 de mayo de 1982. Baja: 11 de junio de 2010.

De 85 toneladas de desplazamiento, el patrullero “Conejera” mide 32,20 m de eslora total, 5,20 m de manga y 1,40 m de calado. El armamento está formado un cañón Oerlikon Mk. 10 de 20 mm y dos ametralladoras MG-3 de 7,62 mm y está equipado con un radar de superficie Racal Decca 1226 y un radar de navegación Sperry.

El equipo propulsor consiste en dos motores Bazán-MTU V8V16, con una potencia de 2.480 caballos acoplados a dos ejes, que le permite alcanzar una velocidad máxima de 25 nudos. A velocidad económica de 15 nudos tiene una autonomía de 1.200 millas. La tripulación máxima la forman 12 personas.

Fotos: Armada Española y Diego Quevedo Carmona

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cuatro unidades de la Armada de Portugal que han causado baja serán hundidas intencionadamente en aguas del Algarve para que sirvan de pecios visitables por submarinistas profesionales y deportivos, informa Luis Miguel Correia. Se trata de los buques “Oliveira e Carmo”, “Comandante Hermenegildo Capelo”, “Zambeze” y “Almeida Carvalho”.

De los citados centramos nuestra atención en el buque “Oliveira e Carmo”, última de las cuatro corbetas de la clase “Baptista de Andrade”, construida en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán en Cartagena, que formaba parte del grupo inicial de seis corbetas de la clase “Joao Coutinho”, de las cuales las tres primeras fueron construidas en los astilleros Blohm & Voss, en Hamburgo (Alemania) y las tres restantes en los citados astilleros de Bazán, en Cartagena.

La corbeta "Baptista de Andrade", cabeza de serie de su clase

Los diez buques son el resultado de un proyecto del ingeniero Rogério d’ Oliveira con la asistencia y desarrollo de Blohm & Voss y de la Empresa Nacional Bazán, si bien las cuatro últimas son una versión más moderna en cuanto a sensores y armamento respecto de sus predecesoras. Todas ellas fueron construidas para prestar servicios en las colonias portuguesas en África. En 1977, cuando se había consumado la retirada de Portugal de Angola y Mozambique, se anunció su venta a la Armada de la República de Colombia, pero la operación no llegó a producirse.

De 1.252 toneladas de desplazamiento standard y 1.348 toneladas a plena carga, mide 84,59 m de eslora total -81 m entre perpendiculares-, 10,30 m de manga y 3,30 m de calado. Propulsadas por dos motores Pielstick 12PC2V400, con una potencia de 10.560 caballos que accionan igual número de ejes y le permitía alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos. A velocidad de crucero de 18 nudos tenía una autonomía de 5.000 millas náuticas. Disponía de una plataforma a popa para el apontaje de un helicóptero ligero y su dotación máxima estaba formada por 113 tripulantes.

El primer bloque de la corbeta “Oliveira e Carmo” (F 489) fue puesta en grada el 1 de junio de 1973. El 22 de febrero de 1974 se puso a flote y el 28 de octubre de 1975 fue entregada a la Armada de Portugal. Los tres buques precedentes recibieron los nombres de “Baptista de Andrade” (F-486), “Joao Roby” (F-487) y “Afonso Cerqueira” (F-488). Todas ellas estaban en servicio entre noviembre de 1974 y octubre de 1975. Este modelo de buque sirvió de base para el desarrollo de las futuras corbetas españolas de la clase “Descubierta”.

Las corbetas "Oliveira e Carmo" y "Honorio Barreto", desarmadas, en Lisboa

El armamento era de tipo convencional formado por un cañón de 100 mm a proa, dos cañones Bofors de 40 mm y seis turbos lanzatorpedos ASW de 325 mm. En cuanto a detección y electrónica montaba un radar AW-2 TM-626 Pollux y un sonar Diodon, así como un radar de navegación Decca. En sus últimos tiempos han cumplido misiones diversas y, sobre todo, de vigilancia de la Zona Económica Exclusiva y de los archipiélagos de Azores y Madeira, actuando en realidad como patrulleros de altura.

Las corbetas construidas en Alemania recibieron los nombres de “Joao Coutinho” (F-475), “Jacinto Cándido” (F-476) y “General Pereira D’Eca” (F-477), mientras que los buques restantes de la misma serie construidas por la Empresa Nacional Bazán en Cartagena fueron bautizados con los nombres de “Augusto de Castilho” (F-484), “Honorio Barreto” (F-485) y “Antonio Enes” (F-471). Entraron en servicio entre marzo de 1970 y junio de 1971.

Fotos: U.S. Navy y Luis Miguel Correia (lmcshipsandthesea.blogspot.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El pasado 4 de septiembre falleció en Madrid Juan Alsina Torrente, ingeniero naval, a quien conocimos durante el tiempo en que estuvo al frente de NUVASA, en Santa Cruz de Tenerife y, después, en la presidencia de la Empresa Nacional Bazán. En los días inmediatos a su fallecimiento, a la edad de 68 años, la prensa asturiana le ha dedicado emotivos recuerdos, dada su larga trayectoria.

Juan Alsina Torrente nació el 24 de noviembre de 1942 en Gijón. Hijo de un capitán de la Marina Mercante y práctico del citado puerto y sobrino-nieto del escritor Gonzalo Torrente-Ballester, estudió en el Colegio de la Inmaculada Concepción, de la ciudad gijonesa, “de la que fuiste un distinguido entre los admirados”, como dicen sus compañeros de la promoción de 1959 y posteriormente en la Escuela Superior de Ingenieros Navales, en Madrid.

Juan Alsina Torrente (1942-2011)

En 1969, recién licenciado, se incorporó al astillero S.A. Juliana Constructora Gijonesa, donde estuvo dos años y después pasó a Duro Felguera, hasta 1977. A continuación se inició su etapa tinerfeña, asumiendo el cargo de director-gerente de Nuevos Varaderos (NUVASA) y de Técnica Naval Canaria (TENACAN). Transcurrieron entonces casi quince años en esta tierra, en la que Juan Alsina demostró su valía y su capacidad profesional.

En 1991, tras su regreso a Asturias, Juan Alsina fue director general de Felguera Calderería Pesada y en 1993 asumió la dirección de la rama siderúrgica de Duro Felguera, además de ejercer como administrador único de varias empresas del grupo. En 1995 entró en política y aceptó el cargo de consejero de Economía e Industria en el Gobierno del Principado de Asturias presidido por Sergio Marqués, etapa en la que presidió el Instituto de Fomento Regional y el Real Sitio de Covadonga y cesó el 17 de julio de 1996, tras el triunfo del PP en las elecciones generales, siendo entonces nombrado presidente de la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares.

Entre 1996 y 1999 asumió la presidencia de la Empresa Nacional Bazán

En 1998 participó directamente en el proyecto de construcción de un astillero en Cavite, muy cerca del sitio donde ocurrió el desastre de la Escuadra española. Incluso el rey Juan Carlos I se mostró interesado por asistir a la inauguración, pero el cambio de gobierno en Filipinas invalidó su continuidad.

En 1999 Juan Alsina asumió la presidencia de Electra de Viesgo, una filial de ENDESA, compañía eléctrica con implantación en Cantabria, Asturias y Palencia, en la que permaneció hasta 2002 hasta su venta a Enel. Desde entonces desempeñó diferentes cargos: presidente de Calderinox, compañía sevillana del sector aeronáutico, proveedora del grupo espacial europeo EADS; vicepresidente de Winsea Marine Shipping y director de Nexus Corporate, sociedad de fusiones y adquisiciones constituida en 2006 y de la que fue presidente hasta 2008.

Juan Alsina Torrente fue un hombre inteligente y culto y un profesional brillante. Cordial, comunicativo y con dotes de mando. En su faceta de investigador de la historia naval publicó un libro titulado “Una guerra romántica. 1778-1783. España, Francia e Inglaterra en la mar”, premio Virgen del Carmen 2003. Casado con Pilar Beatriz Arízaga de Gobantes, condesa de Albay, de cuya unión nacieron cinco hijas.

Fotos: elcomercio.es

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura Cazadora (P-78) se encuentra desde ayer, domingo, en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, en comisión de servicio, y hoy ha abierto sus puertas al público tinerfeño para que pueda visitarlo y conocer su misión y sus funciones.

Atracado en el muelle sur, el citado patrullero está adscrito al Mando Naval de Canarias desde julio de 2004. Se trata del quinto buque de la serie de seis corbetas la clase Descubierta. Construido por la factoría de la Empresa Nacional Bazán, en Ferrol, los plazos de ejecución se dilataron en el tiempo, de modo que puesta su quilla el 14 de diciembre de 1977, resbaló por la grada el 17 de octubre de 1978 y entró en servicio el 20 de julio de 1981.

Sus principales cometidos son la presencia y la vigilancia en los espacios marítimos de soberanía e interés nacional y colaboración con otros organismos e instituciones del Estado en funciones de salvamento marítimo, vigilancia de pesca, lucha contra el narcotráfico, contrabando e inmigración ilegal, terrorismo y desastres ecológicos.

El patrullero de altura "Cazadora", en el puerto tinerfeño

Desde el 23 de julio del presente año está al mando del capitán de corbeta Ignacio López de Ayala Díez de Rivera. Piloto naval de helicópteros, la mayor parte de su carrera la ha desarrollado en la 5ª Escuadrilla de Aeronaves en la Base Naval de Rota, de la que fue su comandante en 2009 y el primer semestre del año actual. Con anterioridad ejerció el mando del patrullero Conejera, con base en Almería. Extremeño de nacimiento, está casado y tiene seis hijos.

Además de las seis corbetas para la Armada Española, la Empresa Nacional Bazán consiguió los contratos para construir otros tres buques del mismo modelo para las Marinas de Marruecos y Egipto: Lt. Col. Errhamani (1983) y El Abuqir y El Suez (1984), respectivamente. En el caso de estas dos últimas, se trata, en realidad, de unidades inicialmente destinadas a la flota nacional a las que se les asignaron los nombres de Centinela y Serviola.

En aquel tiempo fue un éxito de cierta resonancia, dada la tradicional buena relación de España con los países árabes, después de las series Baptista de Andrade y Joao Coutinho construidas para la Marina de Guerra de Portugal, y que serían los predecesores de la clase Descubierta, cuyo primer comandante, por cierto, fue un palmero: el entonces capitán de corbeta Amancio Rodríguez Castaños, en la reserva desde 1995 con el empleo de vicealmirante, broche a su exitosa carrera que culminó con el mando de la Zona Marítima de Canarias.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo