Juan Carlos Díaz Lorenzo

En medio de la desazón y la acentuación de la crisis que padece la isla de El Hierro, a consecuencia de la preocupante coyuntura económica por la que atravesamos y los efectos de la crisis volcánica submarina, un alivio entre tanto marasmo económico están aportando los cruceros de turismo que hacen escala en la Séptima Isla, como la llamaba José Padrón Machín, durante muchos años auténtico valedor de su tierra natal en los medios de comunicación. Excursiones, compras, visitas… algo queda y viene muy bien en estos momentos.

El pasado 21 de noviembre hicieron escala dos buques, que han puesto un acento especial en la actividad marítima y turística de esa fecha: “Albatros” y “Kristina Katarina”. Lo triste del caso, como se queja nuestro estimado colaborador Alexander Geistlinger, es que no se le dio el recibimiento que merecían, a diferencia de lo que ocurre en otros puertos de la provincia. Y es un detalle que la Autoridad Portuaria debería tener en cuenta. Y los responsables del Cabildo Insular también, que no todo es quejarse en los medios de comunicación.

Los buques “Kristina Katarina” y “Albatros” comparten atraque en El Hierro

Detalle de la proa lanzada del buque “Albatros”

Buena combinación de turismo marítimo en la isla de El Hierro

Desde su aparición en Canarias, Kristina Cruises apuesta por El Hierro

Fotos: Alexander Geistlinger

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

El senador por El Hierro, Narvay Quintero, parece que tiene mala memoria y trata de esconder su incapacidad como gestor político acusando a Naviera Armas de su responsabilidad al suspender las conexiones marítimas con aquella isla a partir del próximo lunes. Ello será así si antes el Gobierno de Canarias no abona una deuda pendiente de 14,5 millones de euros.

Conviene recordar que el senador herreño fue uno de los protagonistas del “asalto” al ferry “Volcán de Taburiente”, hazaña de dudoso mérito de la que consiguió salir indemne, lo mismo que sus otros copartícipes, porque Naviera Armas desistió finalmente de interponerles una denuncia, que hubiera sido lo procedente, además de haberlos desalojado por la fuerza. Ahora incita a que la compañía naviera sea sancionada en el caso de que cumpla su amenaza. De aquel incidente ni siquiera se han disculpado en público.

Están muy complicados los tiempos como para exigir esfuerzos sin retorno a las compañías navieras que son empresas privadas y están arriesgando sus capitales o lo que es lo mismo, su permanencia futura. Máxime cuando la ocupación ha caído considerablemente. Es comprensible que haya preocupación, pero negar las evidencias es practicar la política del avestruz, de la que algunos políticos que nada arriesgan son especialistas. De lo que se trata es de encontrar de una vez por todas la mejor solución posible, y máxime en la situación en la que nos encontramos, sin que ello menoscabe los legítimos intereses de las partes.

Nuevo episodio en la historia tensa de las comunicaciones marítimas con El Hierro

Por lo pronto, Naviera Armas no ha programado la línea de El Hierro en su página web a partir del próximo lunes. Una línea necesaria pero de muy baja ocupación y claramente deficitaria y más en invierno. Sabemos que ese no es el problema de los herreños, el problema es que no pueden quedar aislados. Sabemos también que eso no va a suceder. Lo lamentable es que haya que llegar a la amenaza de una empresa naviera de interrumpir un servicio para que salten las alarmas.

Más allá de esta situación, pensamos que hay que ser sensatos de que los recortes también pueden llegar y llegarán a los servicios marítimos. Aunque no nos gusten. Los números son así de fríos y los barcos no se pueden pasear vacíos. El combustible está muy caro y la ocupación ha caído considerablemente. Y cada mes hay que cumplir con las nóminas, los seguros sociales y los plazos de amortización de los buques, entre otros costes. Es preferible, en todo caso, equis servicios semanales seguros que no seis en el aire y siempre pendientes de que lo que pueda suceder, sin olvidar que si queremos mantener los parámetros del servicio marítimo que conocemos, hay que priorizar y cumplir de parte y parte.

Por eso estamos de acuerdo con el presidente del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de El Hierro, José Antonio Armas, de que esta situación es vivir en una constante preocupación. Y eso no es bueno para nadie. Y menos para la isla, asolada por los efectos de la crisis que padecemos todos y de la erupción volcánica submarina. Sin embargo, no podemos estar de acuerdo con los políticos que no demuestran capacidad de gestión y negociadora y sueltan por la boca lo primero que se les ocurre. “La naviera elige la ruta más débil para presionar, que es la de El Hierro”, se lamenta el susodicho, en una noticia de alcance que publica hoy el periódico “El Día”.

Lo sentimos Narvay Quintero, a día de hoy está usted incluido entre los políticos de los que no podemos fiarnos.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque de investigación oceanográfica “Hespérides” ha realizado esta mañana una exploración en aguas de La Restinga para conocer la situación actual en la que se encuentra el volcán submarino de El Hierro, informa el Mando Naval de Canarias. Los trabajos realizados se han centrado en la búsqueda de indicios de burbujeo de gas entre 1.000 y 4.000 metros de profundidad.

Los equipos e instrumentales instalados a bordo del BIO “Hespérides” permiten la exploración de fondos de gran profundidad. Razón por la cual, atendiendo la batimetría de la isla de El Hierro, el buque ha actuado tanto en la zona alrededor del volcán como en El Golfo, en el norte de la isla, donde en la actualidad se están detectando nuevos movimientos sísmicos.

El BIO “Hespérides”, de nuevo en aguas de La Restinga

El BIO “Hespérides” ha realizado una búsqueda de posibles roturas del fondo marino provocadas por ascenso de magma, para lo que ha utilizado técnicas y equipos de última generación. En cada pasada del buque a 3.000 metros de profundidad se realiza una observación de más de nueve kilómetros sobre los fondos marinos. La sonda instalada a bordo permite radiografiar la superficie del fondo y permite detectar emisiones procedentes del subsuelo de hasta 20 metros por debajo del mismo.

El BIO “Hespérides” puede obtener imágenes en alta resolución y muy detalladas de los sedimentos que componen el lecho marino, pudiendo observar entre 100 y 200 metros por debajo del fondo en la vertical, y distinguiendo capas de menos de un metro de espesor a profundidades de 5.000 metros.

Foto: “Hespérides” / Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas volverá a la línea de El Hierro a partir del próximo martes, con las mismas frecuencias y horarios que hasta ahora. Lo hará una semana después de la sonada protesta, protagonizada por los políticos herreños, acompañados de empresarios y transportistas, en la que, después de bloquear la salida del garaje durante dos horas en el puerto de La Estaca, de manera ilegal subieron a bordo y viajaron a La Gomera y Los Cristianos como polizones institucionales, donde volvieron a bloquear la salida del barco hasta que depusieron su actitud.

Naviera Armas reaccionó diciendo que abandonaba la línea de El Hierro, en la que la rentabilidad es mínima o inexistente. Sin embargo, algo se ha movido para que cambie de actitud. Aunque no ha trascendido, suponemos que la mediación del Gobierno de Canarias ha sido determinante para que retorne al servicio, a la espera de que la pasmosa maquinaria de la Consejería de Obras Públicas y Transportes saque adelante el decreto de Obligaciones de Servicio Público y le sea adjudicado a la naviera que acepte el pliego de condiciones y la cuantía establecida.

Naviera Armas vuelve a El Hierro. A ver qué sucede

Sin embargo, la noticia no entusiasma. El presidente del Cabildo de El Hierro dice se trata de un parche y en la edición digital del periódico El Día de hoy leemos que el empresario Enrique Acosta, gerente de los supermercados Terencio y vicepresidente de Asuican, se queja de que sea lo mismo que tenían hasta hace una semana.

Parte del problema es que el barco cuando viaja a El Hierro hace escala en La Gomera a la ida y a la vuelta. Lo mismo sucede con La Palma, aunque esta isla tiene más frecuencias, incluidos dos servicios semanales desde Santa Cruz de Tenerife. Por ello, la capacidad del garaje está limitada, desconocemos en qué porcentaje, de modo que los transportistas herreños se ven condicionados en sus necesidades. El último episodio es bien conocido. Quedaron 12 planchas sobre el puerto de Los Cristianos y se armó.  El resto ya lo conocen nuestros lectores.

Maldita gracia que nos hace a los palmeros la salida de Naviera Armas entre semana a las cuatro de la madrugada, pues la rotación del barco está supeditada a los intereses de la compañía en La Gomera. Pero es lo que hay. En las circunstancias actuales no parece ético exigir a la compañía que el servicio con La Palma sea diferente, porque es lo que la naviera ofrece –posiblemente, podría hacerlo mejor- y lo que el Gobierno de Canarias le permite.

Nos escribe uno de los muchos lectores que tenemos de nuestra página web -112.468 visitas en mayo- y nos pregunta por qué Naviera Armas no pone un barco más grande. La respuesta es sencilla. No cabe en el atraque que tiene en el puerto de Los Cristianos. Podría operar sin problemas en La Gomera, La Palma o El Hierro, pero en Los Cristianos no. Por esa razón el buque “Volcán de Taburiente” tiene esas dimensiones. Además, caso de que ello fuera posible, ¿lo justifica la situación actual del transporte marítimo?. Creemos que no.

Del mismo modo que nos mostramos solidarios con el pueblo herreño, también hemos de hacer una advertencia sobre la situación en la que se encuentran las navieras que prestan el servicio, Naviera Armas y Fred. Olsen. El Gobierno de Canarias es mal pagador y les debe mucho dinero. El propio consejero, abrumado y desbordado por los acontecimientos, lo reconoció el primer día de la protesta de los políticos herreños. ¿Qué ha sucedido para llegar hasta aquí?. No lo sabemos.

De Domingo Berriel, a quien conocemos hace tiempo, tenemos una impresión muy favorable en todos los aspectos, por lo que nos parece una salida de tono la petición de los nacionalistas herreños de pedir su dimisión. ¿Habrá, acaso, que remontarse algo más atrás, cuando Juan Ramón Hernández Gómez era consejero? Quizás él pueda dar algunas explicaciones sobre por qué se ha llegado a esta situación.

El músculo financiero de estas dos empresas privadas tiene un límite. Deberían saberlo los políticos responsables del asunto. Ello no exime a El Hierro de tener el transporte marítimo que necesita y le corresponde como canarios que son. Sucede que el combustible está muy caro, tanto el fuel que consume Naviera Armas como el diesel que refinería prepara para los barcos de Fred. Olsen. Por la crisis que padecemos, los coeficientes de ocupación han bajado considerablemente, con lo cual hay menos ingresos. Pero los gastos, combustible aparte, son como mínimo los mismos. Los números no cuadran. En estas circunstancias, las tarifas no pueden ser otras y, en todo caso, son insuficientes.

Es un panorama complicado. Toca recortar, soportar sacrificios y esperar a que vengan tiempos mejores. Si hay dinero público de por medio es posible que se pueda mantener la estructura de servicios pretendida, pero si no fuera así, no puede ser. Hay que ceder de parte y parte. Es preferible, a nuestro entender, menos servicios que garanticen las necesidades reales del transporte marítimo, que vivir en la incertidumbre de qué pasará mañana.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Lejos de apaciguarse los ánimos en El Hierro por el malestar del transporte marítimo, en las últimas horas se ha producido un calentamiento de orden político, que será oportuno seguir al detalle para conocer su evolución. Ojo con los herreños –y esto es un aviso a los navegantes-, que no por ser los habitantes de la séptima isla –como la llamaba el siempre bien recordado José Padrón Machín- hay que desestimar sus aspiraciones y sus movimientos. En las islas mal llamadas menores estamos cansados de la prepotencia de algunos representantes de las “islas mayores”. Salvo para lo que les interesa.

Alpidio Armas está hecho un gallo político y le ha enviado un órdago a los dirigentes regionales de su partido (PSC-PSOE), de que están dispuestos “a cualquier cosa”, como abandonar su militancia socialista, si el Gobierno de Canarias no atiende como ellos entienden que debe hacerlo sus demandas en materia de comunicaciones marítimas y aéreas. Se trata de un sufrimiento prolongado, encajado, además, en una crisis que afecta gravemente a la economía de El Hierro y que atenaza muy seriamente a las navieras que prestan el servicio -Fred. Olsen y Naviera Armas-, dos compañías privadas que están comprometiendo su resistencia financiera ante la realidad de un mercado muy limitado.

Los socialistas herreños, como los palmeros, han salido contestones a la dirigencia regional y pactaron con el Partido Popular, desalojando a Coalición Canaria de la presidencia del Cabildo, que parecía su feudo de por vida. Y, por lo que parece, el pacto goza de muy buena salud, como en el caso de La Palma, a tenor de las recientes declaraciones de su presidente insular y nuevo secretario general del PP regional, Asier Antona. Un político joven y con un empuje arrollador, a tener muy cuenta, y eso que no ha hecho más que empezar.

Dice Alpidio Armas que “no descarto nada. O estamos para que se nos entienda o no estamos, porque no somos correa de transmisión de nadie”. Clara advertencia al pacto que sustenta el Gobierno de Canarias, formado por CC y PSOE. No le faltan razones. La isla tiene un 41 % de desempleo, no sólo por la crisis que nos ahoga a casi todos, sino también agravado por la espantada del turismo que ha supuesto la gestión de la erupción volcánica submarina acaecida frente a La Restinga, lo que ha complicado mucho más las cosas.

Alpidio Armas, líder indiscutible de este singular episodio

Alpidio Armas es piñero para más señas y eso infunde carácter en El Hierro. El Pinar es el municipio más joven de la isla y de Canarias y la segregación de Frontera salió adelante porque, entre otras razones, unieron sus fuerzas tres piñeros relevantes, que son pesos pesados dentro y fuera de la tierra bimbache: Manolo Fernández, destacado dirigente del PP de larga y exitosa trayectoria, hasta hace poco secretario general en Canarias; Eligio Hernández, socialista de socialistas, notable representante de la vieja guardia de izquierdas y jurista prominente; y Tomás Padrón, carismático dirigente de la Agrupación Herreña Independiente, muy experimentado, hábil, sagaz e igual de respetado que sus paisanos citados. Los tres, como decimos, unieron sus fuerzas al unísono sin colores políticos y su pueblo se convirtió en municipio.

Están muy lejos, por incapaces y sectarios, los actuales dirigentes de la AHI –pues ni están ni se les espera- de alcanzar el listón tan elevado que les ha dejado Tomás Padrón, cuya voz desde su retiro voluntario echamos en falta en ésta y en otras circunstancias que afectan a su isla. Pero han enviado un mensaje que no debe tomarse a la ligera: se desmarcan de Coalición Canaria por entender que el Gobierno de Paulino Rivero no atiende como es debido las necesidades de la isla. Y de paso piden la dimisión del consejero de Obras Públicas y Transportes, Domingo Berriel, a quien hemos visto desbordado e impresionado por el curso de los acontecimientos.

Alpidio Armas se frota las manos. “AHI ha tomado esa decisión por no ser correctamente atendidas sus demandas ni en Coalición Canaria ni en el Gobierno de Canarias, y nosotros también haremos lo que sea necesario”. Pues sucede, para el mejor entendimiento de nuestros lectores, que todas las fuerzas políticas de la isla –más los empresarios y los transportistas y toda la población, más los ausentes- están en esta ocasión como lo han estado en otras anteriores “en absoluta sintonía”, ya que el transporte marítimo y el aéreo son de vital importancia para la economía de la isla y para la potenciación del sector turístico, gravemente afectado por las razones que anteriormente hemos comentado.

Aunque los ánimos estaban caldeados desde hacía unas semanas, el estallido se produjo el pasado martes, cuando el barco de Naviera Armas dejó en el puerto de Los Cristianos carga para El Hierro, en un porcentaje importante para lo que es el movimiento y la demanda de la isla. Entonces prendió la mecha. El barco todavía no había salido de su atraque cuando la noticia se había regado como la pólvora a 66 millas de distancia. Hay que conocer a los herreños para comprender lo que esto significa. El resto ya lo saben nuestros lectores. Se armó un lío de proporciones considerables, que ha sorprendido por su inusitado alcance.

Naviera Armas ha dicho que abandona la línea de El Hierro, en la que no obtiene una mínima rentabilidad y en la que se ha sentido ultrajada. A la espera de que la pasmosa maquinaria del Gobierno de Canarias reaccione –y ello se traduce en un decreto de Obligaciones de Servicio Público, dinero de por medio para que la naviera adjudicataria realice seis conexiones semanales-, la tensión política en El Hierro no entiende de pactos de gobierno en la región, sino de soluciones contantes y sonantes para que los herreños tengan la misma consideración y el mismo trato que el resto de los canarios, pues lo son sin menosprecio alguno.

Solidarizados como estamos con las legítimas aspiraciones del pueblo de El Hierro, sin embargo, la actuación del pasado martes de los políticos herreños merece un comentario contundente. ¿Quién o quiénes van a pagar a Naviera Armas el daño y las pérdidas que le ha supuesto tan sonada actuación?. No hemos leído que, al menos, sus protagonistas se hayan disculpado públicamente con la compañía por el perjuicio causado no sólo a su economía, sino también a su imagen. Y los decimos quienes, como nosotros, hemos sido muy críticos en más de una ocasión con el servicio de esta compañía sobre todo en lo que a La Palma se refiere, algunos de cuyos dirigentes cabildicios son un ejemplo de tibieza política y mal entendimiento de la defensa de su isla. Pero esa es otra historia.

Porque, sinceramente, hubo momentos en que los protagonistas principales y quienes les secundaron -y lo decimos con todo el respeto- parecían revestidos de un aura de populismo criollo. Ellos –los políticos herreños, incluido el senador-, que deben ser ejemplo de adecuado comportamiento y civismo, se han permitido el lujo de bloquear el acceso a un barco, de viajar como polizones, de cometer una ilegalidad, de alterar la programación de una naviera y de generar un considerable retraso a los pasajeros de otras islas y encima han conseguido, con la mediación del Gobierno de Canarias, que Naviera Armas no los denuncie.

Su hazaña les ha salido gratis. A su regreso han sido recibidos casi como héroes. Han ganado una popularidad enorme entre sus paisanos y se han convertido en noticia de primera página en todos los medios informativos de estas islas. Su acción, además, ha trascendido las fronteras insulares. Cuestión por la cual nos hacemos una pregunta: si los protagonistas de la protesta no hubieran sido políticos, ¿la actuación y condescendencia hubiera sido la misma?, ¿qué podemos esperar entonces, llegado el caso, de otros colectivos sociales cercenados por la crisis?.

Foto: EFE / Diario de Avisos

Un follón memorable

mayo 30, 2012

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Unas quinientas personas acudieron este mediodía al puerto de La Estaca, en El Hierro, unos para recibir a sus representantes políticos entre aplausos, abrazos y toques de tambores y otros para presenciar el curso de los acontecimientos tras la llegada del fast-ferry “Benchijigua Express”, después de haber protagonizado ayer una sonada protesta en la rampa del ferry “Volcán de Taburiente”, al que se subieron en condición de “polizones” institucionales.

El viaje, de carácter especial, había sido concertado por el Gobierno de Canarias en su afán por apaciguar los ánimos, pese a que es el principal culpable de lo que está pasando. En el barco de Fred. Olsen Express llegó también toda la carga pendiente, más la que entró el día antes en el garaje del barco de Naviera Armas y que no se pudo descargar en El Hierro, ante el bloqueo ejercido por quienes protagonizaron la protesta, entre ellos los políticos herreños.

La llegada del barco de Fred. Olsen se convirtió en un acontecimiento

Lo cierto es que este Día de Canarias tiene en El Hierro un cariz especial y será recordado por mucho tiempo. No hay celebración oficial en protesta por el trato que la isla recibe en cuanto al transporte marítimo, cuyo responsable es el Gobierno de Canarias. La unidad de las diferentes fuerzas políticas, empresarios y transportistas es unánime. Y muchos de los asistentes al recibimiento en el puerto de La Estaca habían sido convocados mediante las redes sociales, hábilmente manejadas por el presidente del Cabildo. Un dato a tener en cuenta.

Ocasión propicia, además, para que Naviera Armas haya dicho que se retira de la línea de El Hierro. Sin excusarla de su responsabilidad, tenemos la impresión de que se lo han puesto en bandeja y está en su derecho de hacerlo. Es una empresa privada, atiende una línea que sólo le ocasiona pérdidas y tiene que lidiar con un mal pagador como es el Gobierno de Canarias. Con una ocupación reconocida del 12 %, cualquier compañía que opere en la isla lo tiene muy complicado, y más en el escenario actual.

De ser así tampoco es una perita en dulce para Fred. Olsen. No existe una rentabilidad mínima. El precio desorbitado del combustible, el consumo elevado de los motores del buque “Benchijigua Express”, los costes de explotación, la contracción del mercado, las tarifas posibles y los bajos coeficientes de ocupación, entre otros factores, suponen un serio inconveniente para que la línea de El Hierro resulte atractiva. Recientemente ha retirado el buque “Bonanza Express” porque los números no cuadran. De ahí que le corresponde al Gobierno de Canarias asumir su papel y encontrar la solución definitiva. Porque es una decisión política, de modo que los herreños sean considerados igual de canarios que los demás.

Aplausos, abrazos y tambores recibieron a los políticos herreños

Respecto de la actuación de los políticos herreños, con todo el respeto, parecen revestidos de un aura de populismo criollo. Ellos, que deben ser el ejemplo del adecuado comportamiento ante la sociedad, se han permitido el lujo de bloquear el acceso a un barco, de viajar como polizones, de cometer una ilegalidad, de condicionar la programación de una naviera y de los pasajeros de otras islas y encima han conseguido, con la mediación del Gobierno de Canarias, que Naviera Armas no los denuncie. Y una pregunta, si los protagonistas de la protesta no hubieran sido políticos, ¿la actuación y condescendencia hubiera sido la misma?

A ver ahora cómo se resuelve el problema del transporte marítimo con El Hierro. A ver qué celeridad es capaz de alcanzar el Gobierno de Canarias para resolver el concurso de obligación de servicio público y en lograr que los herreños tengan los mismos derechos y el mismo trato que el resto de los canarios. Porque eso se traduce en dinero, ése que últimamente está tan escaso y están recortando por todos lados. Y las navieras son empresas privadas, están hechas para ganar dinero y en el caso de Canarias, ponen en riesgo su fortaleza financiera  porque el Gobierno no es buen pagador de los compromisos contractuales.

Fotos: Diario de Avisos

Juan Carlos Díaz Lorenzo

¿Amenaza o rabieta? Conocemos las reacciones de Naviera Armas, a la que no culpamos de todo lo que ocurre, pero no por ello la eximimos de su responsabilidad. En el bien entendido de que, en primera persona, es más culpable el Gobierno de Canarias, que es mal pagador de sus compromisos contractuales (reconocido por Alpidio Armas y Domingo Berriel), alegando recortes, la crisis y unas cuantas boberías por el estilo. Y las navieras -no lo olviden los señores políticos- son empresas privadas, que tienen un límite en su capacidad y en su resistencia financiera.

No le falta razón a Naviera Armas cuando dice que la línea no es rentable. En realidad, nunca lo ha sido. Eso lo sabe muy bien cualquiera que entienda un poco de este negocio. Ahora bien, ¿ha dado Naviera Armas el servicio que merece El Hierro? ¿Son las frecuencias, los horarios y las tarifas las adecuadas? ¿se ha ganado Naviera Armas el afecto y el reconocimiento de los herreños?. Porque si tiene intenciones de abandonar la isla, que lo haga. Está en su derecho, pero que no amenace con irse para luego quedarse. Que dé muestras, en todo caso, de altura de miras y de tratar de encontrar soluciones antes que echarse a la marea.

Mal día hoy para las comunicaciones marítimas con El Hierro

Cierto que los barcos no se pueden pasear vacíos. Bajo ningún concepto. El combustible está muy caro, los coeficientes de ocupación son insuficientes, los costes de explotación van en aumento, las tarifas han subido y los números no cuadran. La crisis nos condiciona en exceso. De acuerdo. Pero no por ello los herreños tienen que quedar aislados. Eso es manifiestamente injusto. Son igual de canarios que los demás y merecen un trato equitativo.

Lo de hoy no es sino la advertencia clara de que las cosas no pueden seguir así. Hay que reorganizar el servicio de forma que se puedan conjugar los intereses de los herreños y de las navieras. Dice el Gobierno de Canarias que su intención es la de garantizar seis frecuencias semanales y para ello pretende sacar un concurso público de tres años de contrato a razón de 13 millones de euros anuales, que podría ser algo más barato si se incluye una escala en La Gomera.

Resulta que quien mañana va a resolver el problema creado hoy por Naviera Armas, será Fred. Olsen Express. El Gobierno de Canarias negocia un viaje a las 09 horas para que lleve diez planchas –ocho de materiales y dos de productos perecederos- a El Hierro. Por lo menos se conseguirá que baje la tensión, porque hoy el órdago ha sido de campeonato. Ni Tomás Padrón lo hubiera hecho mejor, y eso que en estos asuntos era un auténtico maestro.

Alpidio Armas estaba buscando una oportunidad de oro y la ha encontrado. Y se la ha brindado Naviera Armas. El político herreño estaba mal puesto desde hacía tiempo con la situación del transporte marítimo y aéreo con la isla, y las secuelas de la erupción volcánica. Hoy saltó la tapa de la olla a presión.  Sucede que las cosas se complicaron, y mucho, a la llegada del ferry “Volcán de Taburiente” a El Hierro, después de que el ambiente se hubiera caldeado lo suficiente en el puerto de Los Cristianos, cuando quedó sobre el muelle bastante carga que no tuvo hueco en el garaje del barco.

Un grupo de unas trece personas –entre ellos los principales políticos herreños, así como varios empresarios, transportistas y algún camaleón oportunista- subieron a bordo sin estar autorizados e impidieron durante dos horas la descarga y el desembarque en el puerto de La Estaca. Al final los pasajeros bajaron, pero la carga no, en medio de airadas protestas de los afectados.

Luego comenzó la espiral de Naviera Armas y de su capitán, a quien sin discutirle la legalidad o no de sus aseveraciones –por lo que leemos en la prensa-, considera “polizones” a los políticos herreños que embarcaron sin billete y amenaza con denunciarlos. Eso son ganas de complicar las cosas. La Guardia Civil, que es más sensata, sugiere a éstos que compren un billete en la escala en el puerto de La Gomera para evitar males mayores. Cuando se disponen a hacerlo, les dicen en Naviera Armas que no les venden los billetes. ¿En qué quedamos? ¿Sigue la rabieta?

El caso es que los “polizones” institucionales siguen su histórico viaje –suponemos que nadie de la tripulación se lo impidió- y cuando el barco llega a Los Cristianos, los ánimos de los herreños estaban muy excitados, pues muchos de ellos habían sido convocados por el presidente del Cabildo a través de las redes sociales. Publicidad gratuita para el sagaz político herreño e imagen deplorable para Naviera Armas.

Por el medio, unas declaraciones del portavoz del Gobierno de Canarias, Martín Marrero, que cumple con su papel y pide “calma y serenidad”. Dice que la naviera ha tenido una “incidencia técnica”. Y entonces le preguntamos, ¿cuál, Martín?. Pues somos mayorcitos desde hace tiempo para saber si es una incidencia, un error de cálculo o es otra cosa.

A todas estas, el barco bloqueado en el puerto de Los Cristianos y el viaje a La Palma retrasado. Surrealista.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas ha vuelto a demostrar hoy lo poco que le importa El Hierro y La Palma. Lo que le interesa, en realidad, es La Gomera y por eso, las otras dos islas están en desventaja y supeditadas a sus intereses en la isla colombina, donde saca tajada. Algo legítimo pero discutible. Lo venimos diciendo desde hace tiempo y lo volvemos a repetir. Y como quiera que el Gobierno de Canarias es cómplice de esa actitud, hoy ha saltado el primer aviso público de la olla a presión.

Un grupo de transportistas y empresarios herreños han protestado en el puerto de Los Cristianos, ante la decisión de Naviera Armas de salir hacia La Gomera y El Hierro dejando en tierra carga para la séptima isla aduciendo falta de espacio. ¿Qué ha sucedido? ¿Ha habido falta de previsión? Una isla como El Hierro, que sufre como ninguna los efectos de esta crisis agravados por las secuelas de un volcán submarino, no puede dejar carga en tierra. La Gomera tiene varios viajes diarios y El Hierro, uno cuando le toca.

Dicen desde el Cabildo Insular de El Hierro que la compañía había vendido más billetes y que por eso la mercancía (12 planchas) se ha quedado en tierra. No lo creemos. Los sistemas informáticos son lo suficientemente fiables como para que eso no ocurra. Lo que sucede, repetimos, es que El Hierro, como La Palma, son islas de segunda categoría para Naviera Armas. Y esta vez, como en otras anteriores –de las que hemos sido testigos presenciales- algo ha salido mal.

Nuevo episodio de malestar en las comunicaciones. ¿Se puede evitar?

Sucede que después las cosas se complicaron a la llegada del barco a El Hierro. Un grupo de trece personas –entre ellos los principales políticos herreños, así como varios empresarios y transportistas- subieron a bordo sin estar autorizados e impidieron durante dos horas la descarga y el desembarque en el puerto de La Estaca. Al final los pasajeros bajaron, pero la carga no, en medio de airadas protestas de los afectados. Surrealista.

Dice Naviera Armas que esto no quedará así. El capitán los considera polizones, por los que anuncia que los denunciará al llegar a La Gomera, leemos en un despacho de Europa Press. Puede que esté en su derecho y que sea legal, pero nos causa sonrojo semejante alegación, por no decir otra cosa.

Lo cierto es que la carga siguió viaje a La Gomera. No debe existir tanta urgencia en recibir esos productos, pensamos, como para que unos paisanos perjudiquen a otros en su propia isla. Mañana, por lo visto, habrá un viaje especial de Los Cristianos a El Hierro para llevar la carga que hoy no pudo salir. Se trata de materiales de construcción y productos perecederos. Parece mentira que esto suceda en pleno siglo XXI, pero es así. Estamos peor que en la época de los correíllos.

Luego llega el portavoz del Gobierno de Canarias, Martín Marrero y pide “calma y serenidad”. Dice que la naviera ha tenido una “incidencia técnica”. ¿Cuál, Martín?. Somos mayorcitos desde hace tiempo para saber si es una incidencia, un error de cálculo o es otra cosa. Y el consejero de Transportes, Domingo Berriel, lamenta la decisión de Naviera Armas de retirarse de El Hierro, pues “está molesta”. ¿Dónde está el origen de esa “molestia”?

Alpidio Armas dice que pretende denunciar públicamente los problemas de conectividad marítima con su isla. Ya lo ha hecho. Naviera Armas se lo ha puesto en bandeja. Viajan como “polizones” a bordo y ante la mediación de la Guardia Civil de que compren sus billetes para evitar males mayores, cuando llegan a La Gomera la compañía se niega a vendérselos e insiste en desalojarlos “por las buenas o esposados”. Son ganas de complicar las cosas.

Del mismo modo que entendemos su posición, también le advertimos de las especiales circunstancias por las que atraviesan las navieras que prestan el servicio: un Gobierno de Canarias que no les paga (reconocido por el propio Alpidio), un combustible cada día más caro, unos coeficientes de ocupación cada vez más bajos, unas tarifas más caras (no queda otra), la gente no viaja, pues no hay dinero, no hay trabajo. Eso también hay que tenerlo en cuenta.

Ello no exime a Naviera Armas de prestar mejor servicio. Y aunque haya demostrado, una vez más, el poco aprecio que tiene por El Hierro y La Palma, ¡cuidado!, que no sólo podemos achacar todo lo malo a la compañía naviera. Algo de responsabilidad tienen también los políticos, los unos y los otros, por lo cual es conveniente dialogar y encontrar una solución, con una programación adecuada, que de respuesta a los transportistas y a los pasajeros, que lo haga factible con la gestión de la compañía, sin que por ello –a la espera de más detalles- dejemos a afear la conducta de hoy.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque de investigación oceanográfica (BIO) “Las Palmas” realizó ayer sondeos batimétricos frente a la costa de La Restinga, en la isla de El Hierro, para actualizar los datos del relieve provocado por el volcán submarino, informa el Mando Naval de Canarias.

Al igual que sucedió el pasado 29 de marzo con el BIO “Hespérides”, que también realizó trabajos en la zona de la erupción volcánica, el BIO “Las Palmas” se encuentra de regreso de su XV campaña Antártica y tiene prevista su llegada al puerto de Cartagena el próximo 17 de abril.

A bordo se han realizado las mediciones para la asesoría técnica y científica del comité del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo Volcánico en la Comunidad Autónoma de Canarias (PEVOLCA). Esta actuación es una demostración más de la colaboración de la Armada Española con el programa de sondeos batimétricos elaborado por la Dirección de Protección Civil y Emergencias para la vigilancia del volcán submarino surgido frente a la costa sur de El Hierro.

El BIO "Las Palmas" maniobra en la zona de la erupción

El BIO "Las Palmas" regresa de su XV campaña antártica

Fotos: Mando Naval de Canarias

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Este mediodía atracó por primera vez en el puerto de La Estaca (El Hierro) el crucero de turismo finlandés “Kristina Katarina”, en escala de siete horas de duración. Esta tarde, a las 19 h, continuará viaje al puerto de Las Palmas. Que sepamos, se trata del primer barco de su clase que llega a la isla después de la crisis volcánica que acontece en el Mar de las Calmas. Un leve respiro para la maltrecha economía de la isla como consecuencia de la situación que allí se vive.

A bordo viajan 286 pasajeros y 100 tripulantes. El buque está atracado en el extremo del muelle, en el que comparte atraque con el “fast-ferry” “Bonanza Express” y el buque oceanográfico “Ramón Margalef”.

En su primera campaña turística en Canarias, el buque “Kristina Katarina” realiza un itinerario semanal con puerto base en Las Palmas y escalas en Arrecife, Santa Cruz de Tenerife, La Gomera, Santa Cruz de La Palma y La Estaca (El Hierro) y Las Palmas.

El crucero de turismo finlandés "Kristina Katarina", por primera vez en El Hierro

"Kristina Katarina", "Ramón Margalef" y "Bonanza Express", en La Estaca

Fotos: Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife