Juan Carlos Díaz Lorenzo

Día histórico en el puerto de A Coruña, con la coincidencia de seis cruceros de turismo, que suman unos 8.500 turistas y tripulantes. La ciudad se ha llenado de unos visitantes que están disfrutando de una jornada magnifica, con buen tiempo y mucha animación en las calles del casco histórico y aledaños. Lleno en bares, cafeterías, tiendas y similares. Otros han preferido hacer las excursiones contratadas a bordo, preferentemente a la ciudad de Santiago de Compostela.

Los buques que están atracados son los siguientes: “Oriana”, “Empress”, “Deutschland”, “Voyager”, “Delphin” y “Hamburg”. La Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de la capital herculina han organizado un dispositivo especial de recibimiento, ofreciéndoles planos de la ciudad y un servicio gratuito de autobuses para el tránsito entre la zona portuaria y el centro. Se trata de una magnífica oportunidad para la promoción turística de A Coruña y Galicia, que comparte con el atractivo de los puertos de Ferrol y Vigo.

“Voyager”, “Delphin”, “Deutschland” y “Empress”

El buque “Hamburg” fue el último en llegar. Atracado vemos al buque “Oriana”

Fotos: Manuel Candal Casado

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Al segmento intermedio de los cruceros de turismo pertenece el buque “Delphin”, que hoy ha hecho escala en el puerto de Santa Cruz de La Palma, donde lo ha fotografiado nuestro estimado amigo y colaborador José Javier Pérez Martín. A sus 37 años de vida marinera vemos que se conserva magníficamente y sus líneas marineras evocan, de inmediato, su origen soviético, pues este buque es el primero de una serie de cinco ferries gemelos construidos en Finlandia en tiempos de la URSS.

El encargo lo firmó la histórica compañía estatal Black Sea Shipping Co. (BLASCO), muy arraigada con los puertos canarios, tanto por sus escalas turísticas como de apoyo en los largos viajes entre la URSS y Cuba y en las misiones internacionales de la revolución cubana en Angola y en Etiopía, en la que fletaban los buques con capacidad trasatlántica de ésta y otras compañías soviéticas.

Estampa marinera del buque “Delphin” en el puerto de Santa Cruz de La Palma

El contrato de los cinco buques firmados con el astillero Wärtsila, en Turku, fue uno de los más importantes que recibió la industria naval finlandesa a comienzos de la década de los años setenta, en tiempos del presidente Kekkonen. Recibieron los nombres de “Belorrusiya”, “Azerbayhzan”, “Gruziya”, “Kareliya” y “Kazakhstan” y entraron en servicio en el transcurso de 1975.

Construidos como ferries con capacidad para 505 pasajeros y 256 automóviles y destinados a líneas interiores de la URSS y algunas de carácter internacional en el ámbito europeo, posteriormente fueron reacondicionados como cruceros de turismo con capacidad para 650 pasajeros, que en la actualidad ha sido reducido a 590.

Es un buque de 16.331 toneladas brutas y 2.251 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 156,27 m de eslora total, 22 m de manga y 5,90 m de calado máximo. Está propulsado por dos motores Pielstick 18PC2V –fabricados, bajo licencia, en los talleres de Wärtsila-, con una potencia de 13.240 kw sobre dos ejes y una velocidad de 21,5 nudos. Código IMO 7347536.

Cuando desapareció la URSS, los cinco buques pasaron a bandera de Ucrania y a partir de entonces sus destinos han sido variados, salpicados de algunos accidentes e incidentes. El buque de esta historia fue rebautizado en diciembre de 1993 con el nombre de “Kazakhstan II” y por espacio de un par de años estuvo fletado por la compañía alemana Delphin Seereisen.

En junio de 1995 fue vendido a la sociedad chipriota Lady Lou Shipping Co., y en mayo de 1996 pasó a manos de la sociedad maltesa Sea Delphin Shipping, navegando desde entonces con el nombre de “Delphin”. De los cuatro buques restantes existen tres, pues el antiguo “Kazakhstan” fue desguazado a finales de 2011 en Alang (India).

Foto: José Javier Pérez Martín

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Con una ligera calima que en estos días domina el tiempo meteorológico en el archipiélago canario, el puerto de Santa Cruz de Tenerife recibió ayer, jueves, la escala del megacrucero bahameño Independence of the Seas, que arribó procedente de Funchal, en un crucero por las islas del Atlántico iniciado en el puerto de Southampton y con una mayoría de pasajeros británicos.

En su maniobra de entrada se cruzó por la banda de estribor con la popa del petrolero iraní Sanandaj, fondeado en el antepuerto mientras tomaba combustible por barcaza de CEPSA. En el muelle sur compartió atraque con el crucero maltés Delphin, que arribó procedente de Gran Canaria, en su segunda visita en el puerto de Santa Cruz de Tenerife en menos de 48 horas, continuando a medianoche hacia la isla de La Palma y Funchal.

La novedad, hoy, en el puerto tinerfeño es la presencia del crucero panameño MSC Orchestra, cuya contraseña es habitual desde el inicio de sus operaciones como naviera turística. Todos sus barcos pertenecen a la historia marítima de este puerto, que figura entre los preferidos de la marca Cruises in the Atlantic.

La estampa marinera del megacrucero "Independence of the Seas", en la calima de la mañana

El gigantesco buque, entre puntas, enfilando la dársena de Anaga

Es el último de una serie de tres buques, que hasta octubre de 2009 fueron los mayores del mundo

El crucero "Delphin" hizo dos escalas en menos de 48 horas

Visto de proa, mientras hacía el reviro para atracar

El crucero "MSC Orchestra" ha sido el protagonista de hoy

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Después de una larga travesía en la que ha cruzado el Atlántico desde Montevideo (Uruguay), ayer, a primera hora de la tarde, arribó al puerto de Santa Cruz de Tenerife el crucero Delphin, coincidiendo a su llegada con la salida del catamarán Bencomo Express. A medianoche continuó viaje a Las Palmas, desde donde iniciará esta noche un nuevo crucero que le traerá mañana, por segunda vez, al puerto tinerfeño y continuará a medianoche a Santa Cruz de La Palma, Funchal, Lisboa y Hamburgo, donde rendirá viaje.

Este buque es el primero de una serie de cinco gemelos construidos en los astilleros Wärtsila, en Helsinki (Finlandia) destinados a la flota de pasaje de la extinta URSS y fue entregado el 15 de enero de 1975 a la compañía estatal Black Sea Shipping Co., con sede en Odessa, bautizado con el nombre de Belorrusiya. Los cuatro buques restantes recibieron los nombres de Azerbaihzan, Gruziya, Kareliya y Kazakhstan, respectivamente.

Los cinco buques habían sido construidos con un garaje para 256 coches, que, posteriormente, sería reconvertido en cubierta para pasajeros, aumentado así su capacidad de 505 plazas iniciales, a 650 en la actualidad, y emplazados en el mercado turístico europeo. Los trabajos se realizaron en los astilleros Lloyd, en la República Federal de Alemania.

En 1991, tras la desintegración de la URSS, este buque pasó a pabellón de Ucrania. El 25 de octubre de 1992, cuando se encontraba reparando en astilleros de Singapur, se produjo una vía de agua que inundó parcialmente el barco, siendo reflotado y remolcado a los astilleros Lloyd para su reacondicionamiento, entrando de nuevo en servicio en diciembre de 1993 rebautizado con el nuevo nombre de Kazakhstan II.

Desde entonces el buque está fletado por Delphin Seereisen y dedicado al turismo alemán, con bastante éxito. En junio de 1995, la propiedad del barco pasó a la sociedad Lady Lou Shipping Co., abanderado en Chipre y desde mayo de 1996 figura a nombre de la sociedad Sea Delphin Shipping Co., abanderado en Malta con el nuevo nombre de Delphin.

Es un buque de 16.331 toneladas brutas y 2.251 toneladas de peso muerto y mide 156,27 metros de eslora total, 22 de manga y 5,90 de calado máximo. Está propulsado por dos motores Pielstick-Wärtsila 18 PC2V, con una potencia de 13.240 kw sobre dos ejes y hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de 21,5 nudos. Su estampa marinera permanece inalterable desde que salió a navegar, por lo que, al igual que sus gemelos –todos a flote- resulta inconfundible.

A su llegada, el crucero "Delphin" se cruzó, de vuelta encontrada, con el catamarán Bencomo Express

Es un barco bonito, construido en Finlandia en 1975

Maniobra de atraque en el muelle sur del puerto tinerfeño

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El puerto de Santa Cruz de Tenerife ha vivido un fin de semana espléndido en lo que se refiere a escalas de cruceros de turismo, como ya habíamos anticipado. Como anticipo, el jueves 23 estuvo el megacrucero italiano Costa Mágica, al que siguió, el viernes, el crucero Silver Cloud, abanderado en Bahamas.

El sábado tuvimos tres escalas: Aurora, británico; Costa Marina, italiano; y Thompson Destiny –éste último en viaje de posicionamiento, después de haber cruzado el Atlántico-, atracados a lo largo del día en el muelle sur, en un día espléndido, auténticamente primaveral y con una gran animación en el puerto y en la ciudad, además de los cientos de turistas que habían contratado excursiones para recorrer el interior de la isla y, especialmente, los itinerarios del norte de Tenerife (La Orotava y Puerto de la Cruz), el Parque Nacional de las Cañadas del Teide y la zona boscosa de Las Mercedes. En total, unos 4.000 pasajeros y casi dos mil tripulantes se dieron cita en el puerto tinerfeño.

Y hoy, domingo, ha sido el crucero Black Watch el que ha situado su estampa marinera en el muelle sur y la contraseña de Fred. Olsen Cruise Line.

Para la última semana del mes de abril anuncian escalas cuatro cruceros de turismo: Delphin, el martes 27 y repetirá escala dos días después, con unos 600 pasajeros;  Independence of the Seas, el jueves 29, con 3.800 pasajeros en su mayoría británicos; y MSC Orchestra, con 3.480 pasajeros.

El crucero británico "Aurora" arribó con las primeras luces del día

El crucero "Thompson Destiny" arribó procedente de Barbados

A la hora de la salida, los motores del crucero "Costa Marina" lanzaron esta columna de humo

Así lucía el muelle sur el pasado sábado

Maniobra de salida del crucero británico "Aurora"

El crucero "Thompson Destiny" y la torre de control de Tráfico Marítimo

El crucero "Thompson Destiny" cae a estribor para maniobrar al petrolero "Guanarteme"

El crucero "Black Watch", contraseña de Fred. Olsen Cruise Line

Fotos: Antonio Sáez, Esteban González y Julio A. Rodríguez Hermosilla