Juan Carlos Díaz Lorenzo

El ministro del Interior de Marruecos desautorizó al ministro de Turismo del citado país y denegó la escala del buque holandés “Nieuw Amsterdam” en el puerto de Casablanca, a bordo del cual viajan 1.564 pasajeros –en su gran mayoría homosexuales, el 95 % hombres-, “por motivos de seguridad”.

La escala estaba programada desde hacía tiempo, confirmó la compañía propietaria del buque. RSVP Vacations, especializada en el mercado gay y organizadora del viaje, dijo que fueron las autoridades marroquíes las que denegaron el desembarque de los homosexuales, pues la escala se había convertido en un “asunto de controversia pública”.

La naturaleza del viaje incomodó a las autoridades marroquíes

Una gran parte de los pasajeros tenían previsto visitar la Gran Mezquita de Casablanca, la única a la que se puede acceder fuera del horario de culto. Las autoridades temían que se pudiera desatar una ola de protestas entre los sectores conservadores y radicales, por lo que se canceló la escala y el barco se desvió al puerto de Málaga.

En Marruecos, como en casi todos los países musulmanes, la homosexualidad es un delito. El artículo 489 del código penal prevé condenas de entre tres meses y tres años de cárcel para quién la practique y multas de 120 a 1.200 dírhams (de 11 a 111 euros). Desde enero pasado, en que hay un gobierno islamista, en algunas cosas no hay tanta permisividad.

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