Juan Carlos Díaz Lorenzo

El espíritu de Compañía Trasatlántica Española sigue latente en la memoria de quienes fueron sus coprotagonistas, en una época en la que la centenaria naviera española era orgullo de la Marina Mercante nacional y mantenía el nexo de unión marítima entre España y América Latina. Luego vendrían tiempos turbulentos, estrategias equivocadas y gestores discutibles que llevaron la naviera al fracaso. Pero esa es una historia penosa.

Un grupo de aquellos hombres que tuvieron importantes responsabilidades en el tiempo que les tocó vivir, se reunieron hace unos días en Madrid y compartieron mesa y mantel en un ambiente de gran fraternidad y amistad bien entendida. En esta oportunidad, además, con el recuerdo siempre presente de Luis Mínguez de Pablo, oficial radiotelegrafista, que falleció el 8 de agosto de 2013. Y los mejores deseos para José Ignacio de Ramón Martínez, que se encuentra en convalecencia hospitalaria.

El grupo de “auténticos trasatlánticos”, en su reciente reunión en Madrid

Grato encuentro, como siempre, entre Carlos Peña Alvear, Manuel Padín García, Manuel Marrero Álvarez, Lucinio Martínez Santos, José Ángel González Guisande, José Enrique Moro Mediano y quien suscribe. Excusaron su asistencia Rafael Jaume Romaguera, Juanjo Loredo Mutiozábal y Juan Cárdenas Soriano. Será hasta la próxima ocasión. 

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un año después del encuentro celebrado en Cádiz, el pasado 13 de junio se celebró en Vigo la reunión anual de capitanes, jefes de máquinas, oficiales de puente, máquinas y radioelectrónicos de Compañía Trasatlántica Española. Actuó de organizador y anfitrión el capitán José Ángel González Guisande, quien pasó el testigo del próximo encuentro, previsto para junio de 2016 en Cáceres, Extremadura, al jefe de máquinas Juan Cárdenas Soriano. Ese mismo día, por la mañana, se realizó una excursión a las Islas Cíes.

La reunión, celebrada en el emblemático hotel “Bahía” de la capital viguesa, contó con una nutrida asistencia de oficiales “trasatlánticos” y algún antiguo directivo, como Juanjo Loredo Mutiozábal, llegados desde todo el país. Entre los asistentes figuraba el capitán Rafael Jaume Romaguera, el más veterano de todos ellos, con 90 años recién cumplidos y como el buen whisky escocés, sigue tan campante en su exquisita memoria y capacidad física. Una bandera de Compañía Trasatlántica Española presidió el encuentro y cada uno de los asistentes debidamente identificado, también con el emblema de la naviera.

Foto de familia de los asistentes al encuentro anual de Trasatlántica en Vigo

Encuentro muy emotivo y entrañable, en el que quienes en otro tiempo tuvieron responsabilidades a bordo de los barcos de la Compañía Trasatlántica Española –el mejor embajador de España en América Latina y América del Norte–, han sabido mantener vivo el espíritu de la gran naviera ya desaparecida y lo refrenda la amistad bien entendida. Trasatlántica sobrevivió a diversos conflictos bélicos y crisis sectoriales importantes. Sin embargo, en sus últimos años, muy distante de lo que había sido en tiempos pretéritos más difíciles, sucumbió tristemente.

Al encuentro de Vigo asistieron Alberto González Bayarte, Ángel Godar, Antonio Villanego, Diego de los Reyes Castrillón, Enrique Barrio Cano, Fernando Arnáiz, Francisco Bilbeny Costa, Francisco Tafall, Guillermo Cordero, Iñaki Sesumaga, Javier del Portillo, Javier Díaz del Río, Javier Madiedo, Javier Placer Escudero, Jenaro Suárez González, José Carlos Oliver, José Carlos Ceballos, José Carlos Rivera, José Catalá, José Fraguela, José Luis Arrojo, José Luis Barrio Cano, José Luis Mulero, José Manuel Bermúdez Garrote, José Manuel Iglesias, José Rodríguez Abeijón, José Mauricio Ruíz Paullada, Juan Cárdenas Soriano, Juan Molina, Manuel Brull, Manuel Fernández Grandal, Pablo de la Fuente, Rafael Álvarez Rodríguez, Ramón Cabana Garabana, Román Murillo, José Luis López Freire, Rafael Gil Hesseldahl y José Montenegro Vila.

Foto: José Manuel Bermúdez Garrote

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Vicente Sanahuja, autor de la magnífica página web vidamaritima.com y a quien en este país debemos mucho por su generosa entrega y dedicación, ha publicado recientemente el segundo volumen de la colección “Historias de la Marina Mercante española”. Se trata, en esta ocasión, de un libro de 190 páginas, en formado apaisado, dedicado por entero a Compañía Trasatlántica Española, con las historias de 17 barcos ilustrados con fotos y acuarelas de Roberto Hernández, autor de elilustradordebarcos.com

En esta ocasión, los buques incluidos en la edición y los autores de los textos son los siguientes: “Madrid” (Vicente Sanahuja), “Auxiliar” (Juan María Martín Recalde), “Ciudad de Cádiz” (Jaume Cifré Sánchez), “Isla de Mindanao” (Vicente Sanahuja), “Manuel L. Villaverde” (Manuel Rodríguez Aguilar), “Alfonso XII” (Vicente Sanahuja), “Auxiliar Nº 2” (Vicente Sanahuja), “Alfonso XIII” (Pedro Blanco Álvarerz), “Reina María Cristina” (Vicente Sanahuja), “Joaquín Piélago” (Vicente Sanahuja), “Legazpi” (Laureano García Fuentes), “Reina Victoria Eugenia e Infanta Isabel de Borbón” (Vicente Sanahuja), “Santa Isabel” (Fernando García), “Cristóbal Colón” (Manuel Rodríguez Aguilar), “Los tres Comillas” (Alberto Mantilla), “Covadonga y Guadalupe” (Alberto Mantilla) y “Begoña y Montserrat” (Alberto Mantilla).

Portada del segundo volumen de Ediciones Sanahuja, esta vez dedicado a Trasatlántica

La edición está muy cuidada y cada autor aporta datos interesantes y las necesarias referencias bibliográficas. Es un libro que no puede faltar en la biblioteca de cualquier amante de la mar y los barcos. Su promotor pretende seguir publicando otros volúmenes de libritos ilustrados, como él mismo los denomina, en los que recoge vida y recuerdo de algunos de los muchos barcos que han enarbolado la bandera española. Las crónicas están redactadas de manera muy amena y las fotografías y acuarelas de Roberto Hernández son de muy buena calidad.

Foto: Ediciones Sanahuja

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El espíritu de la auténtica Compañía Trasatlántica Española sigue latente en la memoria de quienes fueron sus coprotagonistas, en una época en la que la centenaria naviera española era orgullo de la Marina Mercante nacional y mantenía el nexo de unión marítima entre España y América Latina. Luego vendrían tiempos turbulentos, estrategias equivocadas y gestores discutibles que llevaron la naviera al fracaso. Pero esa es otra historia.

Un grupo de aquellos hombres que tuvieron importantes responsabilidades en el tiempo que les tocó vivir, se reunieron el pasado viernes en Madrid –lo hacen dos veces al año– y compartieron mesa y mantel en un ambiente de gran fraternidad y amistad bien entendida. En esta oportunidad, con la excusa de los capitanes Rafael Jaume Romaguera, Francisco Bilbeny Costa y José Ángel González Guisande; Juan Cárdenas Soriano y Juanjo Loredo Mutiozábal.  

Grato encuentro, como siempre –al que excusamos nuestra asistencia en esta oportunidad–, entre José Ignacio de Ramón Martínez, Manuel Padín García, Manuel Marrero Álvarez, Carlos Peña Alvear, José Enrique Moro Mediano y Lucinio Martínez Santos. Charla distendida entre un grupo de amigos cuya memoria vale su peso en oro. Será hasta la próxima ocasión, en diciembre Dios mediante. 

De izq. a dcha. Manuel Marrero Álvarez, Manuel Padín García, José Ignacio de Ramón Martínez, José Moro Mediano, Lucinio Martínez Santos y Carlos Peña Alvear

Foto: Manuel Marrero Álvarez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Dos veces al año, antiguos directivos, capitanes y jefes de máquinas de Compañía Trasatlántica Española se reúnen en Madrid, en un encuentro entrañable convertido en evocación de los años idos para siempre, en los que la desaparecida centenaria naviera española formaba parte del orgullo de la Marina Mercante nacional. La memoria de “aquella Trasatántica, la auténtica”, como gusta decir a Manuel Marrero Álvarez, pervive en la memoria de estas personas en la que, aparte de las anécdotas, siempre reluce el análisis crítico de quienes, como dudosos gestores, propiciaron su decadencia y desaparición.

En esta oportunidad se dieron cita José Ignacio de Ramón Martínez, José Enrique Moro Mediano y Lucinio Martínez Santos, que fueron directivos del equipo técnico; Manuel Marrero Álvarez, delegado en Canarias; los capitanes Carlos Peña Alvear y José Ángel González Guisande, y quien suscribe, amablemente invitado por los organizadores. Excusaron su asistencia Manuel Padín García y Juanjo Loredo Mutiozábal, los capitanes Rafael Jaume Romaguera y Francisco Bilbeny Costa y el jefe de máquinas Juan Cárdenas Soriano. Hubo un recuerdo, como siempre, para el oficial radiotelegrafista Luis Mínguez de Pablo, miembro del grupo, que falleció el 8 de agosto de 2013.

El grupo de ex directivos y capitanes de Trasatlántica, en su reciente encuentro

José Ángel González Guisande, que fue capitán y después práctico del puerto de Vigo, relató interesantes acaecimientos vividos en los buques “Coromoto”, “Covadonga” (2º) y “TSK Chorus”, ex “Almudena”, durante la etapa en la que este barco estuvo fletado por intereses de Japón. El capitán Carlos Peña Alvear evocó, por su parte, hechos notables de su etapa en los buques “Virginia de Churruca”, “Begoña” y “Montserrat”, adscritos a la línea de Venezuela y tuvo palabras de reconocimiento profesional para varios de sus compañeros, algunos fallecidos.

Los ingenieros navales José Ignacio de Ramón Martínez y José Enrique Moro Mediano, así como Lucinio Martínez Santos –felizmente recuperado– profundizaron en las vicisitudes de los buques de la serie “Galeona”, “los mejores barcos de Trasatlántica durante muchos años”, así como el papel de impulsor del proyecto por parte del ingeniero naval Javier Pinacho y el papel de Sener en los proyectos de éstos y de otros barcos, como las motonaves “Camino” y “Merced” y los buques portacontenedores “Pilar” y “Almudena”, ya desaparecidos y que han sido los mayores de su clase construidos en España.

Manuel Marrero Álvarez, que perteneció desde 1949 a la firma Viuda de Juan La Roche e Hijos, consignatarios en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y a partir de 1983 en su condición de delegado de Compañía Trasatlántica Española, hasta que la compañía pasó a manos del Grupo Odiel –antesala de su lamentable desaparición–, enfatizó la relación de la naviera y el puerto tinerfeño en las líneas de la emigración hacia América y el tráfico carguero, que tanta relevancia tuvo en la importación de madera y tabaco, así como la etapa de los contenedores con barcos propios y fletados. Precisamente, en la primera escala del buque “Pilar” en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, venía al mando del capitán González Guisande.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Cárdenas Soriano

Un nutrido grupo de capitanes, jefes y oficiales de la antigua y desaparecida Compañía Trasatlántica Española, procedentes de todo el país, se reunieron ayer en Cádiz para celebrar su segundo encuentro anual. El primero y anterior tuvo lugar el pasado año en Madrid. Este año fue Cádiz la elegida en conmemoración y recuerdo de los muchos vínculos que unieron a esta histórica ciudad marinera con la Compañía.

De aquí el jándalo Antonio López y López  partió para la “perla” del Caribe donde reunió los primeros pesos que le permitirían volver  más tarde a  la madre Patria, para entre otras fuentes de riqueza y progreso creara más tarde la Compañía Trasatlántica. Fue Cádiz  la ciudad elegida para que fundara el astillero de Matagorda, que fue uno de los más importantes del mundo en su género de la época. Fue en Cádiz donde fundó su escuela de hostelería, en la que maestros como el gaditano Melquiades Brizula se encargaron de formar al personal de fonda de su flota. Esta escuela fue refundada por Claudio Lopez Brú, hijo de Antonio López, en el Hotel Atlántico.

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Asistentes al segundo encuentro de Compañía Trasatlántica, celebrado en Cádiz

Visita a la iglesia del astillero de Matagorda, fundado por Antonio López

Juan Cárdenas Soriano y José Ángel González Guisande

El grupo de convocados comenzaron la jornada con una misa “in memoriam” por los compañeros ya desaparecidos y que se celebró en la parroquia de Santo Domingo, donde un amable y documentado predicador de la insigne e histórica Orden tuvo la deferencia de oficiar. No fueron pocos los padres dominicos que se trasladaron en vapores de “la Compañía” allende los mares, para ejercer su vocación misionera bajo el amparo y subvención del que,  aparte de naviero, también fuera fundador de Acción Católica.

Tras la misa y en un “vaporcito” ya reconvertido a motor, se trasladaron al astillero fundado por los marqueses de Comillas donde tuvieron ocasión de disfrutar de los recuerdos que allí  se conservan de mejores épocas; gracias a la iniciativa y esfuerzo de algún o algunos homenajeables  historiadores que tanto están haciendo por preservar la historia de lo que fue uno de los mayores centros de trabajo de la zona.

Tras disfrutar de esta parte del programa, los entrañables compañeros que lo fueron y amigos que lo siguen siendo, se trasladaron a un conocido restaurante gaditano donde disfrutaron de las delicias de la tierra que les evocaron aquellas escalas en Cádiz, previas a poner rumbo al “270º” que los llevaría hasta tierras americanas. La tertulia posterior a la comida se prolongó hasta altas horas de la tarde, permitiendo a todos los asistentes, evocar recuerdos y situaciones por ellos vividas en los ya históricos buques de “la Compañía” o en los puertos recalados.

Lo entrañable de la jornada vivida y el éxito obtenido, hizo que se pusiera fecha y lugar para el tercer y próximo encuentro: Vigo, 13 de junio de 2015.   

Fotos: Juan Cárdenas Soriano     

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Compañía Trasatlántica fue una de las navieras más importantes de España. Hace años que desapareció físicamente, después de haber superado crisis más agudas que la que acabó haciéndola naufragar, caso de guerras mundiales y nacionales, maltrato y persecución política en diferentes etapas y otros condicionantes que no son ahora al caso. Pero el espíritu de la auténtica Trasatlántica pervive en la memoria de quienes, en un momento dado, pertenecieron a la misma y desempeñaron cargos de responsabilidad.

Grato encuentro, como siempre, entre José Ignacio de Ramón Martínez, Manuel Padín García, Manuel Marrero Álvarez, Carlos Peña Alvear, José Enrique Moro Mediano, Lucinio Martínez Santos y quien suscribe. Excusaron su asistencia los capitanes Rafael Jaume Romaguera y José Ángel González Guisande, así como Juanjo Loredo Mutiozábal, éste último por motivos de salud. Un recuerdo emotivo, como siempre, para el oficial radiotelegrafista Luis Mínguez de Pablo, miembro del grupo, que falleció el 8 de agosto de 2013.

El grupo tuvo responsabilidades entre los años sesenta y noventa del siglo XX

Lucinio Martínez Santos, felizmente recuperado, hizo un canto a la amistad

Manuel Marrero Álvarez, Manuel Padín García y José Enrique Moro Mediano

El capitán Carlos Peña Alvear, entre José Ignacio de Ramón y Manuel Marrero Álvarez

Celebramos, especialmente, el reencuentro con Lucinio Martínez Santos, a quien volvimos a saludar después de una larga convalecencia hospitalaria. Lucinio trabajó en la Dirección Técnica de la compañía haciendo equipo con los ingenieros navales Javier Pinacho Bolaños-Rivadeneira, José Ignacio de Ramón Martínez y José Enrique Moro Mediano. Por tanto, es un profundo conocedor de las vicisitudes sufridas y los éxitos obtenidos por la flota, en su transición de buques de pasaje a buques de carga y en la expansión de la carga en contenedores.

Desde los últimos años de los fatigados trasatlánticos Begoña y Montserrat entre los asistentes, el capitán Carlos Peña Alvear, que mandó ambos buques, pasando por la serie de cargueros comprados de segunda mano –Almudena, Coromoto, Ruiseñada y Comillas–, los construidos en ASTANO –Camino y Merced–, hasta la serie extraordinaria de los cuatro “bazaneros”: Galeona, Belén, Roncesvalles y Valvanuz, más los barcos fletado en Alemania, los gemelos australianos, los portacontenedores Pilar y Almudena y los dos cargueros de construcción soviética Candelaria y Guadalupe I, por citar sólo los más destacados.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El espíritu de la auténtica Compañía Trasatlántica Española sigue latente en la memoria de quienes fueron sus coprotagonistas, en una época en la que la centenaria naviera española era orgullo de la Marina Mercante nacional y mantenía el nexo de unión marítima entre España y América Latina. Luego vendrían tiempos turbulentos, estrategias equivocadas y gestores discutibles que llevaron la naviera al fracaso. Pero esa es otra historia.

Un grupo de aquellos hombres que tuvieron importantes responsabilidades en el tiempo que les tocó vivir, se reunieron hace unos días en Madrid y compartieron mesa y mantel en un ambiente de gran fraternidad y amistad bien entendida. En esta oportunidad, además, con un recuerdo emocionado para Luis Mínguez de Pablo, oficial radiotelegrafista, que falleció el pasado 8 de agosto. Y los mejores deseos para Lucinio Martínez Santos, que se encuentra en convalecencia hospitalaria.

El grupo de “auténticos trasatlánticos”, en su reciente reunión en Madrid

Grato encuentro, como siempre, entre José Ignacio de Ramón Martínez, Manuel Padín García, Manuel Marrero Álvarez, Carlos Peña Alvear, Juanjo Loredo Mutiozábal, José Enrique Moro Mediano y quien suscribe. Excusaron su asistencia Rafael Jaume Romaguera, José Ángel González Guisande, Francisco Bilbeny Costa y Juan Cárdenas Soriano. Será hasta la próxima ocasión. 

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En los últimos años hemos tenido la grata oportunidad de conocer a Luis Mínguez de Pablo, oficial radiotelegrafista de Compañía Trasatlántica Española, que hoy emprendió su viaje definitivo en las ondas de la eternidad a la edad de 85 años. Su vinculación con el grupo de antiguos directivos, capitanes, jefes de máquinas y oficiales de la histórica naviera española y las reuniones que un grupo de éstos celebran dos veces al año en Madrid en torno a la memoria de la “auténtica Trasatlántica” nos dio la posibilidad de tratarle y disfrutar de su amistad.

Luis Mínguez de Pablo era un hombre exquisito, comedido y tranquilo. Un experto de la vieja escuela. A excepción de un embarque de alumno en el vapor “Candina”, toda su vida profesional transcurrió en Compañía Trasatlántica Española y, en concreto, en el buque “Virginia de Churruca”, del que fue segundo y primer radiotelegrafista hasta su desembarque para desempeñar la inspección de Flota, en la que permaneció hasta su jubilación.

 

Luis Mínguez de Pablo (1928-2013)

De modo que en su vida transcurrieron algo más de veinte años navegando siempre en el mismo barco, que entonces cubría la línea Mediterráneo-Venezuela-Caribe, con escalas en Barcelona, Valencia, Alicante, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife –puerto y ciudad por la que siempre nos dijo sentir un especial afecto–, La Guaira, Santo Domingo, San Juan de Puerto Rico, Cartagena de Indias y Curazao. En la época en la que Luis Mínguez comenzó a navegar, la línea también hacía escalas en Veracruz y La Habana.

Tantos años de mar y barcos en una línea regular tan larga y con elevado movimiento de pasajeros, le dio la oportunidad de forjarse como un sólido profesional, compartir singladuras con reconocidos y destacados compañeros de trabajo y conocer a personalidades diversas, habida cuenta del carácter de embajadores navegantes de nuestro país que entonces tenían los barcos de Compañía Trasatlántica Española. 

Descanse en paz.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hace unos días se celebró en Madrid el vigésimo encuentro de un grupo de antiguos directivos, capitanes, jefes de máquinas y oficiales de flota de Compañía Trasatlántica Española, la centenaria naviera española que feneció hace pocos años, víctima de una discutible gestión empresarial.

La memoria fértil sigue presente en torno a la amistad y quienes de alguna manera mantienen vivo el espíritu de la “otra Trasatlántica”, aquella compañía que dio prestigio a la Marina Mercante española en la época de los trasatlánticos que unieron España y América y los barcos de carga, conocida en el exterior como Spanish Line.

En esta oportunidad se ha celebrado el XX encuentro de “la otra Trasatlántica”

En esta oportunidad tuvimos ocasión de saludar y compartir mesa y mantel con José Ignacio de Ramón, Rafael Jaume Romaguera, Carlos Peña Alvear, José Ángel González Guisande, Manuel Padín García, Juanjo Loredo, Lucinio Martínez Santos, Luis Mínguez, Manuel Marrero Álvarez y Juan Cárdenas Soriano. Excusó su asistencia el capitán Francisco Bilbeny Costa.

Un encuentro entrañable y emotivo de los coprotagonistas de muchos años de singladuras en el cruce del Atlántico y de la gestión técnica, económica y comercial de la compañía. Memoria lúcida de quien durante más de 150 años fue un claro referente en el sector naviero nacional y naufragó en un inmerecido final.

Luis Mínguez, José Ignacio de Ramón y Lucinio Martínez Santos

Manuel Padín García, Juanjo Loredo y Manuel Marrero Álvarez

Rafael Jaume Romaguera, Juan Carlos Díaz Lorenzo, Juan Cárdenas Soriano, José Ángel González Guisande y Carlos Peña Alvear

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo