Juan Carlos Díaz Lorenzo

Como ya conocen nuestros lectores, uno de los barcos más veteranos dedicados a la industria turística se llama “Azores” y ayer estuvo en el puerto de Ponta Delgada (Azores), haciendo así honor a la región de la que toma su nombre. El buque está fletado por la compañía británica Cruise & Maritime Voyages (CMV). A bordo, casi quinientos pasajeros, británicos en su mayoría, que disfrutaron de una escala primaveral en la bella ciudad gallega. Toma  el relevo al buque “Discovery”, que ha sido vendido para desguace.

El buque es propiedad de Postuscale Cruises y a pesar de su remozada estampa marinera, es uno de los cruceros de turismo más viejos que existen en la actualidad, pues tiene 67 años de vida marinera. Ha superado sin problemas las normas del SOLAS 2010 y posee un encanto especial que lo hace muy atractivo para sus pasajeros, ya que se trata de un barco con historia.

Bonito encuadre del buque “Azores”, ayer, en Ponta Delgada (Azores)

Construido en 1948 con el nombre de “Stockholm”, su nombre saltó a la fama el 25 de julio de 1956, cuando abordó y echó a pique al trasatlántico italiano “Andrea Doria”. Posteriormente navegó con los nombres de “Volkerfreundschaft”, “Fridjoft Nansen”, “Italia I” (etapa en la que fue remodelado con su nuevo aspecto), “Italia Prima”, “Valtur Prima, “Caribe”, “Athena” y el actual, “Azores”. Está muy bien conservado, como se puede apreciar en la foto de António Simas y se trata de un buque clásico de tipo medio.

Foto: António Simas

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cruise & Maritime Voyages (CMV) ha fletado un buque histórico del turismo marítimo. Se llama “Azores” y tiene en su haber 67 años de vida marinera. Ayer estuvo en Funchal, en una breve escala camino del Caribe, donde lo fotografió nuestro estimado amigo y colaborador Sergio Ferreira. Viene a sumarse a una flota formada por los buques “Magellan”, “Marco Polo” y “Astor” y tres fluviales llamados “Belvedere”, “Bellejou” y “Bellefleur”.

Desde septiembre de 2013 es propiedad de la compañía portuguesa Island Cruises Transportes (Portuscale Cruise), con sede en Lisboa y ostenta el nombre de “Azores”. Aunque muy reformado respecto de su aspecto original, este buque es el antiguo “Stolckholm”, el mismo que el 25 de julio de 1956 colisionó con el trasatlántico italiano “Andrea Doria” y a consecuencia del impacto provocó la desaparición de éste bajo las aguas del Atlántico Norte.

El buque “Azores”, a su llegada ayer al puerto de Funchal

Construcción número 611 del astillero Gotaverken (Suecia), entró en servicio en febrero de 1948. Durante años cubrió la línea Göteborg-Nueva York enarbolando la contraseña de la compañía Svenska Amerika Line. En mayo de 1959 fue vendido a la institución alemana oriental Freier Deutscher Gewerkschaftsbund, con sede en Rostock. Operado por la naviera VEB Detusche Seereederei y rebautizado “Völkerfreundschaft”, comenzó  entonces una nueva etapa que habría de prolongarse hasta 1985, en la que recordamos haberlo visto en varias ocasiones en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.

En abril de 1985 fue abanderado en Panamá y registrado a nombre de la sociedad Neptunus Rex Enterprises con el nuevo nombre de “Volker”. En diciembre de 1986 llegó a Oslo rebautizado “Fridtjof Nansen” y allí estaba cuando en mayo de 1989 lo compró Star Lauro y lo llevó a Génova, donde permaneció amarrado largo tiempo, hasta que en 1992 se decidió su transformación en crucero de turismo. Los trabajos se efectuaron en el astillero Varco Chiapella y en 1993 salió a navegar con el nombre de “Italia I” y una estampa marinera que, a excepción de la proa y el nicho del escobén, nada recordaba a su pasado.

En octubre de 1994 fue transferido a la sociedad Nina Cía. di Navigazione y pasó a llamarse “Italia Prima”. Comenzó entonces una etapa fletado a intereses alemanes, caso de los tour operadores Neckermann Seereisen y Valtur Tourist, ostentando el nombre de “Valtur Prima”. En 2001 apareció por Cuba y diciembre de 2012 lo compró Festival Crociere Spa y, con el nombre de “Caribe”, navegó por aguas del citado mar con escalas en Habana, islas Caymán y costa oeste de Méjico.

En octubre de 2004 arribó a Lisboa y, enarbolando la contraseña de la compañía portuguesa Nina SpA, en enero de 2005 salió de nuevo a navegar rebautizado “Athena”.  En 2005 pasó a manos de Classic International Cruise y en diciembre de 2008 a la compañía First Quality Cruises Inc., etapa en la que estuvo fletado por Phoenix Reisen. El 3 de diciembre del citado año fue atacado por piratas en aguas del golfo de Adén, aunque fueron repelidos por la tripulación.

En la actualidad es un buque de 15.614 toneladas brutas, 6.450 toneladas netas y 4.800 toneladas de peso muerto, en un casco de 160 m de eslora total, 21 m de manga y 7,90 m de calado. Está propulsado por dos motores Wärtsila 16V32, con una potencia de 14.300 caballos que accionan dos ejes y hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de 17 nudos. Tiene capacidad para 550 pasajeros en 277 cabinas, que son 166 pasajeros más que en su etapa de trasatlántico sueco y alemán oriental. Código IMO 5383304.

Foto: Sergio Ferreira

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un golpe de mar provocó la rotura de una ventana del crucero de turismo “Marco Polo” e hirió a varios pasajeros, uno de los cuales, de 85 años de edad, falleció después de que fuera evacuado por medio aéreos, informa la prensa británica. Otros 14 pasajeros resultaron heridos de diversa consideración. El suceso se produjo el pasado viernes cuando el mencionado buque regresaba a Tilbury, en medio de un fuerte temporal.

A bordo del veterano buque viajaban 735 pasajeros en un viaje fletado por el touroperador británico CMV, así como 349 tripulantes. Zarpó el 5 de enero en un crucero de 42 días de duración. Una ola gigante golpeó al barco después de que hubiera zarpado de las Azores y enfilaba la zona sur occidental del canal de la Mancha, en condiciones meteorológicas muy adversas. La viuda alabó el comportamiento de la tripulación, pero cuestionó el estado de mantenimiento del buque. 

El crucero de turismo “Marco Polo” es muy conocido en el mercado británico

Foto: José Javier Pérez Martín

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hacía cuatro años que el crucero Marco Polo, abanderado en Bahamas, no visitaba el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Largo período de tiempo y cambio diferencial en este mes de febrero, como apunta nuestro amigo y colaborador Antonio Sáez, en el que el listado de las escalas de los cruceros previstos son todos visitantes más asiduos.

El ex trasatlántico soviético Aleksandr Puskhin –cuya estampa marinera resulta inconfundible- había estado en el puerto tinerfeño en varias ocasiones entre los años 2001 y 2006.  El barco, uno de los clásicos que todavía existen en el mundo de los cruceros, arribó procedente de Lisboa y continuó viaje a Mindelo (Cabo Verde).

Se trata, además, del único superviviente de los cinco buques de la serie Iván Franko, construidos en astilleros de la entinta República Democrática Alemana (RDA) para la también extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). De ellos, tres han sido desguazados y el último de la serie, Mikhail Lermontov, se hundió en aguas de Nueva Zelanda (ver esta misma sección, noticia publicada 07/02/2010).

El crucero "Marco Polo" maniobra en la Dársena de Anaga

Visto de proa por estribor, atracado en el Muelle Sur

Detalle de la chimenea con su nueva contraseña de CMV

Bonita imagen nocturna del barco en una noche tranquila

Fotos: Antonio Sáez (sergio@cruises) y Juan Carlos Díaz Lorenzo