Juan Carlos Díaz Lorenzo

El poderoso grupo naviero noruego Fred. Olsen & Co. cumplirá cien años en 2016. En el transcurso de la Primera Guerra Mundial, Thomas Fredrik Fred. Olsen (1857-1933), decidió la fundación de la nueva naviera, establecida desde finales del siglo XIX en Oslo y tan conocida a nivel mundial y especialmente en Canarias, con el soporte accionarial y financiero de las sociedades A/S Bonheur y A/S Ganger Rolf.  

Los orígenes se remontan a mediados del siglo XIX, en la localidad de Hvitsten (Noruega), donde nacieron y ejercieron su papel de armadores de veleros los hermanos Fredrik Christian, Petter y Andreas Olsen. El segundo de ellos fue el padre del “gran Fred.”, como fue conocido su hijo, que adquirió los primeros buques a vapor y fue el primero de la saga noruega que llegó a Canarias en 1909.  

En 1914 incorporó su primer buque de propulsión diesel en la recién estrenada línea de América del Sur. En 1917 adquirió el astillero Akers, situado en el puerto de Oslo, convertido desde entonces uno de los activos emblemáticos de la familia Olsen. La Primera Guerra Mundial se saldó con la pérdida de 23 buques y otros 28 más durante la Segunda Guerra Mundial, unidos un doloroso listado de vidas de tripulantes.

Fred. Olsen Cruise Line es uno de los emblemas de Fred. Olsen & Co.

A su fallecimiento en 1933, sus hijos Rudolf y Thomas Olsen asumieron los destinos de la compañía. Fred. Olsen & Co. tuvo un relevante protagonismo en la exportación frutera de Canarias, Mediterráneo occidental y oriental y Marruecos. Abrió nuevas líneas al continente americano e irrumpió en el tráfico petrolero, además de las líneas regulares de pasajeros y carga entre Noruega, Reino Unido, Bélgica y Holanda.

Rudolf Olsen falleció en 1951 y Thomas Olsen en 1969, aunque desde 1955 su primogénito Fred. Olsen (que el próximo 1 de enero cumplirá 87 años) había asumido la gestión del poderoso grupo naviero, cuya influencia trasciende a nivel mundial. Está presente, además, en los sectores off-shore en el Mar del Norte, construcción naval, transporte petrolero, energías renovables asociadas a granjas, ámbito hotelero e inmobiliario, tecnología de última generación y relojes (marca Timex), entre otros.

Fred. Olsen Express es una de las empresas emblemáticas del grupo, como también lo es Fred. Olsen Cruise Line. En otro tiempo dispuso de una importante flota de buques rolones que operaron en diversos escenarios, principalmente en el canal de la Mancha, mar del Norte y mar Báltico. Desde hace unos años, Anette S. Olsen dirige los destinos del impresionante holding, aunque Fred. Olsen Sr. sigue en su despacho cada día desde la sede central en Oslo.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hace unos días, el pasado 25 de noviembre, se cumplieron 99 años de la firma de la escritura de constitución de Compañía Trasmediterránea, S.A. Sucedió en Barcelona, siendo los firmantes Joaquín María Tintoré, en representación de Línea de Vapores Tintoré; Enrique García Corrons, director de la Sociedad Anónima Navegación e Industria; José Juan Dómine, fundador de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de Africa y Vicente Ferrer Pesset, en nombre y representación de Ferrer Pesset Hermanos.

Los fundadores de Compañía Trasmediterránea formaron esta gran empresa con las aportaciones de  las flotas de las navieras a las que representaban. El 1 de enero de 1917 la nueva sociedad comenzó su vida marinera en el sector marítimo mercantil, con una flota de 44 buques de diversos tonelajes, algunos de ellos bastante modernos para la época. Desde el primer momento se situó en el mismo rango de Compañía Trasatlántica y Sota & Aznar. 

Casi un siglo después, Trasmediterránea mantiene sus conexiones regulares de pasajeros y carga de manera ininterrumpida durante todos estos años, entre los principales puertos de la península y los de Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, Marruecos y Argelia. En otro tiempo, la casi centenaria naviera también cruzó el Atlántico y mantuvo una notable presencia en Guinea Ecuatorial. Y es que casi cien años de vida sobre el mar dan para mucho.

“Ciudad de Sevilla”, uno de los barcos emblemáticos de Trasmediterránea

Foto: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A mediodía del pasado jueves se celebró el acto central del centenario de la creación del Arma Submarina en la Plaza de los Héroes de Cavite, de Cartagena, que estuvo presidido por el Rey Felipe VI. A la llegada del monarca fue recibido por el presidente en funciones de la Comunidad de Murcia, Alberto Garre López; el ministro de Defensa, Pedro Morenés y el almirante-jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante general Jaime Muñoz Delgado y Díaz del Río.

El acto de celebración del Centenario consistió en un homenaje al Arma Submarina, una ofrenda a quienes dieron su vida por España y un desfile de la fuerza participante. La celebración estuvo abierta al público y contó con la presencia de autoridades nacionales y locales y delegaciones extranjeras, así como comandantes de las flotillas de submarinos de países aliados, informa la Armada española.

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El Rey Felipe VI descubre una placa conmemorativa en el Arsenal de Cartagena

En 1915, el rey Alfonso XIII estampó su firma al pie de la Ley de Construcción Naval, que ha pasado a la historia de la Armada española como Ley Miranda, en reconocimiento al entonces ministro de Marina, almirante Augusto Miranda Godoy. En uno de sus artículos disponía: “Se autoriza al Ministro de Marina para adquirir por gestión directa con cargo a los créditos concedidos por esta ley, hasta cuatro sumergibles y el material necesario para las enseñanzas y prácticas de personal que ha de dotarlos y un buque especial de salvamento”.

Foto: Armada Española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Comienzan los actos para conmemorar el primer centenario del Arma Submarina española. El Museo Naval de Cartagena inauguró el pasado jueves, 19 de febrero, la sala de exposiciones temporales de su sede principal con una muestra de fotografías, maquetas y modelos de submarinos que forman o han formado parte de la historia de la Armada, y que permanecerá abierta hasta el 22 de marzo. Las fotografías expuestas son una selección de aquéllas que se han presentado al concurso organizado por la Armada, mientras que las maquetas han sido cedidas por diferentes instituciones y particulares. 

El acto de inauguración estuvo presidido por el almirante-jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Jaime Muñoz-Delgado, que también presidió en Cartagena la reunión del Consejo Superior de la Armada, órgano colegiado asesor y consultivo del ministro de Defensa y del AJEMA. La Flotilla de Submarinos está al mando de un capitán de navío que ejerce también las funciones de jefe de la Base de Submarinos y director de la Escuela de Submarinos “Almirante García de los Reyes”, donde se forman las futuras dotaciones.

El AJEMA inaugura la exposición en el Museo Naval de Cartagena 

El pasado 17 de febrero se celebró en Madrid el acto oficial del centenario de la creación del Arma Submarina. En igual fecha del año 1915, el rey Alfonso XIII estampó su firma al pie de la Ley de Construcción Naval que ha pasado a la historia de la Armada española como Ley Miranda, en reconocimiento al entonces ministro de Marina, almirante Augusto Miranda Godoy.

En uno de sus artículos disponía que “se autoriza al Ministro de Marina para adquirir por gestión directa con cargo a los créditos concedidos por esta ley, hasta cuatro sumergibles y el material necesario para las enseñanzas y prácticas de personal que ha de dotarlos y un buque especial de salvamento”. El Arma Submarina española comenzaba así su andadura a lo largo del siglo de historia que este año se conmemora.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La compañía alemana Oldenburg-Portugiesische Dampfschiffs-Rhederei (OPDR) celebra este año el primer centenario de su presencia en la línea Canarias-Norte de Europa, sólo interrumpida en los años de la Primera y Segunda Guerra Mundial. La mencionada línea comenzó en 1913 en el tráfico de exportación de plátanos y lo hizo con buques especialmente proyectados para este tráfico que recibieron nombres canarios. La tradición se ha mantenido en el tiempo y a aquellos buques –“Tenerife”, “Gran Canaria”, “Las Palmas”, “Orotava”, “Telde”, “Arucas”, “Tazacorte”– han seguido los modernos portacontenedores frigoríficos de OPDR.

En la actualidad la compañía naviera alemana –que tiene una filial llamada OPDR Canarias y opera entre Canarias y Sevilla– hace escalas en los puertos de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y Arrecife de Lanzarote y mantiene acuerdos para operar también en los puertos de San Sebastián de La Gomera y Puerto del Rosario (Fuerteventura). OPDR ve un gran potencial en el mercado canario de exportación y hace posible el envío de productos agrícolas frescos (tomates, plátanos, papayas y aguacates) de gran calidad en unidades de 40 y 45 pies al norte de Europa en un viaje de seis días de duración. 

“OPDR Tenerife”, uno de los barcos actuales de la compañía OPDR

Foto: Bermaxo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los ingleses, que para esto de la mar y los barcos son únicos, rindieron homenaje anoche a la memoria de quienes perdieron la vida a bordo del trasatlántico “Titanic” hace cien años. A bordo del crucero de turismo “Balmoral”, de la flota de Fred. Olsen Cruise Line, se celebró un ceremonial muy emotivo en el que, al final, se lanzaron tres coronas de flores al mar, en la posición en la que ocurrió la tragedia.

Fue una ceremonia ecuménica, respetuosa en el marco de un viaje especial conmemorativo de la trágica efeméride. A popa de la cubierta 7 del buque “Balmoral” se izó la contraseña de la compañía White Star Line, a la que pertenecía el tristemente célebre barco. Un siglo después, a bordo se hizo el silencio y sólo se escuchó la voz del sacerdote que rezó una plegaria en memoria de quienes entonces perdieron la vida.

El sacerdote rompió el silencio de la noche con su plegaria

Las coronas de flores se lanzaron en la posición donde ocurrió la tragedia

La contraseña de la White Star Line se izó en la popa del "Balmoral"

Fotos: Fred. Olsen Cruise Line

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El crucero de turismo “Balmoral”, que zarpó el 8 de abril del puerto de Southampton en su histórico viaje del centenario del hundimiento del trasatlántico “Titanic”, tuvo que desviar su ruta para acercarse a la costa de Irlanda y evacuar a un pasajero enfermo en un helicóptero, informa Fred. Olsen Cruise Line.

Tras la evacuación, que alargó la demora unas dos horas, el buque retomó el rumbo asignado y navega rumbo a Nueva York, haciendo la misma derrota que el tristemente célebre trasatlántico inglés. En la noche del 14 al 15 de abril, el buque “Balmoral” estará en el lugar donde se produjo el hundimiento y se realizará una ceremonia de homenaje.

A bordo viajan 1.309 pasajeros de 28 nacionalidades. Los billetes se agotaron hace bastante tiempo. Los precios de las suites han alcanzado 7.200 euros. El menú para esa noche será muy similar al que degustaron los pasajeros de primera clase del “Titanic”. Una orquesta tocará música de la época y durante el viaje se ha organizado un ciclo de conferencias que reúne a especialistas en la materia.

El crucero de turismo "Balmoral", en aguas de Funchal

Foto: Sergio Ferreira