Juan Carlos Díaz Lorenzo

En el día de hoy se cumplen 33 años de la entrega de la corbeta “Cazadora” (F-35) a la Armada española. Desde entonces formó parte de la 21ª Escuadrilla de Escoltas, con base en Cartagena. En enero de 2004 cambió su numeral a P-78 y fue reclasificada como patrullero de altura. Hasta la llegada de los nuevos BAM tuvo su base en Las Palmas de Gran Canaria y desde entonces se encuentra de nuevo en Cartagena.

Se trata de la quinta unidad de la clase “Descubierta”, de un total de nueve buques construidos, tres de ellos para la exportación: dos para la Armada de Egipto y una para la Armada de Marruecos, que siguen en servicio. Estos buques, de diseño español, fueron construidos aprovechando la experiencia tecnológica de la Empresa Nacional Bazán, precursora de Navantia, en la construcción de las corbetas de la clase “João Coutinho” para la Armada de Portugal.

Ceremonia naval de entrega de la corbeta «Cazadora»

De un total de nueve corbetas, las cuatro primeras fueron construidas en el astillero de Cartagena, mientras que las cinco restantes se hicieron en la factoría de Ferrol. El buque que nos ocupa fue el primero de su clase construido en la factoría ferrolana. En la Armada Española, se las conoció cariñosamente como las “hormigas atómicas” dado el poderoso armamento que portaban para lo limitado de su desplazamiento.

Foto: Navantia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura Cazadora –comandante, capitán de corbeta Ignacio López de Ayala- zarpó ayer del muelle del Arsenal Militar de Las Palmas en viaje al Golfo de Guinea y África Occidental subsahariana, para participar en un programa de ejercicios de cooperación con los países del entorno con la finalidad de mejorar las capacidades de varios países del área en operaciones de estabilidad y seguridad marítima.

La seguridad marítima en el Golfo de Guinea ha empeorado en los últimos tiempos, produciéndose un incremento en el número de actos de piratería, tráficos ilícitos y ataques de infraestructuras críticas.  El último episodio conocido ha sido el secuestro del petrolero chipriota Mattheos I, con cinco tripulantes españoles a bordo.

Patrullero de altura "Cazadora" (P-78), con base en el Arsenal de Las Palmas

El acto de despedida estuvo presidido por el jefe de Estado Mayor del Mando Naval de Canarias, capitán de navío Félix Díaz Espinar, y también asistieron familiares de la dotación del buque. A bordo viajan 11 infantes de Marina que permanecerán a bordo durante dos meses.

El buque de la Armada Española realizará ejercicios bilaterales y actividades de representación en Mauritania, Senegal, Benin, Camerún, Ghana y Guinea Conakry. Los medios de vigilancia y seguridad marítima de estos países son limitados o inexistentes. De ahí el objetivo de mejorar el conocimiento del entorno marítimo en la zona, establecer contactos con los diferentes actores relacionados y contribuir al desarrollo de las capacidades de seguridad marítima de los citados países.

Durante esta campaña, el patrullero Cazadora (P-78) efectuará representación y presencia naval en los puertos de Dakar (Senegal), Cotonou (Benin), Douala (Camerún), Libreville (Gabón), Lagos (Nigeria), Tema (Ghana), Conakry (Guinea Conackry) y Mindelo (Cabo Verde).

El viaje del patrullero "Cazadora" tendrá una duración de dos meses

La Armada, como instrumento de la acción exterior del Estado, es un factor clave en el Plan África del Gobierno y el Plan de Diplomacia de Defensa. Forma parte de la iniciativa “Instrumentos para la Estabilidad” de la Comisión Europea en la que se realizan acciones relativas a la seguridad del tráfico marítimo en el Golfo de Guinea, en colaboración con la Secretaría General de política de Defensa y del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, informa el Mando Naval de Canarias.

La Armada Española cuenta con una amplia experiencia en el planeamiento y ejecución de operaciones de lucha contra la piratería, como los operativos Atalanta y Ocean Shield. Participa de manera muy activa en diversas iniciativas multinacionales orientadas a la mejora de la seguridad marítima en el continente africano, caso del Africa Partnership Station (APS).

Está previsto que el patrullero de altura Cazadora esté de vuelta en Las Palmas a comienzos de diciembre. En el primer semestre de 2011, el patrullero de altura Centinela (P-72) realizó un viaje de adiestramiento similar al que ahora emprende el patrullero Cazadora.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura Cazadora (P-78) se encuentra desde ayer, domingo, en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, en comisión de servicio, y hoy ha abierto sus puertas al público tinerfeño para que pueda visitarlo y conocer su misión y sus funciones.

Atracado en el muelle sur, el citado patrullero está adscrito al Mando Naval de Canarias desde julio de 2004. Se trata del quinto buque de la serie de seis corbetas la clase Descubierta. Construido por la factoría de la Empresa Nacional Bazán, en Ferrol, los plazos de ejecución se dilataron en el tiempo, de modo que puesta su quilla el 14 de diciembre de 1977, resbaló por la grada el 17 de octubre de 1978 y entró en servicio el 20 de julio de 1981.

Sus principales cometidos son la presencia y la vigilancia en los espacios marítimos de soberanía e interés nacional y colaboración con otros organismos e instituciones del Estado en funciones de salvamento marítimo, vigilancia de pesca, lucha contra el narcotráfico, contrabando e inmigración ilegal, terrorismo y desastres ecológicos.

El patrullero de altura "Cazadora", en el puerto tinerfeño

Desde el 23 de julio del presente año está al mando del capitán de corbeta Ignacio López de Ayala Díez de Rivera. Piloto naval de helicópteros, la mayor parte de su carrera la ha desarrollado en la 5ª Escuadrilla de Aeronaves en la Base Naval de Rota, de la que fue su comandante en 2009 y el primer semestre del año actual. Con anterioridad ejerció el mando del patrullero Conejera, con base en Almería. Extremeño de nacimiento, está casado y tiene seis hijos.

Además de las seis corbetas para la Armada Española, la Empresa Nacional Bazán consiguió los contratos para construir otros tres buques del mismo modelo para las Marinas de Marruecos y Egipto: Lt. Col. Errhamani (1983) y El Abuqir y El Suez (1984), respectivamente. En el caso de estas dos últimas, se trata, en realidad, de unidades inicialmente destinadas a la flota nacional a las que se les asignaron los nombres de Centinela y Serviola.

En aquel tiempo fue un éxito de cierta resonancia, dada la tradicional buena relación de España con los países árabes, después de las series Baptista de Andrade y Joao Coutinho construidas para la Marina de Guerra de Portugal, y que serían los predecesores de la clase Descubierta, cuyo primer comandante, por cierto, fue un palmero: el entonces capitán de corbeta Amancio Rodríguez Castaños, en la reserva desde 1995 con el empleo de vicealmirante, broche a su exitosa carrera que culminó con el mando de la Zona Marítima de Canarias.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo