Juan Carlos Díaz Lorenzo

En los medios marítimos internacionales corre el rumor insistente de que la compañía Cunard Line está considerando la posibilidad de abanderar a su flota en otros registros, Bermudas o Malta, con la finalidad de reducir impuestos, costes de tripulaciones y otros gastos derivados de su actual abanderamiento en Inglaterra, que les hace perder competitividad.

Una de las excusas glamorosas que circula en el ambiente es que la legislación británica prohíbe celebrar bodas a bordo en alta mar, y ese es un segmento comercial que en los últimos tiempos ha crecido bastante. Sin embargo, se sabe a ciencia cierta que es una cuestión de costes y es la inflexibilidad normativa del registro británico la que está abocando a esta decisión.

El buque "Queen Victoria" maniobra en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Cuestión que, por ejemplo, ya se ha llevado a cabo en los buques de P & O Cruises y Princess Cruises, compañías que, al igual que Cunard Line, pertenecen al holding norteamericano Carnival Corporation. Por el contrario, Costa Crociere y AIDA Cruises mantienen a sus barcos abanderados en Italia.

Sin que se trate de desmerecer a nadie, Cunard es Cunard y tiene un hondo arraigo en el Reino Unido y está estrechamente vinculada a la familia real. A su contraseña pertenecen barcos de gran prestigio: Queen Mary 2, Queen Victoria y Queen Elizabeth. La decisión final, salvo que cambien algunas normas, se sabrá en poco tiempo.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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