Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ricardo Génova Araujo, capitán de la Marina Mercante y práctico del puerto de Santa Cruz de Tenerife, falleció el pasado 8 de junio, a la edad de 90 años. Ejerció su profesión durante algo más de tres décadas y le tocó vivir una etapa gloriosa del puerto tinerfeño, que coincidió con la época de los trasatlánticos de la emigración, los cruceros de turismo, el desarrollo frutero, el impulso de la refinería de CEPSA, el cierre del canal de Suez y el paso de los grandes petroleros.

Nació el 20 de noviembre de 1923 en Verim (Portugal). Siendo un muchacho su familia se trasladó a vivir en Santa Cruz de Tenerife. Ingresó en la Escuela Superior de Náutica de Santa Cruz de Tenerife, sección de Puente y en octubre de 1943 embarcó como agregado en el petrolero “Campuzano”, de la flota de CAMPSA, realizando viajes a Aruba y Curazao, puertos en los que entonces España conseguía buena parte del suministro de crudo que necesitaba.

Ricardo Génova Araujo (1923-2014)

En 1946 obtuvo el título de piloto de la Marina Mercante y siguió navegando en los petroleros “Campodrón” y “Remedios”. En diciembre de ese año interinó por primera vez de capitán en el mando del petrolero “Campana”, haciendo viajes al Caribe y Golfo Pérsico. Tiempo después desembarcó y desempeñó el cargo de inspector de flota de CAMPSA. A continuación ingresó en la Reserva Naval Activa (RNA), en la que desempeñó los empleos de alférez de navío y teniente de navío.

Por Orden Ministerial de 26 de julio de 1952 fue nombrado práctico titular del puerto de Santa Cruz de Tenerife, tras superar la correspondiente oposición. Durante nueve años estuvo al frente de la Corporación de Prácticos y durante mucho más tiempo formó parte de organizaciones relacionadas con su profesión, tanto nacionales como internacionales. Ocupó diversos puestos tanto en la Mutualidad como en la Federación Española de Prácticos de Puerto de España; impulsó y logró la incorporación de España a la European Maritime Pilot Association (EMPA) y, posteriormente, a la International Maritime Pilot Association (IMPA). Fue representante de España ante la EMPA y vicepresidente de la mencionada IMPA, así como vicepresidente y delegado ante la Intergovernmental Maritime Consultive Organization (IMCO).

Después de 32 años de servicio y la realización de algo más de 32.000 maniobras sin incidencia alguna, el 2 de diciembre de 1984 atracó su último barco en el puerto de Santa Cruz de Tenerife: el mixto zaireño “Kananga” y a continuación pasó a disfrutar de su jubilación. Mantuvo una permanente vinculación con el puerto, formando parte de la Comisión de Transportes de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife. Asimismo, fue impulsor de la recuperación del correíllo “La Palma” y cofundador y Presidente de Honor de la Asociación de Veteranos de la Marina Mercante, que se ocupó, entre otras labores, de la exposición marítima V Centenario de Santa Cruz de Tenerife, celebrada en la sede de CajaCanarias.

Durante años fue profesor de Astronomía y Navegación en la Escuela Superior de Náutica de Santa Cruz de Tenerife. Es autor del libro “Cien años de Marina Mercante en el mundo”, así como de numerosos artículos publicados en la Revista General de Marina y en otras publicaciones profesionales. Figura entre los cuatro primeros marinos españoles a quienes el 2 de diciembre de 2011 se les concedió la Medalla al Mérito de la Marina Mercante.

Su pasión fue su familia y la mar, para la que reservó su último deseo: “Descansa para siempre en esta mar a la que tanto amaste”. Contrajo matrimonio con Migdalia Galván Santos, natural de La Palma, de cuya unión nacieron cuatro hijos: Ricardo, Dina (fallecida prematuramente en junio de 2007), Maryola y Alberto. Tuvimos ocasión de conocernos, cultivamos una respetuosa amistad y mantuvimos conversaciones muy agradables sobre nuestra pasión, el mundo de la mar, los barcos y sus gentes, que ya forman parte de nuestro patrimonio personal.

Descanse en paz el admirado amigo.

Foto: Familia Génova Galván

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Óscar Molowny Pérez, agente de aduanas y consignatario de buques en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, falleció el pasado 6 de agosto en la ciudad de su residencia a la edad de 93 años. De su dilatada trayectoria profesional recordamos la larga etapa en la que fue el consignatario de CAMPSA, en la época en la que la flota del Monopolio era cliente asiduo del puerto tinerfeño. Tuvimos oportunidad de conocerle y de tratarle en innumerables ocasiones. Tenemos un gratísimo recuerdo de su persona y de su buen y bien hacer y aquí queremos dejar constancia de nuestro sentimiento de gratitud a su memoria.

Recordamos, especialmente, las gestiones que nos hizo para visitar los petroleros de CAMPSA que hacían escala en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y, en concreto, la entrevista con el capitán Pedro Balart Estalella y otros tres tripulantes del petrolero “Camporrubio” -jefe de máquinas y dos marineros-, que evitaron una tragedia cuando se encontraba atracado el 26 de mayo de 1985 en el pantalán de la refinería de CEPSA en Algeciras. En aquella triste fecha se produjo la explosión del petrolero “Petragen One”, que provocó también la explosión del petrolero “Camponavia”, de la misma contraseña que el “Camporrubio”, con doloroso saldo de vidas humanas y graves daños materiales.

El petrolero “Camporrubio” -capitán, Pedro Balart Estalella-, en su primera escala en Santa Cruz de Tenerife después de la tragedia de la terminal petrolera de Algeciras

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En aguas de Gibraltar opera desde hace años la gabarra petrolera “Oilfish”, a la que vemos por la amura de babor en una imagen de nuestro estimado amigo y colaborador Daniel Ferro. Dispone, asimismo, de capacidad para el suministro de agua potable y presta servicios de “bunkering” en su área de influencia. El buque, propiedad de BP Shipping y abanderado en Gibraltar, fue remodelado para dotarlo de doble casco y opera desde marzo de 2011.

Se trata en origen del antiguo “Campas Dos”, construido en Astilleros Zamakona y puesto en servicio en 1989 con la contraseña de CAMPSA, después CLH. De 447 toneladas brutas y 1.100 toneladas de peso muerto, corresponde a un grupo de unidades diseñadas y construidas para el suministro a flote a buques fondeados o atracados. Código IMO 8903612.

La gabarra “Oilfish”, vista por la amura de babor

Foto: Daniel Ferro