Juan Carlos Díaz Lorenzo

Después de un despliegue de 86 días y 13.087 millas de navegación, el patrullero de altura “Centinela” (P-72) arribó el pasado domingo a Ferrol, finalizando así la campaña iniciada el pasado 19 de septiembre y en la que ha visitado los países de Senegal, Ghana, Camerún, Cabo Verde y Mauritania, informa la Armada española.

Estas actividades se enmarcan dentro del Plan de Diplomacia de la Defensa y van en consonancia con las operaciones de seguridad marítima y seguridad cooperativa desarrolladas por el Ministerio de Defensa, el JEMAD y la Armada en África occidental y Golfo de Guinea.

Durante la campaña, el buque ha estado integrado en la estructura operativa de las Fuerzas Armadas dependiendo del Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima. Durante este tiempo se han realizado colaboraciones en materia de seguridad cooperativa con Senegal, escolta del portahelicópteros de la Marina francesa “Mistral” y actividades de apoyo militar en el ámbito marítimo con Ghana, centradas en la identificación de los riesgos inherentes al entorno marítimo de la zona (terrorismo, tráficos ilícitos, inmigración ilegal y piratería).

El patrullero de altura “Centinela”, a su llegada a Ferrol

Hubo también participación en los ejercicios NEMO-15.4 organizados por Francia, juntos con buques de Francia, Reino Unido, Ghana, Costa de Marfil, Togo, Nigeria, Benín y Camerún. Estos ejercicios multinacionales entre países de la UE y del Golfo de Guinea sirvieron para reforzar las relaciones entre estos países a través de la cooperación entre sus Armadas y así fomentar la conciencia de seguridad marítima global.

Ejercicios conjuntos de auxilio exterior en la mar con buques de la Marina de Camerún. Operaciones de apoyo a Cabo Verde, donde se han planeado y ejecutado actividades de cooperación en el ámbito marítimo sobre vigilancia conjunta de los espacios marítimos bajo soberanía y jurisdicción de este país y se ha participado en la certificación de su Unidad de Operaciones Especiales.

Actividades conjuntas con la marina de Mauritania relacionadas con la vigilancia de la pesca, salvamento de personas, lucha contra actividades ilícitas e inmigración ilegal. Además, el buque “Centinela” realizó el día 17 de octubre una operación de auxilio a un marinero español que resultó herido mientras realizaba operaciones de pesca en un barco de bandera senegalesa a 500 millas al suroeste de la costa de Sierra Leona.

Foto: Armada española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Alborán” (P-62) regresó el pasado domingo a su base en el Arsenal Militar de Cartagena tras haber participado durante casi un mes en la campaña de vigilancia e inspección pesquera del bonito del norte en aguas internacionales al noroeste de Galicia, informa la Armada española.

Para esta campaña el buque embarcó a un inspector de la Secretaria General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, con la finalidad de prestar apoyo durante las inspecciones y verificar el cumplimiento de la normativa vigente. Durante el despliegue, el buque efectuó vigilancia para impedir cualquier actividad de pesca por parte de barcos de terceros países en aguas de soberanía española.

En esta pesquería intervienen un gran número de buques de pesca españoles, que utilizan artes de pesca tradicionales (cacea y cebo vivo), así como de otros estados miembros de la Unión Europea, que utilizan principalmente artes de arrastre pelágico. Durante los 25 días que ha durado la campaña se ha prestado el apoyo requerido por los pesqueros, que ha sido de diversa índole, tales como asistencias mecánicas, eléctricas, sanitarias o actuaciones de buceadores.

P62

El patrullero “Alborán” realizó una campaña de inspección al noroeste de Galicia

Los días 29 y 30 de junio el patrullero “Alborán” prestó auxilio al pesquero “Feitizo”, con inundación en la bodega. El personal experto en áreas de Contraincendios e Inundaciones y Control de Averías contuvo la inundación y asesoró al patrón la realización de una serie de actuaciones para que la estabilidad del buque se viera lo menos afectada por la entrada de agua en la bodega.

El 3 de julio se prestó asistencia médica a un tripulante del pesquero español “Pachilan”, que faenaba a 300 millas al noroeste de Finisterre, con síntomas de haber sufrido un accidente cerebro-vascular. Tras comprobar la gravedad de su estado, se coordinó con el Servicio de Salvamento Marítimo evacuación médica por medio de un helicóptero, que se realizó desde la cubierta de vuelo del patrullero “Alborán”.

Antes de comenzar el viaje de regreso a Cartagena, el patrullero auxilió a otros dos buques. Primero, una asistencia mecánica a un pesquero, soldando una chapa de un tanque de agua, y segundo, envío de buceadores a un buque que se encontraba a la deriva porque tenía enrollada cabuyería en las hélices.

Foto: Armada española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Arnomendi’” (P-63) arribó esta tarde a su base en el Arsenal Militar de Cartagena, después de finalizar una campaña de inspección y vigilancia pesquera en los caladeros nacionales desde el Golfo de Cadiz hasta el Cabo de Creus. El buque salió el pasado 24 de noviembre con la misión de controlar la pesquería de los caladeros nacionales y, de este modo, garantizar la conservación de los recursos pesqueros, informa la Armada española.

Durante el desarrollo de la misión, en la que el buque ha navegado más de 2.500 millas náuticas, se han realizaron 30 inspecciones a barcos pesqueros. A mitad de campaña hizo escala para relevo de inspectores en Barcelona. Al ser la primera vez que el buque recalaba en esta ciudad, se aprovechó para realizar jornadas de puertas abiertas. El patrullero de altura “Arnomendi” está integrado en la estructura de la Fuerza de Acción Marítima, que dirige el almirante Salvador M. Delgado Moreno.

El patrullero “Arnomendi”, a su llegada esta tarde al Arsenal de Cartagena

Foto: Armada española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Tarifa” (P-64) se encuentra de nuevo en su base en el Arsenal Militar de Cartagena, después de participar desde el pasado 26 de mayo en el Plan de Despliegue Conjunto Internacional para la recuperación del atún rojo en el Mediterráneo. Esta iniciativa, desarrollada por la Agencia Europea de Pesca, forma parte del Plan General de Vigilancia de Pesca de 2014, informa la Armada española. 

Durante la campaña, el buque ha realizado labores de vigilancia marítima, control e inspecciones a la flota pesquera de cerco y palangre dedicada al atún rojo. Para la realización de los cometidos asignados, se ha contado a bordo con cinco inspectores en diferentes periodos, cuatro de la Secretaría General de Pesca y una inspectora comunitaria, así como la colaboración de un helicóptero de SEGEPESCA. 

Estampa marinera del patrullero de altura “Tarifa” (P-64)

En la escala en Palma de Mallorca se realizó un relevo de inspectores y el 8 de junio comenzó la segunda mitad del despliegue. Desde entonces el patrullero se dedicó al control del caladero nacional en los litorales de Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía, centrando el esfuerzo de las inspecciones en la flota arrastrera del Mediterráneo. 

Durante la campaña, el patrullero de altura “Tarifa” avistó a 124 pesqueros, a los que identificó, registró su posición y comprobó el cumplimiento de los horarios de pesca y zonas permitidas para dicha actividad. Del total de barcos avistados, se realizaron 66 inspecciones de pesca y se elevaron informes de nueve posibles infracciones.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Tarifa” (P-64) zarpó el pasado lunes, 26 de mayo, desde su base en el Arsenal Militar de Cartagena para participar en el Plan de Despliegue Conjunto Internacional para el control de la pesquería del Atún Rojo, iniciativa de la Agencia Europea de Pesca, en aguas del Mediterráneo occidental, informa la Armada española. El buque está al servicio de la Secretaría General de Pesca. 

La vigilancia incluye los caladeros comprendidos entre  Cartagena y la frontera española con Francia y trata de verificar el cumplimiento de la normativa pesquera nacional en lo referente a vedas, artes y zonas autorizadas para la pesca del atún rojo. La flota pesquera autorizada es de seis cerqueros españoles y siete franceses, 13 remolcadores auxiliares y dos granjas de engorde. También, como objetivo secundario, se controlarán los 700 barcos autorizados a la pesca accidental de atún rojo.

El patrullero de altura “Tarifa” entró en servicio en junio de 2006

A bordo del patrullero “Tarifa” embarcarán durante la campaña seis inspectores civiles (cuatro españoles y dos franceses) y cinco oficiales de la Armada certificados como inspectores por la agencia europea ICCAT, que realizarán las inspecciones a los barcos e instalaciones pesqueras. Además, para llevar a cabo las labores de vigilancia también se contará con diferentes medios aéreos e inspectores de apoyo en tierra. 

El buque regresará a su base el 26 de junio de junio tras realizar escala los días 7 y 8 próximos en el puerto de Palma de Mallorca para relevo de inspectores y descanso de la dotación. La escala en Baleares coincidirá la celebración del Día de las Fuerzas Armadas, en la que recibirá visitas a bordo durante unas jornadas de puertas abiertas.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque de investigación oceanográfica (BIO) “Hespérides” –comandante, capitán de fragata Javier Moreno Susanna– ha hecho una escala en el puerto de Funchal, como descanso de la actual campaña científica que realiza a poniente del Archipiélago Canario. El objetivo principal consiste en continuar con los trabajos de topografía y análisis de los fondos marinos de la plataforma continental, con la finalidad de solicitar su extensión más allá de las 200 millas al oeste de Canarias. El BIO “Hespérides”, en servicio desde 1991, regresará a su base en Cartagena el próximo 29 de octubre.

La expedición científica está compuesta por personal del Instituto Español de Oceanografía, Instituto Geológico y Minero de España y del Instituto Hidrográfico de la Marina, asistidos por personal de la Unidad de Tecnología Marina del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El BIO “Hespérides” depende de la Fuerza de Acción Marítima, que manda el vicealmirante Salvador Delgado Moreno, responsable de la coordinación y ejecución de la Acción Marítima de la Armada, entendida como la contribución que ésta hace a la acción del Estado en la mar que incluye, entre otras, las actividades científicas de este buque.

El BIO “Hespérides”, en aguas del  puerto de Funchal

Foto: Sergio Ferreira

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero “Alborán” (P-62) se encuentra desde hace dos semanas navegando en aguas del Atlántico nororiental para participar en dos campañas de inspección pesquera, en un despliegue que durará 38 días, informa la Armada española. En la actualidad toma parte en la campaña “Pelágicos”, enmarcada en el Plan de Despliegue Conjunto de la EFCA (Agencia Europea de Control de Pesca). Su misión será el control y la inspección de las pesquerías de especies pelágicas reguladas (arenque, caballa, jurel, anchoa y bacaladilla) en las aguas del Atlántico Nordeste y el mar Cantábrico. 

A continuación, el patrullero “Alborán” iniciará una nueva campaña de inspección pesquera denominada “Cuatripartito”, en la que patrulleros de los estados miembros (Irlanda, Reino Unido, Francia y España) llevan a cabo programas de control, inspección y vigilancia en sus aguas jurisdiccionales, que abarcan desde el Golfo de Vizcaya hasta el suroeste de Irlanda (Gran Sol). El patrullero tiene previsto hacer dos escalas, una en Santander y otra en Cork (Irlanda), para efectuar el relevo de inspectores de pesca y dar descanso a la dotación, informa la Armada española.

Estampa marinera del patrullero “Alborán”

Foto: Armada española

Naviera Armas contraataca

enero 10, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Naviera Armas contraataca la campaña de Fred. Olsen Express y de paso le da duro al monopolio aéreo de Binter Canarias y tira los precios hasta límites insospechados. Del 8 al 31 de enero se puede viajar por siete euros por pasajero y siete euros por vehículo en todas las líneas interinsulares directas, suponemos que está incluida la línea de La Palma vía La Gomera. Ese es el precio final, sin “desdes”, sin cálculos, en butaca, todas las plazas y todas las salidas, como reza la publicidad que hemos visto en estos días.

Curiosa y llamativa estrategia comercial y de marketing de una compañía privada que debe saber lo que hace. Quien se beneficia es el cliente, eso sin duda y lo celebramos. Sin embargo, hay algo que nos llama la atención, tal como están las cosas, para mantener más de veinte días seguidos una campaña así: el precio de la tonelada de fuel, la velocidad de servicio, el ingreso medio, los costes financieros, la contracción del mercado y la cuesta de enero, que todos los indicadores la sitúan como la más difícil de los últimos años. Por no entrar en otros detalles.

Es la más agresiva de las campañas comerciales que hemos conocido a Naviera Armas

Imagen: Naviera Armas

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los técnicos y el personal de las empresas Titan Salvage y Micoperi han comenzando los trabajos para el reflotamiento del crucero de turismo italiano “Costa Concordia”, semihundido desde el pasado 13 de enero en la costa de la isla de Giglio. En el accidente en el que perdieron la vida 32 personas, siete de ellas aún sin rescatar. Se estima entre diez y doce meses el tiempo necesario para reflotar el barco.

Por lo que se ha informado, los trabajos se harán en cuatro fases: la primera consiste en estabilizar el buque mediante una plataforma marina y con la ayuda de siete cajones de aire comprimido. Después vendrá el adrizamiento, para lo que se utilizarán dos grúas gigantescas que impulsarán la inercia de los cajones. Después el barco será remolcado a puerto y, por lo que se comenta, será vendido para desguace.

La camoana del buque “Costa Concordia”, antes de su desaparición

En estos días la prensa italiana comenta que la chimenea del barco se quedará en la isla, lo mismo que el tobogán gigante para que lo disfruten los niños. Se informa, asimismo, de que ladrones submarinos consiguieron sortear los sistemas de seguridad con láser que controlan el buque semihundido y se han llevado la campana del barco, uno de sus iconos más apreciados.

Cuestión que pone en aprietos a la Guardia Costera italiana y a la policía encargada de su vigilancia. Como casi todas las campanas, lleva grabado el nombre del buque y el año de su puesta en servicio. Se ha abierto una investigación para esclarecer el asunto. El alcalde de Giglio le resta importancia y se enaltece de tener en la iglesia de la localidad la imagen de la virgen rescatada de la capilla del barco.

Foto: Reuters