Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por espacio de tres días, del 25 al 27 de julio, permaneció en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el buque-escuela brasileño Brasil, que arribó procedente de Salvador de Bahía en viaje a Amsterdam. A bordo viajan, en crucero de instrucción, más de un centenar de cadetes de la Escuela Naval Militar de su país, en un periplo de seis meses de duración.

En la mañana del 25 de julio, fecha histórica en la capital tinerfeña –efeméride de la derrota de Nelson-, el comandante del buque, Luis Octavio Barros Coutinho, acompañado por el cónsul de Brasil en Tenerife, Antonio de la Bárcena Jaubert, cumplimentó a las primeras autoridades. Durante dos días antes de su arribada a Tenerife, realizó diversos ejercicios a unas treinta millas al sur de la isla.

Entrada del buque-escuela "Brasil" en Santa Cruz de Tenerife

Relevo del buque-escuela Custodio de Mello –siempre bien recordado en el puerto tinerfeño, al que visitamos en varias ocasiones gracias al buen hacer del entonces cónsul y buen amigo, Pedro Duque García-, el buque-escuela Brasil es una fragata modificada y tardía de la clase Niterói, construida en el Arsenal das Cobras, en Río de Janeiro.

El primer bloque de su quilla se puso en grada el 18 de septiembre de 1981. El 23 de septiembre de 1983 se procedió a su botadura y el 21 de agosto de 1986 entró en servicio, con el numeral U-27. Es decir, en su construcción se invirtieron cinco años.

Es una fragata tipo Mk.10 modificada de la clase "Niterói"

De 2.380 toneladas standard y 3.400 toneladas a plena carga, mide 131,25 m de eslora total 13,52 m de manga y 4,21 m de calado máximo. El armamento consiste en dos cañones de 40 mm Bofors y cuatro piezas ligeras para rendir honores militares. Dispone de electrónica convencional y militar básica para las funciones docentes.

El equipo propulsor está formado por dos motores diesel Ishikawajima Brasil-Pielstick 6PC2 L400, con una potencia de 7.800 caballos acoplados a dos ejes y hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de 15 nudos, una autonomía de 30 días ó 7.000 millas. A popa dispone de una plataforma para el apontaje de un helicóptero.

Entró en servicio en 1986 y relevó al veterano "Custodio de Mello"

Fotos: Antonio Sáez y Julio A. Rodríguez Hermosilla 

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