Juan Carlos Díaz Lorenzo

Paco García Novell, buen amigo y colega, nos trae la noticia del fallecimiento, el pasado lunes en Plencia, su pueblo natal, del capitán José Miguel Amézaga Bilbao, a la avanzada edad de 93 años. Muy reconocido en lo personal y en lo profesional, desarrolló gran parte de su carrera en la flota de Fernando M. Pereda, el más destacado de los navieros de Cantabria en el siglo XX.

El capitán Amézaga estaba al mando del petrolero “Bonifaz”, propiedad de Naviera de Castilla, cuando resultó hundido en julio de 1964 en aguas de Finisterre, tras una colisión con el petrolero francés “Fabiola”. La historia está recogida en un extenso artículo de Francisco Rodríguez Aguilar y pronto verá la luz en forma de libro de Paco García Novell, quien se entrevistó en varias ocasiones con el capitán Amézaga.

Amézaga

José Miguel Amézaga Bilbao (1922-2015)

“Quizás la principal razón por la que acepté escribir aquella historia –explica García Novell– fue para así tener la oportunidad de honrar la memoria de quienes padecieron la catástrofe y la de aquellos que tuvieron comportamientos auténticamente heroicos y responsables. Y sin duda uno de ellos fue el capitán Amezaga, que tuvo un gesto de gran generosidad al permanecer en el buque hasta pocos segundos antes de que desapareciera hundiéndose en el mar”.

“He investigado muy a fondo lo que sucedió aquella noche en el Atlántico y puedo afirmar que el capitán y la tripulación del petrolero español fueron ajenos a toda responsabilidad y que la historia no ha hecho suficiente justicia con José Miguel Amezaga, cuyo gesto, heroico sin lugar a dudas, sigo admirando y proclamando a los cuatro vientos, y a quien recuerdo frente a mí con los ojos empañados y la mirada perdida en el vacío cada vez que me hablaba del triste final de su barco al que había querido como algo muy suyo, intimo y cercano”, concluye García Novell.

Foto: Archivo de Paco García Novell

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Plencia, villa marinera por excelencia de Vizcaya, rendirá el próximo domingo un homenaje al capitán José Miguel Amézaga Bilbao y los náufragos del petrolero “Bonifaz”, hundido el 3 de julio de 1964 después de una colisión con el petrolero francés “Fabiola”. El suceso, de trágicas consecuencias para el buque español, se saldó con cinco muertos y 20 desaparecidos. El capitán Amézaga, que ahora tiene 90 años, fue el último en abandonar su buque, en unión del oficial radiotelegrafista y un marinero.

La colisión de ambos buques cerrados en niebla se produjo a unas nueve millas al este de Cabo Finisterre. Los náufragos fueron rescatados por los buques mercantes “Setas” y “Sloman Málaga” y el destructor “José Luis Díez” y desembarcados en Vigo y Marín, respectivamente.

El petrolero español, propiedad de Naviera de Castilla –tipo T del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante– había descargado en la refinería de Petroliber, en A Coruña y se dirigía a reparar en el astillero de Cartagena. La explosión provocó su hundimiento, mientras que el petrolero francés consiguió llegar por sus propios medios a su puerto de destino.

Estampa marinera del petrolero “Bonifaz” en la terminal de Cartagena

Foto: Casaú / Archivo Díaz Lorenzo