Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los responsables del proyecto Pegaso han dado por concluido su trabajo a bordo del buque de investigación oceanográfica “Hespérides” (A 31). Dicho proyecto estudia la relación entre los procesos químicos que se producen en el mar y la formación de nubes en la atmósfera. En los océanos alejados de los continentes y de la actividad humana, la vida marina es la fuente principal de partículas para las nubes.

El proyecto ha sido liderado por el Instituto de Ciencias del Mar, organismo dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas y se ha desarrollado a bordo del buque de la Armada española desde el pasado 2 de enero, cuando zarpó desde el puerto argentino de Ushuaia, informa la Armada española. El equipo lo componen 29 biólogos, físicos y químicos de Alemania, Inglaterra, Irlanda, Finlandia, Italia, Argentina, Canadá y España.

Las aguas de la Antártida vistas desde la proa del BIO «Hespérides» 

Los investigadores han analizado simultáneamente la diversidad y actividad del plancton, la emisión de gases de éste, el tamaño, forma y composición química de las partículas atmosféricas y la composición de las gotas de las nubes. El BIO “Hespérides” ha visitado regiones marinas con gran actividad biológica y una atmósfera muy limpia, para lo que se han realizado tomas de muestras en tres áreas caracterizadas por la abundancia de plancton, ubicadas en las inmediaciones de las Islas Orcadas, de las Islas Georgias y del Archipiélago Palmer.

Una parte del muestreo se ha llevado a cabo dentro de la Zona Económica Exclusiva argentina, por lo que un oficial de la Armada de ese país embarcó a bordo del “Hespérides” en calidad de observador. La mayor parte de las 38 singladuras que ha durado la campaña se han desarrollado en zonas de acumulación de témpanos, circunstancia que ha sido aprovechada por la dotación para adiestrarse en la navegación entre hielos. El buque viaja a Ushuaia, donde realizará una escala logística de siete días.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

“Ángeles Alvariño” es el nombre de un nuevo buque oceanográfico botado el pasado viernes, 24 de febrero, en Astilleros Armón (Vigo), ceremonia en la que actuó de madrina su hija, María de los Ángeles Leira Alvariño. Está previsto que su armamento a flote concluya el próximo mes de julio y a partir de entonces estará a disposición del Instituto Españoles de Oceanografía.

El citado buque es casi gemelo del “Ramón Margalef”, que se ha estrenado en la erupción volcánica submarina de El Hierro.  En su construcción se han invertido 20 millones de euros procedentes del IEO y de Fondos Feder y supone un apoyo importante para los estudios de geología marina, oceanografía física y química, biología marina, pesquerías y control medioambiental, entre otras funciones.

El buque oceanográfico "Ángeles Alvariño", recién puesto a flote

Curiosas las palabras del director del IEO, Eduardo Balguerías, cuando dijo que espera que el buque “Ángeles Alvariño” sea “infinitamente mejor” que el buque “Ramón Margalef”, aunque luego precisó que éste responde “maravillosamente bien” pese a trabajar en “condiciones extremas” como es “estar encima de un volcán”, según leemos en un despacho de la agencia Europa Press. Entonces, ¿en qué quedamos?

La secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela, presente en el acto, dijo que “la ciencia que quiere el Gobierno es la de la excelencia, calidad, la que genera conocimiento y cambios innovadores radicales; pero también es la que puede ser aplicada y resuelve problemas”. Todos estos requisitos los cumple el Instituto Español de Oceanografía (IEO), institución de la que destacó su labor.

El nuevo buque rinde homenaje a la memoria de María de los Ángeles Alvariño González (1916-2005), ferrolana, vinculada al IEO entre 1948 y 1957. Trabajó en campañas oceanográficas en España, Inglaterra y EE.UU., país en el que residió hasta su fallecimiento. Especialista en zooplancton, descubrió al menos 22 especies de organismos marinos y fue la primera mujer que embarcó en un buque científico británico. Su única hija, madrina de la botadura, es arquitecta y urbanista establecida en EE.UU.

Foto: IEO