Juan Carlos Díaz Lorenzo

Recordamos con precisión, pues fuimos testigos presenciales, la llegada del ferry “Benchijigua” –tercero con este nombre– al puerto de Santa Cruz de Tenerife y de su compañero de contraseña “Bañaderos”. Octubre de 1994, año triunfal en la historia de Fred. Olsen, S.A. En agosto, el entonces presidente ejecutivo de la compañía, Fredrik Olsen jr., anunció la adquisición de un barco más grande y de mejores prestaciones para sustituir al segundo “Benchijigua”. La noticia tuvo su impacto en la opinión pública, pues, si bien era una aspiración sentida desde hacía tiempo, diversas circunstancias habían aplazado su ejecución y, a la par, se trataba de una operación coincidente con la puesta en marcha de la línea entre Tenerife y Agaete (Gran Canaria.

Las gestiones realizadas en el mercado europeo apuntaron, entre otras opciones, al ferry de bandera danesa “Djursland”, propiedad de la sociedad Grenaa-Hundested Linien K.F., que atendía la línea entre las citadas ciudades. Desde el mes de mayo de 1994 se encontraba amarrado en el puerto de Koge, a la espera de acontecimientos y allí fue inspeccionado por los técnicos de Fred. Olsen.

Decidida su adquisición y después de proceder a la entrega del buque y el cambio de bandera  –ell capitán Servando Peraza García asumió el mando y José García Oliva la jefatura de máquinas–  el tercer “Benchijigua” zarpó el 15 de septiembre del puerto de Fredericia en viaje a Southampton. Después de atravesar el canal de Kiel, al día siguiente capeó un bravo temporal del NW y vientos de fuerza 10, como consta en las anotaciones del cuaderno de bitácora.

Estampa marinera del tercer «Benchijigua», el mayor buque de Fred. Olsen

Cuando arribó a Southampton entró en el dique seco de la factoría Appledore, en el que también fue varado el ferry “Pride of Cherbourg II”, que había sido adquirido por Fred. Olsen para cubrir la línea Santa Cruz-Agaete y fue abanderado en España con el nuevo nombre de “Bañaderos”. Puesto de nuevo a flote, el 3 de octubre el ferry “Benchijigua” siguió viaje a Vigo, a donde arribó al amanecer del día 6.  Esa misma tarde se hizo de nuevo a la mar y en la tarde del 9 de octubre se ordenó parada de motores y ambos buques quedaron a la deriva a la espera de que amaneciera para situarse frente a Playa Santiago y en la mañana siguiente el ferry “Benchijigua” atracó por primera vez en el puerto de San Sebastián de La Gomera, haciéndolo a continuación el ferry “Bañaderos”, que venía al mando del capitán José Chillón González, a quien acompañaba el jefe de máquinas Norberto Díaz Darias.

El 11 de octubre ambos barcos arribaron al puerto de Santa Cruz de Tenerife y atracaron en el muelle de ribera, dejando por la popa la sempiterna farola del mar y la histórica marquesina, testigos de tantos acontecimientos notables en el devenir del puerto de Santa Cruz de Tenerife. Aquel día, entre otros barcos, se encontraba atracado en el puerto tinerfeño el buque “Bencomo”, gemelo del “Bentago”, que fue el último barco de Fred. Olsen Lines que atendió la línea frutera entre Canarias e Inglaterra.

El 28 de octubre, el ferry “Benchijigua” fue presentado a las autoridades y a los medios informativos y al día siguiente, en San Sebastián de La Gomera, se procedió al relevo de ambas unidades, repitiéndose así una escena como la acontecida en octubre de 1980, cuando el segundo “Benchijigua” relevó a su predecesor.

El ferry «Benchijigua», empavesado, frente a Santa Cruz de Tenerife

El 30 de octubre, a primera hora, el tercer “Benchijigua” entró en línea, mientras que su antecesor hizo viaje al puerto de Las Palmas de Gran Canaria para proceder a su varada en ASTICAN y prepararse para su nueva etapa entre Santa Cruz de Tenerife y Agaete, en unión del ferry “Bañaderos”, en la que navegó con el nuevo nombre de “Bajamar”.

Construcción número 2.252 del astillero Schichau-Unterweser A.G., en Bremerhaven (Alemania Federal), era un buque de 4.371 toneladas brutas, 2.273 toneladas netas y 1.453 toneladas de peso muerto. Medía 118,60 metros de eslora total –105 m de eslora entre perpendiculares–, 18,55 m de manga, 11,66 m de puntal y 5 m de calado máximo. Estaba propulsado por dos motores MAN 12V40/54A, con una potencia de 13.400 caballos sobre dos ejes que accionaban igual número de hélices de paso variable y le permitía desarrollar una velocidad de 19 nudos. Tenía capacidad para 1.500 pasajeros, de ellos 112 alojados en camarotes en la cubierta superior y un garaje en dos cubiertas para 370 coches. Código IMO 7360667. Cuando el tercer “Benchijigua” fue abanderado en España e inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife, en aquel momento se trataba del barco de pasajeros de mayor capacidad de la flota española.

La construcción de este buque fue ordenada el 15 de junio de 1973 por encargo de la sociedad Jydsk Færgefart A/S, con sede en Grenaa (Dinamarca) y el 22 de octubre del citado año fue puesto en grada el primer bloque de su quilla. El 30 de abril de 1974 fue botado de costado, en una espectacular maniobra, con el nombre de “Djursland II” y tres meses después, el 30 de julio, fue entregado a su sociedad armadora, estrenándose ese mismo día en la línea Grenaa-Hundested.

En enero de 1981, la citada compañía y los barcos de su propiedad fueron adquiridos por la compañía DFDS A/S, con sede en Copenhague. Del nombre original del buque de esta historia sólo desapareció el numeral romano, permaneciendo asignado a la citada línea. En mayo de 1982 fue transferido a Grenaa-Hundested Linien A/S, formada por un fondo de inversión local. En enero de 1984 dicha sociedad fue vendida a J. Lauritzen y en agosto de 1988 se produjo un nuevo cambio de propietario, esta vez a nombre de la sociedad K-Linien Hundested-Grenaa. Dicha etapa habría de prolongarse hasta el 30 de abril de 1994, fecha en la que rindió su último viaje en la citada línea, en la que había permanecido por espacio de casi veinte años.

Durante su etapa como “Benchijigua”, el barco alcanzó un señalado éxito en la línea La Gomera-Los Cristianos-La Palma, en la que permaneció por espacio de cinco años. El 28 de enero de 2000 coincidieron en el puerto de San Sebastián de La Gomera los buques “Benchijigua”, “Barlovento” (ex “Bañaderos”) y el catamarán “Benchijigua Express”. Juan Ignacio Liaño captó las imágenes de aquel día que acompañan a esta crónica.

Fecha histórica para Fred. Olsen. Coincidencia de tres buques en La Gomera

En 2000, a raíz de la incorporación de los nuevos “fast ferries” de Fred. Olsen Express, el ferry “Benchijigua” fue rebautizado “Betancuria” y adscrito a la línea Las Palmas-Puerto del Rosario-Arrecife, en la que no obtuvo el resultado esperado. En junio de 2001 el buque quedó amarrado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y puesto en venta.

En febrero de 2002 lo compró la sociedad El Salam Shipping & Trading, siendo abanderado en Panamá con el nuevo nombre de “Sara I”. En su nueva etapa pasó a cubrir primero una línea entre Aqaba y Nuweiba. Y, lo que son las cosas de la mar y los barcos, entre los meses de julio y septiembre de 2003 fue fletado por la compañía marroquí Comarit –participada en su accionariado por Fred. Olsen & Co.– para cubrir la línea Almería-Al Hoceima. Repetiría contrato en 2004 en la misma línea  y a partir de 2005 revalidó el fletamento por cuenta de Líneas Marítimas Europeas en la línea Algeciras-Tánger.

El tercer “Benchijigua”[1] se fue para siempre de la mar después de 35 años de vida marinera. A mediados de abril de 2010 y después de un periodo de amarre en el puerto de Suez, el citado buque, rebautizado “Winner 10” y abanderado en St. Kitts y Nevis, fue vendido para desguace y el 26 de abril arribó a los “roads” de la playa de Bhavnagar (India), donde después se procedió a su desmantelamiento.

Fotos: Archivos de Juan Carlos Díaz Lorenzo y Juan Ignacio Liaño

Nota:

[1] Este buque tenía un gemelo llamado “Kalle III”, construido por encargo de la misma sociedad armadora y puesto en servicio en diciembre de 1974 en la línea Juelsminde-Kalundborg. Su devenir siguió otros derroteros y en 2000 fue vendido a la compañía italiana Moby Lines y desde entonces navega con el nombre de “Moby Lally”. En realidad, ambos buques eran una versión mejorada de los ferries “Kattegat” y “Djursland”, construidos en el astillero de Helsingør (Dinamarca) y puestos en servicio en julio y octubre de 1972. Eran barcos de 3.960 toneladas brutas en un casco de 104 m de eslora, propulsado por dos motores B&W y una velocidad de 20 nudos. Tenían capacidad para mil pasajeros y 220 coches. El primero de ellos fue vendido en marzo de 1978 a una compañía británica y todavía existe pintado de rojo y dedicado a cruceros de expedición –en noviembre de 2009 arribó a Las Palmas con problemas en los motores y allí permaneció dos meses, en reparaciones– rebautizado con el nombre de “Expedition”. El segundo, rebautizado “Lasse” en octubre de 1974, fue vendido en 1979 a P & O Normandy Ferries y después de varias etapas, en febrero de 2005 llegó la hora del desguace.

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cinco años después de la puesta en servicio del ferry “Benchijigua”, el crecimiento de la línea La Gomera-Los Cristianos había aumentado de tal modo que el barco se había quedado pequeño. La oferta resultaba insuficiente, pese al incremento del número de frecuencias en fechas determinadas. La Gomera se había puesto de moda y cada vez era mayor el número de turistas que llegaban a la isla desde el sur de Tenerife para hacer una excursión de unas horas, con ida y vuelta en el día. La frase de Fred. Olsen sr. y de Cándido Luis García-San Juan, se había hecho realidad: el ferry era la prolongación de la autopista del sur, uno de los grandes aciertos del inolvidable presidente del Cabildo Insular de Tenerife, José Miguel Galván Bello. 

En agosto de 1980, el consejo de administración de Ferry Gomera cerró el acuerdo con su matriz Fred. Olsen & Co. para la adquisición del buque “Bonanza” y se fijó un precio de 300 millones de pesetas. De nuevo Fred. Olsen Sr. revalidó su apuesta por la isla y para ello autorizó la incorporación de un barco mayor. Para su importación y abanderamiento fue precisa la autorización expresa del Consejo de Ministros, pues excedía los límites del REF de 1971, que con tanta habilidad y visión de futuro había trazado el abogado tinerfeño Antonio Carballo Cotanda.

El Grupo Gomero, muy activo, formado por el “almirante” Adolfo Trujillo, Lorenzo Cabeza, Domingo León y José Manuel Noda, hizo una campaña admirable con el apoyo del gobernador civil de la provincia, Jesús Javier Rebollo y Álvarez-Amandi, y de su hermano Javier, que era entonces subsecretario de Transportes. El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez González, recibió sacas de telegramas procedentes de La Gomera y de otros sitios apoyando la iniciativa y justificando la necesidad del cambio.

El ferry «Bonanza», gemelo del «Buenavista», cruzando el canal de la Mancha

Recordamos bien este episodio pues fuimos testigos presenciales. Vimos la llegada del segundo “Benchijigua” al puerto de Santa Cruz de Tenerife, el primero de octubre de 1980, al mando del capitán Servando Peraza García –le acompañaba el capitán Johansen, que había sido su último titular cuando tenía bandera noruega– y el jefe de máquinas José García OIiva. De la oficialidad formaban parte, además, Francisco Rodríguez Aguiar y José Jiménez Gutiérrez, Manuel Méndez García y Juan Imeldo Gómez e Isidro Padrón, que era el radiotelegrafista. Y, por cierto, Pedro García San Juan Ruiz vino en ese viaje como pasajero.

El 4 de octubre de 1980 se produjo el relevo en la línea La Gomera-Los Cristianos en el puerto de San Sebastián, en medio de una gran expectación y ambiente festivo y a primera hora del día siguiente quedó incorporado al servicio. El primer “Benchijigua” había sido rebautizado “Betancuria” e iniciaría poco después una nueva línea entre Corralejo y Playa Blanca. A partir de entonces se abrió una nueva etapa que tendría una duración de 14 años.

Este buque, llamado en origen “Bonanza” y su gemelo “Buenavista”[1] fueron construidos por encargo de Fred. Olsen & Co. en los astilleros de Ulsteinvik (Noruega) con una doble finalidad: reforzar la línea frutera Canarias-Continente y Canarias-Inglaterra en los meses de la zafra, como apoyo de los ferries “Black Watch”, “Black Prince” y “Blenheim” y como ferry de pasaje, en verano, en las líneas del Norte de Europa, continuando así con la larga tradición de líneas regulares que Fred. Olsen & Co. tenía desde los años treinta del siglo XX.

El segundo «Benchijigua» afirmó sin fisuras el protagonismo de Ferry Gomera

Construcción número 64 del astillero de Ulsteinvik (Noruega), fue entregado el 12 de mayo de 1972 e inscrito en la matrícula naval de Kristiansand. De 2.719 toneladas brutas, 1.471 toneladas netas y 725 toneladas de peso muerto, medía 96 m de eslora total, 16,21 m de manga y 4,50 m de calado. Estaba propulsado por dos motores Werkspoor 8TM410, con una potencia de 8.800 caballos, acoplados a dos ejes y hélices de paso variable sistema kamewa, que le permitía alcanzar una velocidad de 19 nudos. Disponía de una cámara para 750 pasajeros en clase única repartidos en dos salones yun garaje con capacidad para 200 vehículos y, asimismo, estaba preparado para el transporte de 12 vagones de ferrocarril. Código IMO 7206392.

Su vida marinera comenzó fletado por la compañía finlandesa Silja Lines para atender la línea Marienham-Norrtälje, en la que permaneció hasta finales de agosto del citado año. Es de señalar el dato curioso de que se pintó a media eslora y en grandes caracteres el nombre de la línea y, además, el precio del viaje: 7 coronas. Después, y al igual que ocurriera con su gemelo “Buenavista”, pasó a cubrir la línea frutera de Canarias y a partir del verano de 1973, la línea Kristiansand-Hirtshals, ampliada, al año siguiente, hasta el puerto de Arendal.

En el verano de 1976 estuvo fletado por Brittany Ferries y navegó en las líneas Plymouth-Roscoff y Plymouth-St. Malo, acabando la campaña en la línea Kristiansand-Hirtshals. Esta primera etapa de la historia del buque se cerró en el verano de 1980, cubriendo las líneas  Kristiansand- Hanstholm y Arendal-Hanstholm, respectivamente. Unos meses después, en octubre, comenzó su etapa española convertido en el segundo “Benchijigua”.

Esta fue la librea del ferry «Benchijigua» a partir de 1994

Por lo que se refiere a su gemelo “Buenavista”, desde su puesta en servicio y hasta 1984, en la temporada de zafra frutera y hortalizas frescas (septiembre a mayo) el buque “Buenavista” navegó en la línea de Canarias cumpliendo con los contratos de exportación. A partir del verano de 1971 cubrió la línea Kristiansand-Hirtshals, en la que permanecería cada campaña hasta 1984.

En marzo de 1974 se procedió al alargamiento del casco, añadiéndole una nueva sección de 11,43 metros, efectuándose los trabajos en los astilleros Nylands, en Oslo. A partir de entonces fue un buque de 106,43 m de eslora total y 6,16 m de calado, con un registro de 5.123 toneladas brutas, 1.594 toneladas netas y 3.180 toneladas de peso muerto, disponiendo de capacidad para 900 pasajeros y 240 automóviles. Código IMO 7104984.

En diciembre de 1975 el buque fue vendido a la sociedad holandesa Amsterdam Maritiem Transport Maatschappij (AMTM), en realidad una filial de Fred. Olsen & Co., en 32,8 millones de coronas noruegas. El barco siguió atendiendo las mismas líneas en invierno y verano, excepto en la campaña de 1982, en que fue fletado a la compañía finlandesa SF Lines, navegando en la línea Kapellskar-Mariehamm y pintado el casco, en grandes caracteres en color rojo, con el nombre de Viking Line.

En abril de 1984 el buque fue vendido a la compañía marroquí COMARIT, también participada por Fred. Olsen & Co., siendo abanderado y matriculado en Tánger con el nuevo nombre de “Bismillah”. Esta nueva etapa tuvo un desarrollo parecido a la anterior, pues en invierno realizó el transporte de hortalizas de Marruecos a los mercados europeos y en verano cubrió la línea Tánger-Algeciras. Al menos en dos ocasiones fue relevado por el ferry marroquí “Bismillah” –que no era otro que el antiguo “Buenavista”–, con motivo de las varadas anuales reglamentarias.

En diciembre de 1994, junto al «Bañaderos», abrió la línea Tenerife-Agaete

Volvamos al segundo “Benchijigua”. Convertido en protagonista indiscutible del progreso de La Gomera, a bordo se vivieron muchos momentos felices y también algunos muy tristes. El más penoso de todos ellos fue con motivo del grave incendio forestal que afectó a los montes de la isla en septiembre de 1984 y en el que perdieron la vida una veintena de personas, entre ellas quien entonces era gobernador civil de la provincia, Francisco Afonso Carrillo. Y entre los momentos agradables recordamos la salida de la Gran Regata Colón 92, el 13 de mayo del citado año.

A finales de octubre de 1994 el buque fue rebautizado “Bajamar”, mientras que dicho nombre pasó a otro ferry de mayor dimensiones adquirido en Dinamarca, ex “Djursland”, incorporándose en diciembre de ese mismo año, en unión del ferry “Bañaderos” –ex “Pride of Cherbourg”, ex “Viking Voyager”– a la nueva línea entre Santa Cruz de Tenerife y Agaete (Gran Canaria).

El contralmirante Leopoldo Boado y Endeiza y su equipo habían cedido sus responsabilidades a una nueva dirección, de la que formaron parte Fred. Olsen jr., Guillermo van de Waal, Juan Ramsden Iraurgi e Ivar Olson Lunde. En el plazo de cinco años, la compañía dio un giro radical y los ferries convencionales –incluidos los buques “Betancuria” (2º) y “Buganvilla”, adscritos a la línea Corralejo-Playa Blanca– dejaron paso gradualmente a las embarcaciones de alta velocidad. Ferry Gomera, S.A. evolucionó a Fred. Olsen, S.A., con la apertura de nuevas líneas, incremento de personal de flota y tierra y estreno de nueva sede.

En su última etapa y hasta su trágico final, navegó con el nombre de «Bahuga Jaya»

En el verano de 1999, cuando ya se había incorporado el primer “fast ferry” de Fred. Olsen Express, el buque “Bajamar” fue fletado a la compañía portuguesa Açor Lines y pintó en el costado, en grandes caracteres, el nombre de “Cachalote”. Luego vino una larga etapa de amarre en el puerto tinerfeño –el de su matrícula naval– y en junio de 2001 fue vendido a la compañía filipina SAM Inc., con sede en Manila, siendo abanderado en St. Vincent & Grenadines con el nuevo nombre de “Blessed Mother”.

Transcurrieron nueve años en los que el buque estuvo navegando por el archipiélago de Filipinas y en 2009 fue vendido a la sociedad indonesia Atosim PT Pelayaran Lampung, siendo rebautizado con el nuevo nombre de “Bahuga Jaya”. Tuvo un trágico final. A las 05.40 hora local del 26 de septiembre de 2012 se hundió después de chocar con el buque gasero “Norgas Cathinka”. La tragedia ocurrió a unas cuatro millas de Bakauheni Port, en el estrecho de Sunda. A bordo viajaban 213 pasajeros y tripulantes y según las noticias del momento, hubo ocho muertos. Su gemelo “Buenavista”[2] también tuvo un triste final.

Notas

[1] El proyecto de los nuevos buques estaba definido a finales de 1969 y el contrato para la construcción del primero de ellos se firmó el 30 de abril de 1970. El 27 de febrero de 1971 se procedió a su botadura con el nombre de “Buenavista” y el 1 de junio del citado año se entregó a Fred. Olsen & Co., siendo matriculado en el puerto de Kristiansand. El coste final ascendió a la cantidad de 32,5 millones de coronas noruegas.

[2] Después de 22 años al servicio de COMARIT y cuando el buque contaba casi 34 años de vida marinera, en abril de 2006 fue vendido a la compañía mexicana Naviera San Miguel, siendo rebautizado con el nuevo nombre de “El Arcángel”. El comienzo de esta nueva etapa estuvo plagado de notables incidencias de diversa naturaleza y acabó como era previsible. El 12 de noviembre de 2007, con el barco averiado y soplando muy mal tiempo en Puerto Morelos, rompió amarras y encalló sobre un arrecife, en un espacio natural protegido, reavivándose una agria polémica local sobre la presencia de barcos viejos en la zona y el tráfico de influencias para otorgar la licencia de navegación. Transcurrieron ocho meses hasta que pudo ser reflotado y, finalmente, en octubre de 2008 fue desguazado, acabando así la vida marinera del antiguo “Buenavista”.  

Fotos: FotoFlite, Fred. Olsen, Juan Carlos Díaz Lorenzo, Francisco Noguerol Cajén y Best Photo (flickr) 

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Este mediodía recibió sepultura en Santa Cruz de Tenerife, ciudad de su residencia, el capitán de la Marina Mercante Miguel Ángel Sánchez Conejo, que falleció ayer a la edad de 86 años. Su nombre está asociado a los comienzos de Ferry Gomera, pues fue el primer capitán del primer «Benchijigua», buque de nueva construcción bajo cuyo mando vino en viaje inaugural en junio de 1974 desde Noruega, donde había sido construido y abanderado al amparo del REF.

Con anterioridad, la vida marinera del capitán Miguel Ángel Sánchez Conejo está relacionada con la compañía Seabird Tankers Inc. y los petroleros «Seabird», “Seakite”, “Seahawk” y “Mermaid”, en los que navegó de oficial durante años, en las rutas del crudo que abastecían a la refinería de CEPSA en Santa Cruz de Tenerife. Cuando dejó el mundo de la mar y los barcos, se desempeñó  como administrador de fincas urbanas hasta su jubilación.

Descanse en paz.  

El ferry «Benchijigua» arriba a Santa Cruz de Tenerife en viaje inaugural

Foto: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A las 05.40 hora local del miércoles 26 de septiembre de 2012, el ferry indonesio “Bahuga Jaya”, propiedad de PT. Atosim Lampung Shipping, se hundió después de chocar con el buque gasero “Norgas Cathinka”. La tragedia ocurrió a unas cuatro millas de Bakauheni Port, en estrecho de Sunda. A bordo viajaban 213 pasajeros y tripulantes, de los que se han registrado ocho muertos.

Revisando nuestro archivo vemos que este buque no es otro que el segundo «Benchijigua»ex “Bonanza”, luego “Bajamar”, que estuvo en servicio durante 21 años en Canarias. Sus actuales propietarios le habían desmontado el yelmo de proa, circunstancia que, como señala el capitán José Luis Delisau, pudo contribuir al rápido hundimiento del buque tras la colisión. Las autoridades indonesias detuvieron al buque “Norgas Cathinka” y a su capitán, a la espera de que depuren responsabilidades.

De esta guisa navegó en sus últimos tiempos el ferry «Bahuga Jaya»

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Pocos profesionales del mundo de la mar y los barcos conocemos que hayan tenido el privilegio de asistir a cambios tan importantes y de tanto éxito en su empresa. Y pocos también los que hayan mantenido una vinculación con la misma tan extensa en el tiempo. Precisamente hoy, 8 de julio, se cumplen 38 años del estreno del primer ferry “Benchijigua” entre La Gomera y Los Cristianos, que marca el comienzo de una nueva etapa profesional y personal de nuestro protagonista.

Nos referimos al capitán Servando Peraza García, que hasta hace unos días ha ostentado el honroso título de comodoro de la flota de Fred. Olsen Express. Ha llegado el momento, por imperativo legal, de desembarcar y dejar su vida marinera al resguardo permanente del mejor puerto, que es el de su familia y de sus buenos amigos, que los tiene muchos y buenos y lo hace con la satisfacción del deber cumplido.

Sebastián Cerezo dirige unas palabras al homenajeado

Una réplica de la Torre del Conde simboliza la gratitud a su dedicación

Han sido 38 años de actividad profesional intensa en la misma empresa, Ferry Gomera, ahora Fred. Olsen. Para una ejecutoria tan exitosa y reconocida, hace unos días, en la sede de la compañía en Santa Cruz de Tenerife, se le rindió un homenaje de despedida en el que participó todo el personal de la empresa y los capitanes y oficiales que ese día estaban francos de servicio.

Sebastián Cerezo, consejero delegado de Fred. Olsen y Juan Ignacio Liaño, jefe de Flota, tuvieron palabras de reconocimiento, afecto y gratitud y el primero le entregó un hermoso detalle que resume parte de su vínculo existencial, una réplica de la Torre del Conde, con una sentida dedicatoria. Emoción de María Elba, su esposa, compañera de algo más de cuarenta años de singladuras y emoción también de sus hijos y de todos los asistentes, entre ellos el contramaestre y el sobrecargo del “Benchijigua Express”, que forman parte importante del engranaje que mantiene el status tan elevado y reconocido del buque insignia de la compañía.

Servando Peraza agradece. Su esposa, María Elba, se emociona

Servando Peraza entre Juan Ignacio Liaño y Sebastián Cerezo

Servando Peraza nace el 1 de febrero de 1947 en Santa Cruz de Tenerife. Está casado y es padre de cuatro hijos. Estudió en la Escuela de Náutica de su ciudad natal, de la que salió alumno en 1966. Las prácticas las realizó en los petroleros “Bailén” y “Astorga”, de CEPSA. Entre diciembre de 1968 y mayo de 1974 navegó en los diferentes empleos de oficial en los buques “Cabo San Roque”, “Monte Urquiola”, “Playa del Médano”, “Playa de Naos”, “Lago Victoria” y “Joaquín Velasco”, del que también fue capitán.

El 5 de julio de 1974 embarcó por primera vez en el primer “Benchijigua”, del que fue primer oficial y capitán y titular del mismo desde el 14 de julio de 1977. A partir de entonces su actividad profesional ha estado siempre vinculada con la línea de La Gomera, Los Cristianos, La Palma y El Hierro, asumiendo el mando del segundo “Benchijigua” (1980-1994) y el tercer “Benchijigua” (1994-1998).

Con otros capitanes, el contramaestre y el sobrecargo del «Benchijigua Express»

Junto a las maquetas de dos de los barcos del mando del capitán Peraza García

Cuando Fred. Olsen decidió incorporar barcos rápidos a las líneas de Canarias, Servando Peraza asumió el reto tecnológico y se ocupó de los viajes de posicionamiento desde Australia a Canarias de los buques “Bonanza Express” (1999), “Bentayga Express” (1999), “Benchijigua Express” (2000-2005, buque de su mando), “Bocayna Express” (2003) y “Benchijigua Express” (2005-2012, buque de su mando), que es el mayor trimarán del mundo, como conocen nuestros lectores.

Servando Peraza García es hombre de su tiempo, representante de una generación responsable que encontró su espacio vital en el mundo de la mar y los barcos. Su nombre pertenece a la selecta nómina de profesionales de prestigio, técnicamente muy capaces, que han ocupado desde edad temprana puestos de máxima responsabilidad.

Servando Peraza García, un hombre humilde y un gran profesional

Foto de familia del personal de Fred. Olsen con el capitán Servando Peraza

Servando Peraza García forma parte de la historia contemporánea de La Gomera. Su dedicación y su profesionalidad superan con creces cualquier expectativa. Es una persona humilde, afectiva y leal, ajena a cualquier protagonismo, con un gran sentido del deber y una gran capacidad para formar equipo. Y es un amigo, un amigo entrañable, atento, siempre correcto y siempre prudente.

En reconocimiento a su trayectoria, en enero de 2006, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en tiempos del ministro Jesús Caldera y del delegado del Gobierno José Segura Clavell, le premió con la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo. Una distinción que se otorga personas excepcionales y que premia una conducta socialmente útil y ejemplar en cualquier trabajo o profesión. Eso resume el espacio vital y profesional del capitán Servando Peraza García.

Fotos: Idaira Peraza