Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hace unos días, el pasado 25 de noviembre, se cumplieron 99 años de la firma de la escritura de constitución de Compañía Trasmediterránea, S.A. Sucedió en Barcelona, siendo los firmantes Joaquín María Tintoré, en representación de Línea de Vapores Tintoré; Enrique García Corrons, director de la Sociedad Anónima Navegación e Industria; José Juan Dómine, fundador de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de Africa y Vicente Ferrer Pesset, en nombre y representación de Ferrer Pesset Hermanos.

Los fundadores de Compañía Trasmediterránea formaron esta gran empresa con las aportaciones de  las flotas de las navieras a las que representaban. El 1 de enero de 1917 la nueva sociedad comenzó su vida marinera en el sector marítimo mercantil, con una flota de 44 buques de diversos tonelajes, algunos de ellos bastante modernos para la época. Desde el primer momento se situó en el mismo rango de Compañía Trasatlántica y Sota & Aznar. 

Casi un siglo después, Trasmediterránea mantiene sus conexiones regulares de pasajeros y carga de manera ininterrumpida durante todos estos años, entre los principales puertos de la península y los de Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, Marruecos y Argelia. En otro tiempo, la casi centenaria naviera también cruzó el Atlántico y mantuvo una notable presencia en Guinea Ecuatorial. Y es que casi cien años de vida sobre el mar dan para mucho.

“Ciudad de Sevilla”, uno de los barcos emblemáticos de Trasmediterránea

Foto: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un año después del encuentro celebrado en Cádiz, el pasado 13 de junio se celebró en Vigo la reunión anual de capitanes, jefes de máquinas, oficiales de puente, máquinas y radioelectrónicos de Compañía Trasatlántica Española. Actuó de organizador y anfitrión el capitán José Ángel González Guisande, quien pasó el testigo del próximo encuentro, previsto para junio de 2016 en Cáceres, Extremadura, al jefe de máquinas Juan Cárdenas Soriano. Ese mismo día, por la mañana, se realizó una excursión a las Islas Cíes.

La reunión, celebrada en el emblemático hotel “Bahía” de la capital viguesa, contó con una nutrida asistencia de oficiales “trasatlánticos” y algún antiguo directivo, como Juanjo Loredo Mutiozábal, llegados desde todo el país. Entre los asistentes figuraba el capitán Rafael Jaume Romaguera, el más veterano de todos ellos, con 90 años recién cumplidos y como el buen whisky escocés, sigue tan campante en su exquisita memoria y capacidad física. Una bandera de Compañía Trasatlántica Española presidió el encuentro y cada uno de los asistentes debidamente identificado, también con el emblema de la naviera.

Foto de familia de los asistentes al encuentro anual de Trasatlántica en Vigo

Encuentro muy emotivo y entrañable, en el que quienes en otro tiempo tuvieron responsabilidades a bordo de los barcos de la Compañía Trasatlántica Española –el mejor embajador de España en América Latina y América del Norte–, han sabido mantener vivo el espíritu de la gran naviera ya desaparecida y lo refrenda la amistad bien entendida. Trasatlántica sobrevivió a diversos conflictos bélicos y crisis sectoriales importantes. Sin embargo, en sus últimos años, muy distante de lo que había sido en tiempos pretéritos más difíciles, sucumbió tristemente.

Al encuentro de Vigo asistieron Alberto González Bayarte, Ángel Godar, Antonio Villanego, Diego de los Reyes Castrillón, Enrique Barrio Cano, Fernando Arnáiz, Francisco Bilbeny Costa, Francisco Tafall, Guillermo Cordero, Iñaki Sesumaga, Javier del Portillo, Javier Díaz del Río, Javier Madiedo, Javier Placer Escudero, Jenaro Suárez González, José Carlos Oliver, José Carlos Ceballos, José Carlos Rivera, José Catalá, José Fraguela, José Luis Arrojo, José Luis Barrio Cano, José Luis Mulero, José Manuel Bermúdez Garrote, José Manuel Iglesias, José Rodríguez Abeijón, José Mauricio Ruíz Paullada, Juan Cárdenas Soriano, Juan Molina, Manuel Brull, Manuel Fernández Grandal, Pablo de la Fuente, Rafael Álvarez Rodríguez, Ramón Cabana Garabana, Román Murillo, José Luis López Freire, Rafael Gil Hesseldahl y José Montenegro Vila.

Foto: José Manuel Bermúdez Garrote

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Vicente Sanahuja, autor de la magnífica página web vidamaritima.com y a quien en este país debemos mucho por su generosa entrega y dedicación, ha publicado recientemente el segundo volumen de la colección “Historias de la Marina Mercante española”. Se trata, en esta ocasión, de un libro de 190 páginas, en formado apaisado, dedicado por entero a Compañía Trasatlántica Española, con las historias de 17 barcos ilustrados con fotos y acuarelas de Roberto Hernández, autor de elilustradordebarcos.com

En esta ocasión, los buques incluidos en la edición y los autores de los textos son los siguientes: “Madrid” (Vicente Sanahuja), “Auxiliar” (Juan María Martín Recalde), “Ciudad de Cádiz” (Jaume Cifré Sánchez), “Isla de Mindanao” (Vicente Sanahuja), “Manuel L. Villaverde” (Manuel Rodríguez Aguilar), “Alfonso XII” (Vicente Sanahuja), “Auxiliar Nº 2” (Vicente Sanahuja), “Alfonso XIII” (Pedro Blanco Álvarerz), “Reina María Cristina” (Vicente Sanahuja), “Joaquín Piélago” (Vicente Sanahuja), “Legazpi” (Laureano García Fuentes), “Reina Victoria Eugenia e Infanta Isabel de Borbón” (Vicente Sanahuja), “Santa Isabel” (Fernando García), “Cristóbal Colón” (Manuel Rodríguez Aguilar), “Los tres Comillas” (Alberto Mantilla), “Covadonga y Guadalupe” (Alberto Mantilla) y “Begoña y Montserrat” (Alberto Mantilla).

Portada del segundo volumen de Ediciones Sanahuja, esta vez dedicado a Trasatlántica

La edición está muy cuidada y cada autor aporta datos interesantes y las necesarias referencias bibliográficas. Es un libro que no puede faltar en la biblioteca de cualquier amante de la mar y los barcos. Su promotor pretende seguir publicando otros volúmenes de libritos ilustrados, como él mismo los denomina, en los que recoge vida y recuerdo de algunos de los muchos barcos que han enarbolado la bandera española. Las crónicas están redactadas de manera muy amena y las fotografías y acuarelas de Roberto Hernández son de muy buena calidad.

Foto: Ediciones Sanahuja

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hay algunas decisiones de Balearia que no alcanzamos a comprender. Acaba de entrar en servicio un buque fletado, italiano por supuesto, al que ha rebautizado con el nombre de “Nápoles”. Hasta hace poco se llamó “Partenope”. La tripulación, en su mayoría española, está gestionada por la agencia marítima Candina, de Bilbao. El buque tiene bandera de Chipre y cubre la línea Barcelona-Ibiza, donde lo ha fotografiado nuestro estimado amigo y colaborador Adolfo Ortigueira Gil.

Y decimos que hay decisiones que no comprendemos por que qué razón existe para que un barco fletado en “bare boat” no tenga un nombre español. Lo mismo que su gemelo “Sicilia”, ex “Trinacria”, que pasará a cubrir la línea Algeciras-Tánger Med. No sólo el flete va a parar a la caja italiana, sino que además los barcos rinden honores a ciudad e isla del país vecino. Como si no hubiera topónimos españoles dónde elegir. Y Adolfo Utor, presidente de Balearia, lo es también de la patronal naviera española. Así nos va.

Este es el aspecto que ofrece el buque “Nápoles”, ex “Partenope”

Foto: Adolfo Ortigueira Gil

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El grupo naviero italiano Grimaldi ha adquirido los buques “Super-Fast Canarias” y “Super-Fast Andalucía”, que se encuentran amarrados en el puerto de Almería desde hace bastante tiempo. Al menos así lo confirma el periódico digital puertosynavieras.es y es un rumor insistente en el sector. Tampoco es un secreto que ambos barcos estaban en venta, a un precio de catálogo de “bróker” de 20 millones de dólares cada uno, por lo que la operación podría rondar algo menos de 40 millones de dólares.

Al mismo tiempo, Trasmediterránea, que está necesitada de flota moderna y competitiva, mantiene la moda de alquilar barcos italianos y tiene un nuevo fichaje llamado “Forza”, de la misma serie del buque “Tenacia”, destinado a las líneas de Baleares. No compra barcos adecuados para mantener empleo con sus propias tripulaciones ni tiene planes de construcción, sino que echa mano de contratos de arrendamiento y mantiene barcos inadecuados, caso del ferry “Albayzin”, que opera en la línea Cádiz-Canarias.

El buque “Super-Fast Canarias”, atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Grimaldi tendrá que gastarse un buen dinero en ponerlos en condiciones

Confirmada la noticia de que la compañía del grupo Acciona ha resultado ganadora del contrato de las líneas Málaga-Melilla y Almería-Melilla, a las que en un derroche de generosidad por importe de apenas 7,1 millones de euros en dos años -frente a una licitación de 25 millones de euros, del Ministerio de Transportes- aporta los ferries “Sorolla” y “Fortuna”, más el catamarán “Milenium Dos”, los citados buques “desaparecerán” de las líneas de Baleares durante los dos próximos años y, por supuesto, se esfuma la posibilidad de que uno de ellos pudiera venir a Canarias durante la campaña de verano.

El amarre de los buques “Super-Fast Canarias” y “Super-Fast Andalucía” vino determinado por el plan de ajuste emprendido en su momento y la puesta en servicio de los buques “José María Entrecanales” y “Super-Fast Baleares”. Aunque inspirados en éstos, por las noticias que tenemos de los profesionales que trabajan en ellos, son de inferior calidad. Los buques ahora vendidos a Grimaldi son de proyecto nórdico encargado en su día por Fred. Olsen Lines y construidos en 1998 en astilleros italianos con el nombres de “Brabant” y “Bayard”.

Fotos: Patalavaca y Canguro (shipspotting.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cada vez resulta más habitual que coincidan cuatro cruceros de turismo en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, sobre todo los viernes, como es el caso que nos ocupa. La línea de atraque del muelle sur está hoy al completo. El primero en llegar fue el buque “Thomson Majesty”, que atracó proa a la ciudad. Con las primeras luces del nuevo día llegó el buque “MSC Armonía”, seguido del buque “Mein Schiff 3” y, por último, del buque “AIDAblu”. Los tres últimos maniobraron entre puntas y entraron de popa, en maniobras impecables.

Con el buque “MSC Armomía” casi atracado salió a las siete de la mañana el ferry “Volcán de Tamasite” en viaje a Las Palmas y con el buque “AIDAblu” parado entre puntas, lo hizo el catamarán “Bencomo Express”, en el primer viaje al puerto de Agaete. Hoy ha sido un día de mucho ajetreo de turistas y tripulantes recorriendo las calles del centro de Santa Cruz de Tenerife. Otros prefirieron las excursiones contratadas a bordo para recorrer los sitios de interés del interior de la isla, caso de Las Cañadas del Teide, valle de La Orotava y monte de Las Mercedes.   

El buque “AIDAblu”, último en llegar, maniobra de popa en la Dársena de Anaga

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Balearia transportó 3,2 millones de pasajeros durante 2014, lo que representa un 15% de incremento con respecto al año anterior. También registró un aumento del seis por ciento en carga, sobrepasando los cuatro millones de metros lineales y unos 660.000 vehículos, lo que supone un 11% más con respecto al año anterior, informa la compañía. En la actualidad la naviera tiene una flota de veinte buques, emplea a un millar de personas y está participada por Adolfo Utor (57,5%) y el Grupo Matutes (42,5%).

En las dos líneas que opera en el Estrecho de Gibraltar se movieron 1,7 millones de pasajeros, un 16% con respecto a 2013. El transporte de vehículos creció un 10%, hasta 350.000 unidades. No así la carga rodada, que registró en retroceso y cuya cuantía la naviera no informa. En Baleares el tráfico de pasajeros creció un 14%, hasta 1,4 millones. El número de vehículos, unos 310.000, representa un aumento del 13% y la carga rodada, un 11%, hasta 3,2 millones de metros lineales. Balearia también está presente en una línea entre Fort Lauderdale (Florida) y Freeport (Bahamas), donde movió 130.000 pasajeros, un 18% más que en 2013.

?

El buque “Abel Matutes” es el mayor de la flota de Balearia

Al cierre del ejercicio, la facturación del grupo fue de 279 millones de euros. El resultado bruto de explotación (EBITDA) alcanzó 57 millones de euros, un 7% más que en el ejercicio anterior. Estas cifras vienen impulsadas, tanto por el aumento de las ventas, como por la plusvalía obtenida de la venta de activos por valor de nueve millones de euros. La deuda financiera, a 31 de octubre de 2014, era de 158 millones de euros, lo que supone un descenso del 20% respecto de la registrada hace un año.

Foto: Agustín Alapont Castilla (shipspotting.com)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Vuelve a tomar fuerza la posibilidad de que Balearia sea quien compre Trasmediterránea. Si hace unas semanas se hablaba de un fondo buitre llamado Cerberus y hubo rumores de que la familia italiana Grimaldi también podría estar interesada, ahora retorna a primera línea informativa la naviera que preside Adolfo Utor –que también es el presidente de la patronal naviera española– y de la que forma parte el ex ministro Abel Matutes.

En esta semana, el periódico digital eleconomista.es ha publicado una noticia al respecto y profundiza en la situación de la naviera. El escollo principal está en saber las condiciones que pondrá la Comisión Nacional del Mercado y de la Competencia, sobre todo en Baleares, donde hay coincidencia de intereses. En los estamentos oficiales hay preferencia para que Trasmediterránea quede en manos españolas. De dinero, que es lo que interesa a la familia Entrecanales, no hay noticias.

Los últimos años han sido muy duros para Trasmediterránea

Foto: Juan Gabriel Mata

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Vicente Sanahuja, autor de la magnífica página web vidamaritima.com y a quien en este país debemos mucho por su generosa entrega y dedicación, ha publicado recientemente el primer volumen de la colección “Historias de la Marina Mercante española”. Se trata de un libro de 76 páginas, en formado apaisado, en el que reúne once barcos protagonistas ilustrados con fotos y acuarelas de Roberto Hernández, autor de elilustradordebarcos.com. El prólogo es de Joaquín María Tintoré Blanc, uno de los descendientes del famoso naviero catalán que unió sus esfuerzos para la creación de Compañía Trasmediterránea.

En esta ocasión, los buques incluidos en la edición y los autores de los textos son los siguientes: “General Armero” (Vicente Sanahuja), “Ebro” (Joaquín María Tintoré Blanc), “Los vapores Ugarte” (Juan María Martín Recalde), “Ciudad de Reus” (Vicente Sanahuja), “Atlante” (Laureano García Fuentes), “Ciudad de Melilla” (Laureano García Fuentes), “Socogui” (Alberto Mantilla”, “Mallorca” (Laureano García Fuentes), “Cristina” (Manuel Rodríguez Aguilar), “Río Miera” (Pedro Blanco” y “SAC nº 6” (Vicente Sanahuja).

Portada del primer volumen de “Historias de la Marina Mercante española”

La edición está muy cuidada y cada autor aporta datos interesantes y las necesarias referencias bibliográficas. Es un libro que no puede faltar en la biblioteca de cualquier amante de la mar y los barcos. Su promotor pretende seguir publicando otros volúmenes de libritos ilustrados, como él mismo los denomina, en los que recoge vida y recuerdo de algunos de los muchos barcos que han enarbolado la bandera española. Las crónicas están redactadas de manera muy amena y las fotografías y acuarelas de Roberto Hernández son de muy buena calidad.

Foto: Ediciones Sanahuja

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Dos veces al año, antiguos directivos, capitanes y jefes de máquinas de Compañía Trasatlántica Española se reúnen en Madrid, en un encuentro entrañable convertido en evocación de los años idos para siempre, en los que la desaparecida centenaria naviera española formaba parte del orgullo de la Marina Mercante nacional. La memoria de “aquella Trasatántica, la auténtica”, como gusta decir a Manuel Marrero Álvarez, pervive en la memoria de estas personas en la que, aparte de las anécdotas, siempre reluce el análisis crítico de quienes, como dudosos gestores, propiciaron su decadencia y desaparición.

En esta oportunidad se dieron cita José Ignacio de Ramón Martínez, José Enrique Moro Mediano y Lucinio Martínez Santos, que fueron directivos del equipo técnico; Manuel Marrero Álvarez, delegado en Canarias; los capitanes Carlos Peña Alvear y José Ángel González Guisande, y quien suscribe, amablemente invitado por los organizadores. Excusaron su asistencia Manuel Padín García y Juanjo Loredo Mutiozábal, los capitanes Rafael Jaume Romaguera y Francisco Bilbeny Costa y el jefe de máquinas Juan Cárdenas Soriano. Hubo un recuerdo, como siempre, para el oficial radiotelegrafista Luis Mínguez de Pablo, miembro del grupo, que falleció el 8 de agosto de 2013.

El grupo de ex directivos y capitanes de Trasatlántica, en su reciente encuentro

José Ángel González Guisande, que fue capitán y después práctico del puerto de Vigo, relató interesantes acaecimientos vividos en los buques “Coromoto”, “Covadonga” (2º) y “TSK Chorus”, ex “Almudena”, durante la etapa en la que este barco estuvo fletado por intereses de Japón. El capitán Carlos Peña Alvear evocó, por su parte, hechos notables de su etapa en los buques “Virginia de Churruca”, “Begoña” y “Montserrat”, adscritos a la línea de Venezuela y tuvo palabras de reconocimiento profesional para varios de sus compañeros, algunos fallecidos.

Los ingenieros navales José Ignacio de Ramón Martínez y José Enrique Moro Mediano, así como Lucinio Martínez Santos –felizmente recuperado– profundizaron en las vicisitudes de los buques de la serie “Galeona”, “los mejores barcos de Trasatlántica durante muchos años”, así como el papel de impulsor del proyecto por parte del ingeniero naval Javier Pinacho y el papel de Sener en los proyectos de éstos y de otros barcos, como las motonaves “Camino” y “Merced” y los buques portacontenedores “Pilar” y “Almudena”, ya desaparecidos y que han sido los mayores de su clase construidos en España.

Manuel Marrero Álvarez, que perteneció desde 1949 a la firma Viuda de Juan La Roche e Hijos, consignatarios en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y a partir de 1983 en su condición de delegado de Compañía Trasatlántica Española, hasta que la compañía pasó a manos del Grupo Odiel –antesala de su lamentable desaparición–, enfatizó la relación de la naviera y el puerto tinerfeño en las líneas de la emigración hacia América y el tráfico carguero, que tanta relevancia tuvo en la importación de madera y tabaco, así como la etapa de los contenedores con barcos propios y fletados. Precisamente, en la primera escala del buque “Pilar” en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, venía al mando del capitán González Guisande.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo