Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero “Grosa” ha causado baja hoy en la Lista Oficial de Buques de la Armada española, en el transcurso de una ceremonia naval celebrada en el Arsenal Militar de Las Palmas. El acto estuvo presidido por el capitán de navío Juan Carlos Soler García, jefe de la citada instalación, en el que, con la dotación formada en cubierta se procedió al arriado definitivo de la bandera de combate del buque, que pasará a formar parte del Museo Naval de Canarias.

Han transcurrido 31 años de vida marinera en su mayoría en aguas de Canarias y de la vecina costa africana, como unidad perteneciente al Mando Naval de Canarias. El buque ha realizado más de 3.700 días de mar defendiendo los intereses de España en el ámbito marítimo y a bordo han servido casi 1.200 marinos.

Su primer comandante fue el teniente de navío, hoy almirante, José María Terán Elices y el último, el alférez de navío Aarón López. En total, el buque ha tenido 28 comandantes, entre ellos el entonces teniente de navío, hoy capitán de navío (retirado) José Almira Casado; el teniente de navío, hoy capitán de fragata Luis Marcial García Rebollo, presente en el acto y el entonces teniente de navío, hoy capitán de fragata Antonio Couce Calvo, los tres amigos entrañables de días felices.

La bandera de combate del patrullero “Grosa” se arría por última vez

Entrega de la bandera de combate al jefe del Arsenal Militar

Formación de la última dotación del patrullero “Grosa”

El patrullero “Grosa” es el quinto de la serie “Anaga”, formada por diez buques diseñados para la vigilancia marítima de la Zona Económica Exclusiva, con especial atención a la pesca, inmigración ilegal y salvamento de vidas en caso de naufragio o accidente en la mar, además de prestar auxilio a pesqueros y otros buques menores en caso necesario.

Recibieron nombres de islotes de la geografía nacional. El proyecto fue realizado por la Dirección de Construcciones Navales Militares y todos ellos fueron construidos en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán en San Fernando (Cádiz), tras la firma del contrato correspondiente, el 22 de julio de 1978.

Los diez buques entraron en servicio entre 1980 y 1982 y son conocidos como “los tacañones”, debido a las limitaciones presupuestarias del momento y a la antigüedad de la artillería que se les montó y que se mantuvo durante toda su vida marinera.

La secuencia histórica de cada barco es la siguiente:

“Anaga” (P-21, ex PVZ-21). Botadura: 14 de febrero de 1980. Entrega: 14 de octubre de 1980. Baja: 11 de junio de 2010.

“Tagomago” (P-22, ex PVZ-22). Botadura: 14 de febrero de 1980. Entrega: 30 de enero de 1981. Situación: en servicio.

“Marola” (P-23, ex PVZ-23). Botadura: 11 de abril de 1980. Entrega: 13 de marzo de 1981. Baja: 11 de junio de 2010.

“Mouro” (P-24, ex PVZ 24). Botadura: 11 de abril de 1980. Entrega: 14 de julio de 1981. Baja: 11 de junio de 2010.

“Grosa” (P-25, ex PVZ-25). Botadura: 10 de diciembre de 1980. Entrega: 15 de septiembre de 1981. Baja: 6 de junio de 2012.

“Medas” (P-26 ex PVZ-26). Botadura: 10 de diciembre de 1980. Entrega: 16 de octubre de 1981. Situación: en servicio.

“Izaro” (P-27, ex PVZ-27). Botadura: 23 de diciembre de 1980. Entrega: 9 de diciembre de 1981. Baja: 3 de diciembre de 2010.

“Tabarca” (P-28, ex PVZ-28). Botadura: 23 de diciembre de 1980. Entrega: 20 de diciembre de 1981. Situación: en servicio.

“Deva” (P-29, ex PVZ-29). Botadura: 24 de noviembre de 1981. Entrega: 3 de junio de 1982. Baja: 23 de junio de 2004.

“Bergantín” (P-30, ex PVZ 210). Botadura: 24 de noviembre de 1981. Entrega: 28 de julio de 1982. Baja: 11 de junio de 2010.

Como se aprecia, el primero de los “tacañones” en causar baja fue el buque “Deva”, en 2004. Los buques “Anaga”, “Marola”, “Mouro” y “Bergantín” fueron inmovilizados en junio de 2010 y el buque “Izaro”, en diciembre de ese mismo año.

Estampa marinera del patrullero “Grosa”

Puesto que todavía quedan tres en servicio, se trata de buques de casco de acero, superestructura de aluminio y muy balanceros, aunque son robustos y se proyectaron para realizar con las máximas garantías las misiones asignadas, así como auxilio a pesqueros y barcos mercantes, teniendo incluso capacidad para efectuar maniobras de remolque.

De 290 toneladas estándar y 350 toneladas de desplazamiento, miden 44,26 m de eslora total, 6,60 m de manga y 3,30 m de calado máximo. El motor propulsor es un Bazán-MTU 16V956 SB90 de 4.500 caballos de potencia sobre un eje y una hélice de paso controlable, que le permite mantener una velocidad de 13 nudos.

Tienen una autonomía de doce días a una velocidad económica de 10 nudos, debido a la limitación en el almacenamiento de víveres y combustible. Disponen de un radar de navegación Selesmar Raytheon R-73 y otro Sperry Marine Visionmaster.

Para su armamento se utilizaron cañones Mk 22 de 76 mm procedentes de otros barcos de construcción norteamericana que habían estado al servicio de la Armada Española, en lugar de los cañones Oto-Melara del mismo calibre que se montaron en los patrulleros de la clase “Lazaga”, lo cual, unido a la falta de una adecuada dirección de tiro, hizo que su potencia de fuego fuera muy escasa. Instalan, además, un cañón Oerlikon 5TG de 20 mm. La dotación está formada por 27 personas.

Fotos: Armada española y Bermaxo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la mañana del pasado 21 de febrero se celebró en el Arsenal Militar de Cartagena el acto de transferencia a la Marina senegalesa del patrullero “Conejera”, después de que hubiera causado baja en la  Armada española, en cumplimiento del acuerdo adoptado por el Consejo de Ministros del 7 de octubre de 2011, por el que este buque y su gemelo “Dragonera” han sido vendidos por el precio simbólico de 100 euros cada uno a Senegal y Mozambique, para su dedicación a tareas de vigilancia marítima.

El acto estuvo presidido por el jefe del Órgano Auxiliar de la Jefatura del Arsenal Militar de Cartagena, capitán de navío Alfonso Blas Martinez de Lejarza, y por el jefe de la Delegación del Senegal, capitán de navío Amadou Sowj junto con el agregado de Defensa de la Embajada del Senegal en España, coronel Amadou Hamady Sy.

Arriado por última vez de la Bandera española en el patrullero "Conejera"

Los representantes de España y Senegal firman los documentos de transferencia

Última dotación española y primera senegalesa del patrullero "Conejera"

Las dos dotaciones formaron dando frente al patrullero y durante la ceremonia se arrió la insignia nacional y se ha izó la senegalesa con la interpretación de los himnos nacionales de España y Senegal por la Banda de Música, Cornetas y Tambores del Tercio de Levante de Infantería de Marina.

El 28 de febrero, el citado buque –al que las autoridades senegalesas no han cambiado de nombre, por el momento- arribó al puerto de Las Palmas, en escala técnica, camino de Dakar, en el que, posiblemente, sea el viaje más largo de su dilatada vida marinera. La travesía la hace acompañado por el patrullero de altura “Serviola” (P-71).

La seguridad marítima en la fachada atlántica africana ha empeorado de forma clara y paulatina en los últimos años. Se ha producido un incremento en el número de actos de piratería, tráficos ilícitos y ataques a infraestructuras críticas. Por su parte, los medios de vigilancia y seguridad marítima de los países de la zona son limitados o inexistentes.

La Armada es un actor clave, como instrumento de la Acción Exterior del Estado, en el Plan de Diplomacia de la Defensa. Esto se ha manifestado en su participación en ejercicios de cooperación para mejorar las capacidades de diversos países de África occidental en operaciones de estabilidad y seguridad marítima.

El patrullero "Conejera", visto por la aleta de babor

El patrullero “Conejera” es el cabeza de serie de cuatro buques ordenados en 1978. El proyecto corresponde a un patrullero ligero y versátil para la vigilancia costera encargado del control de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), cumpliendo misiones de escolta, vigilancia e inspección pesquera.

Los cuatro buques fueron construidos en el astillero de la Empresa Nacional Bazán, en San Fernando (Cádiz), entre diciembre de 1981 y mayo de 1982 y recibieron nombres de islotes del archipiélago de Baleares. Recibieron los nombres de “Conejera”, “Dragonera”, “Espalmador” y ”Alcanada”. A lo largo de su vida marinera, el primero tuvo su base en Cartagena; el segundo, en Huelva; el tercero, en Barcelona y el cuarto, en Barcelona, Tarragona y Castellón de la Plana. Todos ellos causaron baja en el transcurso de 2010.

La secuencia histórica de cada barco es la siguiente:

– “Conejera” (P-31, ex PVZ-31). Botadura: 9 de septiembre de 1981. Entrega: 31 de diciembre de 1981. Baja: 3 de diciembre de 2010.

– “Dragonera” (P-32, ex PVZ-32). Botadura: 25 de septiembre de 1981. Entrega: 31 de diciembre de 1981. Baja: 3 de diciembre de 2010.

– “Espalmador” (P-33, ex PVZ-33). Botadura: 11 de enero de 1982. Entrega: 10 de mayo de 1982. Baja: 11 de junio de 2010.

– “Alcanada” (P-34, ex PVZ-34). Botadura: 10 de febrero de 1982. Entrega: 10 de mayo de 1982. Baja: 11 de junio de 2010.

De 85 toneladas de desplazamiento, el patrullero “Conejera” mide 32,20 m de eslora total, 5,20 m de manga y 1,40 m de calado. El armamento está formado un cañón Oerlikon Mk. 10 de 20 mm y dos ametralladoras MG-3 de 7,62 mm y está equipado con un radar de superficie Racal Decca 1226 y un radar de navegación Sperry.

El equipo propulsor consiste en dos motores Bazán-MTU V8V16, con una potencia de 2.480 caballos acoplados a dos ejes, que le permite alcanzar una velocidad máxima de 25 nudos. A velocidad económica de 15 nudos tiene una autonomía de 1.200 millas. La tripulación máxima la forman 12 personas.

Fotos: Armada Española y Diego Quevedo Carmona

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Navantia mantiene en la actualidad cuarenta acciones comerciales en 21 países, en su intento para lograr nuevos contratos que eviten el descenso de la actividad de la construcción naval militar, que se hace especialmente crítica en las instalaciones de la bahía de Cádiz, en las que a partir de mayo, con la entrega del último BAM de la primera serie, se verá reducida al mínimo.

Navantia consiguió en 2007 su último gran contrato de importancia, caso de los dos buques anfibios para la Marina de Guerra de Australia y el diseño y la ingeniería de tres destructores para el mismo país, basados en el proyecto español modificado de la clase “Blas de Lezo”. Desde entonces, la crisis generalizada y los recortes presupuestarios en Defensa están pasando factura.

Según informa hoy en su edición digital el periódico cincodias.com, a 31 de diciembre de 2011, la cartera de pedidos de Navantia estaba valorada en 2.188 millones de euros. El nivel medio de ocupación de la plantilla propia en las factorías de la bahía de Cádiz era del 81,2 % y por actividades, la construcción naval en San Fernando y Puerto Real era del 65 %; del 85,3 % en reparaciones y del 93,5 % en la división de sistemas de control y combate Faba.

La grúa de pórtico de Navantia en el astillero de Puerto Real (Cádiz)

En la actualidad, las factorías gaditanas se ocupan de la construcción de 12 lanchas de desembarco para Australia y el contrato de reparación de un crucero de turismo de Royal Caribbean, el segundo después del éxito conseguido con el buque “Splendour of the Seas”, pero que apenas supone un mes de carga de trabajo.

Por ello, los sindicatos CC.OO. y UGT han iniciado una campaña de movilizaciones, pues están viendo un futuro complicado. Y es que el empleo directo e indirecto que genera Navantia en la bahía de Cádiz ronda los 12.285 puestos de trabajo, leemos en la edición digital de hoy de cinco días.

El contrato de la segunda serie de los BAM para la Armada Española, pendiente de lo que apruebe el Gobierno, es la mejor solución a priori.  Lo cierto es que la promesa del gabinete Zapatero no se cumplió, pese a que en dos ocasiones el asunto llegó al consejo de Ministros y se consignó una partida de 33 millones de euros en 2011.

El panorama en las instalaciones de Ferrol y Cartagena es más alentador. En la ría ferrolana el nivel medio de ocupación es del 85 %, correspondiendo un 95,3 % a la construcción naval, un 89 % a reparaciones y un 71 % a la fabricación de turbinas. Los sindicatos siguen de cerca el deseo de la Armada para que el gobierno autorice una sexta fragata de la serie F-100, versión modificada del buque “Cristóbal Colón” (F-105).

Por lo que se refiere a la factoría de Cartagena, las perspectivas son mucho mejores, pues el personal (95,5 %) está ocupado en la construcción de los cuatro submarinos de la clase S-80, cuya secuencia de entrega es la siguiente: S-81, marzo de 2015; S-82, noviembre de 2016; S-83, marzo de 2017 y S-84, mayo de 2018. El primero de la serie está previsto que sea puesto a flote en mayo de 2013. Los cuatro buques ya están en construcción, en diferentes fases del programa.

Por los datos que ofrece Navantia y destaca la edición digital de cincodías.com,  la construcción naval supuso en 2010 el 79 % de su facturación, cifrada en 1.574 millones de euros. En la construcción naval militar supone el 24 % del total exportado en toda Europa y el 13 % a nivel mundial.

Navantia ha emprendido nuevas líneas de negocio para diversificar su actividad, relacionadas con la construcción y servicios para los mercados de gas y petróleo y la industria eólica marina.

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para la próxima madrugada está prevista la llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife del patrullero venezolano Naiguatá (GC-23), que se desplaza en viaje de entrega desde el astillero de Navantia, en San Fernando (Cádiz) a La Guaira, para su incorporación a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela.

Es el tercero de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno venezolano. Este buque y sus gemelos están capacitados para realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. 

La quilla del patrullero Naiguatá fue puesta en grada el 28 de octubre de 2008 y fue botado el 24 de junio de 2009. Es un buque de 1.453 toneladas de desplazamiento, mide 79,90 metros de eslora y puede alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. El cuarto buque de la serie, Tamanaco (GC-24), está siendo construido en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela). 

El armamento está formado por dos cañones, uno de 76/62 mm y otro Oerlikon Millenium de 35 mm. A popa dispone de una cubierta de vuelo para un helicóptero mediano. Además de los buques tipo BVL, Venezuela encargó a Navantia otros cuatro patrulleros oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, de 2.170 toneladas de desplazamiento, 98,90 metros de eslora y una velocidad de 25 nudos.

Estampa marinera del patrullero venezolano "Naiguatá"

Foto: Luis García Curado

Redacción

El pasado 8 de noviembre se procedió a la entrega oficial del patrullero de altura Yavire (GC-22), segundo de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela con el astillero Navantia, en su factoría de San Fernando. 

Al acto de entrega asistieron el ministro de Defensa venezolano, el comandante naval de Logística de aquel país, el agregado de Defensa, los alcaldes de San Fernando y Puerto Real, así como el presidente de Navantia, entre otras autoridades. 

El patrullero Yavire, botado el 11 de marzo de 2009, es un buque de 1.453 toneladas de desplazamiento, mide 79,90 metros de eslora y puede alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. Es el segundo de la clase Guaicamacuto (GC-21) y la serie de compone de otros dos buques, que llevarán los nombres de Naiguatá (GC-23) y Tamanaco (GC-24). Este último será construido en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela). 

Este buque y sus gemelos podrán realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. 

El armamento está formado por dos cañones, uno de 76/62 mm y otro Oerlikon Millenium de 35 mm. A popa dispone de una cubierta de vuelo para un helicóptero mediano. 

Además de los buques tipo BVL, Venezuela encargó a Navantia otros cuatro patrulleros oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, de 2.170 toneladas de desplazamiento, 98,90 metros de eslora y una velocidad de 25 nudos.

Delegación venezolana y otras autoridades, en el acto oficial

El patrullero "Yavire" es el segundo buque de una serie de cuatro

El patrullero "Yavire", construido en Navantia San Fernando

Fotos: Navantia