Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Arnomendi’” (P-63) arribó esta tarde a su base en el Arsenal Militar de Cartagena, después de finalizar una campaña de inspección y vigilancia pesquera en los caladeros nacionales desde el Golfo de Cadiz hasta el Cabo de Creus. El buque salió el pasado 24 de noviembre con la misión de controlar la pesquería de los caladeros nacionales y, de este modo, garantizar la conservación de los recursos pesqueros, informa la Armada española.

Durante el desarrollo de la misión, en la que el buque ha navegado más de 2.500 millas náuticas, se han realizaron 30 inspecciones a barcos pesqueros. A mitad de campaña hizo escala para relevo de inspectores en Barcelona. Al ser la primera vez que el buque recalaba en esta ciudad, se aprovechó para realizar jornadas de puertas abiertas. El patrullero de altura “Arnomendi” está integrado en la estructura de la Fuerza de Acción Marítima, que dirige el almirante Salvador M. Delgado Moreno.

El patrullero «Arnomendi», a su llegada esta tarde al Arsenal de Cartagena

Foto: Armada española

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero de altura “Arnomendi” (P-63) regresó el pasado sábado, 31 de mayo, a su base en el Arsenal de Cartagena tras finalizar su misión de inspección y vigilancia pesquera en los caladeros NEAFC (North-East Atlantic Fisheries Commision), en el mar Irminger. El buque ha participado en una campaña estacional como buque asignado por España a la Unión Europea, cumpliendo los objetivos de controla la pesca de la “gallineta nórdica” a 240 millas al sudoeste de la Islandia y garantizar la conservación de los recursos pesqueros en este área de conservación, informa la Armada española.

El patrullero “Arnomendi” –comandante, capitán de corbeta Carlos Garau Pérez-Crespo– zarpó el 22 de abril de Cartagena y ha navegado 6.570 millas en dos patrullas con una escala intermedia en Reikiavik (Islandia), donde se efectuó el relevo de inspectores de pesca. Se ha inspeccionado a más del 50 % de los pesqueros que faenaban en la zona y en la campaña que acaba de concluir ha embarcado a dos inspectores de pesca NEAFC y un coordinador de la Agencia Comunitaria de Control de Pesquerías (EFCA). 

El buque «Arnomendi» navegó en esta campaña 6.570 millas

Como ya hemos publicado en esta misma sección, este tipo de buque surge a raíz de la incorporación del antiguo pesquero «Pescalonso» a la Armada en 1991, que entró en servicio con el nombre de «Chilreu», resultado de un acuerdo entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio de Defensa. A partir de 1995 se amplió la flota con la progresiva incorporación de los buques nombrados “Alborán”, “Arnomendi” y “Tarifa”. 

El patrullero de altura “Arnomendi» es el tercero de la denominada clase «Chilreu» y fue construido en el astillero Construcciones Navales Paulino Freire, en Vigo. Botado en enero de 2000, entró en servicio el 13 de diciembre de ese mismo año –comandante, capitán de corbeta Jaime Golmayo Hafner–, siendo su madrina la entonces ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ana Loyola de Palacio. Inicialmente iba a llamarse “Alegranza” y cambió de nombre por un monte guipuzcoano. Hasta julio de 2010 tuvo base en el Arsenal Militar de Las Palmas y desde entonces la tiene en el Arsenal Militar de Cartagena.

Foto: Armada española

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la escala que el patrullero de altura “Arnomendi” (P-63) realizó hace unos días en el puerto de Saint John’s, en aguas de Terranova, se celebró un sencillo acto de homenaje a la memoria de los quince marineros españoles fallecidos en el naufragio del buque de pasajeros “Florizel”, en febrero de 1918. El buque de la Armada española se encuentra desde el 24 de agosto realizando una campaña de inspección y vigilancia en los caladeros NAFO (Northwest Atlantic Fisheries Organization).

El homenaje se celebró en el cementerio “Mont Carmel” de la citada ciudad, en presencia del comandante del patrullero, capitán de corbeta Antonio Corbacho; una representación de la dotación a su mando y el vicecónsul honorario de España en dicha localidad canadiense, Jean Pier Andrieux, informa la Armada española. Intervinieron el arzobispo de Terranova, Martín William Currie y el comandante del patrullero “Arnomendi”, concluyendo con una ofrenda floral. 

Momento del homenaje a los tripulantes españoles del buque «Florizel»

El buque “Florizel” era el “flag ship” de la compañía Bowring Brothers y estaba fletado a Red Cross Line. Relevaba al buque “Silvia”, que se había perdido por accidente de mar. Construido en el astillero Connell & Co. Ltd., en Glasgow, entró en servicio en 1909 y fue uno de los primeros en el mundo construido específicamente para la navegación entre hielos, de modo que su casco fuera una garantía en las duras navegaciones de la zona.

De 1.980 toneladas brutas y 3.081 toneladas de peso muerto, medía 93,10 m de eslora total, 13,10 m de manga y 9 m de puntal. Estaba propulsado por una máquina alternativa de triple expansión y dos calderas alimentadas a carbón, que le permitía mantener una velocidad de 12 nudos. Durante la Primera Guerra Mundial, en octubre de 1914 hizo de transporte militar llevando a Europa a 540 voluntarios del Newfoundland Regiment, conocidos como “Blue Puttess”.  

Estampa marinera del buque «Florizel» (1909-1918)

El buque atendía la línea regular de pasaje y carga entre St. John’s, Halifax y Nueva York y podía alojar a 145 pasajeros de primera clase y 36 pasajeros de segunda clase. El 23 de febrero de 1918, en el inicio de un nuevo viaje, al mando del capitán William J. Martin, embarrancó debido al mal tiempo reinante en la posición 46º 50’ 56” N y 52º 56’ 20” W, en el lugar conocido como Horn Head Point, cerca de Cappahayden, en el sur de Terranova.  

En el accidente encontraron la muerte 93 personas entre tripulantes y pasajeros y sólo 44 lograron sobrevivir, después de 27 horas de labores de rescate en las gélidas aguas del Atlántico Norte, después de que acudieran en su ayuda las tripulaciones de los buques de guerra “HMS Briton” y “HMS Prospero”, así como otras embarcaciones. La mayoría de los españoles que se encontraban a bordo trabajaban en la sala de máquinas, alimentando el carbón de las calderas. El capitán Martin fue declarado culpable del accidente y suspendido de su licencia durante una temporada.

Fotos: Armada Española y archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El patrullero “Arnomendi” zarpó hoy del Arsenal Militar de Cartagena rumbo a las aguas de Terranova (Canadá), para participar en la campaña de protección de los caladeros de la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste (Northwest Atlantic Fisheries Organization – NAFO), informa la Armada española. Nuestro país colabora con esta campaña de carácter estacional asignando buques a la Unión Europea para realizar cometidos de inspección y vigilancia pesquera.

El patrullero “Arnomendi” se integrará durante 42 días en la campaña de la NAFO a partir del 3 de septiembre. El regreso está previsto para el día 24 de octubre, por lo que realizará un despliegue total de dos meses. Con base en Cartagena y perteneciente a la Fuerza de Acción Marítima, el buque lleva a bordo a las 38 personas que forman su dotación y un médico. Además, han embarcado inspectores de pesca de la NAFO, así como coordinadores de la Agencia Europea de Control de Pesquerías (European Fisheries Control Agency – EFCA), en ambos casos repartidos en dos períodos durante esta campaña.

Estampa marinera del patrullero de altura «Arnomendi»

En 1991, y como resultado del acuerdo entre el Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio de Defensa, el pesquero «Pescalonso» se entregó convenientemente reformado a la Armada como patrullero «Chilreu». A partir de 1995 se inició la construcción de una serie de buques -«Alborán», «Arnomendi» y «Tarifa»- diseñados específicamente para las misiones de inspección, vigilancia y apoyo de la flota pesquera y protección de los intereses pesqueros nacionales. 

El patrullero de altura «Arnomendi» fue construido en los astilleros Construcciones Navales P. Freire S.A., en Vigo, y se entregó a la Armada el 13 de diciembre de 2000. La madrina del buque fue Loyola de Palacio, entonces ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación. Es el primer patrullero de los que están actualmente en servicio que no tiene nombre de islote. Inicialmente se iba a llamar «Alegranza», pero finalmente adoptó el nombre de «Arnomend monte vasco situado en la franja costera de la provincia de Guipúzcoa.

El buque dispone de los medios de navegación más avanzados, plataforma de helicóptero, quirófano, GMDSS, comunicaciones VHF/UHF/HF/ satélite, embarcaciones RHIB, gran capacidad de almacenamiento de combustible, de víveres y una buena habitabilidad, lo que le permite grandes permanencias en la mar en el cumplimiento de sus misiones. Desplaza 1.928 toneladas y mide 66,50 metros de eslora total, 11 de manga y 6,30 de calado. Está propulsado por un motor diesel de 2.400 kw de potencia y 15 nudos de velocidad.

Foto: Armada española